• Fecha del acuerdo: 08-02-2011.

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen

    Juzgado de origen: Juzgado Civil y Comercial 2

    Libro: 42- / Registro: 04

    Autos: “MUNICIPALIDAD DE TRENQUE LAUQUEN c/  COLETTI,  PEDRO s/ Apremio (42)”

    Expte.: 17725

    En  la  ciudad de Trenque Lauquen, provincia de Buenos Aires, a los ocho días del mes de febrero de  dos  mil once,  se re nen en Acuerdo ordinario los jueces de la Cámara de Apelación en lo Civil y  Comercial,  Toribio E. Sosa, Carlos A. Lettieri y Silvia E.  Scelzo,  para dictar  sentencia en los autos “MUNICIPALIDAD DE TREN­QUE LAUQUEN c/ COLETTI, PEDRO s/ Apremio (42)” (expte. nro. 17725), de acuerdo al orden de voto que surge del sorteo de f. 45, plante ndose las siguientes  cuestio­nes:

    PRIMERA: Es procedente la  apelación  subsidiaria  de 
    fs. 41/42?.

    SEGUNDA: ¨Que pronunciamiento corresponde emitir?.

    A LA PRIMERA CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO:

    Por principio, antes de ahora  ha  dicho  esta cámara -si bien en no reciente  precedente-,  que  co­rresponde  resolver  mediante  el dictado de sentencia única la situación de todos los interesados en el dic­tado de la misma (cfrme. este Tribunal, 19-11-02, “Vi­llalba, Francisco P. c/ Sucesores de Boi, Rita (expte. 775/88)  s/ Incidente de Ejecución de honorarios” L.31 R.332; art. 34.5 Cód.Proc.), máxime aquí en que resul­ta prudente dar chance a los herederos  del demandado fallecido de expedirse en relación al pago que intenta un tercero, aduciendo ser poseedor con  ánimo de  dueño (ver. f. 28; arg. arts. 727, 728 y ccs. Cód. Civil).

    VOTO POR LA NEGATIVA.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO:

    El  tercero Issetta se autoasume como obligado al  pago de los tributos reclamados y la comuna deman­dante  lo  acepta así,acordando ambos la satisfacción de la deuda (ver fs. 28/vta. y 30).

    En ese concreto contexto, puede concluirse que Issetta  habría  podido tranquilamente ser también de­mandado (art. 88 cód. proc.), en todo caso previa  di­ligencia preliminar de la que hubiera surgido su cali­dad de adicional obligado al  pago  (art.  323.6  cód. proc.).

    No  es inconcebible entonces que pueda recono­cerse al tercero Issetta  una  participación  procesal como litisconsorte  del demandado  Coletti,  pudiendo desde ese rol alcanzar un acuerdo de pago homologable, aunque  pudiera ser inoponible a Coletti (arts. 90.2 y 91  párrafo 2 cód. proc.; arts. 308 y 162 cód. proc.; arts. 851, 850 y 715 cód. civ.).

    Sin embargo, nótese la siguiente asimetría: el tercero Issetta ha llegado a un acuerdo con el munici­pio,  pero respecto del demandado Coletti (hoy sus su­cesores, fs. 38/vta., art. 3417 cód. civ.)  no  se  ha 
    trabado aún la litis.

    Pese a que entre Coletti e Issetta exista sólo una  situación litisconsorcial facultativa de modo que la solución final del pleito pudiera ser diferente pa­ra  cada uno, lo cierto es que la causa a£n no est  en condiciones de recibir ninguna solución final respecto 
    de Coletti.

    Decidir ahora sobre Issetta y no sobre Coletti atentaría  contra el principio de concentración proce­sal  que  subyace particularmente a toda situación li­tisconsorcial  (arts.  34.5.a,  88,  188  y  194  cód. 
    proc.).

    Sin  una  muy buena razón, no sería compatible con una adecuada dirección del  proceso  permitir  que quedara  agotada  la  competencia respecto de Issetta, pero del todo abierta en cuanto a Coletti (arg.  arts. 34.5 proemio y 166 proemio cód. proc.).

    Esa muy buena razón no es el deseo de la acto­ra consistente en obtener imperiosamente ya la homolo­gación del acuerdo alcanzado con  Issetta,  pues  para eso,  en vez de forzar una asincrónica y parcial defi­nición  de la causa, bien podría desistir de la acción contra  Coletti, con lo cual el proceso quedaría fini­quitado de modo anormal para ambos colegitimados pasi­vos:  acuerdo  con Issetta,desistimiento de la acción contra Coletti.

    Por todo lo anterior  creo  que  la  apelación subsidiaria no es fundada (art. 34.4 cód. proc.).

    A LA MISMA CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO:

    Con  los  fundamentos dados en el segundo voto 
    adhiero al primero.

    A LA SEGUNDA CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO:

    Corresponde desestimar la apelación  subsidia­ria de fs. 41/42.

    TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION LOS JUECES SOSA Y SCELZO DIJERON:

    Que por compartir sus fundamentos, adhieren al voto que antecede.

    CON LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA  SIGUIEN­TE:

    S E N T E N C I A

    Por lo que resulta del precedente Acuerdo,  la 
    Cámara RESUELVE:

    Desestimar  la  apelación  subsidiaria  de fs. 41/42.

    Regístrese.   Notifíquese   según  corresponda 
    (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 £lt. p rr. CPCC). Hecho, 
    devuélvase.

     

     

     


  • Fecha del acuerdo: 08-02-2011. Cuestión abstracta.

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen

    Juzgado de origen: Juzgado de Paz  Letrado  de  Carlos 

    Tejedor

    Libro:42- / Registro: 05

    Autos: “L., T. s/ Denuncia por Presunta Violen­cia Familiar (Ley 12569)”

    Expte.:17718

    En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia  de  Buenos Aires, a los ocho días del mes de febrero de  dos  mil once, se reúnen en Acuerdo ordinario los jueces de  la 

    Cámara de Apelación en lo Civil y  Comercial,  Toribio E. Sosa, Carlos A. Lettieri y Silvia E.  Scelzo,  para dictar sentencia en los autos “L., T. s/ Denun­cia  por  Presunta  Violencia  Familiar  (Ley  12569)”(expte. nro. [1]17718[1]), de acuerdo al orden de  voto  que surge del sorteo de f. 195, planteándose las  siguien­tes cuestiones:

    PRIMERA: ¨Debe ser estimada la apelación de f. 182 de­ducida contra la resolución de fs. 165?

    SEGUNDA: ¨Que pronunciamiento corresponde emitir?

    A LA PRIMERA CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO:

    En el caso, la apelante cuestiona la resolución que ordena el levantamiento de las medidas cautelares de  exclusión y prohibición de ingreso que habían sido dispuestas a fs. 5/vta. (ver fojas 5 pto 1 y 2, 165  y 184/185).

    Sin perjuicio del acierto o nó de la  decisión apelada,  a esta altura del proceso se ha tornado abs­tracto  expedirse  sobre  el  recurso fundado  a  fs. 184/185 en cuanto se encuentra vencido el plazo por el cual  las  medidas  se  decretaron (art. 242 CPCC y su doctr.; v. fs. 5/vta., 20/25).

    ASI LO VOTO.

    A  LA  MISMA CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO:

    Las medidas de fs. 5 incs. 1 y 2 fueron:

    a-  impuestas el 16-6-2010 y por 6 meses, esto es, hasta el 16-12-2010 (art. 25 c ód. civ.);

    b- levantadas antes de su  agotamiento  tempo­ral, a través de la resolución de fs.165/vta. de fecha 26-10-2010.

    Todavía antes del 16-12-2010:

    a- L., el 10-11-2010 apeló la resolución de fs.  165/vta. (ver f. 182) y el 19-11-2010 presentó el memorial de fs. 184/185;

    b-  M.,  el 30-11-2010 contestó el traslado del memorial a fs. 189/192;

    c- por secretaría de cámara el  14-12-2010  se sorteó el orden de estudio y votación a f. 195, pasan­do así recién la causa al acuerdo.

    Lo cierto es que a esta altura, en febrero  de 2011, aunque se revocara el levantamiento de las medi­das en cuestión, estas no  podrían  ser  restablecidas habida cuenta de su  agotamiento temporal  el  16-12-2010.  Es decir que, por más que mal levantadas en oc­tubre de 2010, ahora ya estén vencidas.

    Coincido,  pues,  con  el  primer  voto (arts. 34.4, 266 y 272 cód. proc.).

    Tornada  sobrevinientemente abstracta la cues­tión  a resolver, no existe vencedor ni vencida por la apelación, de modo que las costas de segunda instancia deben ser cargadas por su orden (arts.  163.6  párrafo 2, 68 y 69 c ód. proc.).

    A  LA  MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos, adhiere  al voto del juez Sosa.

    A LA SEGUNDA CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO:

    Corresponde desestimar la apelación de f.  182 deducida contra la resolución de fs. 165 con costas de esta instancia por  su  orden  (arts.  68  y  69  cód. proc.).

    TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION LOS JUECES SOSA Y  LETTIERI  DIJE­RON:

    Que por compartir sus fundamentos, adhieren al voto que antecede.

    CON  LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIEN­

    TE:

    S E N T E N C I A

    Por  lo que resulta del precedente Acuerdo, la Cámara RESUELVE:

    Desestimar  la  apelación  de  f. 182 deducida contra  la  resolución  de  fs. 165 con costas de esta instancia por su orden.

    Regístrese.   Notifíquese   según  corresponda 

    (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 últ. párr. CPCC). Hecho, 

    devuelvase.

     


  • Fecha del acuerdo: 01-02-2011. Costas. Incompetencia del orgáno jurisdiccional. Honorarios.

     

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen

    Juzgado  de origen: Juzgado de Paz Letrado de Hipólito 
    Yrigoyen

    Libro: 42- / Registro: 01

    Autos: “M.,  E. T. – C., R. A. s/ Divorcio por Presentación Conjunta”

    Expte.: 17714

    En  la  ciudad de Trenque Lauquen, provincia de Buenos Aires, al primer día del mes de febrero de dos mil on­ce, se re£nen en Acuerdo ordinario los  jueces  de  la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial,  Toribio E.  Sosa,  Carlos A. Lettieri y Silvia E. Scelzo, para dictar sentencia en los autos “M., E. T.  – C., R.  A.  s/ Divorcio por Presentación Conjunta” (expte. nro. 17714), de acuerdo al orden de voto que surge del sorteo de f. 94,  planteándose  las 
    siguientes cuestiones:

    PRIMERA: ¿Son procedentes las apelaciones de fs. 80  y 
    81/vta.?.

    SEGUNDA: ¿Que pronunciamiento corresponde emitir?.

    A LA PRIMERA CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO:

    1- Habiendo tenido que expedirse  expresamente sobre costas (art. 163.8 cód. proc.), la sentencia  de fs. 42/43 nada dijo al respecto,  pudiendo  entenderse de  ese modo que quedaron tácitamente impuestas por su orden: si no se decide que una de las partes pague los gastos de la otra, según el art. 499 del Código  Civil no se ve como cualquiera de las partes pudiera preten­der  cobrar  sus  gastos  a  su adversaria (cfme. esta Cám.,  15-11-88,  “Lieman S.A.C.I.F.I.A. c/ Martínez”, lib.  17,  reg.  114;  entre  muchos otros, todo según rastreo por secretaría).

    Notificada  la  sentencia -omisiva en cuanto a costas- a las partes el 26-5-2010 y el 28-5-2010  (ver fs. 44 vta. y 47; ver art. 137 c¢d. proc.), el remedio de aclaratoria de fecha 27-9-2010 era muy extemporáneo (ver  arts.  163.8, 166.2 y 155 cód. proc.), pese a lo cual el juzgado le hizo lugar a f. 78 cargando por mi­tades los honorarios del abogado Martín y a su  patro­cinado Casella los del abogado Huala.

    Al  proceder  as¡  el juzgado actuó ejerciendo indebidamente una competencia que ya había agotado  al emitir la sentencia firme de fs. 42/43, careciendo en­tonces la resolución aclaratoria de f. 78  de  uno  de los  requisitos indispensables para la obtención de su finalidad: la competencia  del  órgano  jurisdiccional (arts. 980 cód. civ. y 169  párrafo  2 cód.  proc.). 
    Por consiguiente resulta fundado el recurso de apelación -abarcativo del de nulidad- de f. 80  contra esa resolución de f. 78 (art. 253 cód. proc.), recurso al que el apelante debió echar mano  para  evitar  que por ventura pudiera haberse interpretado que una nueva resolución  expresa y firme sobre costas -la de f. 78- hubiera podido dejar sin efecto otra anterior  cita y también firme sobre  la  misma  cuestión  -la  de  fs. 42/43-.

    Las costas de la apelación deben ser  soporta­das por quien  introdujo  tardíamente  el  remedio  de aclaratoria a f. 77, propiciando la emisión de la  re­solución  de f. 78, apelada a f. 80 y ahora invalidada 
    (art. 68 c¢d. proc.).

    2- Se fijaron honorarios en $ 2970 y $ 990 pa­ra los abogados Martín y Huala, equivalentes a 30 y 10 jus (aunque, dicho sea de camino, según informe verbal por secretar¡a $ 99 no era el valor del jus a la fecha del  decisorio  atacado, v. Ac. 3517/10 -art. 1ro.- de la SCBA).

    Apeló  por  bajos  el  abogado  Huala  (v. fs. 81/vta.).

    Y bien, se trata de un divorcio por  presenta­ción  conjunta  pero convertido, toda vez que fue ini­ciado como contencioso (v.f. 24) de cuyo trámite  sólo alcanzó a presentarse la demanda.

    El  escrito de f. 22/23 vta. a través del cual los interesados introdujeron la conversión del  trámi­te, si no es un escrito de postulación inicial para un divorcio  por  presentación conjunta resulta al menos claramente asimilable a él.

    Por ende, opino que la retribución del abogado 
    Huala no puede ser menor que 30 Jus.

    Cabe acotar que como no hubo apelación por ba­jos del abogado Mart¡n no es  posible  incrementar  su retribución (art. 34.4 c¢d. proc.), lo que hubiera po­dido corresponder apreciando como trabajo complementa­rio la presentación de la demanda contenciosa (art. 28 
    último párrafo d-ley 8904/77).

    3- En resumen opino que corresponde:

    a- dejar sin efecto la resolución  de  f.  78, con costas a quien peticionó su emisión;

    b-  incrementar a la suma de pesos equivalente a 30 Jus la retribución del abogado Huala por su labor en el divorcio por presentación conjunta;

    c-  fijar  en la suma de pesos equivalente a 6 
    Jus los honorarios del abogado Huala por la  apelación 
    de f. 80 (art. 31 d-ley 8904/77).

    ASI LO VOTO.

    A LA MISMA CUESTION LOS JUECES SCELZO Y SOSA DIJERON:

    Que por compartir sus fundamentos, adhieren al 
    voto que antecede.

    A LA SEGUNDA CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO:

    Corresponde;

    a- dejar sin efecto la resolución  de  f.  78, con costas a quien peticionó su emisión;

    b-  incrementar a la suma de pesos equivalente a 30 Jus la retribución del abogado Huala por su labor en el divorcio por presentación conjunta;

    c-  fijar  en la suma de pesos equivalente a 6 Jus  los honorarios del abogado Huala por la apelación de f. 80 (art. 31 d-ley 8904/77).

    TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION LOS JUECES SCELZO Y SOSA DIJERON:

    Que por compartir sus fundamentos, adhieren al 
    voto que antecede.

    CON LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA  SIGUIEN­TE:

    S E N T E N C I A

    Por lo que resulta del precedente Acuerdo,  la Cámara

    RESUELVE:

    a- dejar sin efecto la resolución  de  f.  78, con costas a quien peticionó su emisión;

    b-  incrementar a la suma de pesos equivalente a 30 Jus la retribución del abogado Huala por su labor en el divorcio por presentación conjunta;

    c-  fijar  en la suma de pesos equivalente a 6 Jus los honorarios del abogado Huala por la  apelación de f. 80.

    Regístrese.   Notifíquese   según  corresponda 
    (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 últ. párr. CPCC). Hecho, 
    devuélvase.

     

     


  • Fecha del acuerdo: 28-05-2014. Recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley.

     

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen

    ________________________________________________

    Juzgado de origen: Civil y Comercial 1

    ________________________________________________

    Libro: 45 / Registro: 147

    ________________________________________________

    Autos: “Municipalidad de Rivadavia c/ C.L.I. S.R.L. s/ Nulidad de Acto Juridico”

    Expte.: -88673-

    ________________________________________________

     

    TRENQUE LAUQUEN, 28 de mayo de 2014.

    AUTOS  Y  VISTOS: el recurso extraordinario de  inaplicabilidad de ley de fs. 1792/1809 contra la sentencia de fojas 1782/1789.

    CONSIDERANDO.

    La sentencia impugnada tiene carácter de definitiva, el recurso  ha sido  deducido  en  término, con mención de la normativa que  se  considera  violada  o aplicada  erróneamente  e indicando en qué consiste la presunta violación o error  (arts.  279  “proemio”  y últ. párr. y 281 incs. 1, 2 y 3 CPCC).

    El  valor  del  litigio excede el mínimo legal previsto, no resulta exigible depósito previo y se  ha constituido  domicilio  legal en la ciudad de La Plata (arts. 278 primer párr. y 280 párrs. 1º, 3º y 5º  cod. cit.).

    Por ello, la Cámara RESUELVE:

    1- Conceder el recurso extraordinario  de  inaplicabilidad  de ley de  fs. 1792/1809 contra la sentencia de fojas 1782/1789.

    2-  Hacer saber a la parte recurrida que le asiste la chance de constituir domicilio en la ciudad de La Plata a sus efectos, lo que podrá hacer ante esta Cámara antes de la remisión del expediente (arts. 280 últ. párr., 284, 291 y concs. cód. cit.).

    Regístrese. Notifíquese  personalmente  o  por cédula  con  cumplimiento  del  párrafo  2do.  Acuerdo 3275/06 de la SCBA (arts. 282 in fine y 297 Cód. Proc.). Hecho, remítanse de oficio las actuaciones a la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires (art. 282 2º párr. cód. cit.).

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     


  • Fecha del acuerdo: 28-05-2014. Filiación. Realización de nueva prueba biológica en la oficina pericial de La Plata.

     

     

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen                                                                                                          

    Juzgado de origen: Juzgado de Paz letrado de Adolfo Alsina

                                                                                     

    Libro: 45– / Registro: 145

                                                                                     

    Autos: “L., J. M. G. C/ R., F. S/ FILIACION”

    Expte.: -88995-

                                                                                     

    En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia  de  Buenos Aires,  a  los veintiocho  días del mes de mayo de dos mil catorce, se reúnen en  Acuerdo  ordinario  los jueces  de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial,  Carlos A. Lettieri, Silvia E. Scelzo y   Toribio E. Sosa, para  dictar  sentencia  en  los autos “L., J. M. G. C/ R., F. S/ FILIACION” (expte. nro. -88995-), de acuerdo al orden  de  voto  que surge  del  sorteo  de f. 279, planteándose las siguientes cuestiones:

    PRIMERA: ¿Es   procedente   la   apelación  de f. 260 contra  la providencia de fs. 257/vta.?.

    SEGUNDA: ¿Qué pronunciamiento corresponde emitir?.

    A LA PRIMERA CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO:

    Como fue dicho por el juez Sosa, en la coyuntura anterior en que este mismo expediente arribó a la alzada, no persuade la idea de llegar a una sentencia tan trascendente por su materia para las partes y para la sociedad, montándola en una prueba biológica -en esa ocasión- que pudiera ofrecer margen para alguna duda, cuando existe la posibilidad de mejorar la prueba sin que se advierta realmente perjuicio para nadie, en última instancia a través de la decisión oficiosa del órgano jurisdiccional (fs. 167/vta.; arts. 253 del Código Civil; arg. art. 473, in fine, del Cód. Proc.).

    En aquella oportunidad se dispuso la realización de la prueba biológica solicitada por el alegado padre, que se amparaba para su efectiva realización en que el derecho a la identidad debía ser respetado, como su derecho a acreditar fehacientemente si resultaba verdadera la paternidad alegada por la actora <fs. 136.I.b. segundo párrafo>.

    En esta, se trata justamente de esa prueba que resultó negativa y que la actora pugna por volver a formalizar, haciendo pie en lo que alienta la perito a cargo de la misma, quien al responder un pedido de explicaciones, deja a salvo que la toma de muestra sanguínea de los individuos involucrados fue realizada en el Hospital Municipal de Trenque Lauquen, por lo que no le consta cómo se efectuó dicho acto, sugiriendo una nueva toma de muestras, pero esta vez en los laboratorios de la Oficina Pericial de La Plata (fs. 250/vta.).

    Creo que la solución debe inclinarse en el mismo sentido que en la primera ocasión, por similares razones. Sobretodo porque no se advierte que el aseguramiento que significa la toma de muestras en los laboratorios indicados, pueda significar una modificación que afecte de alguna manera el derecho de defensa del supuesto padre.

    En definitiva, concurren a mi juicio las condiciones precisas y suficientes para estimar necesario disponer se practique nuevamente la prueba biológica, con extracción de muestras en la misma Oficina Pericial de La Plata, como lo habilita decidir, aún de oficio, el artículo 473, in fine, del Código Procesal.

    Con la misma advertencia formulada por esta alzada al fallar a fojas 167/168/vta., que si se frustrara por falta injustificada de adecuada colaboración de la demandada, será pasible de multa, entre otras consecuencias desfavorables a su interés que pudieran corresponder por derecho (arts. 34.5.d y 163.5, segundo párrafo, del Cód. Proc.).

    En consonancia se admite la apelación y acorde lo que precede, se revoca la providencia de fs. 257/vta.. Con costas a la apelada vencida (arg. art. 69 del Cód. Proc.).

    ASÍ LO VOTO.

    A LA MISMA CUESTION  LA JUEZA SCELZO  DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos, adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ SOSA  DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en primer término.

    A LA  SEGUNDA  CUESTION EL JUEZ LETTIERI  DIJO:

    Corresponde admitir la apelación de f. 260 y  revocar  la providencia de fs. 257/vta.. Con costas a la apelada vencida (arg. art. 69 del Cód. Proc.) y diferimiento aquí de la resolución sobre honorarios (arts. 51 y 31 d-ley 8904/77).

                TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION  LA JUEZA SCELZO DIJO:

    Que adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION  EL JUEZ SOSA DIJO:

    Que adhiere al voto emitido en primer término al ser votada esta cuestión.

    CON  LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:

             S E N T E N C I A

    Por  lo que resulta del precedente Acuerdo, la Cámara RESUELVE:

    Admitir la apelación de f. 260 y  revocar la providencia de fs. 257/vta.. Con costas a la apelada vencida y diferimiento aquí de la resolución sobre honorarios

    Regístrese.  Notifíquese   según   corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 últ. párr. CPCC). Hecho, devuélvase.

     

     

     

     


  • Fecha del acuerdo: 28-05-2014.

     

     

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen                                                                                                          

    Juzgado de origen: Juzgado Civil y Comercial 2

                                                                                     

    Libro: 45– / Registro: 142

                                                                                     

    Autos: “CANALETTI IGNACIO AGUSTIN y otros  C/ BALBO LIDIA RAQUEL y otro/a S/COBRO EJECUTIVO DE ALQUILERES”

    Expte.: -89000-

                                                                                     

    En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia  de  Buenos Aires,  a  los veintiocho  días del mes de mayo de dos mil catorce, se reúnen en  Acuerdo  ordinario  los jueces  de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial,  Carlos A. Lettieri, Silvia E. Scelzo y   Toribio E. Sosa, para  dictar  sentencia  en  los autos “CANALETTI IGNACIO AGUSTIN y otros  C/ BALBO LIDIA RAQUEL y otro/a S/COBRO EJECUTIVO DE ALQUILERES” (expte. nro. -89000-), de acuerdo al orden  de  voto  que surge  del  sorteo  de foja 47, planteándose las siguientes cuestiones:

    PRIMERA:   ¿Es   fundada  la   apelación subsidiaria de  fs. 43/44 contra la resolución de f. 42?.

    SEGUNDA: ¿Qué pronunciamiento corresponde emitir?.

    A LA PRIMERA CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO:

    En  “Canaletti, Ignacio Agustín y otros c/ Balbo, Lidia Raquel s/ desalojo por falta de pago” expte. 3097/2013:

    a- se notificó el traslado de demanda bajo responsabilidad de la parte actora en Vignau 149,  según lo previsto en el art. 190.c Ac. 3397/08 SCBA (allí fs. 45, 46, 47/49);

    b-   se ha declarado la rebeldía de Balbo (allí, fs. 50 y 51);

    c-  se ha  notificado esa declaración a Balbo también en Vignau 149 (57/vta.; art. 189.c Ac. 3397 cit.).

    Al menos hasta que ese estado de cosas no fuere  revertido en el referido  proceso (arts. 34.4 y 266 cód. proc.), como derivación de ese proceso mientras tanto corresponde tener aquí -en este proceso entre las mismas partes-  por auténtico el instrumento privado allí glosado a fs. 29/30 (arts. 354.1, 60 párrafo 2° y 374 cód. proc.) y, por ende, para la notificación de la citación a los fines de la preparación de la vía ejecutiva (aquí f. 31; art. 524 cód. proc.), cuadra   la utilización del domicilio dispuesto por Balbo en el contrato de locación contenido en ese instrumento (ver allí el encabezamiento y la cláusula  9ª;  arts. 1031, 1026, 1028 y 101 cód. civ.),  también bajo responsabilidad de la parte actora (art.190 Ac. 3397 cit.).

    Quiero agregar que Vignau 149 no parece ser un lugar desconectado del espacio asequible por Balbo, si su litisconsorte pasivo en el desalojo fue también en ese lugar notificado bajo responsabilidad y pudo en ese proceso comparecer a estar a derecho: si pudo Marino, no se advierte de momento por qué no habría podido o no podría Balbo (expte. 3097/2013, fs. 55/56 y 58; arts. 163.5 párrafo 2° y 384 cód. proc.).

    VOTO QUE SÍ.

    A LA MISMA CUESTION  LA JUEZA SCELZO DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos, adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION  EL JUEZ LETTIERI DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en primer término.

    A LA  SEGUNDA  CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO:

    Corresponde estimar la apelación subsidiaria de fs. 43/44, revocando  consecuentemente la resolución de f. 42.

                TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO:

    Que adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI  DIJO:

    Que adhiere al voto emitido en primer término al ser votada esta cuestión.

    CON  LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:

             S E N T E N C I A

    Por  lo que resulta del precedente Acuerdo, la Cámara RESUELVE:

    Estimar la apelación subsidiaria de fs. 43/43 y en consecuencia  revocar la resolución de f. 42.

    Regístrese.  Notifíquese   según   corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 últ. párr. CPCC). Hecho, devuélvase.

     

     

     

     


  • Fecha del acuerdo: 27-05-2014. Medidas cautelares autónomas. Costas.

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen                                                                                                          

    Juzgado de origen: Juzgado Civil y Comercial 2

                                                                                     

    Libro: 45– / Registro: 140

                                                                                     

    Autos: “CRUZ, ILDA EMIR C/ LOPEZ, GUILLERMO HORACIO Y OTROS S/ MEDIDAS   CAUTELARES-TRABA/LEVANTAMIENTO(169)”

    Expte.: -88465-

                                                                                     

    En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia  de  Buenos Aires,  a  los veintisiete  días del mes de mayo de dos mil catorce, se reúnen en  Acuerdo  ordinario  los jueces  de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial,   Carlos A. Lettieri, Silvia  E. Scelzo  y Toribio E. Sosa,  para  dictar  sentencia  en  los autos “CRUZ, ILDA EMIR C/ LOPEZ, GUILLERMO HORACIO Y OTROS S/ MEDIDAS CAUTELARES-TRABA/LEVANTAMIENTO(169)” (expte. nro. -88465-), de acuerdo al orden  de  voto  que surge  del  sorteo  de f. 150, planteándose las siguientes cuestiones:

    PRIMERA:   ¿son   procedentes   las   apelaciones de fs. 132 y 133, contra la resolución de fs. 130/131?.

    SEGUNDA: ¿Qué pronunciamiento corresponde emitir?.

    A LA PRIMERA CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO:

    1- Es difícil que en el marco de una típica medida cautelar exista controversia antes de la decisión que la ordena, puesto que, como es sabido, en la materia corresponde proceder sin escuchar antes al afectado por la medida (arts. 198 párrafo 1° parte 1ª y 197 párrafo 2° cód. proc.), cuyo derecho de defensa queda diferido para un momento posterior, por vía de recurso (art. 198 último párrafo cód. proc.) o de incidente (arg. arts. 202 y 203 cód. proc.).

    Y si no hay controversia antes de la decisión estimatoria de la pretensión cautelar, en una primera aproximación no se visualiza que  pueda haber vencido a quien imponerle las costas generadas por el trámite de la pretensión cautelar. Si la pretensión cautelar fuera estimada, el peticionante de la medida cautelar resultaría “vencedor” por haber obtenido lo pedido, pero no habría modo de considerar correlativamente “vencido” al no peticionante, sencillamente porque éste no ha intervenido en el trámite corriente entre el pedido de la medida cautelar y la resolución judicial que la ordena: no puede perder una batalla quien no la libra.

    Eadem ratio, sin sustanciación  previa no puede hablarse de un allanamiento de los afectados por la medida cautelar; en todo caso, no haber impugnado la  resolución judicial  cautelar no pudo importar allanamiento respecto de la pretensión cautelar que le dio pie.

     

    2- Pero, mirado con más detenimiento, se advierte que lo que se gasta para asegurar el futuro resultado del proceso, es, en definitiva,  gasto ocasionado por la sustanciación del proceso (art. 77 párrafo 1° cód. proc.). Vistas las cosas así,  las costas de la pretensión cautelar estimada quedan dentro de las costas de la pretensión principal, de modo que el litigante a quien, por vencido,  se impongan éstas también tendrá que hacerse cargo de aquéllas. Lo cual tiene sentido ya que: a- si el vencido en la pretensión principal es el peticionante de la medida cautelar, queda claro que ésta fue conseguida sin derecho, de lo cual se infiere que es justo que se haga cargo de los gastos devengados a raíz del trámite de una medida cautelar pedida y conseguida sin derecho; b- si el vencido en la pretensión principal es el no peticionante de la medida cautelar, queda claro la utilidad de ésta como garantía de cumplimiento de la sentencia definitiva favorable al peticionante de la medida cautelar.

    En mérito a lo expuesto, si los afectados por la resolución cautelar soportaron las costas de ambas pretensiones principales (filiación: expte. 3649/2005,  f. 119 vta. ap. V; colación: expte. 2412/2008, f. 169 vta.), deben también soportar las costas devengadas por la pretensión cautelar; lo cual cabe resolver ahora sin ningún diferimiento, habida cuenta que, como está dicho,  en los procesos principales existen ya firmes imposiciones de costas (art. 34.4 cód. proc.).

    Por consiguiente:

    a- es infundada la apelación de f. 132, correspondiendo cargar costas en segunda instancia a los apelantes vencidos (fs. 141/142 y 144/145 vta.);

    b- es fundada la apelación de f. 133, dejando establecido que no cabe condena en costas, puesto que los apelados no generaron en primera instancia la decisión del juzgado que difirió la solución sobre las costas devengadas por la pretensión cautelar, ni en segunda instancia plantearon resistencia en torno a la oportunidad para resolver sobre esa cuestión (arg. art. 68 párrafo 2° cód. proc.).

    ASI LO VOTO.

    A LA MISMA CUESTION  LA JUEZA SCELZO DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos, adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI  DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en primer término.

    A LA  SEGUNDA  CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO:

    Corresponde:

    a- desestimar la apelación de f. 132, con costas a los apelantes vencidos;

    b- estimar la apelación de f. 133 en los términos emergentes de los considerandos, sin costas;

    c- diferir la resolución sobre honorarios en cámara (art. 31 d-ley 8904/77).

                TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION LA JUEZA SCELZO  DIJO:

    Que adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI  DIJO:

    Que adhiere al voto emitido en primer término al ser votada esta cuestión.

    CON  LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:

             S E N T E N C I A

    Por  lo que resulta del precedente Acuerdo, la Cámara RESUELVE:

    a- Desestimar la apelación de f. 132, con costas a los apelantes vencidos;

    b- Estimar la apelación de f. 133 en los términos emergentes de los considerandos, sin costas;

    c- Diferir la resolución sobre honorarios en cámara.

    Regístrese.  Notifíquese   según   corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 últ. párr. CPCC). Hecho, devuélvase.


  • Fecha del acuerdo: 28-05-2014.

     

     

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen                                                                                                          

    Juzgado de origen: Juzgado de Familia nº 1

                                                                                     

    Libro: 45– / Registro: 143

                                                                                     

    Autos: “D., R. J.  C/ G., A. S/EXCLUSION DEL HOGAR”

    Expte.: -87845-

                                                                                     

    En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia  de  Buenos Aires,  a  los veintiocho  días del mes de mayo de dos mil catorce, se reúnen en  Acuerdo  ordinario  los jueces  de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial,  Carlos A. Lettieri, Silvia E. Scelzo y   Toribio E. Sosa, para  dictar  sentencia  en  los autos “D., R. J.  C/ G., A. S/EXCLUSION DEL HOGAR” (expte. nro. -87845-), de acuerdo al orden  de  voto  que surge  del  sorteo  de foja 155, planteándose las siguientes cuestiones:

    PRIMERA: ¿Es procedente   la apelación  de  f. 136 contra la interlocutoria de fs. 131/135?.

    SEGUNDA: ¿Qué pronunciamiento corresponde emitir?.

    A LA PRIMERA CUESTION EL JUEZ LETTIERI  DIJO:

    1. Se afirma en la demanda: (a) que las partes se separaron de hecho para el mes de marzo de 2006; (b) que la actora fijó entonces su domicilio en el departamento tres de la calle Arrastúa 236 alquilado a los cónyuges N. L. B., y E. H. L; (c) que G., se obligó como fiador, asumiendo el pago del alquiler mensual; (d) que luego obtuvieron el divorcio en  agosto de 2009; (e) que vino el juicio de alimentos y durante su sustanciación, al recibir una comunicación extrajudicial de aquellos locadores anticipando la decisión de demandar el desalojo y después notificación del proceso en trámite, la actora reclamó se fijara -como alimentos- una suma equivalente a un alquiler o bien se le atribuyera el domicilio conyugal, ocupado por G; (f) que un fallo de esta alzada hizo lugar al reclamo alimentario, graduó la cuota en $ 700 y ante aquella alternativa planteada por la demandante (alimentos equivalentes a un alquiler o atribución del uso del inmueble ocupado por el demandado), se expresó en la misma sentencia que en la cuota alimentaria, tal como había sido conformada, quedaba subsumido el reclamo del hogar que pretendía Denegri.

    Todos estos datos, palabras más palabras menos, se leen en el texto del escrito que inició este juicio sobre exclusión y reintegro del sedicente hogar conyugal, por manera que son anteriores a su promoción (fs. 18/19 vta.). Para mejor decir, constituyen el contexto en que se emprendió la causa, donde ahora D., pretende se le atribuya lo que designa como hogar conyugal excluyendo a G., a cambio de resignar la percepción de la cuota  alimentaria establecida, ‘a modo de contraprestación para el obligado’ (fs. 23).

    2. Pues bien, desde una primera lectura, lo que denota ese panorama es que en la  especie, no se está ni cerca del momento fresco del conflicto  que desata la interrupción de la convivencia en el matrimonio, para cuya administración, gestión y control la ley ha dotado a los jueces de la facultad de tomar las medidas en el artículo 231 del Código Civil, en pos de evitar la escalada y restañar urgencias propias del cambio que deben afrontar sus vidas particulares.

    Esa norma de fondo y su correlativa disposición de orden procesal, que se invocaron como sustento jurídico de lo peticionado (arts. 231 Cód. Civil y 237 bis Cód. Proc.), tienden a proveer una solución adecuada en punto a la ocupación provisoria del hogar conyugal durante la tramitación del juicio de divorcio, otorgando al Juez la facultad de resolver lo más conveniente para los esposos, sobre la base de su situación personal, familiar y patrimonial, sea disponiendo el retiro del hogar de uno de ellos o en su caso el reintegro. Pero no se corresponde con el escenario que muestra la actora en su escrito inicial, ni es aplicable para dar otro remedio a una situación habitacional que, en su momento, fue tenida en cuenta al determinarse oportunamente la cuota alimentaria y que, a tenor del relato difundido en el escrito de agravios, al presente figuraría surtida con la locación contratada con A. E. B., del departamento dos de avenida Urquiza 86, por un alquiler de $ 1.800 y vencimiento el  30 de septiembre de 2014 (arg. art. 231 del Código Civil; fs. 145; 238/242 y 330/331 vta., del expediente agregado 2217/2008; esta cámara,  causa 16390, sent. del 5-7-2007, ‘Crubinca, Marta Alicia c/ Velazquez, Julio Cesar s/ exclusión del hogar y violencia doméstica’, L. 36 Reg. 25).

    Los enunciados lingüísticos se interpretan. Pocos lo ignoran. Pero no es su sustancia una  materia tan  elástica y la técnica puramente interpretativa de una  flexibilidad  tal, que a fuerza de tirar sobre el texto,  se llegue  siempre  a  solucionar el caso. El rendimiento de una norma, ni de aquellas ni de ninguna, no es ilimitado (S.C.B.A., Ac. 78.032, del 19-2-02, Juba sumario B26354).

    Hay que tener presente que en la sentencia que dictó esta Cámara en el expediente 2217/2008, cuando  revocó la resolución de primera instancia y concedió una suma en concepto de alimentos a favor de D., tuvo en cuenta el valor locativo que por entonces reclamaba como uno de los factores de aquélla y fijó la cuota alimentaria a cargo de G., haciendo hincapié en que era  ‘…a fin de posibilitar con ello que la actora pueda ubicar un lugar mínimamente decoroso para vivir, suma que adicionada a la ayuda que reconoce recibir de su hija y al ingreso que por sí puede procurarse con su trabajo personal le permitan contar con lo mínimo indispensable para su subsistencia’, aclarándose, seguidamente que en esa cuota quedaba ‘…subsumida el reclamo de atribución de hogar…’ que pretendía D.,  .o sea que ‘…el fin de la cuota alimentaria era que D., pudiera acceder a un lugar para vivir…’,  como expresó la misma alzada en una resolución posterior  (fs. 238/242 y 330/331vta.).

    Ahora, si -según dice la actora en los fundamentos de la apelación- con posterioridad, en el expediente 1473/2012 del Juzgado de Familia,  dejó consentir la resolución de fecha 25-4-2013 que, a pedido de G., y con fundamento en una circunstancial relación sentimental que aquella habría mantenido, decretó el cese de la cuota alimentaria que esta alzada había otorgado para abastecer su necesidad de habitación, ese entorno termina por restar toda legitimidad a la demanda que aparece así como un recurso para obtener con la entrega del inmueble que justamente ocupa el demandado en calidad de usufructuario, un sucedáneo de los alimentos otorgados pero cuya pérdida consintió (fs. 18/vta.II.2, 145.3.3; fs. 5/10 del expediente 1924/2010, que corre por cuerda).  Porque ya no se trata de modificar una prestación alimentaria vigente en el sentido que sean cubiertos en especie, sino de revivir un derecho que ha cesado (art. 210 del Código Civil; arg. arts. 647 y concs. del Cód. Proc.).

    Sin ambages, fuera de las condiciones  de aplicación de lo prescripto en los artículos 231 del Código Civil y 237 del Cód. Proc. -elegidos por la actora para sostener su tesis- ya aquella petición no aparece discreta ni equilibrada.

    En síntesis, el recurso no se sostiene por lo que se lo desestima con costas al apelante vencido (arg. art. 69 del Cód. Proc.).

    ASI LO VOTO.

    A LA MISMA CUESTION  LA JUEZA SCELZO DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos, adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en primer término.

    A LA  SEGUNDA  CUESTION EL JUEZ  LETTIERI DIJO:

    Corresponde desestimar el recurso interpuesto, con costas al apelante vencido (arg. art. 69 del Cód. Proc.) y diferimiento aquí de la resolución sobre honorarios (arts. 51 y 31 d-ley 8904/77).

                TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO:

    Que adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ SOSA  DIJO:

    Que adhiere al voto emitido en primer término al ser votada esta cuestión.

    CON  LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:

             S E N T E N C I A

    Por  lo que resulta del precedente Acuerdo, la Cámara RESUELVE:

    Desestimar el recurso interpuesto, con costas al apelante vencido y diferimiento aquí de la resolución sobre honorarios.

    Regístrese.  Notifíquese   según   corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 últ. párr. CPCC). Hecho, devuélvase.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     


  • Fecha del acuerdo: 28-05-2014.

     

     

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen                                                                                                          

    Juzgado de origen: Civil y Comercial 1

                                                                                     

    Libro: 45– / Registro: 144

                                                                                     

    Autos: “COMITE DE ADM.DEL FIDEIC. DE RECUP. CREDITICIA LEY 12.726 C/ FERNANDEZ ENRIQUE ALBERTO y otro/a S/EJECUCION HIPOTECARIA”

    Expte.: -89026-

                                                                                     

    En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia  de  Buenos Aires,  a  los veintiocho  días del mes de mayo de dos mil catorce, se reúnen en  Acuerdo  ordinario  los jueces  de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial,  Carlos A. Lettieri, Silvia E. Scelzo y   Toribio E. Sosa, para  dictar  sentencia  en  los autos “COMITE DE ADM.DEL FIDEIC. DE RECUP. CREDITICIA LEY 12.726 C/ FERNANDEZ ENRIQUE ALBERTO y otro/a S/EJECUCION HIPOTECARIA” (expte. nro. -89026-), de acuerdo al orden  de  voto  que surge  del  sorteo  de f. 64, planteándose las siguientes cuestiones:

    PRIMERA:   ¿Es   fundada la   apelación  de  f. 55 contra la resolución de fs. 51/vta.?.

    SEGUNDA: ¿Qué pronunciamiento corresponde emitir?.

    A LA PRIMERA CUESTION EL JUEZ LETTIERI  DIJO:

    1. En primer lugar, cabe evocar que, como tiene dicho esta cámara,  si en la cláusula decimosexta de la escritura de constitución de hipoteca, se estipuló -en lo que interesa destacar- que: ‘Para el caso de ejecución judicial, las partes se someten a la jurisdicción de la Justicia de los Tribunales Ordinarios del Departamento Judicial de Trenque Lauquen…’, esa expresión no sólo comprende a los Juzgados Civiles y Comerciales de la cabecera departamental, sino también a los Juzgados de Paz Letrados ubicados dentro del mismo departamento (esta alzada, causa ‘Banco de La Pampa c/ Sei, Miguel Angel y otra s/ ejecución hipotecaria’, sent. del 28-8-03, L. 32, Reg. 218; ídem. causa ‘López María Cristina c/ Martín, Fernando Roberto y otros s/ cobro ejecutivo de alquileres’, L. 29, Reg. 109).

    En todo caso, si se quiso ser más restrictivo, debió recurrirse a una definición estipulativa de la cual resultara claramente que la referencia a ‘justicia de los tribunales ordinarios’ aludida sólo a los jueces civiles y comerciales de la cabecera departamental, pues no es una frase cuyo significado necesariamente excluya a la justicia de paz letrada, porque también es justicia ordinaria y porque el marco de referencia fue el Departamento Judicial de Trenque Lauquen  y no la ciudad de Trenque Lauquen, como se interpreta a fs. 59/vta., cuarto párrafo.

    2. En segundo lugar, no está en juego en este caso un supuesto de competencia territorial, sino de competencia por razón de la materia.

    Para fundar esa conclusión, sigo casi textualmente (con escasas variantes), un voto del juez Sosa dictado en los autos ‘Superintendencia de Riesgos de Trabajo c/ Carniceros del Partido de General Villegas S.S. s/ apremio’ (sent. del 13-9-2011, L. 42, Reg. 281) que contara con mi adhesión.

    Como se dijo entonces, para determinar qué juzgado debe conocer, el art. 46 inciso 3ro.  último párrafo de la ley 24557 edicta que “En las provincias serán los tribunales con competencia civil o comercial“.

    Como es dable apreciar, el precepto no adjudica competencia específicamente a los Juzgados de Primera Instancia en lo Civil y Comercial, sino genéricamente a los órganos judiciales con competencia civil o comercial, entre los que pueden ser colocados los Juzgados de Paz Letrados en la Provincia de Buenos Aires, si se repasa la nómina de asuntos en que éstos deben intervenir según el art. 61 de la ley 5827 (Ley Orgánica del  Poder Judicial).

    La competencia en lo civil y comercial es concurrente entre la justicia civil y comercial y la justicia de paz letrada y, cómo es que concretamente se dividen los asuntos civiles y comerciales  entre ellas, es cuestión que corresponde a la provincia dilucidar (arts. 75.12 y 121 Const. Nacional),  lo cual abordaremos seguidamente, pero lo cierto es que lo civil y comercial no es cometido totalmente ajeno a la justicia de paz letrada bonaerense.

    El título II de la Ley provincial nro. 5827  se denomina “Organos de la Administración de  Justicia”.

    Su capítulo V se designa “Juzgados de Primera Instancia.  Competencia por materia“. El primer artículo de dicho capítulo es el nro. 50, que dice así  (texto según Ley 13634):  “Los Juzgados de Primera Instancia en lo Civil y Comercial ejercerán su jurisdicción en todas las causas de las materias civil, comercial y rural de orden voluntario o contradictorio, con excepción de la que corresponde a los Juzgados de Familia y Juzgados de Paz.”

    Quiere decirse que, en cuanto aquí nos interesa destacar,  corresponde al juzgado de primera instancia todo asunto de materia  civil, comercial y rural que por ley no haya sido asignado al juzgado  de paz letrado. Dicho de otra forma, lo que corresponde al juzgado de paz  letrado en materia civil, comercial y rural, no le compete al juzgado  ordinario; y para la ley esa divisoria de aguas es -o mejor,  es asimilable a-  una diferenciación de competencia por la materia a juzgar por el título del Capítulo V del Título II-, se insiste, “Juzgados de Primera Instancia.  Competencia por materia“- y por el contenido del recién transcripto  art. 50.

    Entonces, ¿qué le compete a un juzgado de paz letrado del departamento judicial en materia civil y  comercial?

    Ello surge del capítulo X del mismo título II de la Ley 5827, más específicamente del art. 61.II, que por la locución “además” incluye también los asuntos elencados en el art. 61.I, entre los que figuran “apremios” según el inciso 1, subinciso f.

    De tal forma que los “apremios”  corresponden al juzgado de paz  letrado  territorialmente competente de acuerdo a las reglas que resulten  aplicables a la relación jurídica de que se trate,  y no,  siendo así, entonces, al concurrente Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial.

    A menos que el actor  tenga su domicilio real en  el ámbito territorial de competencia del juzgado de paz letrado  pertinente, en cuyo caso por regla tiene derecho de opción para acudir  ante el Juzgado de Paz Letrado o ante el Juzgado de Primera Instancia  en lo Civil y Comercial del departamento judicial que corresponda a su  domicilio (art. 2º inc. 6º de la ley 10.571, que sustituyó al artículo  3º del D.Ley 9229/78 t.o. por D.Ley 9682/81).

    Vayamos al caso.

    Para resolver a qué órgano jurisdiccional compete intervenir,  deben formularse y responderse en orden las siguientes preguntas  relativas al sub lite, entre las que no cabe incluir ninguna atinente al domicilio real  o procesal del abogado apoderado de la actora ya que no es parte y sólo lo es su representada (ver f. 28, arts. 41, 49, 34.4 y concs. cód. proc.):

                       ¿Es asunto que corresponda a la justicia de paz?

                       Es dable responder que sí (art. 61 ap. I.1.f. Ley 5827).

                       ¿Corresponde territorialmente a algún juzgado de paz?

    Sí, al de Hipólito Irigoyen, toda vez que el domicilio especial denunciado de los demandados se localiza en la ciudad de Henderson, correspondiente al mencionado distrito. Además al mismo corresponden el lugar del bien, el lugar en que deben pagarse y el domicilio de los deudores  (ver fs. 13, 15 ‘in fine’, 16/vta., 24, 24/vta., 25/vta., 34, 36 y vta., 37, y 46/vta.; art.  5 inc. 3 del Cód. Proc.).

                       ¿El actor tiene su domicilio allí?

    No, lo tiene en Capital Federal (ver fs. 46 ap. I).

    En suma, como de acuerdo a lo narrado en demanda (ver  Morello-Sosa-Berizonce, “Códigos…”, t. II-A,  pág. 70 a 72; Cám. Apel. T.Lauquen Civ. y Com., RSD 20-54, 11-6-91,  “Pantanali, Omar Rodolfo y otros c/ Bramajo, Julio y/u ocupantes s/  Desalojo”) el asunto ventilado corresponde materialmente a la  competencia de la justicia de paz letrada, siendo que territorialmente  le cabe entender al Juzgado de Paz Letrado de Hipólito Yrigoyen  y que la actora no tiene domicilio  en ese ámbito, careciendo  entonces ésta de derecho de opción (art. 2º inc. 6º de la ley 10.571, que sustituyó al artículo  3º del D.Ley 9229/78 t.o. por D.Ley 9682/81),  es dable declarar que el Juzgado  de Primera Instancia en lo Civil y Comercial nº 1 es incompetente para  entender en el caso y pudo así ser dispuesto  de oficio por tratarse de una  competencia en razón de la materia (otra vez, ver nombre del Capítulo V del  Título II de la Ley 5827 y contenido del art. 50; cfme. aut. y ob. cits. más arriba, parág.  “C. Caracteres”, pág. 10), absoluta, de orden público y por lo tanto  improrrogable por la voluntad de las partes (art. 21 cód. civ., arts. 1  y 4 1er. párrafo cód. proc.; cfme. aut. y ob. cits., fallos cits. en  págs. 40, 58, 59 y 147 del Depto. Judicial de Mercedes).

    Esto así, sin perjuicio que la recurrente tenga una opinión distinta, lo cual no invalida cuanto ha sido dicho.

    3. Por lo expuesto, el recurso debe ser desestimado.

    ASI LO VOTO.

    A LA MISMA CUESTION  LA JUEZA SCELZO DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos, adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION  EL JUEZ SOSA DIJO:

    1- El capítulo V del título II de la ley 5827 se denomina “Juzgados de Primera Instancia. Competencia por materia”.

    El primer artículo de ese capítulo, el 50, dice así: “Los Juzgados de Primera Instancia en lo Civil y Comercial ejercerán su jurisdicción en todas las causas de las materias Civil, comercial y rural de orden voluntario o contradictorio, con excepción de la que corresponde a los Juzgados de Familia y Juzgados de Paz.”

                       Se observa que el art. 50 de la ley 5827 sustrae radicalmente de la competencia del juzgado civil y comercial, todas las causas que correspondan al juzgado de paz, incluso las civiles y comerciales que correspondan al juzgado de paz.

    Así, en cuanto a las causas civiles y comerciales, quedan delimitados dos segmentos: por un lado, el que corresponde a la justicia de paz  -que entonces no corresponde al juzgado civil y comercial-; por otro lado, residualmente, el que corresponde al juzgado civil y comercial -porque no le corresponde al juzgado de paz-.

    Se trata de una subdivisión de la competencia civil y comercial, entre causas civiles y comerciales especiales (las que corresponden a la justicia de paz) y causas civiles y comerciales ordinarias por residuales (las que corresponden a la justicia civil y comercial de la cabecera).

    Así vistas las cosas,  como lo anuncia el título del referido capítulo V,  se trata de una división de competencia por la materia: lo civil y comercial especial (a cargo del juzgado de paz letrado) y lo civil y comercial ordinario por residual (a cargo del juzgado civil y comercial de la cabecera departamental).

     

    2- No obstante, la ley establece un vaso comunicante entre los dos espacios de competencia propios del juzgado de paz -especial- y del juzgado civil y comercial -ordinario por residual-: si la causa corresponde al juzgado de paz,  el demandante  puede optar por el juzgado civil y comercial si tiene su domicilio en el ámbito territorial del juzgado de paz (art. 3.6 del d.ley 9229/79, texto según ley 10571).

     

    3- En el caso, se trata de una ejecución hipotecaria que corresponde a la competencia del juzgado de paz de Hipólito Yrigoyen:

    a- por el territorio, porque tanto el domicilio convencional de los demandados (ver cláusula 17 del mutuo, f. 22 vta.), como el domicilio real de los demandados denunciado en demanda (ver f. 46 vta. IV), como el lugar de celebración del contrato (ver f. 13), como el lugar de pago (ver f.15 in fine), y hasta incluso el inmueble gravado (ver f. 16 vta.), están en la ciudad de Henderson, capital del partido de Hipólito Yrigoyen (art. 58 ley 5827;  art. 5.3 cód. proc.);

    b- por la materia, atento lo edictado en el art. 61.II.k ley 5827  (art. 593 y sgtes. cód. proc.).

    Eso así, en virtud de lo edictado en el art. 50 de la ley 5827 y de lo desarrollado en el considerando 1-, si esta ejecución hipotecaria le corresponde al Juzgado de Paz de Hipólito Yrigoyen  entonces no le corresponde -no le puede corresponder residualmente- a ningún juzgado civil de la cabecera pese a lo normado en el art. 22.a de la ley 5827.

    A menos que, como se lo ha indicado en el considerando 2-, el ejecutante tuviera su domicilio en el partido de Hipólito Yrigoyen, pero no es el caso, ya que lo tiene en la ciudad autónoma de Buenos Aires (ver f. 46.I).

     

    4- Nada de lo anterior  puede cambiar en función del pacto de foro prorrogando contenido en la cláudula 16 del mutuo (ver fs. 19/vta.), puesto que:

    a- la prórroga de competencia puede operar sólo por el territorio y, en el caso, como lo se ha explicado en el considerando 1-, está en juego una división de competencia por la materia, entre una justicia civil y comercial especial -la adjudicada a la justicia de paz letrada- y una justicia civil y comercial ordinaria por residual -la asignada a los juzgados civiles y comerciales de la cabecera departamental- (arts. 2 y 4 cód. proc.);

    b- si es certero lo desarrollado en 1-, entonces los Tribunales Ordinarios del departamento judicial de Trenque Lauquen, no son los juzgados de paz, cuya competencia en lo civil y comercial es especial y no ordinaria por residual; me aparto así, soy consciente, de mi adhesión al voto del juez Casarini en “Banco de La Pampa c/ Sei” (del 28/8/03, lib. 32 reg. 218).

    VOTO QUE NO.

    A LA  SEGUNDA  CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO:

    Corresponde desestimar la apelación de f. 55 contra la resolución de fs. 51/vta..

                TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO:

    Que adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ SOSA  DIJO:

    Que adhiere al voto emitido en primer término al ser votada esta cuestión.

    CON  LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:

             S E N T E N C I A

    Por  lo que resulta del precedente Acuerdo, la Cámara RESUELVE:

    Desestimar la apelación de f. 55 contra la resolución de fs. 51/vta..

    Regístrese.  Notifíquese   según   corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 últ. párr. CPCC). Hecho, devuélvase.

     

     

     

     

     


  • Fecha del acuerdo: 29-05-2014.

     

     

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen                                                                                                          

    Juzgado de origen: Juzgado de Paz Letrado de Salliqueló

                                                                                     

    Libro: 45– / Registro: 146

                                                                                     

    Autos: “CUNIBERTI, VICTOR OSCAR C/SARQUIS, CARLOS ALBERTO S/COBRO EJECUTIVO”

    Expte.: -89003-

                                                                                     

     

    En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia  de  Buenos Aires,  a  los veintiocho  días del mes de mayo de dos mil catorce, se reúnen en  Acuerdo  ordinario  los jueces  de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial,  Carlos A. Lettieri, Silvia E. Scelzo y   Toribio E. Sosa, para  dictar  sentencia  en  los autos “CUNIBERTI, VICTOR OSCAR C/SARQUIS, CARLOS ALBERTO S/COBRO EJECUTIVO” (expte. nro. -89003-), de acuerdo al orden  de  voto  que surge  del  sorteo  de f. 73  planteándose las siguientes cuestiones:

    PRIMERA:   ¿Es procedente la apelación de f. 55?.

    SEGUNDA: ¿Qué pronunciamiento corresponde emitir?.

    A LA PRIMERA CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO:

    1. La actora acusó la negligencia probatoria de la accionada, concretamente de la pericial caligráfica, por haber transcurrido el plazo probatorio sin que la demandada instara su producción (v. f. 40).

    Corrido el pertinente traslado se presenta la demandada manifestando que la carga de instar la notificación del perito es de ambas partes, pero aclara que de todos modos ha anoticiado telefónicamente al experto de su designación, quien se comprometió a aceptar el cargo en los próximos días (v. f. 42). Circunstancia, ésta  que ocurrió a continuación (v. f. 43).

    El juzgado rechazó los planteos defensivos del accionado, decretó la negligencia probatoria y no hizo lugar a la aceptación del cargo del perito calígrafo (v. fs. 53/54).

    El accionado apela y el juzgado declara inadmisible la apelación con fundamento en el artículo 377 del ritual, procediendo la parte demandada a interponer queja, la que fue receptada favorablemente por esta cámara (v. copia de resolución a fs. 61/62).

    Pese a lo anterior, el juzgado -en lugar de conceder la apelación como fue ordenado por esta cámara- dicta sentencia guardando silencio con relación a la resolución de la queja que agregó previo a la sentencia.

    El actor notifica la sentencia que mandó llevar adelante la ejecución a fs. 66/vta..

    Acto seguido y sin concesión, el demandado fundó su recurso de f. 55 y el juzgado lo sustancia a f. 69 sin realizar advertencia alguna. Para recién el actor introducir la falta de apelación contra la sentencia de trance y remate, soslayando la ausencia de concesión del recurso de f. 55, el que debió serlo con efecto diferido (art. 247, cód. proc.).

    En ese contexto confuso y desorganizado, donde el juzgado no concedió la apelación de f. 55 como le indicó la cámara y sí sustanció su fundamentación -sin previa concesión-, parece discreto y justo tomar el escrito de fs. 68/vta. también como apelación contra la sentencia de trance y remate, pues allí en consonancia con la postura asumida por el accionado pidió que se deje sin efecto esa sentencia; máxime que ese escrito interpretado también como apelación se encuentra en término (ver cédula de fs. 66/vta.,  fs. 68/vta., especialmente pto. I; arts. 18 Const. Nac. y 15 Const. Prov. Bs. As.).

     

    2. Con el alcance indicado en 1., pasemos a analizar la fundamentación del recurso de f. 55:

    La prueba pericial caligráfica fue ofrecida por el accionado al presentarse a contestar demanda y oponer excepciones (v. fs. 26/vta.). Al responder el correspondiente traslado, el actor no se opuso a la prueba ofrecida por el accionado y en el mismo camino solicitó la apertura a prueba de las actuaciones (v. f. 33).

    Cuando la parte no oferente de la prueba pericial no se desentiende de ella -como en el caso- la experticia es considerada común. El carácter común de la prueba pericial produce consecuencias en cuanto a la carga de urgir o impulsar su producción, que pasa a ser compartida por las partes (vgr. notificación al perito, el anticipo de gastos es exigible a cualquiera de ellas, etc.) y obsta en determinadas circunstancias a la declaración de negligencia (arts. 382, 383 y 476, cód. proc.; ver Sosa, Toribio E. “Peritos Judiciales. Teoría y Práctica para la actuación procesal”, Librería Editora Platense, La Plata, 2006, pág. 137).

    Tratándose de prueba pericial común se ha declarado que en tal caso pesa sobre ambas partes la carga de obtener de los peritos el cumplimiento de su labor, excluyendo ello, en principio, la sanción de negligencia (conf. Cám. 1ra., sala I, La Plata, causa 129.408; Cám. 2da., La Plata, causa 75.831; fallos cit. por Morello, Sosa, Berizonce “Códigos …”, Ed. Abeledo Perrot, Bs. As., 2da. ed. reelaborada y ampliada, reimpresión, 1991, Tomo V-A, pág. 382; búsqueda efectuada por la aux. letrada Abog. Beatriz Boriano).

    En suma, al no desentenderse la actora de la pericial caligráfica y en vez solicitar la apertura a prueba de la causa para su producción (v. f. 33), la experticia se transformó en común para ambas partes, obstándo ello a la actora a solicitar la negligencia probatoria, toda vez que era también su carga impulsarla (arg. art. 476, cód. proc.).

    Por lo dicho, corresponde revocar la resolución apelada en todas sus partes con costas a la actora perdidosa y diferimiento de la decisión sobre honorarios de cámara (arts. 68, cód. proc. y 31 y 51, d-ley 8904/77).

    Como consecuencia de lo anterior devino prematura la sentencia de fs. 63/65vta., la que también corresponde revocar (arg. arts.. 174 y 34.4 cód. proc.).

    TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION  EL JUEZ LETTIERI DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos, adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en primer término.

    A LA  SEGUNDA  CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO:

    Corresponde revocar la resolución apelada en todas sus partes con costas a la actora perdidosa y diferimiento de la decisión sobre honorarios de cámara (arts. 68, cód. proc. y 31 y 51, d-ley 8904/77).

    Dejar sin efecto la sentencia de fs. 63/65vta. por prematura.

                TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION  EL JUEZ LETTIERI  DIJO:

    Que adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO:

    Que adhiere al voto emitido en primer término al ser votada esta cuestión.

    CON  LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:

             S E N T E N C I A

    Por  lo que resulta del precedente Acuerdo, la Cámara RESUELVE:

    Revocar la resolución apelada en todas sus partes con costas a la actora perdidosa y diferimiento de la decisión sobre honorarios de cámara.

    Dejar sin efecto la sentencia de fs. 63/65vta. por prematura.

    Regístrese.  Notifíquese   según   corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 últ. párr. CPCC). Hecho, devuélvase.

     

     


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