Es una forma de gestión pública que vincula al Poder Judicial y a la población para que, en conjunto, puedan construir un mejor Poder Judicial.
Se basa en tres principios:
- Transparencia: a) La publicidad de los actos del poder judicial genera mayor legitimidad; b) La rendición de cuentas mejora los niveles de confianza y c) La transparencia mejora la calidad de la justicia.
- Colaboración: a) Cuando la ciudadanía es parte de un sistema bidireccional, el funcionamiento de los órganos judiciales se ve favorecido; b) La colaboración de la ciudadanía refuerza el papel de los tribunales para conseguir resolver los problemas de la sociedad.
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Participación: a) Genera mayor proximidad entre personas que ejercen la abogacía, la magistratura y la ciudadanía; b) Mejora la comunicación con otros poderes del Estado; c) Favorece instancias de retroalimentación de la ciudadanía hacia la institución y d) Mejora la confianza en el trabajo de los juzgados, tribunales, cámaras y cortes.
La justicia abierta permite, por ejemplo, tener acceso a información pública, participar en la co-creación de proyectos, aportar ideas y vigilar que los servicios sean accesibles y oportunos.
Su objetivo es garantizar el estado de derecho, promover la paz social y fortalecer la democracia.
Con estos objetivos y metas, este juzgado hace públicas sus resoluciones destacadas, sus estadísticas, sus esfuerzos para lograr el acceso a justicia que la ciudadanía merece, el contacto directo con las personas utilizando y dando a conocer los medios de comunicación que posee y las distintas guías para agilizar la realización de trámites o aportar conocimientos en un lenguaje no técnico.


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