• Fecha del acuerdo: 25-02-2015.

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen                                                                                                          

    Juzgado de origen: Juzgado Civil y Comercial 1

                                                                                     

    Libro: 46– / Registro: 13

                                                                                     

    Autos: “KENNY, JOSE ALBERTO C/ CARDIEL, JOSE LUIS Y OTROS S/ INCIDENTE DE EJECUCION DE HONORARIOS”

    Expte.: -88655-

                                                                                     

    En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia  de  Buenos Aires,  a  los veinticinco  días del mes de febrero de dos mil quince, se reúnen en  Acuerdo  ordinario  los jueces  de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial,  Carlos A. Lettieri y Silvia E. Scelzo, para  dictar  sentencia  en  los autos “KENNY, JOSE ALBERTO C/ CARDIEL, JOSE LUIS Y OTROS S/ INCIDENTE DE EJECUCION DE HONORARIOS” (expte. nro. -88655-), de acuerdo al orden  de  voto  que surge  del  sorteo  de foja 191, planteándose las siguientes cuestiones:

    PRIMERA:   ¿Es   procedente   la   apelación de  fojas 182/vta. contra la resolución de fojas 171/vta.?.

    SEGUNDA: ¿Qué pronunciamiento corresponde emitir?.

    A LA PRIMERA CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO:

    1. En consonancia con lo expresado por esta alzada a fojas  138/139, en el sentido de conferir oportunidad a los deudores de acreditar que la suspensión prevista inicialmente en la ley  13.302 los comprendía, el juez de primera instancia intimó a los demandados para que en el plazo de diez días lo acreditaran (fs. 144).

    Joaquín Ernesto Cardiel y Nélida Cristina Deve, respondieron a tal requerimiento manifestando que continuaban encuadrados en los recaudos que establecen los artículos 1 y 3 de la ley 13.302, impetrando la suspensión de una eventual subasta. Asimismo ofrecieron prueba, para cuya producción se fijó un plazo de veinte días (fs. 157/158, 164).

    Oportunamente, el juez, considerando que no se habían acreditado la totalidad de los recaudos que establecía la ley 13.302, se inclinó por la continuidad del trámite de ejecución de la sentencia (fs. 29 y 171/vta.).

    La resolución fue objeto de recurso de reposición y apelación en subsidio (fs. 182/vta.). Rechazado el primero se concedió el segundo (fs. 185).

    2. Con este panorama la pregunta es: ¿alcanza la suspensión acordada en los casos previstos en la ley 13.302, sus prórrogas y modificatorias, a esta ejecución en trámite?.

    Para el apelante sí. Fundamentalmente porque el inmueble embargado en autos es el mismo respecto del cual se suspendió la ejecución en los autos ‘Banco de la Nación Argentina c/ Cardiel, Joaquín y otra s/ Ejecución hipotecaria’, por ser el bien hipotecado vivienda única, familiar y de ocupación permanente. Obrando en dicha causa el original del certificado de inscripción en el Registro de Ejecuciones Hipotecarias (fs. 182/vta.).

    Ahora bien, el art. 1 de la ley 13.302 en su redacción original dispuso: “Suspéndase en todo el ámbito de la provincia de Buenos Aires, por el término de ciento ochenta (180) días hábiles, a partir de la sanción de la presente ley, las ejecuciones hipotecarias de inmuebles que tengan por objeto la vivienda única y familiar del deudor, siempre y cuando el monto de su valuación fiscal actual no supere la suma de noventa mil (90.000) pesos”.

     

                El aludido plazo de suspensión fue sucesivamente prorrogado a través de las leyes 13.390, 13.590, 13.738, 13.902, 14.077, 14.236.

    Con posterioridad se dictó la ley 14.360 (B.O., 19-6-2012), que prolongó el plazo de suspensión del artículo 1 de la ley 13.302, según texto de la ley 14.077 extendido por la ley 14.236, por el término de trescientos sesenta días hábiles (art. 1 de la ley 14.360). También modificó el artículo 4 de la mencionada ley 13.302. Y más, la ley 14.459 (B.O., 30-8-2013), prorrogó nuevamente por trescientos sesenta días hábiles, la vigencia de la ley 14.360, a partir de la fecha de su vencimiento. Igualmente modificó el artículo 4 de la ley 13.302, dándole nueva redacción, suprimiendo el plazo que fijaba para que los deudores se inscribieran en el Registro de Deudores con Ejecuciones Judiciales.

    Es decir que aquella norma no comprendió a toda ejecución sobre los inmuebles allí calificados, sino a las ejecuciones hipotecarias sobre ellos, obstruyendo toda deriva semiológica de ese régimen a situaciones donde, al menos, no aparezca en juego la ejecución de una garantía real de ese tipo, o sea, de una hipoteca (esta alzada –con otra integración-, sent. del 19-2-2007, ‘Ramos, Rodolfo s/ Incidente del concurso y quiebra(excepto de verificación), L. 38 Reg. 236). Esto es, aquella salvaguarda legal no alcanza a cualquier otra ejecución recaída sobre vivienda única y familiar de ocupación permanente.

    En la especie no se trata de una ejecución hipotecaria, sino de una ejecución de honorarios, que fueron devengados a favor del letrado ejecutante por su actuación en un juicio ejecutivo con base en un pagaré, promovido por el Banco de la Nación Argentina contra José Luis Cardiel, Joaquín Cardiel y Rosa María Dolores Miretti de Cardiel, quienes resultaron condenados en costas (fs. 3/5).

    No está en juego pues, al menos por el momento, la ejecución de una garantía hipotecaria. Por lo cual, uno de los extremos basilares del artículo 1 de la ley 13.302 no se presenta. Y eso deja fuera de la suspensión a esta causa, aun cuando lo resuelto y probado en los autos ‘Banco de la Nación Argentina c/ Cardiel, Joaquín y otra s/ Ejecución hipotecaria’, agregados por cuerda, pudiera proyectarse a este proceso, no obstante no haber sido parte en él el abogado que lleva adelante esta ejecución. Habida cuenta que ni la inscripción del deudor en el Registro de Ejecuciones Hipotecarias ni la determinación del inmueble como  vivienda única y familiar de los deudores demandados en ese juicio, tiene el efecto legal de proteger al demandado en esta litis contra ejecuciones donde, al menos, no está en juego una garantía hipotecaria; ajena por tanto al específico proceso al que refiere la norma glosada.

    En fin, quizás no sea abundante señalar que en el estado actual de la causa no hay elementos que alienten la preocupación que esta ejecución se hubiera promovido para facilitar al acreedor hipotecario sortear la suspensión dispuesta en el juicio que él llevó adelante (arg. art. 589 del Cód. Proc.). Los acreedores son diferentes, por un lado el abogado Kenny y por otro el Banco de la Nación Argentina. Por otra parte, nada indica alguna relación entre ellos que convenza de aquella maniobra.

    En lo que atañe al artículo 3 de la misma ley, que no ha sufrido alteraciones, dispone: “El plazo a que se refiere el art. 1º se extenderá en un (1) año en aquellas ejecuciones que tengan por objeto a la vivienda única, sea cual fuera el origen de la obligación, para aquellos deudores que se encontraran en situación de desocupados a la fecha de la sanción de la presente Ley”.

                La norma puede dar motivo a varias lecturas. Pero si se siguiera aquella que tiende a una mayor protección de los deudores –de la cual la Suprema Corte reniega– y se interpretara, como alguna vez se ha dicho, que  la posición de un deudor en aquella fase de desocupado produce la suspensión de ‘todas las ejecuciones’ (no sólo las hipotecarias definidas en el art. 1) que recaigan sobre la ‘vivienda única y familiar y/o unidad productiva’, en tanto la norma dispondría la suspensión de las ejecuciones con carácter general, ‘sea cual fuera el origen de la obligación’, lo cierto es que no aparece acreditado que en algún momento el apelante se haya visto colocado en tal circunstancia.

    Nada se extrae al respecto del juicio hipotecario. Y el resto de las probanzas ofrecidas, no aparecen idóneas para probar ese hecho (fs. 157/vta.). Tampoco se alega nada en ese sentido, en la apelación de fojas 182/vta.

    Finalmente, no se da el supuesto de sentencias contradictorias, porque la definición de este juicio y del hipotecario derivan de obligaciones cuyo origen difiere, se trata de acreedores distintos y la solución diversa proviene del alcance que la ley ha querido darle a una situación de excepción, que excluye transitoriamente de la ejecución hipotecaria a determinados bienes pero no del patrimonio del deudor, que obra como prenda común de los acreedores (arg. art. 2312 del Código Civil; Borda, Guillermo, ‘Tratado…Parte General’, t. II número 741).

    Por todo lo expuesto, corresponde rechazar el recurso interpuesto,  con costas al apelante vencido (arg. art. 68 del Cód. Proc.).

    ASI LO VOTO.

    A LA MISMA CUESTION  LA JUEZA SCELZO DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos, adhiere al voto que antecede.

    A LA  SEGUNDA  CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO:

    Corresponde rechazar la apelación subsidiaria de fojas 182/vta. contra la resolución de fojas 171/vta., con costas al apelante vencido (arg. art. 68 Cód. Proc.) y diferimiento aquí de la resolución sobre honorarios (arts. 51 y 31 d-ley 8904/77).

                TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO:

    Que adhiere al voto que antecede.

    CON  LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:

             S E N T E N C I A

    Por  lo que resulta del precedente Acuerdo, la Cámara RESUELVE:

    Rechazar la apelación subsidiaria de fojas 182/vta. contra la resolución de fojas 171/vta., con costas al apelante vencido y diferimiento aquí de la resolución sobre honorarios.

    Regístrese.  Notifíquese   según   corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 últ. párr. CPCC). Hecho, devuélvase. El juez Toribio E. Sosa no firma por encontrarse excusado.

     


  • Fecha del acuerdo: 25-02-2015.

     

     

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen                                                                                                          

    Juzgado de origen: Juzgado Civil y Comercial 2

                                                                                     

    Libro: 46– / Registro: 14

                                                                                     

    Autos: “GONZALEZ COBO GONZALOC/ BANKBOSTON NATIONAL ASSOCIATION S.A. S/EJECUCION HONORARIOS”

    Expte.: -89309-

                                                                                     

    En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia  de  Buenos Aires,  a  los veinticinco  días del mes de febrero de dos mil quince, se reúnen en  Acuerdo  ordinario  los jueces  de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial,  Carlos A. Lettieri, Silvia E. Scelzo y   Toribio E. Sosa, para  dictar  sentencia  en  los autos “GONZALEZ COBO GONZALOC/ BANKBOSTON NATIONAL ASSOCIATION S.A. S/EJECUCION HONORARIOS” (expte. nro. -89309-), de acuerdo al orden  de  voto  que surge  del  sorteo  de f. 116, planteándose las siguientes cuestiones:

    PRIMERA:   ¿Es procedente la apelación subsidiaria de fs. 111/112 contra la resolución de f. 110?.

    SEGUNDA: ¿Qué pronunciamiento corresponde emitir?.

    A LA PRIMERA CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO:

    1- Es cierto que la ejecución de honorarios no constituye un incidente en los términos del artículo 175 del ritual, sino un proceso de ejecución normado por los artículos 497 y sgtes. del mismo cuerpo legal. Como tal, la citación de venta al deudor para que oponga excepciones (art. 503 del ritual) integra la garantía de la inviolabilidad de a defensa en juicio, siendo equiparable a la notificación de la demanda y similar a la citación de remate en el juicio ejecutivo, lo que impone la notificación por cédula en el domicilio real (conf. CC0100 SN 920376 RSI-395-92 I 04/08/1992,  Carátula: DI PRINZIO RITA C. c/HERNANDEZ JOSE LUIS s/EJECUCION DE HONORARIOS, Magistrados Votantes: ROJAS DANERI – MAGGI – VALLILENGUA; fallo extraido de JUBA).

     

    2- Ahora bien, en autos el letrado acreedor de sus honorarios peticiona se efectivice el mandamiento de f. 59 -diligenciado infructuosamente en dos oportunidades (ver fs. 79/87 y 95/106)-  en el constituido en el expediente principal en que los honorarios fueron devengados.

    Funda su pedido en razones de celeridad y economía procesal y en ocasionar menores perjuicios al banco demandado al seguírsele devengando intereses; cita jurisprudencia en ese sentido de otras cámaras departamentales.

    Aclara que los honorarios se encuentran firmes (ver fs. 107/108vta. y 11/112vta.).

     

    2- El juzgado mediante el decisorio de f. 110 recurrido, no hace lugar al planteo, sostiene la necesidad de notificación en el domicilio real, indica que el banco demandado fue vencido y ordena librar oficio a Inspección General de Justicia para que informe si la referida entidad se encuentra inscripta, su estado actual y último domicilio.

     

    3- Veamos: los honorarios se encuentran firmes y el dinero embargado depositado en autos (ver f. 92).

    Así, entiendo atendible, prudente y económico para las partes preceder a notificar el decisorio de f. 59 en el domicilio constituido por la letrada Gabriela Karina Matioli en el expediente principal como lo pide el letrado ejecutante (art. 34.5.e. cód. proc.).

    Pero sólo podrá tener virtualidad la notificación allí cursada en tanto la mencionada letrada admita contestarla o en su defecto exprese que continúa siendo apoderada de la entidad demandada  y que las notificaciones a ella cursadas en ese domicilio obligan a su mandante.

    No advierto otra alternativa que compatibilice la economía procesal y celeridad que debe primar en este trámite y el derecho de defensa de la accionada que debe ser salvaguardado (arts. 18 Const. Nac., 15 Const. Prov. Bs. As. y 34.5.e. cód. proc.).

    Con el resultado de la diligencia, el juzgado deberá proveer en consecuencia, sin perjuicio de lo que pudiere peticionar el letrado ejecutante según estime corresponder.

    Consecuentemente, entiendo corresponde revocar el decisorio apelado y disponer que por el momento se efectivice la diligencia de f. 59 en el domicilio indicado por el ejecutante con el alcance referido supra.

                TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION  EL JUEZ SOSA DIJO:

    El abogado puede optar entre la ejecución de sus honorarios según el procedimiento de ejecución de sentencia o según el del juicio ejecutivo (arg. art. 58 d.ley 8904/77).

    En el caso, el abogado al parecer optó por la ejecución de sentencia, pues el juzgado no despachó un mandamiento de “intimación de pago” sino uno de embargo y citación de venta con fundamento –entre otros- en los arts. 503, 504 y 506 CPCC, lo que encaja específicamente en ese procedimiento  (ver f. 59 vta.; para más, remito a mi “Honorarios de abogados en el fuero civil y comercial bonaerense”, Platense, La Plata, 2010, capítulo 9.6., pág. 182).

    Trabado embargo allende el mandamiento (fs. 60 a 76), y sin perjuicio desde luego de otros embargos que fueran necesarios, lo que queda es la notificación de la citación de venta, que es posible por cédula -entonces también allende el diligenciamiento de ese mandamiento, pese a lo dispuesto a f. 59.2 parte 2ª -.

    Y bien, la citación de venta en el trámite de ejecución de sentencia es una providencia simple que puede notificarse en el domicilio constituido, dado que éste ha de subsistir hasta la terminación del proceso o su archivo mientras no se constituya otro en su reemplazo (art. 42 cód. proc.), mientras la ley no dispusiera expresamente que debiera ser notificada en el domicilio real (art. 40 último párrafo cód. proc.). Si en el domicilio constituido hubo de ser notificada la sentencia definitiva –que es lo más-, no se advierte por qué no allí también pudiera ser notificada la citación de venta –que es comparativamente lo menos-.

    En todo caso, aunque se creyera que la citación de venta debiera ser notificada en el domicilio real, si el ejecutado no tiene más su sede allí donde oportunamente la denunció, entonces la notificación  que debiera realizarse allí podría ser efectuada en su domicilio procesal (art. 41 párrafo 2° cód. proc.; cfme. esta cámara en “Bassi c/ Vacchina”, del 27/11/14, lib. 45 reg. 393).

    VOTO QUE SÍ.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en primer término.

    A LA  SEGUNDA  CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO:

    Corresponde revocar la resolución apelada de f. 110 y disponer que por el momento se efectivice la diligencia de f. 59 en el domicilio indicado por el ejecutante con el alcance referido al ser votada la primera cuestión.

                TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO:

    Que adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO:

    Que adhiere al voto emitido en primer término al ser votada esta cuestión.

    CON  LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:

             S E N T E N C I A

    Por  lo que resulta del precedente Acuerdo, la Cámara RESUELVE:

    Revocar la resolución apelada de f. 110 y disponer que por el momento se efectivice la diligencia de f. 59 en el domicilio indicado por el ejecutante con el alcance referido al ver sotada la primera cuestión.

    Regístrese.  Notifíquese   según   corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 últ. párr. CPCC). Hecho, devuélvase.

     

     


  • Fecha del acuerdo: 25-02-2015.

     

     

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen                                                                                                          

    Juzgado de origen: Juzgado de Familia 1

                                                                                     

    Libro: 46– / Registro: 15

                                                                                     

    Autos: “A., M. J.  C/ G., C. A. S/PROTECCION CONTRA LA VIOLENCIA FAMILIAR (LEY12569)”

    Expte.: -89342-

                                                                                     

    En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia  de  Buenos Aires,  a  los veinticinco días del mes de febrero de dos mil quince, se reúnen en  Acuerdo  ordinario  los jueces  de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial,  Carlos A. Lettieri, Silvia E. Scelzo y   Toribio E. Sosa, para  dictar  sentencia  en  los autos “A., M. J.  C/ G., C. A. S/PROTECCION CONTRA LA VIOLENCIA FAMILIAR (LEY12569)” (expte. nro. -89342-), de acuerdo al orden  de  voto  que surge  del  sorteo  de f. 92, planteándose las siguientes cuestiones:

    PRIMERA:   ¿es fundada la apelación subsidiaria de  f. 74 vta. contra las medidas cautelares dispuestas a fs. 72/73 vta.?.

    SEGUNDA: ¿Qué pronunciamiento corresponde emitir?.

    A LA PRIMERA CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO:

    Las medidas cautelares dispuestas a fs. 72/73 vta. el 22/10/2014 , apeladas subsidiariamente a f. 74 vta., son sustancialmente las mismas que habían sido ordenadas a fs. 33/35 el 23/4/2014, notificadas a f. 47 y no atacadas por  G.

    No hay en los agravios de fs. 82/85 –traídos heterodoxamente aunque de modo tolerable atento cierto informalismo moderado reinante en la materia, arts. 248 y 169 párrafo 3° cód. proc.- ninguna explicación clara, precisa y concreta acerca de la relevancia posible de alguna diferencia que pudiera existir entre las cautelares de fs. 33/35 y 72/73 vta., de modo tal que G. pudiera tener interés en apelar éstas mientras hubo consentido aquéllas (arts. 260, 261 y 266 cód. proc.).

    Además, las cautelares de fs. 33/35 no sólo no fueron recurridas, sino que tampoco se ha planteado a su respecto ninguna nulidad (art. 170 párrafo 2° cód. proc.), siendo que todavía están vigentes;  en efecto, las cautelares de fs. 33/35 fueron decididas el 23/4/2014  y por 12 meses que, aún, no han transcurrido (ver f. 34 ap. 4).

    Así las cosas, se exhibe como abstracto revisar ahora las medidas cautelares de fs. 72/73 vta. si son sustancialmente las mismas todavía vigentes y no impugnadas  decretadas antes a fs. 33/35 (arts. 384 cód. proc.).

    Por otro lado, el denunciado se queja de la falta de pruebas que sostengan la versión de la denunciante (fs .83 vta. párrafo 1° y  84 párrafo 3°), pero soslaya que él  mismo en todo caso contribuyó a eso (v.gr. no acudió a la entrevista psicológica, ver fs. 23, 37 y 42) generando así –por no colaborar- otro indicio en su contra (art. 163.5 párrafo 2° cód. proc.). Eso así sin mengua de la posibilidad de que en primera instancia (no aquí, no ahora: art. 270 párrafo 3° cód. proc.) alegue y pruebe lo conducente al cese o cambio de las medidas cautelares vigentes (arg. art. 202 cód. proc.).

    VOTO QUE NO.

    A LA MISMA CUESTION  LA JUEZA SCELZO DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos, adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en primer término.

    A LA  SEGUNDA  CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO:

    Corresponde desestimar la apelación subsidiaria de f. 74 vta. contra las medidas cautelares dispuestas a fs. 72/73 vta., con costas al apelante infructuoso (art. 77 párrafo 2° cód. proc.).

                TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO:

    Que adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO:

    Que adhiere al voto emitido en primer término al ser votada esta cuestión.

    CON  LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:

             S E N T E N C I A

    Por  lo que resulta del precedente Acuerdo, la Cámara RESUELVE:

    Desestimar la apelación subsidiaria de f. 74 vta. contra las medidas cautelares dispuestas a fs. 72/73 vta., con costas al apelante infructuoso.

    Regístrese.  Notifíquese   según   corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 últ. párr. CPCC). Hecho, devuélvase.

     


  • Fecha del acuerdo: 25-02-2015. Alimentos.

     

     

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen                                                                                                          

    Juzgado de origen: Juzgado de Paz Letrado de Salliqueló

                                                                                     

    Libro: 46– / Registro: 16

                                                                                     

    Autos: “M., L. E. C/M., R. E. S/ALIMENTOS”

    Expte.: -89291-

                                                                                     

    En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia  de  Buenos Aires,  a  los veinticinco  días del mes de febrero de dos mil quince, se reúnen en  Acuerdo  ordinario  los jueces  de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial,  Carlos A. Lettieri, Silvia E. Scelzo y   Toribio E. Sosa, para  dictar  sentencia  en  los autos “M., L. E. C/M., R. E. S/ALIMENTOS” (expte. nro. -89291-), de acuerdo al orden  de  voto  que surge  del  sorteo  de f. 192, planteándose las siguientes cuestiones:

    PRIMERA:   ¿es fundada la apelación subsidiaria de f. 73.B contra la resolución de fs. 62/63 vta.?.

    SEGUNDA: ¿Qué pronunciamiento corresponde emitir?.

    A LA PRIMERA CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO:

    1- Para su hijo menor L. C, su madre:

    a-  reclamó al padre una cuota alimentaria mensual de $ 3.000 (f. 32 vta. 2);

    b- pidió el embargo de la casa asiento del hogar convivencial y del terreno lindero, para cubrir el pago de cuotas futuras (f. 32 vta. 3).

     

    2- Si se fijó una cuota alimentaria provisoria de $ 1.200 (f. 44) y, ya ante ella, el demandado ha dicho que le resulta imposible de pagar y que su situación económica es terminal (f. 55 aps. IV y V),  para resguardar el pago de alimentos futuros el embargo requerido se exhibe como una medida posible y eficaz entre “…todas las medidas apropiadas para asegurar el pago de la pensión alimenticia por parte de los padres…” que es deber del Estado tomar (art. 27.4 Convención de los Derechos del Niño; arts. 15 y 36 proemio e inc. 2 Const.Pcia.Bs.As.; art. 232 cód. proc.; ver esta cámara en “S.V., T.E. c/ N., H.J. s/ incidente de aumento de cuota alimentaria”, resol. del 22/10/2014, lib. 45 reg. 339).

    Eso así sin perjuicio de lo que pudiere mejor eventualmente resolverse en el futuro  en interés de ambas partes (arg. art. 203 cód. proc.).

     

    3- Es dable entonces revocar la resolución apelada en tanto no hace lugar el embargo requerido, al que deberá el juzgado darle curso conforme las pautas que estime corresponder por derecho (v.gr. monto,  caución, etc.; arts. 34.4, 199 y concs. cód. proc.).

    VOTO QUE SÍ.

    A LA MISMA CUESTION  LA JUEZA SCELZO DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos, adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en primer término.

    A LA  SEGUNDA  CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO:

    Corresponde estimar la apelación subsidiaria de f. 73.B y, por tanto, revocar  la resolución de fs. 62/63 vta..

                TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO:

    Que adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO:

    Que adhiere al voto emitido en primer término al ser votada esta cuestión.

    CON  LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:

             S E N T E N C I A

    Por  lo que resulta del precedente Acuerdo, la Cámara RESUELVE:

    Estimar la apelación subsidiaria de f. 73.B y, por tanto, revocar  la resolución de fs. 62/63 vta..

    Regístrese.  Notifíquese   según   corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 últ. párr. CPCC). Hecho, devuélvase.

     

     


  • Fecha del acuerdo: 25-02-2015. Honorarios.

     

     

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen                                                                                                          

    Juzgado de origen: Juzgado de Familia 1

                                                                                     

    Libro: 46- / Registro: 17

                                                                                     

    Autos: “C., M. D. L. M.  C/ M., M. S/FILIACION”

    Expte.: -89346-

                                                                                     

    En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia  de  Buenos Aires,  a  los veinticinco  días del mes de febrero de dos mil quince, se reúnen en  Acuerdo  ordinario  los jueces  de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial,  Carlos A. Lettieri, Silvia E. Scelzo y   Toribio E. Sosa, para  dictar  sentencia  en  los autos “C., M. D. L. M.  C/ M., M. S/FILIACION” (expte. nro. -89346-), de acuerdo al orden  de  voto  que surge  del  sorteo  de f. 120, planteándose las siguientes cuestiones:

    PRIMERA:   ¿son procedentes   las   apelación  de  fs. 104/vta. y 105/vta. contra la regulación de honorarios de fs. 100/102 p.IV?.

    SEGUNDA: ¿Qué pronunciamiento corresponde emitir?.

    A LA PRIMERA CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO:

    1- El “acuerdo” extrajudicial de fs. 18/19 operó virtualmente como demanda y contestación conjuntas (ver f. 18 vta. II.3), pese a encontrarse la causa en la etapa previa –y entonces sin contemplar del todo lo dispuesto en el art. 837 párrafo 2° parte 2ª cód. proc-  y maguer  lo edictado  en el último párrafo del art. 335 último párrafo CPCC.

    Así, con el resultado de la consensuada prueba biológica (fs. 18 vta. II.1 y 58/59), pudo cerrarse la etapa previa y, de consuno, hacerse lugar a la demanda declarando la paternidad del demandado respecto del demandante (arts. 34.4 y 34.5.a cód. proc.).

    De modo que en el caso, aunque de modo peculiar, se transitaron las dos etapas del proceso sumario (art. 838 párrafo 1° cód. proc.) previstas en el art. 28.b del d.ley 8904/77.

     

    2- Así las cosas, apreciando que antes de la sentencia de fs. 100/102  la abogada del demandado -apelante a fs. 105/vta.-  sólo firmó el “acuerdo” de fs. 18/19, el escrito de f. 23 –anunciando el cumplimiento de cargas curiales y anexando documentación-  y el de f. 56 –tomando noticia del acto de extracción hemática-, corresponde estimar su apelación “por bajos” y  determinar sus honorarios en la suma de pesos equivalente a 30 Jus (art. 9.I.5 y 16 incs. b, c, e, f, g, h, i, j y l, d.ley 8904/77).

    A fortiori cabe incrementar la retribución de la abogada del demandante –apelante a fs. 104/vta.-, pues desplegó bastante más actividad, antes y después del referido “acuerdo”:  presentación de la solicitud de trámite –fs. 2/11-, autorización para compulsar actuaciones –f. 30-, confección de cédulas –fs. 32, 48/vta., 53/54, 62/63, 66/67-, diligenciamiento de oficios –fs. 34/36, 38/4, 43/44 vta., 49/51-,  explicación de imposibilidad de asistir a audiencia –f. 93- y  pedidos de sentencia –fs. 69, 72, 74 y 97-. Por manera que, aplicando a simili lo normado en el art. 28 último párrafo del d.ley 8904/77, me parece ecuánime un honorario equivalente en pesos a 40 Jus (también arts. cits. en párrafo anterior).

     

    3- En suma, corresponde estimar las apelaciones de fs. 104/vta. y 105/vta. e  incrementar los honorarios de las abogadas Agustina Cereijo y Carolina Marchelletti, cuantificándolos respectivamente en las sumas de pesos equivalentes a 40 y 30 Jus.

    TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION  EL JUEZ LETTIERI DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos, adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en primer término.

    A LA  SEGUNDA  CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO:

    Corresponde estimar las apelaciones de fs. 104/vta. y 105/vta. e  incrementar los honorarios de las abogadas Agustina Cereijo y Carolina Marchelletti, cuantificándolos respectivamente en las sumas de pesos equivalentes a 40 y 30 Jus.

                TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO:

    Que adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO:

    Que adhiere al voto emitido en primer término al ser votada esta cuestión.

    CON  LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:

             S E N T E N C I A

    Por  lo que resulta del precedente Acuerdo, la Cámara RESUELVE:

    Estimar las apelaciones de fs. 104/vta. y 105/vta. e  incrementar los honorarios de las abogadas Agustina Cereijo y Carolina Marchelletti, cuantificándolos respectivamente en las sumas de pesos equivalentes a 40 y 30 Jus.

    Regístrese y devuélvase. Encomiéndase la notificación de la presente en la instancia inicial (arts. 54 y 57 d-ley 8904/77).

     

     


  • Fecha del acuerdo: 25-02-2015.

     

     

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen                                                                                                          

    Juzgado de origen: Juzgado Civil y Comercial 1

                                                                                     

    Libro: 46– / Registro: 19

                                                                                     

    Autos: “ALFREDO MONTENOVO S.A. AGROPECUARIA COMERCIAL C/ MONTERO, ENRIQUE Y OTRO S/ CONSIGNACION DE SUMAS DE DINERO, ALQUILERES Y ARRENDAMIENTOS”

    Expte.: -87736-

                                                                                     

    En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia  de  Buenos Aires,  a  los veinticinco  días del mes de febrero de dos mil quince, se reúnen en  Acuerdo  ordinario  los jueces  de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial,  Carlos A. Lettieri, Silvia E. Scelzo y   Toribio E. Sosa, para  dictar  sentencia  en  los autos “ALFREDO MONTENOVO S.A. AGROPECUARIA COMERCIAL C/ MONTERO, ENRIQUE Y OTRO S/ CONSIGNACION DE SUMAS DE DINERO, ALQUILERES Y ARRENDAMIENTOS” (expte. nro. -87736-), de acuerdo al orden  de  voto  que surge  del  sorteo  de fs. 460/vta., planteándose las siguientes cuestiones:

    PRIMERA:   ¿es fundada la apelación subsidiaria de fs. 433/vta. contra la resolución de fs. 425/vta.?.

    SEGUNDA: ¿Qué pronunciamiento corresponde emitir?.

    A LA PRIMERA CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO:

    1. A fs. 425/vta. se ordenaron las respectivas libranzas para hacer frente a los honorarios devengados por los profesionales intervinientes en autos y a cargo de la actora perdidosa en la pretensión de pago por consignación instaurada; ello sobre el dinero depositado en autos por la accionante al iniciarse el presente trámite.

    El abogado Bassi en representación de su cliente, interpone revocatoria con apelación en subsidio centrando el agravio en la falta de adición de intereses a sus honorarios, en tanto considera que ha operado la mora contemplada en el artículo 54 del decreto ley arancelario local; y de no precederse así, debería ser su mandante Montero quien deba abonar los saldos que queden insolutos de honorarios e intereses.

    El juzgado desestimó la revocatoria por considerar que la suma de dinero para satisfacer el pago de honorarios regulados ya se encontraba depositada en el expediente antes de que los mismos adquirieran firmeza; en consecuencia concedió la apelación subsidiaria (v. fs. 425, 433/vta. y 438).

     

    2.1. Ha resuelto la Suprema Corte de Justicia Provincial en lo que constituye doctrina legal de la que no debo apartarme (arts. 278 cód. proc. y 161.3.a. de la Const. Prov. Bs. As.) que se admiten únicamente intereses en caso de habrese producido la mora vencido el plazo del artículo 54 del dec. ley 8904/77 sin satisfacción del estipendio (SCBA, Ac. L.73170, 13-06-01, “Escalante de Zapata, Laura E. contra Diez vda. de Polo, Nelly E. y otro. Accidente de trabajo”, texto completo en sistema Juba en línea; además: Cám. Civ. y Com. 2da. LP, sala 1ra., 19-3-96, “Jurado, Rodolfo Juan c/Nestares, Mónica Analía y otro s/ejecución de honorarios”, sumario B252164).

     

    2.2. Los honorarios del abogado Bassi devengados por el trámite principal en primera instancia y cámara fueron notificados a la obligada al pago y condenada en costas Montenovo S.A. el 15-10-2013 (ver cédula de fs. 381/382).

    Mientras que los correspondientes al escrito de fs. 317/318 también a cargo de la mencionada S.A. le fueron a ésta anoticiados el 23-6-2014 mediante cédula de fs. 411/412.

    En ambos casos con transcripción del artículo 54 de la normativa arancelaria local.

    También fueron notificados a Montero, cliente de Bassi (ver fs. 356/vta., 373/vta. y 433/vta..

    Existía en autos dinero depositado que Montenovo S.A. dio en pago por  los honorarios devengados y a su cargo con fecha 25-4-2014 (v. fs. 405/vta.), entre los que se encontraban los del letrado Bassi; pero ese dinero se encontraba embargado desde el 12 de agosto de 2010, es decir desde antes de ser dado en pago (ver fs. 224 y 405).

    Por esa razón es que recién con fecha 7-8-2014 el juzgado dispuso liberar parcialmente esos fondos y emitir libranza por los honorarios devengados por el letrado Bassi sobre el dinero depositado en autos (ver fs. 425/vta.).

    Así, los honorarios del abogado Bassi se encontraban firmes al haber sido notificados a Montenovo SA, pero insatisfechos, pues el letrado beneficiario no se encontraba en condiciones de hacerse del dinero en razón del embargo que lo inmovilizaba.

    La existencia del dinero en el expediente desde antes que los honorarios adquirieran firmeza o la sola manifestación de voluntad de Montenovo SA de dar en pago ese dinero depositado no podían tener virtualidad para cancelar la deuda respecto de Bassi, en tanto no se decidiera previamente por el juzgado si el embargo mencionado era obstáculo o no para emitir la libranza por los honorarios de Bassi y liberar correlativamente a Montenovo SA.

    Tan así fue que cuando la apoderada de Montenovo SA pidió que con el dinero depositado en autos se cancelaran los honorarios de los profesionales intervinientes en autos, el juzgado denegó el pedido (ver pedidos de libranza de fs. 405/vta. y 420/vta. y decisorio denegatorio de fs. 423).

    En mérito de lo reseñado, al momento de ordenar el juzgado las libranzas de fs. 425  con fecha 7-8-2014 la actora Montenovo SA condenada en costas al pago de los honorarios aquí en análisis, se encontraba en mora por estar notificados, firmes e impagos los honorarios notificados mediante las referidas cédulas de fs. 381/382 y 411/412.

    Es que el decreto ley 8904/77 prevé intereses para el honorario regulado y firme, luego de transcurridos diez días desde la firmeza, ocasión en que se produce la mora (art. 54) (conf. Sosa, Toribio E. “Honorarios de abogados en el fuero civil y comercial bonaerense” Librería Editora Platense, 2010, pág. 177).

    Así, corresponde receptar favorablemente el recurso instaurado, revocar el decisorio apelado y conceder en préstamo el expediente para que se practique la liquidación pertinente, con costas a la apelada vencida (art. 69, cód. proc.).

    TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION  EL JUEZ SOSA DIJO:

    1- El juzgado a fs. 425/vta. dispuso:

    a-  la emisión de libranzas para el pago de honorarios;

    b- como el dinero depositado en autos ($ 108.010,93)  excede el monto de esos honorarios, transferir el resto ($ 76.887,23) a la cuenta de otro expediente.

    Argumentando que además del importe regulado se le deben intereses aún no calculados, uno de los abogados apeló esa decisión, pretextando que  si el dinero fuera transferido a otra cuenta, entonces   su cliente debería hacerse cargo  de lo que la libranza ordenada a su favor no cubriera (fs. 433/vta.).

    2- No veo que le  provoque gravamen al abogado  la decisión del juzgado que ordena libranza a su favor, sino en tanto además: a- la imputa a sólo a capital; b- dispone transferir el resto del dinero a otra cuenta.

    Pero, en el caso, considerando que el dinero depositado excede prima facie el monto de los créditos en juego,  nada obsta a que el abogado retire la libranza dispuesta a cuenta de los rubros que resulten de la liquidación que se practique en el futuro (en el peor de los casos para él si no se aprueba intereses, sólo en concepto de capital tal como lo resolviera el juzgado; en el mejor de los casos para él si se aprueban intereses, en concepto de éstos y a cuenta de capital, art. 744 cód. civ.), valiendo su resistencia como reserva de los intereses que considera que se le deben y que ha de liquidar (art. 624 cód. civ.) y como oposición a la transferencia del dinero hasta tanto no sean pagos el capital por honorarios y los intereses que eventualmente sean aprobados judicialmente (arg. arts. 34.5.d y 34.5.e cód. proc.).

    3- En consecuencia, juzgo que la apelación sólo es procedente en cuanto a la imputación de la libranza y a la orden de transferir el dinero sobrante a otra cuenta.

    ASI LO VOTO.

    A LA MISMA CUESTION LETTIERI DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en segundo término.

    A LA  SEGUNDA  CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO:

    Corresponde, habiéndose alcanzado las mayorías necesarias, estimar la apelación subsidiaria de fs. 433/vta. contra la resolución de fs. 425/vta. sólo en cuanto a la imputación de la libranza y a la orden de transferir el dinero sobrante a otra cuenta.

                TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO:

    Que adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO:

    Que adhiere al voto emitido en primer término al ser votada esta cuestión.

    CON  LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:

             S E N T E N C I A

    Por  lo que resulta del precedente Acuerdo, habiéndose alcanzado las mayorías necesarias, la Cámara RESUELVE:

    Estimar la apelación subsidiaria de fs. 433/vta. contra la resolución de fs. 425/vta. sólo en cuanto a la imputación de la libranza y a la orden de transferir el dinero sobrante a otra cuenta.

    Regístrese.  Notifíquese   según   corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 últ. párr. CPCC). Hecho, devuélvase.

     

     


  • Fecha del acuerdo: 20-02-2015. Cobro ejecutivo. Imposición de costas.

     

     

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen                                                                                                          

    Juzgado de origen: Juzgado de Paz Letrado de Pehuajó

                                                                                     

    Libro: 46– / Registro: 12

                                                                                     

    Autos: “MARTINEZ NESTOR C/ ACOSTA YANINA NATALIA S/ COBRO EJECUTIVO”

    Expte.: -89345-

                                                                                     

    En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia  de  Buenos Aires,  a  los veinte días del mes de febrero de dos mil quince, se reúnen en  Acuerdo  extraordinario  los jueces  de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial,  Carlos A. Lettieri, Silvia E. Scelzo y   Toribio E. Sosa, para  dictar  sentencia  en  los autos “MARTINEZ NESTOR C/ ACOSTA YANINA NATALIA S/ COBRO EJECUTIVO” (expte. nro. -89345-), de acuerdo al orden  de  voto  que surge  del  sorteo  de f.102, planteándose las siguientes cuestiones:

    PRIMERA:   ¿es fundada la   apelación  de  f. 90 vta. contra la resolución de f. 89?.

    SEGUNDA: ¿qué pronunciamiento corresponde emitir?.

    A LA PRIMERA CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO:

    1- A fs. 72.I el demandante  solicitó se intimara a la demandada a poner a disposición los bienes embargados y a través de la resolución de f. 73 el juzgado accedió a esa solicitud.

    Contra la resolución –y en cuanto aquí interesa- la demandada articuló revocatoria a f. 76, la que fue sustanciada a f. 77 y respondida –resistiéndola- por el demandante a fs. 85/86.

    El juzgado estimó la revocatoria y dejó sin efecto la resolución de f. 73, con costas al demandante que había pedido esa resolución y que resultó vencido en su resistencia ante el pedido de dejarla sin efecto (ver f. 89).

    Sólo contra la imposición de costas apeló subsidiariamente el demandante (fs. 90/vta.).

     

    2- Es infundada la apelación contra la imposición de costas de f. 89.

    Es que el recurso de reposición de f. 76 y su resistencia de fs. 85/86 conformaron una incidencia contenciosa aunque soluble como de puro derecho (arts. 240 últ. párrafo y 185 cód. proc.),  que bien ameritaba la imposición de costas al demandante vencido (arts. 69 cód. proc.), máxime que él había forzado la articulación de ese recurso de f. 76  al requerir a f. 72.I  el dictado de la recurrida resolución de f. 73.

    Para terminar, dos acotaciones:

    a- contra lo reglado en los arts. 69 y 161.3 CPCC, no indica el apelante cuál pudiera ser el  sustento jurídico para que sólo se puedan imponer costas en resoluciones “registrables”  (arts. 34.4 y 266 cód. proc.);

    b- la decisión sobre costas no necesita pedido de parte, que de todos modos lo hubo  (ver f. 88.1; arts. 68 párrafo 1° in fine y 69 párrafo 1° cód. proc.).

    VOTO QUE NO.

    A LA MISMA CUESTION  EL JUEZ LETTIERI DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos, adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en primer término.

    A LA  SEGUNDA  CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO:

    Corresponde desestimar la apelación subsidiaria de f. 90 vta. último párrafo contra la resolución de f. 89, con costas al apelante infructuoso (art. 77 párrafo 2° cód. proc.), difiriendo aquí la resolución sobre honorarios (art. 31 d.ley 8904/77).

    TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO:

    Que adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO:

    Que adhiere al voto emitido en primer término al ser votada esta cuestión.

    CON  LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:

             S E N T E N C I A

    Por  lo que resulta del precedente Acuerdo, la Cámara RESUELVE:

    Desestimar la apelación subsidiaria de f. 90 vta. último párrafo contra la resolución de f. 89, con costas al apelante infructuoso, difiriendo aquí la resolución sobre honorarios.

    Regístrese.  Notifíquese   según   corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 últ. párr. CPCC). Hecho, devuélvase.

     

     


  • Fecha del acuerdo: 20-02-2015. Ejecución prendaria. Autorización para compensar. Exención del pago de la seña.

     

     

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen                                                                                                          

    Juzgado de origen: Juzgado de Paz Letrado de Hipólito Yrigoyen

                                                                                     

    Libro: 46– / Registro: 11

                                                                                     

    Autos: “FIDEICOMISO DE RECUPERACION CREDITICIA C/ MARENTES, ENRIQUE ANTONIO S/ EJECUCION PRENDARIA”

    Expte.: -89321-

                                                                                     

    En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia  de  Buenos Aires,  a  los veinte días del mes de febrero de dos mil quince, se reúnen en  Acuerdo  extraordinario  los jueces  de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial,  Carlos A. Lettieri, Silvia E. Scelzo y   Toribio E. Sosa, para  dictar  sentencia  en  los autos “FIDEICOMISO DE RECUPERACION CREDITICIA C/ MARENTES, ENRIQUE ANTONIO S/ EJECUCION PRENDARIA” (expte. nro. -89321-), de acuerdo al orden  de  voto  que surge  del  sorteo  de f. 263, planteándose las siguientes cuestiones:

    PRIMERA:   ¿Es   procedente   la   apelación  de  f. 257 contra la resolución de fs. 253 vta. in fine?.

    SEGUNDA: ¿Qué pronunciamiento corresponde emitir?.

    A LA PRIMERA CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO:

    El ejecutante es acreedor y, si adquiere en subasta, será deudor del precio de venta.

    Pero la reversa no es homogénea: si bien el ejecutado es deudor, como quien vende es el juez en ejercicio de su poder jurisdiccional –según la tesis procesalista asumida por la SCBA, en “ALSA SACFI c/ Fernández”, Ac. 35394, del 15/3/88- entonces el ejecutado no es acreedor del precio de subasta.

    Así las cosas,  no puede hablarse técnicamente de compensación en la medida en que ejecutante y ejecutado no son deudores recíprocamente el uno hacia el otro (art. 818 cód. civ.).

    Lo que en la jerga forense se llama “autorización para compensar” no es más que exención del pago de la seña –primero- y eventualmente del saldo de precio de subasta –después-, por razones de economía procesal: no tendría sentido obligar al ejecutante/adquirente a depositar un dinero que tendrá derecho a retirar un poco más tarde (art. 34.5.e cód. proc.).

    Y, por fin,  antes de la subasta la única exención inminente y   útil es la del pago de  la seña; si el ejecutante resultare adquirente, debería requerir oportunamente la exención del pago  del saldo de precio.

    Así las cosas, la resolución recurrida en verdad no le causa gravamen al apelante, pues lo exime del pago de la seña, que es todo lo que necesita por el momento para el caso de resultar adquirente en subasta  (art. 34.4 cód. proc.).

    VOTO QUE NO.

    A LA MISMA CUESTION  EL JUEZ LETTIERI DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos, adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en primer término.

    A LA  SEGUNDA  CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO:

    Corresponde declarar improcedente la apelación de f. 257 contra la resolución de fs. 253 vta. in fine.

                TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO:

    Que adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO:

    Que adhiere al voto emitido en primer término al ser votada esta cuestión.

    CON  LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:

             S E N T E N C I A

    Por  lo que resulta del precedente Acuerdo, la Cámara RESUELVE:

    Declarar improcedente la apelación de f. 257 contra la resolución de fs. 253 vta. in fine.

    Regístrese.  Notifíquese   según   corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 últ. párr. CPCC). Hecho, devuélvase.

     

     

     


  • Fecha del acuerdo: 18-02-2015. Quiebra. Honorarios.

     

     

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen                                                                                                          

    Juzgado de origen: Juzgado Civil y Comercial 1

                                                                                     

    Libro: 30– / Registro: 08

                                                                                     

    Autos: “MENDIONDO, MARTIN S/ QUIEBRA (PEQUEÑA)”

    Expte.: -88929-

                                                                                                 

    En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia  de  Buenos Aires,  a  los dieciocho  días del mes de febrero de dos mil quince, se reúnen en  Acuerdo  ordinario  los jueces  de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial,  Carlos A. Lettieri, Silvia E. Scelzo y   Toribio E. Sosa, para  dictar  sentencia  en  los autos “MENDIONDO, MARTIN S/ QUIEBRA (PEQUEÑA)” (expte. nro. -88929-), de acuerdo al orden  de  voto  que surge  del  sorteo  de f.1283, planteándose las siguientes cuestiones:

    PRIMERA:   ¿Son procedentes los recursos de apelación de fs. 1247 y 1255 contra la regulación de honorarios de fs. 1243/vta. y deben fijarse honorarios por las tareas ante esta instancia según lo decidido a f. 1236 vta.?.

    SEGUNDA: ¿Qué pronunciamiento corresponde emitir?.

    A LA PRIMERA CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO:

                1- A fs. 1243/vta. está la regulación de honorarios por el proceso de quiebra concluido por avenimiento, contra la cual se articularon las apelaciones de fs. 1247 (Cdra. Angelini, por bajos) y 1255 (Mendiondo, por altos).

                La base pecuniaria llegó firme a la regulación de honorarios (ver fs. 1234/1237), de manera que si éstos son altos o bajos sólo puede depender en el caso de la alícuota empleada   o de la distribución entre los profesionales (dos síndicos y el abogado del deudor).

                Y bien, la alícuota usada (10%) se ubica entre el piso del 4% y el techo del 12% (ars. 267  ley 24522), sin que de oficio evidentemente se advierta –tratándose de una causa con casi 1330 hojas-  y sin que ninguno de los apelantes haya puesto de manifiesto ninguna circunstancia del caso que pudiera ameritar otra alícuota mayor o menor (art. 34.4 cód. proc.); lo mismo sucede con la distribución entre los profesionales: 80% para las síndicos -y mitad cada uno entre ellos- y 20% para el letrado del fallido.

                Así, como lo ha dictaminado el Fiscal General (f. 1270), no se percibe razón que pueda conducir razonablemente a modificar los honorarios de fs. 1243/vta. apelados a fs. 1247 y 1255.

     

                2- Un análisis semejante conlleva la regulación de honorarios por la incidencia resuelta a fs.  1199/1202 y 1234/1237, con apelación por altos del deudor a f. 1276.

                De comienzo, destaco que en esa incidencia se discutió en derredor de la base regulatoria para la quiebra, con dos posturas enfrentadas: la síndico Angelini postulaba $ 3.570.000 y Mendiondo, $ 1.045.188. Podría creerse que la base pecuniaria de la incidencia debería ascender $ 2.524.812, tal la significación económica de la disputa; mas, aplicando a simili el art. 47.a del d.ley 8904/77 (arg. a contrario art. 271 párrafo 1° ley 24522), cabe utilizar sólo el menor quantum de la causa principal (art. 16 cód. civ.; art. 171 Const.Pcia.Bs.As.; art. 278 ley 24522; art. 34.4 cód. proc.).

                Por otro lado, si en 1ª instancia las costas quedaron impuestas por su orden –como se sostiene a f. 1274 párrafo 1°-, es claro que sobra la regulación de honorarios en favor de la Cdra. Angelini de f. 1275, toda vez que no puede autocobrarse para pagarse a sí misma (art. 278 ley 24522 y arg. a simili art. 12 d.ley 8904/77); empero, me limito a señalar esa alternativa, sobre la que no puedo proponer modificaciones atenta la falta de apelación idónea (arts. 34.4 y 266 cód. proc.).

     

                Observando, para finalizar, la apelación por altos del deudor respecto de los honorarios a su cargo devengados por la incidencia sub examine, no encuentro de oficio manifiestamente  y tampoco pone de relieve el apelante ninguna circunstancia que pudiera ameritar otra alícuota mayor o menor que la empleada en el caso según la indicación del juzgado a f. 1274 vta. (art. 34.4 cód. proc.).

     

                4- Resta nada más regular los honorarios diferidos a f. 1236 vta., sólo en beneficio del abogado Carlé, que no a favor de la Cdra. Angelini en tanto condenada en costas en cámara (arg. a contrario art. 271 párrafo 1° y a simili art. 12 d.ley 8904/77), los que propongo en $ 7.525 (hon. 1ª inst. x 20%; art. 271 párrafo 1° ley 24522 y arts. 16 y 31 d.ley 8904/77).

                ASI LO VOTO.

    A LA MISMA CUESTION  LA JUEZA SCELZO  DIJO:

                Que por compartir sus fundamentos, adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO:

                Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en primer término.

    A LA  SEGUNDA  CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO:

                Corresponde:

                a- desestimar las apelaciones de fs. 1247 y 1255 contra la regulación de honorarios de fs. 1243/vta.;

                b- desestimar la apelación de f. 1276 contra la regulación de honorarios de f. 1274 vta.;

                c- regular en $ 7.525  los honorarios diferidos a f. 1236 vta., a favor del abogado Carlé.

                TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO:

                Que adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO:

                Que adhiere al voto emitido en primer término al ser votada esta cuestión.

    CON  LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:

             S E N T E N C I A

                Por  lo que resulta del precedente Acuerdo, la Cámara RESUELVE:

                a- Desestimar las apelaciones de fs. 1247 y 1255 contra la regulación de honorarios de fs. 1243/vta.;

                b- Desestimar la apelación de f. 1276 contra la regulación de honorarios de f. 1274 vta.;

                c- Regular en $ 7.525  los honorarios diferidos a f. 1236 vta., a favor del abogado Carlé.

                Regístrese.  Hecho, devuélvase. Encomiéndase la notificación en la instancia inicial (arts. 135.12, 54 y 57 d-ley 8904/77).


  • Fecha del acuerdo: 19-02-2015. Mediación.

     

     

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen                                                                                                          

    Juzgado de origen: Juzgado Civil y Comercial 1

                                                                                     

    Libro: 46– / Registro: 09.

                                                                                     

    Autos: “FILLOL SERGIO FABIAN Y OTRO/A  C/ FRETES ALBERTO DAVID S/DAÑOS Y PERJ.AUTOM. C/LES. O MUERTE (EXC.ESTADO)”

    Expte.: -89299-

                                                                                                 

    En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia  de  Buenos Aires,  a  los diecinueve  días del mes de febrero de dos mil quince, se reúnen en  Acuerdo  extraordinario  los jueces  de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial,  Carlos A. Lettieri, Silvia E. Scelzo y   Toribio E. Sosa, para  dictar  sentencia  en  los autos “FILLOL SERGIO FABIAN Y OTRO/A  C/ FRETES ALBERTO DAVID S/DAÑOS Y PERJ.AUTOM. C/LES. O MUERTE (EXC.ESTADO)” (expte. nro. -89299-), de acuerdo al orden  de  voto  que surge  del  sorteo  de f. 42, planteándose las siguientes cuestiones:

    PRIMERA: ¿es fundada la apelación de f. 35 contra la resolución de fs. 34/vta.?.

    SEGUNDA: ¿qué pronunciamiento corresponde emitir?.

    A LA PRIMERA CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO:

                1. El apelante promovió demanda de daños y perjuicios, habiendo -según su entender- concluido la etapa previa de mediación con resultado infructuoso.

                Dicha etapa habría -a su juicio- finalizado con el acta de incomparecencia del accionado de f. 14.

                A fs. 34, previo a resolver sobre la pretensión de daños introducida, el juez solicita explicaciones a la mediadora exponiendo un catálogo de circunstancias que estima incumplidas y con fundamento en que “debe evitarse que este procedimiento se torne en una mera formalidad previo al inicio del expediente” (ausencia del requirente encontrándose presente únicamente su patrocinante y fijación de al menos dos audiencias).

                Apela el actor agraviándose del pedido de explicaciones que llevaría en definitiva -a su juicio- ínsito dar por incumplida la etapa previa o exigir algo más que el acta de f. 14 para ello, solicitando se revoque tal pedido por hallarse la etapa de mediación previa cumplida y concluida en función del acta de f. 14 y se proceda a dar traslado de demanda sin más.

     

                2. Veamos: 

                Dos motivos son considerados por el a quo para solicitar explicaciones a la mediadora:

                a- que el requirente no concurrió a la audiencia y sólo lo hizo su patrocinante quien habría pedido el cierre de la mediación;

                b- que sólo se realizara una audiencia; interpretando que cuando el artículo 13 de la ley 13951 dice que “el Mediador deberá convocar a las partes a todas las audiencias necesarias para el cumplimiento de la presente Ley”, en caso de incomparecencia deben realizarse al menos dos (ver fs. 34/vta.).

    3.1. En cuanto a lo dicho en 2.a., surge de las constancias del expediente que el abogado de los actores contaba con apoderamiento suficiente para concurrir a la audiencia de mediación en representación de sus clientes (ver poder de fs. 8/10); como también que el domicilio de los actores se encuentra en la ciudad de 25 de Mayo, Provincia de Buenos Aires, la cual -según puede consularse en la página web “www.ruta0.com”- se encuentra a más de 150 km de Trenque Lauquen,  ciudad asiento de la mediación (arts. 979.1, 993, 994, 995 y concs. cód. civil y 15 de la ley citada).

    En tales circunstancias, los actores no tenían obligación de concurrir personalmente a la audiencia, pudiendo hacerlo por medio de apoderado (art. 15, ley 13951).

     

    3.2. En relación a lo anticipado en 2.b., la interpretación que realiza el a quo en el sentido de que las audiencias deben ser al menos dos, no parece tener apoyo legal.

       Veamos: la ley no dice expresa y claramente qué sucede con el trámite de mediación si la requerida no comparece a la primera audiencia fijada: si se lo debe dar por finalizado o si se deben fijar más audiencias.

       Sólo se indica que se deberá abonar una multa en caso de incomparecencia injustificada a esa primera audiencia.

       ¿Entonces cuántas audiencias debe fijar el mediador? ¿Es suficiente con una o necesariamente deben ser dos o más?

       Entiendo que nada impide al mediador fijar más de una audiencia para intentar una conciliación ante la incomparecencia de alguna de las partes dentro del plazo estipulado para la mediación, pues debe el mediador convocar a todas las necesarias para el cumplimiento de la ley bajo constancia (arts. 19 C.N., 25 Const. Prov. Bs. As. y 13 de la Ley de Mediación).

       Pero también razono que no se puede -sin sustento normativo- hacerle transitar al requirente por sucesivas fijaciones de audiencias y quizá correlativas  incomparecencias injustificadas del requerido, en vez de dar por concluida la etapa de mediación y habilitarle la judicial si debidamente citado el requerido no comparece.

        A mayor abundamiento considero que cuando el artículo 13 de la ley dice deberán convocarse “todas las audiencias necesarias” para el cumplimiento de la ley, se refiere a todas las necesarias para arribar a un acuerdo cuando éste se encuentre en vías de gestación entre las partes, pero ello no obliga a fijar audiencias hasta el infinito cuando la parte requerida debidamente citada no compareció, ni siquiera a la primera.

       De interpretarse lo contrario, estimo que ello implicaría la dilación injustificada de la etapa previa, constituyéndose tal proceder en un valladar al acceso irrestricto a la justicia y atentaría contra una tutela judicial efectiva, demorando más allá de lo estrictamente necesario el arribo a la vía judicial (art. 15 Const. Prov. Bs. As.).

       Además, la incomparecencia del requerido a la audiencia de mediación encontrándose debidamente notificado es una muestra a las claras de su desinterés en mediar. Pues si hubiera tenido intención de hacerlo, hubiera concurrido o justificado su inasistencia para de ese modo demostrar su interés (art. 901, cód. civil).

       Desde esta óptica, entiendo que la fijación de una audiencia y la inasistencia del requerido a la misma estando debidamente notificado habilitan dar por concluida la etapa de mediación, con la respectiva acta que le pone fin, pues no indica la norma que necesariamente deba fijarse más de una audiencia (arts. 19 Const. Nac. y 25 Const. Prov. Bs. As.).

       Tal conclusión es avalada por el decreto reglamentario 2530/10 cuando en su artículo 14 entiende por fracasada la mediación por la incomparecencia injustificada de las partes fehacientemente notificadas, sin que haga remisión allí a parte alguna de la ley de donde se desprenda o pueda desprenderse la obligatoriedad de fijar más de una audiencia.

       Agrego que el artículo 17 del mismo decreto dice: “El reclamante acreditará el cumplimiento de la instancia de mediación, quedando habilitada la vía judicial, mediante el acta final que hubiere expedido el mediador en la que deberá constar si se arribó o no a un acuerdo; si la mediación fue cerrada por decisión de las partes o del mediador; si no compareció el requerido notificado fehacientemente, o si resultó imposible notificar la audiencia en los domicilios que denunció el reclamante, los que serán consignados por el mediador en el acta final.”

     

    4. En suma, habiendo concurrido a la mediación cuya acta luce a f. 14 el letrado apoderado de los actores que se domicilian a más de 150 km. de Trenque Lauquen, ciudad asiento de la mediación, y ante la incomparecencia injustificada de la parte demandada cuya notificación fehaciente en lo que aquí interesa no ha sido puesta en tela de juicio.

       Corresponde por lo dicho revocar el decisorio apelado y tener por concluida con los elementos traidos la etapa de mediación previa.

       TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION  EL JUEZ SOSA DIJO:

                       La  incomparecencia injustificada a la primera audiencia de cualquiera de las partes que hubiera sido fehacientemente notificada: a-  hace fracasar  y pone fin al   procedimiento de  mediación; b- la hace pasible de multa (art. 14 ley  13951; arts. 14 y 46.1 d.2530/10).

                       Puede creerse que quien no concurre no quiere acordar en mediación (arts. 913, 914,  918, 1146 y concs. cód. civ.; arts. 163.5 párrafo 2° y 384 cód. proc.).

                       Por consiguiente, no objetadas ni la notificación ni la incomparecencia del demandado (ver acta a f. 14) y  expedita así la vía judicial, debe el juzgado analizar la admisibilidad de la pretensión principal y proveer  lo que corresponda (arts. 34.5.b, 336, 337 y concs. cód. proc.).

                       VOTO QUE SÍ.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI  DIJO:

                       Que el mediador esté habilitado legalmente para fijar más de una audiencia no implica que tenga el deber jurídico de hacerlo, si medió incomparecencia injustificada de cualquiera de las partes, debidamente notificadas.

                       Pues al no concurrir, sin justificar su ausencia, denota desinterés en acordar en mediación y esa actitud, como sostiene el juez Sosa, la hace fracasar y le pone fin.

                       Aunque por senderos propios, ambos votos -en ese aspecto-  llegan a conclusiones compatibles (v. voto de la jueza Scelzo, 3.2, párrafo sexto).

                       Tocante a esa argumentación, pues, adhiero a ambos

                 ASI LO VOTO.

    A LA  SEGUNDA  CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO:

                Corresponde revocar la resolución de fs. 34/vta..

                TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO:

                Que adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO:

                Que adhiere al voto emitido en primer término al ser votada esta cuestión.

    CON  LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:

             S E N T E N C I A

                Por  lo que resulta del precedente Acuerdo, la Cámara RESUELVE:

                Revocar la resolución de fs. 34/vta..

                Regístrese.  Notifíquese   según   corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 últ. párr. CPCC). Hecho, devuélvase.

     

     

     

     

     


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