Mucho se habla de la frialdad de los tribunales, pero existe una corriente que está transformando el Derecho desde adentro: la Justicia Terapéutica (TJ).
Concebida por David Wexler y Bruce Winick, esta perspectiva nos invita a ver los procesos judiciales como fuerzas sociales que impactan directamente en el bienestar de las personas.
Como dice la famosa metáfora de Wexler: “La ley es la botella; la forma en que los jueces y abogados la aplicamos es el líquido. Ese líquido puede ser curativo (terapéutico) o dañino (antiterapéutico)”.
En el Juzgado de Garantías N°1 de Lomas de Zamora, hemos decidido que nuestro “líquido” sea transformador.
🛡️ El Enfoque en la Persona Usuaria: De la teoría a la estadística
Bajo el paradigma de la Justicia Terapéutica, la rehabilitación del agresor no es un “beneficio”, sino una estrategia de seguridad para la víctima y la sociedad.
Los resultados de nuestros talleres de género hablan por sí solos:
Taller Género y Cultura (Lomas de Zamora): Con un enfoque de reflexión profunda, logramos que el 79.70% de los participantes no registre nuevas denuncias (datos inicio 2018-2025).
Taller Masculinidades sin Violencia (Almirante Brown): La intervención ha alcanzado un 88.90% de éxito en la no reincidencia (datos inicio 2023-2025).
🔄 Cumpliendo con la Guía de Buenas Prácticas de la SCBA
Estos números no son casualidad. Si bien nuestras acciones comenzaron antes, son parte de la aplicación práctica de la “Guía de Prácticas Aconsejables para Juzgar con Perspectiva de Género” de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, que establece:
📌 Garantías de No Repetición: La educación y la reeducación de masculinidades son piezas clave para erradicar la violencia estructural.
📌 Vocación Transformadora: Juzgar con perspectiva de género exige medidas que no solo sancionen, sino que aspiren a modificar la realidad social.
📌 Debida Diligencia: El juzgado asume su rol activo en la protección de las víctimas al abordar la raíz del comportamiento violento.
🤝 Conclusión
Un juzgado que aplica la Justicia Terapéutica entiende que su labor no termina al dictar una resolución.
Termina cuando el proceso ha contribuido a restaurar la paz social y a prevenir futuras víctimas.
Estamos convencidos/as de que abordar las causas subyacentes es la única forma de romper el ciclo de la violencia.


