• Fecha del Acuerdo: 27/11/2018

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen                                                                                                          

    Juzgado de origen: Juzgado de Paz Letrado de General Villegas

                                                                                     

    Libro: 49– / Registro: 410

                                                                                     

    Autos: “G.,  H. J. C/ D., R. O. N. S/ ALIMENTOS”

    Expte.: -91006-

                                                                                     

    En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia  de  Buenos Aires,  a  los veintisiete  días del mes de noviembre de dos mil dieciocho, celebran Acuerdo  ordinario  los jueces  de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial, Silvia E. Scelzo, Toribio E. Sosa y Carlos A. Lettieri,  para  dictar  sentencia  en  los autos “G., H. J. C/ D., R. O. N. S/ ALIMENTOS” (expte. nro. -91006-), de acuerdo al orden  de  voto  que surge  del  sorteo  de fecha 22/11/2018 planteándose las siguientes cuestiones:

    PRIMERA: ¿es fundada la apelación de fs. 5/6 contra la resolución de f. 4 vta. párrafo 2°?

    SEGUNDA: ¿Qué pronunciamiento corresponde emitir?.

    A LA PRIMERA CUESTION EL JUEZ SOSA   DIJO:

    1- En esencia, la apelante dice que en una audiencia fue acordado un régimen de cuidado compartido, pero que el padre no lo cumple y que, por eso, hacer lugar a una cuota alimentaria provisoria importa premiar ese incumplimiento.

     

    2- La apelante admite que, de hecho, los niños están a cargo de su padre, argumento por sí solo suficiente para mantener la cuota alimentaria provisoria fijada en favor de aquéllos y no de éste (arts. 544, 658 y concs. CCyC).

    Si esa situación fáctica se modificase,  sea acomodándose a lo pactado sobre custodia o de otra forma, eventualmente podría requerirse por vía incidental el levantamiento o  la modificación de la decisión ahora apelada (arg. arts. 233, 202 y 203 cód. proc.).

    VOTO QUE NO.

    A LA MISMA CUESTION  LA JUEZA SCELZO  DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos, adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI   DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en primer término.

    A LA  SEGUNDA  CUESTION  EL JUEZ SOSA  DIJO:

    Corresponde desestimar la apelación de fs. 5/6 contra la resolución de f. 4 vta. párrafo 2°, con costas a la apelante infructuosa y difiriendo aquí la resolución sobre honorarios.

                TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION LA JUEZA SCELZO  DIJO:

    Que adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION   EL JUEZ LETTIERI  DIJO:

    Que adhiere al voto emitido en primer término al ser votada esta cuestión.

    CON  LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:

             S E N T E N C I A

    Por  lo que resulta del precedente Acuerdo, la Cámara RESUELVE:

    Desestimar la apelación de fs. 5/6 contra la resolución de f. 4 vta. párrafo 2°, con costas a la apelante infructuosa y difiriendo aquí la resolución sobre honorarios.

    Regístrese.  Notifíquese   según   corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 últ. párr. CPCC). Hecho, devuélvase.

     


  • Fecha del Acuerdo: 27/11/2018

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen                                                                                                          

    Juzgado de origen: Juzgado de Familia n° 1

                                                                                     

    Libro: 49– / Registro: 409

                                                                                     

    Autos: “R., M. J.  C/ A., J. E. S/FILIACION”

    Expte.: -91005-

                                                                                     

    En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia  de  Buenos Aires,  a  los veintisiete  días del mes de noviembre de dos mil dieciocho, celebran Acuerdo  ordinario  los jueces  de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial, Silvia E. Scelzo, Toribio E. Sosa y Carlos A. Lettieri,  para  dictar  sentencia  en  los autos “R., M. J.  C/ A., J. E. S/FILIACION” (expte. nro. -91005-), de acuerdo al orden  de  voto  que surge  del  sorteo  de fecha 15/11/2018, planteándose las siguientes cuestiones:

    PRIMERA: ¿es fundada la apelación subsidiaria de fs. 101/vta. contra la resolución electrónica del 2/10/2018?

    SEGUNDA: ¿qué pronunciamiento corresponde emitir?.

    A LA PRIMERA CUESTION EL JUEZ SOSA  DIJO:

    1- Debido a la inasistencia a la audiencia preliminar, la multa fue impuesta al demandado A., no al abogado Bigliani. Por otro lado, luego de fracasada la audiencia (f. 99), fueron invocadas  “razones laborales” para justificar la inasistencia (ver escrito electrónico del 28/9/2018), pero sin detalles que permitieran apreciar su entidad como para llegar al punto de fuerza mayor y con carencia de toda acreditación o ofrecimiento de acreditación en ese escrito (arts. 842 anteúltimo párrafo y 34.5.d cód. proc.).

    Así, no ha sido mal impuesta la multa, máxime que lo fue en el mínimo legal (art. 34.4 cód. proc.).

    2- Pese a las consecuencias que pudieran seguirse de las imputadas inasistencias anteriores, en función de los principios de amplitud y flexibilidad probatorias (art. 710 CCyC) y en pos de la verdad material incluso perseguible de oficio (art. 709 párrafo 1° CCyC; art. 36.2 cód. proc.),  creo que debe hacerse lugar al pedido de prueba pericial biológica efectuado por el demandado. En todo caso, un nuevo incumplimiento suyo no haría más que agravar aquellas consecuencias (art. 34.5.d cód. proc.).

    ASÍ LO VOTO

    A LA MISMA CUESTION  EL JUEZ LETTIERI  DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos, adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION LA JUEZA SCELZO   DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en primer término.

    A LA  SEGUNDA  CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO:

    Corresponde desestimar la apelación subsidiaria de fs. 101/vta. contra la resolución electrónica del 2/10/2018 en tanto impuso una multa al demandado, y, en cambio, estimarla en cuanto a la producción de prueba biológica. Con costas por su orden atento el éxito dispar del recurso para las partes (arg. art. 68 párrafo 2° cód. proc.; art. 3 CCyC), y difiriendo aquí la resolución sobre honorarios (art. 31 ley 14967).

                TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI  DIJO:

    Que adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION LA JUEZA SCELZO  DIJO:

    Que adhiere al voto emitido en primer término al ser votada esta cuestión.

    CON  LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:

             S E N T E N C I A

    Por  lo que resulta del precedente Acuerdo, la Cámara RESUELVE:

    Desestimar la apelación subsidiaria de fs. 101/vta. contra la resolución electrónica del 2/10/2018 en tanto impuso una multa al demandado, y, en cambio, estimarla en cuanto a la producción de prueba biológica. Con costas por su orden atento el éxito dispar del recurso para las partes, y difiriendo aquí la resolución sobre honorarios.

    Regístrese.  Notifíquese   según   corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 últ. párr. CPCC). Hecho, devuélvase.


  • Fecha del Acuerdo: 27/11/2018

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen

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    Juzgado de origen: Juzgado de Paz letrado de General Villegas

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    Libro: 49– / Registro: 408

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    Autos: “CHIGNONI LEONOR ANGELICA C/ MARTINEZ MARIA LEONOR S/ DESALOJO”

    Expte.: -90885-

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    TRENQUE LAUQUEN,  27 de noviembre de 2018

                AUTOS Y VISTOS: la presentación electrónica del 06/11/2018 del abogado Javier Aníbal Zambianchi gestor de la parte demandada en la que  deduce recurso extraordinario de  inaplicabilidad de ley y doctrina legal contra la resolución de fs. 190/191vta..

    CONSIDERANDO.

    La  sentencia atacada reviste carácter de definitiva en los términos del artículo 278 del Código Procesal, por cuanto confirma la sentencia de primera instancia que hace lugar a la demanda de desalojo de los inmuebles que allí se designan catastralmente, el recurso  ha sido  deducido  en  término, con mención de la normativa que  se  considera  violada  o aplicada erróneamente  e indicando en qué consiste la presunta violación o error.

    Respecto al valor del agravio, es de monto  determinado y esta dado por el valor fiscal de los inmuebles objetos de litis (conf. SCBA LP Rc 121891 I 15/08/2018 Carátula: Aguirre Cruzado, Othon y otro c/ Vazquez Peña, Amadeo y otro s/ Desalojo y su acumulada) que, según constancias de secretaría en autos ascienden a $10.593.920 (partida 50-008093-0) y $198.726 (partida 050-021611-5), lo cual solo en el primer de los casos  excede el mínimo legal previsto de 500 Jus arancelarios previstos por el artículo 278 del Código Procesal que, a la fecha, asciende a la suma de $ 650.000 (1 Jus = $ 1300 x 500, AC 3913; art. 278 1° párrafo, mismo código) y se ha constituido domicilio legal en la ciudad de La Plata (arts.  279 “proemio” y últ. párr., 280 1º , 3º y 5º párr. y 281 incs. 1, 2 y 3 CPCC).

    Lo expresado en el punto b.III “depósito previo”, en que se alega la imposibilidad de hacer frente al importe exigido legalmente en concepto de depósito previo y donde se solicita se otorgue el beneficio de litigar sin gastos en esta instancia, resulta ser una postulación inadmisible por ser incompetente esta alzada por razón de grado,  debiendo  canalizarse en la instancia inicial (arg. art. 4, 6.5, 34.5.b y concs.  cód. proc.).

    Por ello, la CámaraRESUELVE:

    1- Conceder el recurso extraordinario  de  inaplicabilidad  de ley de fecha 06/11/2018 contra la resolución  de fs. 190/191vta..

    2- Declarar inadmisible lo requerido en torno a la concesión del beneficio de litigar sin gastos en esta instancia por los motivos expuestos en el considerando.

    3- Intimar a María Leonor Martínez  para que dentro del quinto día de notificado de la presente:

    a. integre el depósito previo establecido por el artículo 280 1° párrafo del Código Procesal por la suma de $130.000.- ($1300*100 jus v.resol. 3913/18) bajo apercibimiento de declarar desierto el recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley (art. 280 4° párr. cód. cit.).

    b. presente en mesa de entradas sellos postales  por  $ 200 para  gastos  de franqueo, bajo apercibimiento de declararse desierto el recurso admitido,  con   costas   (arts.   282 y 296 Cód.Proc.).

    Sin perjuicio de que se acredite antes del vencimiento del plazo indicado el inicio del correspondiente beneficio de litigar sin gastos ante la instancia  competente (arg. art 78 y concs. cód. proc.).

    3- Hacer saber a la parte recurrida que le asiste la chance de constituir domicilio en la ciudad de La Plata a sus efectos, lo que podrá hacer ante esta Cámara antes de la remisión del expediente (arts. 280 últ. párr., 284, 291 y concs. cód. cit.).

    Regístrese. Notifíquese  personalmente  o  por cédula  con  cumplimiento  del  párrafo  2° AC 3275 de la SCBA (arts. 282 in fine y 297 Cód. Proc.). Hecho, sigan los autos según su estado.

     

               

     

                                             


  • Fecha del Acuerdo: 27/11/2018

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen                                                                                                          

    Juzgado de origen: Juzgado de Paz Letrado de Carlos Casares

                                                                                     

    Libro: 49–   / Registro: 397

                                                                                     

    Autos: “CREDIL S.R.L  C/MOLINA JOSÉ MARÍA S/ COBRO EJECUTIVO”   

    Expte.: -91019-

                                                                                     

    En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia  de  Buenos Aires,  a  los veintisiete    días del mes de noviembre  de dos mil dieciocho, celebran Acuerdo  ordinario  los jueces  de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial, Silvia E. Scelzo, Toribio E. Sosa y Carlos A. Lettieri,  para  dictar  sentencia  en  los autos “CREDIL S.R.L  C/ MOLINA JOSÉ MARÍA S/ COBRO EJECUTIVO”   (expte. nro. 91019) , de acuerdo al orden  de  voto  que surge  del  sorteo  de fecha 22 de noviembre de 2018,     planteándose las siguientes cuestiones:

    PRIMERA:   ¿es fundada la apelación referida a f. 18.I?.

    SEGUNDA: ¿qué pronunciamiento corresponde emitir?.

    A LA PRIMERA CUESTION EL JUEZ SOSA  DIJO:

    A esta altura del proceso, el juzgado debe examinar el título  y  la  concurrencia de los presupuestos procesales para dar curso a la ejecución (art. 529 proemio cód. proc.; cfme. esta cámara: “Banco de Galicia y Buenos Aires S.A. c/ Mercuri”  17/7/2015 lib. 46 reg. 224; “Recurso de Queja en autos: Sanguinetti  c/ Fernandez 11/5/2016 lib. 47 reg. 132).

    Quedará en manos del ejecutado hacer valer los planteos defensivos que y cuando estime corresponder, ofreciendo en su caso la prueba documental pertinente y conducente (arts. 542, 551 y concs. cód. proc.).

    VOTO QUE SÍ.

    A LA MISMA CUESTION  EL JUEZ LETTIERI   DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos, adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION  LA JUEZA SCELZO  DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en primer término.

    A LA  SEGUNDA  CUESTION  EL JUEZ SOSA  DIJO:

    Corresponde revocar la resolución apelada.

    TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI  DIJO:

    Que adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION   LA JUEZA SCELZO  DIJO:

    Que adhiere al voto emitido en primer término al ser votada esta cuestión.

    CON  LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:

             S E N T E N C I A

    Por  lo que resulta del precedente Acuerdo, la Cámara RESUELVE:

    Revocar la resolución apelada.

    Regístrese.  Notifíquese   según   corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 últ. párr. CPCC). Hecho, devuélvase.

     


  • Fecha del Acuerdo: 23/11/2018

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen                                                                                                          

    Juzgado de origen: Juzgado de Paz Letrado de Carlos Tejedor

                                                                                     

    Libro: 49 / Registro: 396

                                                                                     

    Autos: “T., N. E. C/ B., L. A. S/ ALIMENTOS”

    Expte.: -90078-

                                                                                     

    En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia  de  Buenos Aires,  a  los veintitrés  días del mes de noviembre de dos mil dieciocho, celebran Acuerdo  extraordinario  los jueces  de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial, Silvia E. Scelzo, Toribio E. Sosa y Carlos A. Lettieri,  para  dictar  sentencia  en  los autos “T., N. E. C/ B., L. A. S/ ALIMENTOS” (expte. nro. -90078-), de acuerdo al orden  de  voto  que surge  del  sorteo  de fecha 22 de noviembre de 2018, planteándose las siguientes cuestiones:

    PRIMERA:   ¿son   procedentes   las   apelaciones de  fs. 1032 y 1042/1044 contra la regulación de honorarios de f. 1031?.

    SEGUNDA: ¿qué pronunciamiento corresponde emitir?.

    A LA PRIMERA CUESTION LA JUEZA SCELZO  DIJO:

    1- El abogado Garrote presentó sendos recursos de apelación contra la regulación de honorarios de f. 1031.

    Uno a f. 1032 apelando la regulación por causarle gravamen irreparable.

    Otro a fs. 1042/1044 apelando nuevamente el mismo resolutorio concretamente por bajos sus honorarios y fundando in extenso el recurso en el mismo escrito, aclarando que su agravio se circunscribía a la regulación practicada respecto de los trabajos devengados por el reembolso de gastos.

    El juzgado a f. 1061 concedió “el Recurso de Apelación deducido oportunamente…” por Garrote sin indicar a cuál de los dos se refería.

    Veamos: siendo Garrote letrado patrocinante, s.e.u o. el único gravamen irreparable que le podía causar a él dicho decisorio era considerar baja su regulación, tal como luego lo plasma en la segunda apelación.

    Si Garrote pretendía fundar su apelación debió hacerlo junto con el primer recurso y en ese mismo escrito (art. 57 d-ley 8904/77 y ley 14967); pero no lo hizo sino al presentar el segundo recurso.

    Siendo entonces el recurso de fs. 1042/1044  reiteración del introducido a f. 1031 aquél deviene inadmisible por preclusión por consumación, al haber agotado el letrado con el primero de los recursos introducidos la chance recursiva; y la fundamentación acompañada con el de fs. 1042/1044 es extemporánea al no haber sido acompañada con el recurso de f. 1032 (arts. 57 del d-ley 8904/77 y 57, ley 14967).

    De tal suerte  corresponde declarar inadmisible el recurso introducido a fs. 1042/1044, resultando extemporánea la fundamentación con él introducida.

     

    2- Se trata de la revisión de los honorarios regulados en primera instancia -por el reclamo de reembolso de gastos-,  devengados en parte  bajo la vigencia del d-ley 8904, y en parte bajo la nueva  ley arancelaria 14967, por manera que respecto de los primeros trabajos  ha  de estarse al criterio sentado por  la SCBA en sentencia del 8 de noviembre de 2017, de acatamiento obligatorio (I-73016 “Morcillo, Hugo Héctor c/ Provincia de Bs. As. s/ Inconst. decr.-ley 9020”; arts. 161 regla 3.a de la Const. de la Pcia. de Bs.As. y 278 Cód. Proc.), debiendo fijarse bajo la órbita de aquella normativa.

    Allí dijo al tiempo de regular honorarios estando ya vigente la ley 14967, que era “menester fijar un criterio para los casos en que, como en éste, la tarea profesional se llevó a cabo total o parcialmente durante la vigencia de la ley arancelaria hoy derogada”.

    Así,  respecto de un honorario devengado bajo la vigencia del d-ley 8904/77, pero a regularse al tiempo de estar sancionada la nueva ley arancelaria provincial, en alusión a las etapas del proceso cumplidas a la luz de dicho decreto indicó que “resulta necesario (…) discriminar aquellas (etapas) pasadas durante la vigencia del régimen anterior de las que se hicieron a partir de la operatividad del nuevo sistema” correspondiendo “dejar establecido que a los fines de la regulación de honorarios en este caso, en el que los trabajos se realizaron estando en vigor el decreto ley 8904/1977, habrán de utilizarse las pautas y la unidad arancelaria (ius) allí instituida, cuyo quantum el Tribunal fijó mediante el Acuerdo N° 3871, dictado el día 25 de octubre del corriente “.

    El fallo en cuestión es claro: si los trabajos se devengaron bajo el régimen derogado, éste será el aplicable.

    Tal postura constituye doctrina legal de acatamiento obligatorio  (arts. 161 regla 3.a de la Const. de la Pcia. de Bs.As. y 278 Cód. Proc.).

    Pues el precedente y la analogía están dados por la materia respecto de la cual se expidió el Más Alto Tribunal Provincial, a saber tema honorarios y régimen legal aplicable: Decreto-ley 8904/77 vs. Ley 14967; independientemente del tipo de proceso o materia principal sobre la que hubiera versado la litis.

    Pero además se aprecia que el fallo del Alto Tribunal Provincial se compadece con el criterio que intenta evitar una aplicación retroactiva de la nueva ley, susceptible de afectar derechos adquiridos (arts. 18 Const. Nac., 15 Const. Prov. Bs. As. y  7 CCyC).

    Tratándose de honorarios devengados bajo la vigencia de la ley derogada, estamos en presencia de una obligación personal entre profesional y cliente que se consolidó durante la vigencia de la ley anterior, restando sólo la cuantificación que no es más que un acto declarativo de un honorario ya devengado.

    No corresponde, pero tampoco sería prudente que el legislador hubiera impuesto que frente a cada acto procesal que el cliente realizara con asistencia letrada, el juez le asignara un valor pecuniario a ese trabajo, es decir a continuación de cada escrito presentado, le regulara honorarios al profesional por ese escrito. Por razones de buen orden procesal, la ley estatuyó el  momento preciso para la cuantificación del honorario (art. 51, d-ley 8904/77) salvo que el profesional solicite una regulación  provisoria (arts. 17 y 53 del d.ley);  pero que no hubiera cuantificación previa no significa que no hubiera un honorario devengado con un valor determinado según el acuerdo que pudieron profesional y cliente pactar o en su defecto regido por la normativa vigente a esa fecha; en ausencia de acuerdo, cada trabajo realizado bajo la vigencia del viejo  d-ley de honorarios devengó un honorario que se concretó, cerró o consumó con ese d-ley; en otras palabras juega la noción de consumo jurídico.

    Al respecto ha dicho la SCBA que “Cabe recordar que el art. 3 del Código Civil establece que las leyes se aplicarán a partir de su entrada en vigencia aún a las consecuencias de las relaciones y situaciones jurídicas existentes, es decir que consagra la aplicación inmediata de la ley nueva, que rige para los hechos que están in fieri o en curso de desarrollo al tiempo de su sanción; lo que no puede juzgarse de acuerdo con ella son las consecuencias ya consumadas de los hechos pasados, que quedan sujetas a la ley anterior, pues juega la noción de consumo jurídico (conf. C. 101.610, sent. del 30-IX-2009) (conf. SCBA C. 107.516, “Canio, Daniel Gustavo contra Seguro Metal Coop. de Seguros. Cumplimiento contractual”, sent. del 11 de julio de 2012 en Juba).

    Y la regulación de honorarios cuanto más, puede ser una consecuencia, de hechos sucedidos y consumados en el pasado bajo el imperio o vigencia de la ley anterior, es decir el d-ley 8904/77. Como lo es la decisión que determina la responsabilidad por un accidente de tránsito acaecido bajo la vigencia del Código Civil Velezano, al cual hoy se le aplica, a los fines de determinar la responsabilidad del autor del hecho ilícito, el código derogado y no el CCyC; porque el hecho generador de responsabilidad se produjo y consumó en el pasado. Del mismo modo, en el caso, el hecho generador del honorario -el trabajo profesional realizado bajo la vigencia del d-ley derogado- se consumó en el pasado (art. 7 CCyC).

    Pues la regulación de honorarios es declarativa del derecho del letrado a cobrar la suma de dinero que por convenio o por la ley le correspondía, por ese preciso y particular trabajo realizado; la regulación sólo hace una mera traducción a números del valor de una  labor consumada y cerrada en un tiempo anterior.

    Y ello así, además en función de la relación jurídica que unía al cliente con su letrado que se generó y consumó justamente en el pasado, como también el devengamiento del honorario con cada acto que el letrado realizó; y según sea la época del mismo, si  bajo la vigencia del d-ley 8904/77 o la ley 14967, será de aplicación uno u otro ordenamiento.

    Es que no puede soslayarse que existe entre cliente y letrado una obligación de base contractual.

    La forma ideal de ese acuerdo de voluntades es la escrita a fin de precisar el alcance de las obligaciones de una y otra parte, pero a falta de acuerdo escrito, ello no puede quitar validez al acuerdo informal, muchas veces verbal donde el letrado le anoticia al cliente cuál será su honorario profesional; y es de práctica, salvo que se pruebe lo contrario, que ello se conversó y acordó al momento de contratar los servicios (por escrito o verbalmente).

    En suma, a la fecha de contratarse el trabajo, el letrado tenía una expectativa concreta de cobro y el cliente sabía el alcance de sus obligaciones; y esos fueron los términos del acuerdo. Modificar posteriormente ese sinalagma, afectaría derechos adquiridos (arts. 17 Const. Nac. y 7 CCyC). Esto hace que de haber contrato formal o informal se aplique el convenio; y en ausencia de acuerdo se aplique la ley vigente a la  fecha en que cada labor profesional es realizada, pues esa esa ley es la que tuvieron o debieron tener en miras las partes en cada una de esas oportunidades (arts. 3 y 20 CC y 7 y 8 CCyC; ver fallo plenario de la Cámara Segunda de Apelaciones de La Plata, en particular votos de los Dres. Bermejo y López Muro del 30-11-2017 en autos “E.A., M.B. c/L.C.A. H. H. s/divorcio por presentación unilateral; Reg. 240; Folio 1594 en pág. de la SCBA “blogs de Cámaras” de la sala señalada).

    Este criterio es el recientemente sostenido por la CSJN en autos “Establecimiento Las Marías S.A.C.I.F.A. c/Misiones, Provincia de s/acción declarativa” sent. del 4/9/2018 ante la publicación de la nueva ley de honorarios de abogados 27.423 sancionada por el Congreso Nacional; en ese caso también llamada a examinar cuál es la ley aplicable a los trabajos cumplidos con anterioridad a la entrada en vigencia de dicho texto normativo, se inclinó por considerar que el derecho se constituye en la oportunidad en que se realizan los trabajos, más allá de la época en que se practique la regulación (Fallos: 321:146; 328:1381; 329::1066, 3148, entre muchos otros; todos fallos allí citados).

     

    3- Sin embargo,  como ha surgido en éste y en anteriores acuerdos que los restantes integrantes del Tribunal mantienen la postura asumida en causas similares a la presentes desde la sanción de la ley 14967,  dejando a salvo mi opinión, estimo conveniente por razones de economía procesal, a fin de no incurrir en un innecesario dispendio jurisdiccional realizado en innumerables causas desde noviembre del año último -donde la postura mayoritaria al parecer es inamovible-, revisar la regulación de honorarios con apego a la nueva normativa   (art. 34.4. y arg. arts. 34.5.e. del cód. proc.).

    4- Así, de acuerdo a la nueva ley arancelaria, en cuanto a los honorarios regulados por las cuotas alimentarias atrasadas no se advierte palmario error in iudicando como para revertir lo decidido, no se han esgrimido razones para ello y además no puedo soslayar que pese a que el escrito de fs. 1042/1044 no puede valer como apelación fundada, sí contiene la exteriorización de aquello que se pretendió apelar y ello tiene valor de aclaración de los dichos del letrado; y allí se dice que el agravio se circunscribe a la 2da. de las regulaciones, es decir la referida a la pretensión de reembolso.

    Entonces, atinente a los trabajos llevados a cabo por la pretensión de reembolso de gastos que bien puede encuadrar dentro de lo dispuesto por el art. 26 primera parte de la ley 14967,  y sobre la base aprobada de $ 220.437,76 (v. fs. 1016/1017 y 1031; art. cit.) cabe aplicar una alícuota del 17,5% (art. 16 antepenúltimo párrafo de la ley 14967;  sent. del 9-10-2018  expte. 90920 “M., G.B. c/ C., C.G. s/ Alimentos” L. 33 Reg. 320),  resultando un honorario para el abog. Garrote de Jus equivalentes a $ 38.576,61  al día de la resolución apelada, es decir al 1 de junio de 2018 (1 jus =$1070 según AC 3896).

     

    5- En suma corresponde declarar inadmisible el recurso introducido a fs. 1042/1044, resultando extemporánea la fundamentación con él introducida y estimar la apelación de f. 1031 elevando los honorarios por el reclamo de reembolso de gastos a la cantidad de Jus  equivalentes a $ 38576,61 al 1-6-2018  <arts. 15.d) de la ley 14967; 1 jus =$1070 según AC 3896>.

    ASÍ LO VOTO.

    A LA MISMA CUESTION  EL JUEZ LETTIERI   DIJO:

    La resolución que reguló honorarios es del  1 de Junio de 2018. Y fue apelada por el abogado Garrote a fojas 1032. Esa fue la oportunidad de presentar sus fundamentos, pues como establece el artículo 57 de la ley 14.967, el recurso sólo puede fundarse en el acto mismo de deducirse.

    De todas maneras, es exacto que la regulación de honorarios de primera instancia, tocante al reembolso de gastos, fue baja y debe aumentarse tal como se lo establece en el considerando cuatro del voto inicial, al que, en ese punto, adhiero.

    ASI LO VOTO.

    A LA MISMA CUESTION  EL JUEZ SOSA  DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en segundo término.

    A LA  SEGUNDA  CUESTION  LA JUEZA SCELZO DIJO:

    Corresponde, habiéndose alcanzado las mayorías necesarias, estimar la apelación elevando los honorarios por el reclamo de reembolso de gastos a la cantidad de Jus  equivalentes a $38576,61 al día 1-6-2018  (arts. 15.d) de la ley 14967).

                TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION  EL JUEZ LETTIERI  DIJO:

    Que adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION  EL JUEZ SOSA  DIJO:

    Que adhiere al voto emitido en primer término al ser votada esta cuestión.

    CON  LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:

             S E N T E N C I A

    Por  lo que resulta del precedente Acuerdo, habiéndose alcanzado las mayorías necesarias, la Cámara RESUELVE:

    Estimar la apelación elevando los honorarios por el reclamo de reembolso de gastos a la cantidad de Jus  equivalentes a $38576,61 al día 1-6-2018 .

    Regístrese. Hecho, devuélvase. Encomiéndase la notificación de la presente en la instancia inicial (arts. 54 y 57 ley 14967).


  • Fecha del Acuerdo: 23/11/2018

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen                                                                                                          

    Juzgado de origen: Juzgado de Paz Letrado de Carlos Tejedor

                                                                                     

    Libro: 49– / Registro: 394

                                                                                     

    Autos: “”COMITE ADMINISTRACION FIDEICOMISO C/ ZUCCARI, JUAN JOSÉ Y OTRA S/ COBRO EJECUTIVO”

    Expte.: -90984-

                                                                                                  En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia  de  Buenos Aires,  a  los veintitrés  días del mes de noviembre de dos mil dieciocho, celebran Acuerdo  extraordinario  los jueces  de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial, Silvia E. Scelzo, Toribio E. Sosa y Carlos A. Lettieri,  para  dictar  sentencia  en  los autos “”COMITE ADMINISTRACION FIDEICOMISO C/ ZUCCARI, JUAN JOSÉ Y OTRA S/ COBRO EJECUTIVO” (expte. nro. -90984-), de acuerdo al orden  de  voto  que surge  del  sorteo  de fecha 5 de noviembre de 2018, planteándose las siguientes cuestiones:

    PRIMERA:   ¿es procedente la apelación de fs. 527/529vta. contra la resolución de f. 523?.

    SEGUNDA: ¿qué pronunciamiento corresponde emitir?.

    A LA PRIMERA CUESTION LA JUEZA SCELZO  DIJO:

    1- En principio, el comprador en remate que deposita el saldo de precio, tiene derecho a solicitar la indisponibilidad  de  los  fondos  hasta  la concreción en su favor de la transferencia  del bien (art. 581 cód. proc.: cfrme. Morello – Sosa – Berizonce, “Códigos…”, t. VI-C, p g. 171).

    Al respecto, tiene dicho la jurisprudencia  que  “si bien la norma del art. 581 del CPC permite sostener  que  es facultativo del comprador requerir se decrete la  indisponibilidad de los fondos, no cabe interpretarla en  el  sentido que  a falta de tal requerimiento, invariablemente debe concederse su extracción ni que oficiosamente se deniegue, sino que  debe  de  conferírsele  traslado  al comprador para que preste conformidad expresa con la extracción” (Cóm.  Civ.  y Com. 1ra. de Mar del Plata, sala IIa., RSI-136-92, 17-03-92, “Y.P.F. c/ Eugenio F. Rossi S.A. s. Concurso especial”, sumario  B1400518  del  sist. informát. JUBA7; ídem, Morello y colab., op. y págs. cits.; ver esta Cámara expte. Nro. 13.514/00, sent. del  20-06-2000, L. 29, Reg. 134).

     

    2. Y en el caso, justamente, se ha omitido sustanciar, cuanto menos, la presentación de f. 522 a la martillera actuante y a Pedro Eduardo Gastón Vicente, adquirente de los bienes inmuebles subastados en autos, respectivamente.

    Además de ello, cabe señalar que  si bien el acreedor embargante tiene prioridad  de cobro sobre los  bienes embargados, ese “ius preferendi” no excluye a otros créditos como por ejemplo las costas del proceso o los impuestos anteriores a la toma de posesión (ver auto de venta de f. 459vta. 4to. párrafo;  arts. 218 y 590 cód. proc).

    Por ello, sin obrar liquidación de donde puedan identificarse y cuantificarse los créditos que tendrían preferencia para el cobro, y sin haberse conferido traslado a todos los interesados (acreedores preferentes, martillera y adquirente del bien), por ahora no están dadas las circunstancias para liberar los fondos obtenidos en la subasta (doctr. art. 581 CPCyC).

    ASI LO VOTO.

    A LA MISMA CUESTION  EL JUEZ LETTIERI  DIJO:

    La primera subasta de autos resultó aprobada y depositado el saldo por el adquirente, Cuanto a la segunda, fue depositado el saldo por la adquirente (fs. 410/412, 436, 456, 461, 494/vta, 502). No pidieron  indisponibilidad de los fondos. El comprador  Pedro Eduardo Gastón Vicente, tomó posesión de lo adquirido a fojas 476. Se dispuso la inversión de los fondos depositados (fs. 497 y 511/vta.).

    Fue aprobada la liquidación presentada por la actora a fojas 521 y acto seguido la actora solicitó el pago por el monto existente (fs. 522).

    El juzgado desestimó el pedido, considerando que estaba pendiente la inscripción del bien adquirido por el comprador y agregando que los fondos deben alcanzar para cubrir dichos gastos con más los impuestos, tasas, contribuciones adeudadas, sin perjuicio de tenerse presente lo normado por el artículo 590 del Cód. Proc. y 21 de la ley 6716.

    Contra esa providencia la actora dedujo reposición con apelación subsidiaria (fs.527/529). Desestimada la revocación, llega la apelación.

     

    2. Tocante a los créditos que podrían desplazar al acreedor hipotecario, siguiendo el voto del juez Sosa en autos ‘Comité de Administración del Fideicomiso de Recuperación Crediticia Ley 12.726 c/ Salazar, Héctor Raúl y otros s/ ejecución hipotecaria (Inforec 929)’, resulta que:

    (a) las costas de la ejecución hipotecaria forman parte del alcance del privilegio del crédito hipotecario y, respecto de las que podrían de alguna manera postergarlo, bastaría con una reserva (arg. arts. 2583.c y 2585 párrafo segundo del Código Civil y Comercial). Tocante al costo de la protocolización, no es un gasto que debiera soportar el acreedor hipotecario (arg. art. 2585 párrafo segundo, parte final, del mismo cuerpo de leyes).

    (b) prevalecen sobre el crédito hipotecario sólo los tributos anteriores a la toma de posesión por quienes adquirieron en subasta pero que, además, sean anteriores a la constitución de la hipoteca (arg. art. 2586.c  del Código Civil y Comercial. Para cubrir esos tributos podría bastar con una reserva (arg. art. 3 dela ley 22.427).

     

    3. En razón de lo expuesto, es previo a expedirse respecto de lo solicitado a foja 522, otorgar a dicho pedido adecuada sustanciación, adoptando los recaudos necesarios y suficientes para no perjudicar los derechos de los adquirentes en subasta ni el de los acreedores prioritarios (arg. arts. 730 y 2585 del Código Civil y Comercial; art. 3 de la ley 22.427).

    Por ello, VOTO POR LA NEGATIVA.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ SOSA  DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en segundo término.

    A LA  SEGUNDA  CUESTION  LA JUEZA SCELZO  DIJO:

    Corresponde desestimar la apelación de fojas 527/529vta. contra la resolución de foja 523.

                TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI   DIJO:

    Que adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION  EL JUEZ SOSA  DIJO:

    Que adhiere al voto emitido en primer término al ser votada esta cuestión.

    CON  LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:

             S E N T E N C I A

    Por  lo que resulta del precedente Acuerdo, la Cámara RESUELVE:

    Desestimar la apelación de fojas 527/529vta. contra la resolución de foja 523.

    Regístrese.  Notifíquese   según   corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 últ. párr. CPCC). Hecho, devuélvase.


  • Fecha del Acuerdo: 23/11/2018

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen                                                                                                          

    Juzgado de origen: Juzgado de Paz Letrado de Carlos Tejedor

                                                                                     

    Libro: 49– / Registro: 393

                                                                                     

    Autos: “”COMITE DE ADMINISTRACION DEL FIDEICOMISO DE RECUPERACION CREDITICIA C/ MARTINEZ, JUAN MANUEL Y OTRO S/ EJECUCION HIPOTECARIA”

    Expte.: -90983-

                                                                                                  En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia  de  Buenos Aires,  a  los veintitrés  días del mes de noviembre de dos mil dieciocho, celebran Acuerdo  extraordinario  los jueces  de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial, Silvia E. Scelzo, Toribio E. Sosa y Carlos A. Lettieri,  para  dictar  sentencia  en  los autos “”COMITE DE ADMINISTRACION DEL FIDEICOMISO DE RECUPERACION CREDITICIA C/ MARTINEZ, JUAN MANUEL Y OTRO S/ EJECUCION HIPOTECARIA” (expte. nro. -90983-), de acuerdo al orden  de  voto  que surge  del  sorteo  de fecha 5 de noviembre de 2018, planteándose las siguientes cuestiones:

    PRIMERA:   ¿es procedente la apelación de f. 604/606 contra la resolución de fs. 602?.

    SEGUNDA: ¿qué pronunciamiento corresponde emitir?.

    A LA PRIMERA CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO:

    1- En principio, el comprador en remate que deposita el saldo de precio, tiene derecho a solicitar la indisponibilidad  de  los  fondos  hasta  la concreción en su favor de la transferencia  del bien (art. 581 cód. proc.: cfrme. Morello – Sosa – Berizonce, `Códigos…’, t. VI-C, p g. 171).

    Al respecto, tiene dicho la jurisprudencia  que  “si bien la norma del art. 581 del CPC permite sostener  que  es facultativo del comprador requerir se decrete la  indisponibilidad de los fondos, no cabe interpretarla en  el  sentido que  a falta de tal requerimiento, invariablemente debe concederse su extracción ni que oficiosamente se deniegue, sino que  debe  de  conferírsele  traslado  al comprador para que preste conformidad expresa con la extracción” (C m.  Civ.  y Com. 1ra. de Mar del Plata, sala IIa., RSI-136-92, 17-03-92, `Y.P.F. c. Eugenio F. Rossi S.A. s. Concurso especial’,  sumario  B1400518  del  sist. inform t. JUBA7; ídem, Morello y colab., op. y p gs. cits.; ver esta Cámara expte. Nro. 13.514/00, sent. del  20-06-2000, L. 29, Reg. 134).

    2- Y en el caso, justamente, se ha  omitido  sustanciar, cuanto menos la presentación de fojas 601 con la martillera actuante y con Adrián Fernando Martínez, adquirente del bien  inmueble  subastado  en  autos,  respectivamente.

    Además de ello, cabe señalar que  si bien los acreedores hipotecarios  cuentan  con un privilegio sobre los  bienes  gravados  con  la  hipoteca, ese `ius preferendi‘ no excluye a otros créditos como por ejemplo las costas del proceso o los impuestos anteriores a la toma de posesión que sean además también anteriores a la constitución de la hipoteca (ver auto de venta f. 353 vta. 4to párrafo; arts. 2582, 2583.c, 2585 y concs. CCyC, art. 3 ley 22427 y 590 del cód. proc.).

    Por ello, sin obrar  liquidación en donde puedan identificarse y cuantificarse los créditos que tendrían preferencia para el cobro, y sin haberse conferido traslado a todos los interesados (acreedores preferentes, martillera y adquirente del bien), por ahora no están dadas las circunstancias para liberar los fondos obtenidos en la subasta (doctr. art. 581 CPCyC).

    ASI LO VOTO.

    A LA MISMA CUESTION  EL JUEZ SOSA   DIJO:

    1- Aprobada la subasta (f. 528), el comprador depositó el saldo de precio y requirió la indisponibilidad de fondos “hasta tanto se afronten los gastos correspondientes y se cumpla con la protocolización” (f. 537.II).

    El juzgado el 5/2/2018  declaró indisponibles los fondos resultantes de la subasta hasta la oportunidad de la escrituración, con excepción de los destinados a gastos de remate y escrituración (f. 538).

    Atenta esa indisponibilidad, el 26/2/2018  la parte actora solicitó que los fondos depositados fueran colocados a plazo fijo y que se fijara plazo a la escribana para hacer la protocolización (f. 543). Repitió ese pedido el 7/3/2018 (f. 548).

    La escribana aceptó el cargo y pidió el expediente en préstamo el 11/4/2018 (f. 564). No parece todavía haber cumplido su cometido.

    Previendo que la protocolización pudiera tardar “varios meses”, la actora insistió con el pedido de colocación del dinero a plazo fijo (f. 573), a lo cual accedió el juzgado el 15/5/2018 (f. 574).

    Previa retención de algunos conceptos, la parte actora pidió la entrega de fondos en pago (fs. 586/587, 589, 591 y 601). Estando pendiente la escrituración, el 20/9/2018 el juzgado sin más trámite remitió a la indisponibilidad decidida a f. 538; al mismo tiempo, instó la protocolización (fs. 602 y 603). Contra esa decisión recurrió la parte actora (fs. 604/606 vta.).

     

    2- Veamos la situación del adquirente en subasta.

    Tratándose de inmuebles, una vez aprobada la subasta, abonado el precio y concretada la entrega (tradición) de la cosa subastada, sin necesidad de escrituración ni inscripción registral se produce la transmisión del derecho real de dominio, incluso frente a terceros (art. 586 cód. proc.; arts. 1017.a y 1893 CCyC;  ver doctrina legal en JUBA online con las voces subasta perfeccionamiento SCBA).

    En el caso, no surge de autos que el adquirente en subasta hubiera activado con diligencia el trámite del mandamiento de posesión ordenado  (ver fs. 575/576). Y, en vez de la protocolización de la subasta, dicho adquirente podría contentarse con copia de ciertos actos centrales del procedimiento (ver art. 1  Disp. Técnico Registral  12/2004).

    3- Vayamos a los créditos que podrían desplazar al acreedor hipotecario.

    Las costas de la ejecución hipotecaria forman parte del alcance del privilegio del crédito hipotecario (art. 2583.c CCyC) y, respecto de las que específicamente podrían de alguna manera postergarlo, bastaría con una reserva (art. 2585 párrafo 2° CCyC). Dicho sea de paso,  el costo de la -no estrictamente necesaria, ver considerando 2– protocolización no es un gasto que debiera soportar el acreedor hipotecario (arg. art. 2585 párrafo 2° in fine CCyC).

    Por otro lado, prevalecen sobre el crédito hipotecario sólo los tributos que sean  anteriores a la toma de posesión por el adquirente en subasta pero que sean, además,  anteriores a la constitución de la hipoteca (arts. 2586.c CCyC). Para cubrir esos acotados tributos prevalecientes, bastaría también con una reserva (arg. art. 3 ley 22427).

     

    4- En fin,  teniendo en cuenta el tiempo transcurrido desde la resolución de f. 538 (art. 581 cód. proc.) y -en ausencia hoy de un texto normativo igual al art. 3936.d CC texto según ley 24441-  adoptando los recaudos necesarios para no perjudicar los derechos del adquirente en subasta ni los de los acreedores prioritarios (v.gr. arts. 730 y 2585 CCyC; art. 3 ley 22427),  podría no ser irrazonable -según las circunstancias que se tuvieren a la vista- levantar la indisponibilidad de fondos respecto del acreedor hipotecario mediando resolución fundada, previa adecuada sustanciación de lo requerido a fs. 586/587, 589, 591 y 601,   sin mengua de la eventual responsabilidad de ese acreedor  frente a cualquier otro acreedor prevalente que pudiera resultar injustificadamente preterido (art. 114.6 Const.Nac.; arts. 3 y 1717 CCyC; art. 15 Const.Bs.As.; art. 34.4 cód. proc.).

    ASÍ LO VOTO.

    A LA MISMA CUESTION  EL JUEZ LETTIERI  DIJO:

    Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en segundo término.

    A LA  SEGUNDA  CUESTION  LA JUEZA SCELZO  DIJO:

    Corresponde, habiéndose alcanzado las mayorías necesarias,  revocar la resolución de f. 602,  en los términos que surgen al ser votada la primera cuestión por el juez Sosa.

    TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION  EL JUEZ SOSA  DIJO:

    Que adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION  EL JUEZ LETTIERI  DIJO:

    Que adhiere al voto emitido en primer término al ser votada esta cuestión.

    CON  LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:

             S E N T E N C I A

    Por  lo que resulta del precedente Acuerdo, habiéndose alcanzado las mayorías necesarias, la Cámara RESUELVE:

    Revocar la resolución de f. 602 en los términos que surgen al ser votada la primera cuestión por el juez Sosa.

    Regístrese.  Notifíquese   según   corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 últ. párr. CPCC). Hecho, devuélvase.

     


  • Fecha del Acuerdo: 21/11/2018

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen                                                                                                          

    Juzgado de origen: Juzgado de Paz Letrado de Pehuajó

                                                                                     

    Libro: 49– / Registro: 392

                                                                                     

    Autos: “V., J. A. C/ I.O.M.A S/ MEDIDA AUTOSATISFACTIVA”

    Expte.: -88689-

                                                                                                  En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia  de  Buenos Aires,  a  los veintiún días del mes de noviembre de dos mil dieciocho, celebran Acuerdo  ordinario  los jueces  de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial, Silvia E. Scelzo, Toribio E. Sosa y Carlos A. Lettieri,  para  dictar  sentencia  en  los autos “V., J.A. C/ I.O.M.A S/ MEDIDA AUTOSATISFACTIVA” (expte. nro. -88689-), de acuerdo al orden  de  voto  que surge  del  sorteo  de fecha 20 de noviembre de 2018, planteándose las siguientes cuestiones:

    PRIMERA:  ¿es fundada la apelación de f. 1038 contra el honorario regulado a f. 1035?.

    SEGUNDA: ¿qué pronunciamiento corresponde emitir?.

    A LA PRIMERA CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO:

                1. Se trata de revisar los honorarios regulados en primera instancia,  devengados casi en su totalidad bajo la vigencia del d-ley 8904  (v. fs. 30 y 31),   por  lo que de acuerdo al criterio sentado por  la SCBA en sentencia del 8 de noviembre de 2017,  al que adhiero (I-73016 “Morcillo, Hugo Héctor c/ Provincia de Bs. As. s/ Inconst. decr.-ley 9020”; arts. 161 regla 3.a de la Const. de la Pcia. de Bs.As. y 278 cód. proc.),  corresponde fijar honorarios según las pautas allí brindadas.

                2. Entonces bajo esa directriz dada por la SCBA en “Morcillo”, si los honorarios fueron devengados bajo el viejo decreto ley, será éste de aplicación; por el contrario si lo fueron bajo la nueva ley, será esta la que regirá el caso.

                Como he sostenido reiteradamente, esa es mi convicción (ver mis votos en autos   “RAMADORI JOSE S/ SUCESION AB INTESTATO”; sent. del 27-9-2018, Libro: 49- / Registro: 304;  “SACUDATO ROCIO MILAGROS C/ SAN RUFO JAVIER SANTIAGO S/ ALIMENTOS” , sent. del 21-9-2018, Libro: 49 / Registro: 293; “SALAS, MARIA LAURA Y GADEA, FRANCO ALEXIS S/ HOMOLOGACION DE CONVENIO”, sent. del 1-8-2018, Libro: 49- / Registro: 213; entre muchísimos otros).

                Sin embargo,  como ha surgido en éste y en anteriores acuerdos que los restantes integrantes del Tribunal mantienen la postura asumida en causas similares a la presentes desde la sanción de la ley 14967,  dejando a salvo mi opinión, estimo conveniente por razones de economía procesal, a fin de no incurrir en un innecesario dispendio jurisdiccional realizado en innumerables causas desde noviembre del año último   aplicar la ley 14967 (arts. 34.4., 34.5.e y concs.  del cód. proc.), pues devine a esta altura -donde la postura mayoritaria al parecer es inamovible-,  inútil proceder de otro modo (arg. arts. 34.5.e. del cód. proc.).

     

                3. Así, es criterio mayoritario de este Tribunal que cuando la regulación de honorarios ha sido realizada  durante la vigencia de la nueva ley arancelaria ésta es de aplicación; en el caso lo fue con fecha 22 de marzo de 2018, así, la retribución corresponde estimarla bajo sus parámetros (v. esta cám. sent.  21-9-2018 expte. 89595 “S., R.M. c/ S R., J.S. s/ Alimentos” L. de Hon. 33 Reg. 41, entre otros).

     

                4. Como ya se dicho en la resolución de fecha  22 de febrero de 2017 (v. f.873), la  sentencia de fs. 106/109 condenó al pago de obligaciones periódicas y, por tanto, se encuentra abierto el trámite para su efectivo cumplimiento a lo largo del tiempo.

                Así, no agotado el procedimiento de ejecución de sentencia, no cabe ahora la aplicación lisa y llana del art. 41 del d.ley 8904/77.

                No obstante, la cantidad de tareas realizadas (ver detalle a fs. 1023/vta.; art. 16 de la ley 14967) amerita tan siquiera una regulación de honorarios provisoria y mínima, a cuenta de la que corresponda al finalizar ese procedimiento (arg. arts. 2 y CCyC, art. 17 del d.  ley 14967 y art. 34.4 cód. proc.).

                Así,  y dejando a salvo mi opinión, como el  apelante no indicó  por qué considera elevados los honorarios regulados a  favor de la abogada Urbina, ni se advierte manifiestamente error in iudicando en los parámetros tomados por el juzgado, tal situación lleva a desestimar  el recurso deducido  por altos  a f. 1038 y confirmar en 2 Jus los honorarios regulados  (art. 34.4. del cpcc.).

                ASÍ LO VOTO.

    A LA MISMA CUESTION  EL JUEZ SOSA   DIJO:

                Empalmando con lo resuelto oportunamente por esta cámara a f. 873, la abogada  Urbina indicó las tareas cumplidas luego de esa ocasión y solicitó una regulación de honorarios complementaria (fs. 1023/vta.).

                Esa solicitud fue sustanciada con la parte accionada, quien guardó silencio (fs. 1024 y 1026/vta.); se le hizo lugar, entonces, a f. 1035, regulándose en 2 Jus los honorarios por la labor señalada a fs. 1023/vta.

                El silencio ante el traslado de f. 1024, más la falta de toda explicación o argumentación abriendo el vocablo “improcedentes”, determinan la insuficiencia de la apelación (arts. 34.4, 260, 261 y 266 cód. proc.).

                En cuanto a ser elevados los honorarios regulados, el apelante no fundamenta por qué pudieran serlo, lo que tampoco se advierte de modo manifiesto, de manera que la apelación también es aquí insuficiente  (arts. cits.).

                VOTO QUE NO.

    A LA MISMA CUESTION  EL JUEZ LETTIERI DIJO:

                Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en segundo término.

    A LA  SEGUNDA  CUESTION  LA JUEZA SCELZO DIJO:

                Corresponde desestimar la apelación de f. 1038 contra el honorario regulado a f. 1035.

                TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION  EL JUEZ SOSA  DIJO:

                Que adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION   EL JUEZ LETTIERI  DIJO:

                Que adhiere al voto emitido en primer término al ser votada esta cuestión.

    CON  LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:

             S E N T E N C I A

                Por  lo que resulta del precedente Acuerdo, la Cámara RESUELVE:

                Desestimar la apelación de f. 1038 contra el honorario regulado a f. 1035.

                Regístrese.  Hecho, devuélvase. Encomiéndase la notificación de la presente en la instancia inicial (arts. 54 y 57 ley 14967).


  • Fecha del Acuerdo: 15/11/2018

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen                                                                                                          

    Juzgado de origen: Juzgado Civil y Comercial 1

                                                                                     

    Libro: 47– / Registro: 129

                                                                                     

    Autos: “GARCIA EDUARDO EZEQUIEL  C/ AGROSEMILLAS DEL SUR S.A. S/CUMPLIMIENTO DE CONTRATOS CIVILES/COMERCIALES”

    Expte.: -90951-

                                                                                                 

    En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia  de  Buenos Aires,  a  los quince  días del mes de noviembre de dos mil dieciocho, celebran Acuerdo  extraordinario  los jueces  de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial, Silvia E. Scelzo, Toribio E. Sosa y Carlos A. Lettieri,  para  dictar  sentencia  en  los autos “GARCIA EDUARDO EZEQUIEL  C/ AGROSEMILLAS DEL SUR S.A. S/CUMPLIMIENTO DE CONTRATOS CIVILES/COMERCIALES” (expte. nro. -90951-), de acuerdo al orden  de  voto  que surge  del  sorteo  de fecha 5 de noviembre de 2018, planteándose las siguientes cuestiones:

    PRIMERA:   ¿es fundada la apelación electrónica del 21/8/2018  contra la sentencia de fs. 380/381?.

    SEGUNDA: ¿qué pronunciamiento corresponde emitir?.

    A LA PRIMERA CUESTION EL JUEZ SOSA  DIJO:

                1- Según la demandada “Agrosemillas del Sur S.A.”:

                a-  el pago del precio debía ser hecho dentro de los 30 días desde la compra y,  antes de ese pago, no debía ser enviada la mercadería al comprador (f. 115 anteúltimo párrafo);

                b- como no hubo pago del precio, no entregó la mercadería al demandante (f. 115 vta. párrafo 4°).

                2- Esa tesis de la demandanda no es consistente con su comportamiento al tiempo del contrato y más tarde (arts. 16 y 1198 párrafo 1° CC; art.218.4 C.Com.).

                2.1. Si el pago tenía que ser hecho dentro de los 30 días desde celebrada la compraventa (lo fue el 22/10/2013, f. 10), no se ha explicado ni se  entiende por qué, nada menos que por el 50% del precio,  aceptó  pro solvendo  un cheque de pago diferido con vencimiento el 20/6/2014 (recibo a f. 11). Huelga decir que ese cheque, de ser efectivizado,  no podía importar la percepción de ese dinero -mitad de precio- dentro de los 30 días desde el contrato. La aceptación de un cheque pro solvendo, para ser efectivizado más de 7 meses después de la compraventa, significó conceder plazo para el pago, al menos para ese 50% del precio (art. 384 cód. proc.).

                2.2. Que la mercadería no podía ser entregada sino antes del pago del 100% precio,   no concuerda con la conducta de la demandada, quien,  obviamente antes de un pago del  100% que nunca llegó a existir,  envió la mercadería al comprador el 16/10/2013: si el camionero Villegas no llevó las semillas hasta el campo de García, fue porque en el remito figuraba un domicilio que no era el correspondiente a la localización del campo de Eduardo Ezequiel García y porque, a través de conversaciones telefónicas, García consintió en que fueran dejadas provisoriamente en el negocio TOVE así el camionero seguía con su itinerario  (resp. a pregs. 6 y  7, f. 351; ver remito a f. 221 y factura a f. 222; ver atestación de Bordón, resp. a amp. 3, f. 339). ¿Qué pasó con las semillas? Contra la versión de Bordón y de su camionero Villegas, el representante de TOVE negó haberlas recibido para su posterior entrega a García (resp. de Tomas a amp. 1 y 2, f. 248). Eso es asunto entre la demandada, TOVE, Bordón y el camionero. Pero es claro que, antes del pago del 100% del precio,  la demandada las quiso entregar a García, lo cual es un mentís para la tesis según la cual la entrega no podía ser hecha sino después del pago del 100% del precio (arts. 384 y 456 cód. proc.).

                Nótese algo más: si comoquiera que fuese el camionero Villegas hubiera ido hasta el campo de García a entregar las semillas y si las hubiera entregado, no tenía facultamiento para percibir el 50% restante del precio (ver su resp. a preg. 8, f. 351; art. 456 cód. proc.), con lo cual hasta podía pensarse en la posibilidad de un pago posterior a la entrega de la mercadería y no inmediatamente contra entrega de la mercadería como en definitiva lo admite el demandante (f. 39 vta. párrafo 2°).

                Es más, pago del precio inmediatamente luego de la entrega, o en algún momento posterior a la entrega de la mercadería:  en consonancia el ex gerente de la demandada atestiguó que el pago por el actor debía ser hecho “previa entrega de la mercadería” (resp. de Lindon a preg. 3, f. 338; art. 456 cód. proc.). O sea, primero la entrega de las semillas, luego el pago del precio.

     

                3- Algo es seguro: si el escenario temporal de la trama fue la primera quincena de octubre, la entrega de las semillas debía ser inmediata, para servir al demandado a los fines de la primera siembra compatible con los mejores rindes (ver dictamen pericial, f. 280 vta.), o, a más tardar, para la segunda siembra posible hacia fines de noviembre (ese dictamen, f. 280 último párrafo).

                Como la entrega no sucedió nunca, el actor no pudo usar las semillas compradas ni para la primera ni para la segunda siembra gruesa de 2013. Y, por supuesto, no está obligado a recibir las semillas en cualquier otro momento, porque no ha manifestado querer  hacer siembra gruesa en otras campañas ni está obligado a hacerlo si no lo desea  aunque pudiera (art. 19 Const.Nac.).

                El plazo de entrega fue, entonces, uno tácito, en tanto  la naturaleza y circunstancias de la obligación de dar las semillas para transferir su propiedad (art. 574 y sgtes. CC)  podía explicarse por y para la siembra entre octubre y noviembre de 2013; por eso fue necesaria la carta documento de f. 7 para constituir en mora a la demandada (art.  509 párrafo 2° CC).

                Recibida esa carta documento no bastó que la demandada contestara que las semillas estaban a disposición de García para que éste las retirarara “sin más” (f. 8). Dicho sea de paso, “sin más” puede traducirse como  “sin necesidad de previo pago del 100% del precio”, en línea con lo desarrollado en el considerando 2.2.  Debió remitirle “sin más” las semillas a García -tal como la había intentando hacer el 16/10, ver considerando 2.2.-, remisión que no pudo condicionar al previo pago del 100% del precio (como lo hizo en la carta documento del 17/12/2013 ya malograda la chance de siembra 2013, ver f. 88), aunque sí en todo caso habría podido exigir el pago del 50% restante inmediatamente contra entrega (ver admisión del actor a f. 39 vta. párrafo 2°; art. 1424 parte 2ª CC). Y no se diga que la demandada retaceó la entrega y la condicionó al previo pago porque, luego de la compraventa, empezó a desconfiar de la solvencia de García (ver Lindon, resp. a preg. 3, f. 338), ya que aquí, en juicio, ella misma ha reconocido que éste disponía del dinero (ver tenor de la posic. 6 a f. 162, art. 409 párrafo 2° cód. proc.).

     

                4-  En mi opinión, medió incumplimiento de la parte demandada.

                Pero, como para el juzgado no, desde su perspectiva no tuvo que considerar ninguna de las consecuencias jurídicas del incumplimiento de la demandada. El análisis de esas consecuencias quedó desplazado en 1ª instancia.

                Así, el territorio de las consecuencias jurídicas del incumplimiento de la demandada (condena o no a la entrega de las semillas, condena o no a devolver su valor, necesidad o no de que el demandante integre el saldo de precio, condena o no a resarcir los perjuicios alegados por el demandante, etc.) ha quedado virgen y, para que este tribunal no actúe como órgano de instancia única de grado, corresponde deferir esas cuestiones al juzgado para que se pronuncie, integrando o completando la decisión global de toda la causa dentro de los límites de la congruencia (art. 34.4 cód. proc.) y  salvaguardando así la doble instancia que hoy es garantía convencional (art. 8.2.h “Pacto San José de Costa Rica”).

                Me voy a explicar más.

                4.1.   La Argentina:

                a- en 1984  aprobó -ley 23054- y ratificó la Convención Americana sobre Derechos Humanos (en adelante, CADH);

                b- en 1994 otorgó jerarquía constitucional a la CADH  (art. 75.22 Const.Nac.).

                Las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (en adelante, Corte IDH) son obligatorias para los Estados cuando son parte en el caso (art. 68 CADH). Pero también lo son para los Estados que no son parte en el caso: se trata ya de una res interpretata con repercusión indirecta sobre terceros Estados del sistema interamericano de DD.HH, además de la  res judicata que afecta directamente a los Estados partes en el caso (Corte Interamericana de DD.HH, “Gelman c/ Uruguay s/ Supervisión de cumplimiento de sentencia”, sent. del 20/3/2013, en http://www.corteidh.or.cr/ ).

                Pero, ¿qué fuerza tienen las opiniones consultivas de la Corte IDH o  las recomendaciones o informes de la Comisión IDH, para todos los Estados del sistema interamericano de derechos humanos y en particular para el Estado involucrado? Aunque no se les reconozca eficacia vinculante, de mínima habrá de admitirse  que están dotadas de una singular fuerza moral y científica de la que no se puede prescindir a la hora de interpretar las normas de la CADH por los jueces estatales.  En tal sentido se ha dicho: “En tal aspecto coincidimos entonces con Germán Bidart Campos y con Susana Albanese […] en los vinculantes efectos que tienen para los jueces del derecho interno las opiniones y decisiones de los dos órganos interamericanos del Pacto de San José, pues si los Estados se reservaran el derecho a interpretar las Recomendaciones de la Comisión, para aplicarlas en el ámbito doméstico según las circunstancias de cada caso concreto, estarían desvirtuando el sistema internacional de derechos humanos al que se han afiliado y en el que asumieron sus obligaciones. Dicen esos autores que el acatamiento de la Argentina a la jurisdicción supraestatal de la Comisión y de la Corte ‘perdería el sentido que ha de asignarle a la buena fe en las relaciones internacionales si los informes de la Comisión en vez de resultar obligatorios, quedaran librados a merced y discreción de las autoridades argentinas [… ] En tal sentido debemos reconocer la fuerza jurígena que tienen las Opiniones Consultivas y con mayor razón los fallos de la Corte Interamericana, por provenir de un organismo típicamente jurisdiccional […]”  (Hitters, Juan C. “¿Son vinculantes los pronunciamientos de la Comisión y de la Corte Interamericana de Derechos Humanos?”, en rev. La Ley del 17/9/2008, pág. 4).

                4.2.   En sus sentencias de jurisdicción contenciosa, la Corte IDH ha reiteradamente observado que “ […] el elenco de garantías mínimas establecido en el numeral 2 del artículo 8 de la Convención se aplica a los órdenes mencionados en el numeral 1 del mismo artículo, o sea, la determinación de derechos y obligaciones de orden “civil, laboral, fiscal o de cualquier otro carácter”. Esto revela el amplio alcance del debido proceso; el individuo tiene el derecho al debido proceso entendido en los términos del artículo 8.1 y 8.2, tanto en materia penal como en todos estos otros órdenes.“  (sic en “Baena Ricardo y otros Vs. Panamá. Fondo, Reparaciones y Costas”, sent. 2/2/2001. Serie C No. 72, párr. 125; también en “Tribunal Constitucional Vs. Perú. Fondo, Reparaciones y Costas”, sent.  del  31/1/01,  Serie C No. 71, párr. 70;  “Ivcher Bronstein Vs. Perú. Fondo, Reparaciones y Costas”, sent. del 6/2/01, Serie C No. 74, párr. 103; todos cits. en  “Vélez Loor vs. Panamá   (Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas),” sent. del 23/11/10,  ver en la página de la Corte IDH  http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_218_esp2.pdf ).

                En ninguno de los precedentes  recién citados -no todos de índole penal-, en los que la Corte IDH observó que las garantías mínimas del inciso 2 del art. 8 se aplican  para la determinación de derechos y obligaciones de orden “civil, laboral, fiscal o de cualquier otro carácter”,  la Corte IDH excluyó al inciso h del inciso 2, que establece el “derecho de recurrir del fallo ante juez o tribunal superior.”  Y difícilmente hubiera podido hacerlo, porque mal podría decir que las del inciso 2 son “garantías mínimas” y al mismo tiempo excluir una de ellas -la del subinciso h- de algún “lado” (v.gr. pretensiones civiles)  sin dejar ese “lado” por  debajo del “mínimo” de garantías aceptable.

                Incluso aunque la Corte IDH sólo en casos de índole sancionatorio hubiera observado que las garantías mínimas del inciso 2 del art. 8 se aplican para la determinación de derechos y obligaciones de orden “civil, laboral, fiscal o de cualquier otro carácter”,  la directiva es muy clara y apenas habría que hacer un leve esfuerzo de imaginación para advertir cuál pudiera ser, en coherencia,  la  postura del Tribunal si derechamente fuera tematizada la cuestión de la doble instancia revisora amplia en materia no penal.

                4.3.  Según el art. 27 de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados (aprobada por ley 19865), un Estado no puede invocar las disposiciones de su derecho interno como justificación del incumplimiento de un tratado,  pauta que, desde  “Ekmekdjian c/ Sofovich” (La Ley 1992-C-543),  reiteradamente aplicó la Corte Suprema de la Nación para establecer la subordinación del derecho interno argentino al derecho internacional (ver Alberto B. Bianchi “Una reflexión sobre el llamado ‘control de convencionalidad’”, en Suplemento La Ley Constitucional, 27/9/2010, notas 2 y 3).

                La CADH no es sólo la CADH, sino la interpretación que de ella hacen sus órganos naturales.

                No parece atinado que, so pretexto de normas de derecho interno -cualquiera sea su rango, menos aún si meramante locales y procesales- o de tradicionales criterios interpretativos gestados y mantenidos inveteradamente antes de la vigencia del derecho supranacional de los derechos humanos, pueda desconocer la CADH y la clara interpretación que de ella ha hecho la Corte IDH en punto al art. 8.2.h.

                Si la organización judicial y las normas de procedimiento de la Nación o de alguna Provincia no se ajustan al esquema de la CADH según interpretación de la  Corte IDH, antes que ver en ésta falta de  prudencia o poco  cuidado, podría creerse en la necesidad de repensar esa organización y esas normas propiciando las reformar constitucionales o legales pertinentes.

                4.4.   ¿Hay doctrina legal de la Suprema Corte Bonaerense sobre la temática de que se trata, en consonancia con el derecho supranacional de los derechos humanos y para el tratamiento jurisdiccional  de pretensiones civiles?

                Con el auxilio del sistema JUBA on line y repasando los precedentes mencionados por el juez Lettieri en su voto  en “Tamborenea, Andrés c/ Banco de La Pampa s/ Daños y Perj. Incumplimiento Contractual (Sin Resp. Estado)” (del 5/9/2012, lib. 41 reg. 40), como así también los recordados por el ministro Hitters en el caso citado en el último párrafo de este considerando, no la he encontrado.

                En el caso “Figueroa, Anacleto contra Provincia de Buenos Aires. Daños y perjuicios” (Ac. 84899, del 9/6/2004) no se dice nada acerca de la  CADH. No puede decirse así que la doctrina de ese precedente (ver art. 352 ley 3589)  de alguna manera descarte la aplicación al fuero civil del  art. 8.2.h de la CADH según  la interpretación extensiva que del art. 8.2. de la CADH ha hecho la Corte IDH, si ni siquiera  se los menciona.

                Tampoco parece pertinente al fuero civil y comercial el precedente   A. 68436, “G., D. P. contra Colegio de Abogados Buenos Aires” del 25/8/2010, en el que la cuestión  a decidir se vinculaba con los recaudos  para la revisión judicial de las decisiones adoptadas en el ejercicio de funciones administrativas.

                En  la causa P. 86.954, “M., J.. Recurso de casación”,  del 25/3/2009, se trataba de los recaudos para la impugnación de sanciones administrativas aplicadas por infracciones tributarias locales, lo cual no tiene que ver con el fuero civil y comercial, ámbito también ajeno al fuero civil y comercial  (ídem “:C.,S. s/ Recurso de casación”,  Ac 87265 12-2-2003; “: L.,L. s/ Recurso de Casación. Inf. art. 63 inc. 1°, Código Fiscal. Recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley “, Ac 89297 4-2-2004).

                En “S.,J. s/ Recurso de casación. Recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley e inconstitucionalidad“  (Ac 98547,  31-8-2007),  “D.,L. s/ Recurso de queja. Recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley”  (Ac 102502 7-11-2007), :“A.,V. s/ Recurso de casación. Recurso extraordinario de inaplicabilidad”  de ley (Ac 101655  8-7-2008) y en “R.,S. s/ Recurso de casación. Recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley” (Ac 101898 8-10-2008), se trataba la impugnación judicial de sanciones por faltas o contravenciones, lo que tampoco enmarca en el fuero civil y comercial.

                Por fin, en la causa L. 99.447, “Sala, Jorge H. contra Bonanno, Mónica B. Despido” (sent. del 14/9/2011) se colocó en tela de juicio la falta de segunda instancia ordinaria  para la revisión de las sentencias de tribunales laborales, lo que excede del fuero civil y comercial que cuenta con una segunda instancia según la ley.

                4.5.  ¿Por qué la cámara no tiene que juzgar ahora sobre las consecuencias del incumplimiento de la demandada como si fuera tribunal de instancia única ordinaria?

                Se dirá que es lo mismo que  la cámara resolviera ahora como tribunal de instancia única ordinaria,  que si luego lo hiciera por vía de recurso de apelación, pero no es asi, porque la solución del caso pudiera ser diferente antes del recurso de apelación si las partes consintieran la decisión del juzgado, cuyos criterios podrían ser diferentes; además, los agravios expresados por  las partes podrían permitir ver aspectos que por sí solos ninguno de los camaristas acaso pudieran percibir.

                De modo que, habiendo una doble instancia en el fuero, no se ve por qué necesariamente hay que privar a las partes de una decisión de primera instancia acerca de la existencia y magnitud de las consecuencias del incumplimiento de la demandada, la que pudiera ser total o parcialmente consentida  quitando en esa medida  competencia a la cámara: ésta  se abriría eventualmente en la medida de los agravios si mediara apelación y, si la cámara decidiera ahora, se abriría necesaria y plenamente  prescindiendo de la voluntad de las partes que bien pudieran consentir en todo o en parte la sentencia del juzgado o bien podrían mostrar vertientes útiles para decidir que no adviertan por sí los jueces de cámara.

                Lo que es peor, si la cámara decidiera ahora sobre lo que queda del mérito de la pretensión actora, se privaría a las partes de la chance de un recurso ordinario para una revisión amplia en materia de hechos y prueba (art. 8.2.h CADH), pues en instancias extraordinarias estos tópicos son asequibles sólo mediando absurdo -SCBA- o arbitrariedad -CSN-. Es decir que si la cámara errara en esos aspectos, pero sin llegar al absurdo o a la arbitrariedad, las partes carecerían de chance recursiva idónea (dicho sea de paso, una cosa es tener “derecho” al recurso, y otra cosa es que algún tribunal   heroicamente otorgue la “gracia” de revisar una sentencia nada más que errónea),  lo cual, además, vulneraría el principio de igualdad ante la ley (art. 16 Const.Nac.), ya que, en los casos donde decide primero el juzgado, sí existe la posibilidad  a través del recurso de apelación de enmendar errores que no llegan al absurdo o a la arbitrariedad, mientras que no en los casos donde la cámara actúe como tribunal de instancia única.

                4.6.  Los criterios jurisprudenciales cambian.

                Una ocasión propicia es que cambien cuando se producen profundas modificaciones normativas, como, por ejemplo, la incorporación de la CADH.

                Cierto es que algunas modificaciones normativas además debieran ser acompañadas de cambios en otros aspectos para los cuales hacen falta recursos y tiempo (ej. implementación de un fuero nuevo, como ha ocurrido con el de familia en esta provincia; o la completa reestructuración de un fuero preexistente, como ha sido el de menores o el contenciosoadministrativo,  y debiera ser en el futuro  el laboral para ponerlo a tono con el art. 8.2.h de la CADH y su doctrina, también en el ámbito bonaerense).

                Por fin, quiero recordar que, para satisfacer la doble instancia penal,  la Corte Suprema de la Nación tenía como criterio pacífico que bastaba el recurso extraordinario federal (“Jáuregui”, Fallos 311:274, pub. en La Ley 1988-E-157), pero, luego de que la Comisión IDH sostuvo en el caso “Maqueda” en el año 1994  que ese recurso no cumplía con el requisito de la doble instancia,  nuestra Corte Federal  cambió su postura, para expresar en “Giroldi” (Fallos 318:514, pub. en La Ley 1995-D-462) que el recurso extraordinario federal no era apto para acatar lo dispuesto en el art. 8.2.h. de la CADH (ver Hitters, Juan C. “¿Son vinculantes los pronunciamientos de la Comisión y de la Corte Interamericana de Derechos Humanos?”, en rev. La Ley del 17/9/2008, pág. 5). Lo llamativo no es el  cambio de criterio -ser coherente no es persistir a sabiendas en el error-, sino, a mi entender, lo es, ¿cómo pudo creerse antes que un recurso extraordinario podía ser apto para satisfacer plenamente el derecho del justiciable a conseguir que se  enmienden  todos los errores posibles contenidos en una sentencia definitiva, sin desvirtuarse el alcance excepcional para el que fue concebido ese recurso?.

                Mutatis mutandis, esté en juego una pretensión penal o no, ¿puede creerse ahora que, sin recurso alguno ordinario, queda satisfecho plenamente el derecho del justiciable a conseguir que se  enmienden  todos los errores posibles contenidos en una sentencia defintiiva?

                Los derechos que no son la libertad física merecen la misma protección que ésta, como lo resolvió la Corte Suprema de la Nación en “Siri” (1957) para extender el habeas corpus (amparo) al espacio de esos otros derechos, y, entonces,  no  veo por qué lo penal amerite 2ª instancia y lo no penal no.

                ASÍ LO VOTO.

    A LA MISMA CUESTION  LA JUEZA SCELZO  DIJO:

                Que por compartir sus fundamentos, adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI  DIJO:

                Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en primer término.

    A LA  SEGUNDA  CUESTION  EL JUEZ SOSA  DIJO:

                Corresponde:

                a-  estimar la apelación electrónica del 21/8/2018  contra la sentencia de fs. 380/381 y, consecuentemente, revocarla declarando que la demandada incumplió respecto del demandante el contrato de compraventa de semillas de marras;

                b- deferir al juzgado la inmediata decisión en torno a las demás cuestiones desplazadas según los límites de la litis, relativas a la existencia y alcance de las consecuencias de ese incumplimiento.

                c- imponer las costas a la demandada vencida (arts. 68 y 274 cód. proc.);

                d- diferir la resolución sobre honorarios (art. 31 ley 14967).

                TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION  LA JUEZA SCELZO  DIJO:

                Que adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI  DIJO:

                Que adhiere al voto emitido en primer término al ser votada esta cuestión.

    CON  LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:

             S E N T E N C I A

                Por  lo que resulta del precedente Acuerdo, la Cámara RESUELVE:

                a- Estimar la apelación electrónica del 21/8/2018  contra la sentencia de fs. 380/381 y, consecuentemente, revocarla declarando que la demandada incumplió respecto del demandante el contrato de compraventa de semillas de marras;

                b- Deferir al juzgado la inmediata decisión en torno a las demás cuestiones desplazadas según los límites de la litis, relativas a la existencia y alcance de las consecuencias de ese incumplimiento.

                c- Imponer las costas a la demandada vencida;

                d- Diferir la resolución sobre honorarios.

                Regístrese.  Notifíquese   según   corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 últ. párr. CPCC). Hecho, devuélvase.

     


  • Fecha del Acuerdo: 15/11/2018

    Cámara de Apelación Civil y Comercial Trenque Lauquen                                                                                                          

    Juzgado de origen: Juzgado Civil y Comercial 2

                                                                                     

    Libro: 49 / Registro: 391

                                                                                     

    Autos: “VILLEGAS RUBEN GASTON  C/ FERRERO MARIA CATALINA S/ INCIDENTE DE EJECUCION DE HONORARIOS”

    Expte.: -90675-

                                                                                                 

    En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia  de  Buenos Aires,  a  los quince  días del mes de noviembre de dos mil dieciocho, celebran Acuerdo  extraordinario  los jueces  de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial, Silvia E. Scelzo, Toribio E. Sosa y Carlos A. Lettieri,  para  dictar  sentencia  en  los autos “VILLEGAS RUBEN GASTON  C/ FERRERO MARIA CATALINA S/ INCIDENTE DE EJECUCION DE HONORARIOS” (expte. nro. -90675-), de acuerdo al orden  de  voto  que surge  del  sorteo  de fecha 15 de noviembre de 2018, planteándose las siguientes cuestiones:

    PRIMERA:   ¿qué honorarios corresponde regular por las tareas en segunda instancia?.

    SEGUNDA: ¿qué pronunciamiento corresponde emitir?.

    A LA PRIMERA CUESTION EL JUEZ LETTIERI   DIJO:

                La sentencia de primera instancia, hizo lugar a la excepción de pago opuesta por la ejecutada (fs. 47/48). Pero, de todos modos, le impuso las costas a ésta. Luego, al regular los honorarios lo hizo, fijando los de la excepcionante en el setenta por ciento, de acuerdo a lo normado en el artículo 26 segundo párrafo de la ley 14.967. O sea, como si hubiera perdido el pleito.

                En la alzada se hizo lugar al recurso articulado por el abog. Villegas, actuando en causa propia, y en consecuencia quedó revocado el pronunciamiento motivo de apelación, con costas a la ejecutada vencida (fs. fs. 63/65).

                En ese escenario, corresponde para regular los honorarios por las actuaciones correspondientes a segunda instancia, aplicar lo normado en el artículo 31, tercer párrafo, de la ley 14.967 y fijarlos en el cuarenta por ciento de los correspondientes a primera instancia, para el abogado que tuvo éxito en la apelación, determinando en el veinticinco por ciento de su regulación de primera instancia los del abogado de la parte que resultó vencida en esta instancia, teniendo en cuenta el mínimo de la escala de la primera parte del artículo 31 de la legislación mencionada.

                De consiguiente, para el abogado Villegas corresponde un honorario equivalente a 1,59 Jus ($ 5.189 x 40%; 1 Jus: $ 1.300, según Ac. 3913, con vigencia a partir del 1 de octubre de 2018). Para el abogado Corbatta, le corresponde un honorario equivalente a 0,62 Jus (25% de 3.269, igual a 817,24/1.300, da 0,62 Jus, al mismo valor de la unidad de honorario profesional).

                ASÍ LO VOTO.

    A LA MISMA CUESTION  EL JUEZ SOSA   DIJO:

                Que por compartir sus fundamentos, adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION  LA JUEZA SCELZO DIJO:

                Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en primer término.

    A LA  SEGUNDA  CUESTION EL JUEZ LETTIERI   DIJO:

                Corresponde: para el abogado Villegas  un honorario equivalente a 1,59 Jus ($ 5.189 x 40%; 1 Jus: $ 1.300, según Ac. 3913, con vigencia a partir del 1 de octubre de 2018). Para el abogado Corbatta, un honorario equivalente a 0,62 Jus (25% de 3.269, igual a 817,24/1.300, da 0,62 Jus, al mismo valor de la unidad de honorario profesional).

                TAL MI VOTO.

    A LA MISMA CUESTION EL JUEZ SOSA  DIJO:

                Que adhiere al voto que antecede.

    A LA MISMA CUESTION  LA JUEZA SCELZO  DIJO:

                Que adhiere al voto emitido en primer término al ser votada esta cuestión.

    CON  LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:

             S E N T E N C I A

                Por  lo que resulta del precedente Acuerdo, la Cámara RESUELVE:

                Regular los siguientes estipendios: para el abogado Villegas  un honorario equivalente a 1,59 Jus ($ 5.189 x 40%; 1 Jus: $ 1.300, según Ac. 3913, con vigencia a partir del 1 de octubre de 2018). Para el abogado Corbatta, un honorario equivalente a 0,62 Jus (25% de 3.269, igual a 817,24/1.300, da 0,62 Jus, al mismo valor de la unidad de honorario profesional).

                Regístrese.  Hecho, devuélvase. Encomiéndase la notificación de la presente en la instancia inicial (arts. 54 y 57 ley 14967).


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