A menudo pensamos en el problema de las drogas desde la óptica del narcotráfico, pero los datos recientes muestran una reconfiguración preocupante en el mercado local que impacta directamente en la calle.
La información y los datos que comparto surgen del Informe Mundial sobre las Drogas 2026 publicado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).
📊 El cambio de paradigma en el consumo local: a contramano de la expansión mundial, en Argentina se ha reportado una disminución en el consumo general de cocaína.
Sin embargo, el mercado es hoy mucho más complejo: estamos viendo un aumento (mayor al 10%) en el uso de alucinógenos, drogas sintéticas (éxtasis y estimulantes anfetamínico) y una alta prevalencia de productos derivados del cannabis.
Este escenario no es solo un desafío de salud pública; es un desafío multidimensional de seguridad ciudadana que la UNODC explica a través de tres vías principales:
🧠 1. Vía Psicofarmacológica (Alteración del comportamiento): La intoxicación o el síndrome de abstinencia alteran la cognición, la percepción y el control de los impulsos.
El aumento en el consumo de drogas de diseño, alucinógenos y estimulantes eleva los niveles de paranoia, impulsividad y agresión, lo que se traduce en un mayor riesgo de violencia interpersonal y altercados en la vía pública.
💸 2. Vía Económico-Compulsiva (Delito para financiar el consumo): Esta vía explica la comisión de delitos adquisitivos para financiar el uso dependiente de sustancias.
Los registros de incautaciones demuestran que en Argentina siguen muy presentes las formas fumables de alto riesgo como el “paco” o pasta base.
La fuerte dependencia impulsa el involucramiento en robos, hurtos menores o comercio sexual por parte de personas vulnerables que buscan financiar su consumo, afectando la seguridad vecinal.
🏙️ 3. Vía Sistémica (Desorden comunitario): Las redes de microtráfico y los mercados de drogas al aire libre deterioran el tejido social de los barrios.
La consolidación de estos puntos de venta ilícitos genera conflictos, violencia territorial, coacción e intimida a las comunidades, degradando los espacios públicos y generando miedo entre los vecinos.
💡 En conclusión: El impacto de las drogas en nuestra seguridad ya no se explica con modelos del pasado.
Enfrentar un mercado diversificado requiere dejar de lado las respuestas unidimensionales.
El informe de la UNODC nos demuestra que necesitamos una estrategia integral que combine la salud pública, la inteligencia criminal contra el microtráfico, la implementación de la justicia terapéutica en los Poderes Judiciales y la recuperación del espacio social.




