{"id":8806,"date":"2018-11-23T16:48:50","date_gmt":"2018-11-23T16:48:50","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/?p=8806"},"modified":"2018-11-23T16:48:50","modified_gmt":"2018-11-23T16:48:50","slug":"fecha-del-acuerdo-15112018-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/2018\/11\/23\/fecha-del-acuerdo-15112018-5\/","title":{"rendered":"Fecha del Acuerdo: 15\/11\/2018"},"content":{"rendered":"<p>C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n Civil y Comercial Trenque Lauquen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p>Juzgado de origen: Juzgado Civil y Comercial 1<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Libro:<\/span> <strong>47<\/strong>&#8211; \/ <span style=\"text-decoration: underline\">Registro:<\/span> 129<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Autos:<\/span><strong> &#8220;GARCIA EDUARDO EZEQUIEL\u00a0 C\/ AGROSEMILLAS DEL SUR S.A. S\/CUMPLIMIENTO DE CONTRATOS CIVILES\/COMERCIALES&#8221;<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Expte.:<\/span><strong> -90951-<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia\u00a0 de\u00a0 Buenos Aires,\u00a0 a\u00a0 los quince\u00a0 d\u00edas del mes de noviembre de dos mil dieciocho, celebran Acuerdo\u00a0 extraordinario\u00a0 los jueces\u00a0 de la C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n en lo Civil y Comercial, Silvia E. Scelzo, Toribio E. Sosa y Carlos A. Lettieri,\u00a0 para\u00a0 dictar\u00a0 sentencia\u00a0 en\u00a0 los autos <strong>&#8220;GARCIA EDUARDO EZEQUIEL\u00a0 C\/ AGROSEMILLAS DEL SUR S.A. S\/CUMPLIMIENTO DE CONTRATOS CIVILES\/COMERCIALES&#8221;<\/strong> (expte. nro. <strong>-90951-<\/strong>), de acuerdo al orden\u00a0 de\u00a0 voto\u00a0 que surge\u00a0 del\u00a0 sorteo\u00a0 de fecha 5 de noviembre de 2018, plante\u00e1ndose las siguientes cuestiones:<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">PRIMERA<\/span><\/strong>:\u00a0\u00a0 \u00bfes fundada la apelaci\u00f3n electr\u00f3nica del 21\/8\/2018\u00a0 contra la sentencia de fs. 380\/381?.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">SEGUNDA<\/span><\/strong>: \u00bfqu\u00e9 pronunciamiento corresponde emitir?.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA PRIMERA CUESTION EL JUEZ SOSA \u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1- Seg\u00fan la demandada \u201cAgrosemillas del Sur S.A.\u201d:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 a-\u00a0 el pago del precio deb\u00eda ser hecho dentro de los 30 d\u00edas desde la compra y,\u00a0 antes de ese pago, no deb\u00eda ser enviada la mercader\u00eda al comprador (f. 115 ante\u00faltimo p\u00e1rrafo);<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 b- como no hubo pago del precio, no entreg\u00f3 la mercader\u00eda al demandante (f. 115 vta. p\u00e1rrafo 4\u00b0).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2- Esa tesis de la demandanda no es consistente con su comportamiento al tiempo del contrato y m\u00e1s tarde (arts. 16 y 1198 p\u00e1rrafo 1\u00b0 CC; art.218.4 C.Com.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2.1. Si el pago ten\u00eda que ser hecho dentro de los 30 d\u00edas desde celebrada la compraventa (lo fue el 22\/10\/2013, f. 10), no se ha explicado ni se\u00a0 entiende por qu\u00e9, nada menos que por el 50% del precio,\u00a0 acept\u00f3\u00a0 <em>pro solvendo<\/em>\u00a0 un cheque de pago diferido con vencimiento el 20\/6\/2014 (recibo a f. 11). Huelga decir que ese cheque, de ser efectivizado,\u00a0 no pod\u00eda importar la percepci\u00f3n de ese dinero -mitad de precio- dentro de los 30 d\u00edas desde el contrato. La aceptaci\u00f3n de un cheque <em>pro solvendo<\/em>, para ser efectivizado m\u00e1s de 7 meses despu\u00e9s de la compraventa, signific\u00f3 conceder plazo para el pago, al menos para ese 50% del precio (art. 384 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2.2. Que la mercader\u00eda no pod\u00eda ser entregada sino antes del pago del 100% precio,\u00a0\u00a0 no concuerda con la conducta de la demandada, quien,\u00a0 obviamente antes de un pago del\u00a0 100% que nunca lleg\u00f3 a existir,\u00a0 envi\u00f3 la mercader\u00eda al comprador el 16\/10\/2013: si el camionero Villegas no llev\u00f3 las semillas hasta el campo de Garc\u00eda, fue porque en el remito figuraba un domicilio que no era el correspondiente a la localizaci\u00f3n del campo de Eduardo Ezequiel Garc\u00eda y porque, a trav\u00e9s de conversaciones telef\u00f3nicas, Garc\u00eda consinti\u00f3 en que fueran dejadas provisoriamente en el negocio TOVE as\u00ed el camionero segu\u00eda con su itinerario\u00a0 (resp. a pregs. 6 y\u00a0 7, f. 351; ver remito a f. 221 y factura a f. 222; ver atestaci\u00f3n de Bord\u00f3n, resp. a amp. 3, f. 339). \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 con las semillas? Contra la versi\u00f3n de Bord\u00f3n y de su camionero Villegas, el representante de TOVE neg\u00f3 haberlas recibido para su posterior entrega a Garc\u00eda (resp. de Tomas a amp. 1 y 2, f. 248). Eso es asunto entre la demandada, TOVE, Bord\u00f3n y el camionero. Pero es claro que, antes del pago del 100% del precio,\u00a0 la demandada las quiso entregar a Garc\u00eda, lo cual es un ment\u00eds para la tesis seg\u00fan la cual la entrega no pod\u00eda ser hecha sino despu\u00e9s del pago del 100% del precio (arts. 384 y 456 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 N\u00f3tese algo m\u00e1s: si comoquiera que fuese el camionero Villegas hubiera ido hasta el campo de Garc\u00eda a entregar las semillas y si las hubiera entregado, no ten\u00eda facultamiento para percibir el 50% restante del precio (ver su resp. a preg. 8, f. 351; art. 456 c\u00f3d. proc.), con lo cual hasta pod\u00eda pensarse en la posibilidad de un pago posterior a la entrega de la mercader\u00eda y no inmediatamente contra entrega de la mercader\u00eda como en definitiva lo admite el demandante (f. 39 vta. p\u00e1rrafo 2\u00b0).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es m\u00e1s, pago del precio inmediatamente luego de la entrega, o en alg\u00fan momento posterior a la entrega de la mercader\u00eda:\u00a0 en consonancia el ex gerente de la demandada atestigu\u00f3 que el pago por el actor deb\u00eda ser hecho \u201cprevia entrega de la mercader\u00eda\u201d (resp. de Lindon a preg. 3, f. 338; art. 456 c\u00f3d. proc.). O sea, primero la entrega de las semillas, luego el pago del precio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3- Algo es seguro: si el escenario temporal de la trama fue la primera quincena de octubre, la entrega de las semillas deb\u00eda ser inmediata, para servir al demandado a los fines de la primera siembra compatible con los mejores rindes (ver dictamen pericial, f. 280 vta.), o, a m\u00e1s tardar, para la segunda siembra posible hacia fines de noviembre (ese dictamen, f. 280 \u00faltimo p\u00e1rrafo).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Como la entrega no sucedi\u00f3 nunca, el actor no pudo usar las semillas compradas ni para la primera ni para la segunda siembra gruesa de 2013. Y, por supuesto, no est\u00e1 obligado a recibir las semillas en cualquier otro momento, porque no ha manifestado querer\u00a0 hacer siembra gruesa en otras campa\u00f1as ni est\u00e1 obligado a hacerlo si no lo desea\u00a0 aunque pudiera (art. 19 Const.Nac.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El plazo de entrega fue, entonces, uno t\u00e1cito, en tanto\u00a0 la naturaleza y circunstancias de la obligaci\u00f3n de dar las semillas para transferir su propiedad (art. 574 y sgtes. CC)\u00a0 pod\u00eda explicarse por y para la siembra entre octubre y noviembre de 2013; por eso fue necesaria la carta documento de f. 7 para constituir en mora a la demandada (art.\u00a0 509 p\u00e1rrafo 2\u00b0 CC).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Recibida esa carta documento no bast\u00f3 que la demandada contestara que las semillas estaban a disposici\u00f3n de Garc\u00eda para que <em>\u00e9ste las retirarara<\/em> \u201csin m\u00e1s\u201d (f. 8). Dicho sea de paso, \u201csin m\u00e1s\u201d puede traducirse como\u00a0 \u201csin necesidad de previo pago del 100% del precio\u201d, en l\u00ednea con lo desarrollado en el considerando 2.2.\u00a0 Debi\u00f3 <em>remitirle<\/em> \u201csin m\u00e1s\u201d las semillas a Garc\u00eda -tal como la hab\u00eda intentando hacer el 16\/10, ver considerando 2.2.-, remisi\u00f3n que no pudo condicionar al <em>previo<\/em> pago del 100% del precio (como lo hizo en la carta documento del 17\/12\/2013 ya malograda la chance de siembra 2013, ver f. 88), aunque s\u00ed en todo caso habr\u00eda podido exigir el pago del 50% restante inmediatamente contra entrega (ver admisi\u00f3n del actor a f. 39 vta. p\u00e1rrafo 2\u00b0; art. 1424 parte 2\u00aa CC). Y no se diga que la demandada retace\u00f3 la entrega y la condicion\u00f3 al previo pago porque, <em>luego de la compraventa<\/em>, empez\u00f3 a desconfiar de la solvencia de Garc\u00eda (ver Lindon, resp. a preg. 3, f. 338), ya que aqu\u00ed, en juicio, ella misma ha reconocido que \u00e9ste dispon\u00eda del dinero (ver tenor de la posic. 6 a f. 162, art. 409 p\u00e1rrafo 2\u00b0 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4-\u00a0 En mi opini\u00f3n, medi\u00f3 incumplimiento de la parte demandada.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero, como para el juzgado no, desde su perspectiva no tuvo que considerar ninguna de las consecuencias jur\u00eddicas del incumplimiento de la demandada. El an\u00e1lisis de esas consecuencias qued\u00f3 desplazado en 1\u00aa instancia.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed, el territorio de las consecuencias jur\u00eddicas del incumplimiento de la demandada (condena o no a la entrega de las semillas, condena o no a devolver su valor, necesidad o no de que el demandante integre el saldo de precio, condena o no a resarcir los perjuicios alegados por el demandante, etc.) ha quedado virgen y, para que este tribunal no act\u00fae como \u00f3rgano de instancia \u00fanica de grado, corresponde deferir esas cuestiones al juzgado para que se pronuncie, integrando o completando la decisi\u00f3n global de toda la causa dentro de los l\u00edmites de la congruencia (art. 34.4 c\u00f3d. proc.) y\u00a0 salvaguardando as\u00ed la doble instancia que hoy es garant\u00eda convencional (art. 8.2.h \u201cPacto San Jos\u00e9 de Costa Rica\u201d).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Me voy a explicar m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4.1.\u00a0\u00a0 La Argentina:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 a- en 1984\u00a0 aprob\u00f3 -ley 23054- y ratific\u00f3 la Convenci\u00f3n Americana sobre Derechos Humanos (en adelante, CADH);<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 b- en 1994 otorg\u00f3 jerarqu\u00eda constitucional a la CADH\u00a0 (art. 75.22 Const.Nac.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (en adelante, Corte IDH) son obligatorias para los Estados cuando son parte en el caso (art. 68 CADH). Pero tambi\u00e9n lo son para los Estados que no son parte en el caso: se trata ya de una res interpretata con repercusi\u00f3n indirecta sobre terceros Estados del sistema interamericano de DD.HH, adem\u00e1s de la\u00a0 res judicata que afecta directamente a los Estados partes en el caso (Corte Interamericana de DD.HH, \u201cGelman c\/ Uruguay s\/ Supervisi\u00f3n de cumplimiento de sentencia\u201d, sent. del 20\/3\/2013, en http:\/\/www.corteidh.or.cr\/ ).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero, \u00bfqu\u00e9 fuerza tienen las opiniones consultivas de la Corte IDH o\u00a0 las recomendaciones o informes de la Comisi\u00f3n IDH, para todos los Estados del sistema interamericano de derechos humanos y en particular para el Estado involucrado? Aunque no se les reconozca eficacia vinculante, de m\u00ednima habr\u00e1 de admitirse\u00a0 que est\u00e1n dotadas de una singular fuerza moral y cient\u00edfica de la que no se puede prescindir a la hora de interpretar las normas de la CADH por los jueces estatales.\u00a0 En tal sentido se ha dicho: <em>\u201cEn tal aspecto coincidimos entonces con Germ\u00e1n Bidart Campos y con Susana Albanese [\u2026] en los vinculantes efectos que tienen para los jueces del derecho interno las opiniones y decisiones de los dos \u00f3rganos interamericanos del Pacto de San Jos\u00e9, pues si los Estados se reservaran el derecho a interpretar las Recomendaciones de la Comisi\u00f3n, para aplicarlas en el \u00e1mbito dom\u00e9stico seg\u00fan las circunstancias de cada caso concreto, estar\u00edan desvirtuando el sistema internacional de derechos humanos al que se han afiliado y en el que asumieron sus obligaciones. Dicen esos autores que el acatamiento de la Argentina a la jurisdicci\u00f3n supraestatal de la Comisi\u00f3n y de la Corte \u2018perder\u00eda el sentido que ha de asignarle a la buena fe en las relaciones internacionales si los informes de la Comisi\u00f3n en vez de resultar obligatorios, quedaran librados a merced y discreci\u00f3n de las autoridades argentinas [\u2026 ] En tal sentido debemos reconocer la fuerza jur\u00edgena que tienen las Opiniones Consultivas y con mayor raz\u00f3n los fallos de la Corte Interamericana, por provenir de un organismo t\u00edpicamente jurisdiccional [\u2026]\u201d<\/em>\u00a0 (Hitters, Juan C. \u201c\u00bfSon vinculantes los pronunciamientos de la Comisi\u00f3n y de la Corte Interamericana de Derechos Humanos?\u201d, en rev. La Ley del 17\/9\/2008, p\u00e1g. 4).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4.2.\u00a0\u00a0 En sus sentencias de jurisdicci\u00f3n contenciosa, la Corte IDH ha reiteradamente observado que \u201c [\u2026] el elenco de garant\u00edas m\u00ednimas establecido en el numeral 2 del art\u00edculo 8 de la Convenci\u00f3n se aplica a los \u00f3rdenes mencionados en el numeral 1 del mismo art\u00edculo, o sea, la determinaci\u00f3n de derechos y obligaciones de orden \u201ccivil, laboral, fiscal o de cualquier otro car\u00e1cter\u201d. Esto revela el amplio alcance del debido proceso; el individuo tiene el derecho al debido proceso entendido en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 8.1 y 8.2, tanto en materia penal como en todos estos otros \u00f3rdenes.\u201c\u00a0 (sic en \u201cBaena Ricardo y otros Vs. Panam\u00e1. Fondo, Reparaciones y Costas\u201d, sent. 2\/2\/2001. Serie C No. 72, p\u00e1rr. 125; tambi\u00e9n en \u201cTribunal Constitucional Vs. Per\u00fa. Fondo, Reparaciones y Costas\u201d, sent.\u00a0 del\u00a0 31\/1\/01,\u00a0 Serie C No. 71, p\u00e1rr. 70;\u00a0 \u201cIvcher Bronstein Vs. Per\u00fa. Fondo, Reparaciones y Costas\u201d, sent. del 6\/2\/01, Serie C No. 74, p\u00e1rr. 103; todos cits. en\u00a0 \u201cV\u00e9lez Loor vs. Panam\u00e1\u00a0\u00a0 (Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas),\u201d sent. del 23\/11\/10,\u00a0 ver en la p\u00e1gina de la Corte IDH\u00a0 http:\/\/www.corteidh.or.cr\/docs\/casos\/articulos\/seriec_218_esp2.pdf ).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En ninguno de los precedentes\u00a0 reci\u00e9n citados -no todos de \u00edndole penal-, en los que la Corte IDH observ\u00f3 que las garant\u00edas m\u00ednimas del inciso 2 del art. 8 se aplican\u00a0 para la determinaci\u00f3n de derechos y obligaciones de orden \u201ccivil, laboral, fiscal o de cualquier otro car\u00e1cter\u201d,\u00a0 la Corte IDH excluy\u00f3 al inciso h del inciso 2, que establece el \u201cderecho de recurrir del fallo ante juez o tribunal superior.\u201d\u00a0 Y dif\u00edcilmente hubiera podido hacerlo, porque mal podr\u00eda decir que las del inciso 2 son \u201cgarant\u00edas m\u00ednimas\u201d y al mismo tiempo excluir una de ellas -la del subinciso h- de alg\u00fan \u201clado\u201d (v.gr. pretensiones civiles)\u00a0 sin dejar ese \u201clado\u201d por\u00a0 debajo del \u201cm\u00ednimo\u201d de garant\u00edas aceptable.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Incluso aunque la Corte IDH s\u00f3lo en casos de \u00edndole sancionatorio hubiera observado que las garant\u00edas m\u00ednimas del inciso 2 del art. 8 se aplican para la determinaci\u00f3n de derechos y obligaciones de orden \u201ccivil, laboral, fiscal o de cualquier otro car\u00e1cter\u201d,\u00a0 la directiva es muy clara y apenas habr\u00eda que hacer un leve esfuerzo de imaginaci\u00f3n para advertir cu\u00e1l pudiera ser, en coherencia,\u00a0 la\u00a0 postura del Tribunal si derechamente fuera tematizada la cuesti\u00f3n de la doble instancia revisora amplia en materia no penal.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4.3.\u00a0 Seg\u00fan el art. 27 de la Convenci\u00f3n de Viena sobre el Derecho de los Tratados (aprobada por ley 19865), un Estado no puede invocar las disposiciones de su derecho interno como justificaci\u00f3n del incumplimiento de un tratado,\u00a0 pauta que, desde\u00a0 \u201cEkmekdjian c\/ Sofovich\u201d (La Ley 1992-C-543),\u00a0 reiteradamente aplic\u00f3 la Corte Suprema de la Naci\u00f3n para establecer la subordinaci\u00f3n del derecho interno argentino al derecho internacional (ver Alberto B. Bianchi \u201cUna reflexi\u00f3n sobre el llamado \u2018control de convencionalidad\u2019\u201d, en Suplemento La Ley Constitucional, 27\/9\/2010, notas 2 y 3).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La CADH no es s\u00f3lo la CADH, sino la interpretaci\u00f3n que de ella hacen sus \u00f3rganos naturales.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No parece atinado que, so pretexto de normas de derecho interno -cualquiera sea su rango, menos a\u00fan si meramante locales y procesales- o de tradicionales criterios interpretativos gestados y mantenidos inveteradamente antes de la vigencia del derecho supranacional de los derechos humanos, pueda desconocer la CADH y la clara interpretaci\u00f3n que de ella ha hecho la Corte IDH en punto al art. 8.2.h.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si la organizaci\u00f3n judicial y las normas de procedimiento de la Naci\u00f3n o de alguna Provincia no se ajustan al esquema de la CADH seg\u00fan interpretaci\u00f3n de la\u00a0 Corte IDH, antes que ver en \u00e9sta falta de\u00a0 prudencia o poco\u00a0 cuidado, podr\u00eda creerse en la necesidad de repensar esa organizaci\u00f3n y esas normas propiciando las reformar constitucionales o legales pertinentes.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4.4.\u00a0\u00a0 \u00bfHay doctrina legal de la Suprema Corte Bonaerense sobre la tem\u00e1tica de que se trata, en consonancia con el derecho supranacional de los derechos humanos y para el tratamiento jurisdiccional\u00a0 de pretensiones civiles?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con el auxilio del sistema JUBA on line y repasando los precedentes mencionados por el juez Lettieri en su voto\u00a0 en \u201cTamborenea, Andr\u00e9s c\/ Banco de La Pampa s\/ Da\u00f1os y Perj. Incumplimiento Contractual (Sin Resp. Estado)&#8221; (del 5\/9\/2012, lib. 41 reg. 40), como as\u00ed tambi\u00e9n los recordados por el ministro Hitters en el caso citado en el \u00faltimo p\u00e1rrafo de este considerando, no la he encontrado.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el caso \u201cFigueroa, Anacleto contra Provincia de Buenos Aires. Da\u00f1os y perjuicios\u201d (Ac. 84899, del 9\/6\/2004) no se dice nada acerca de la\u00a0 CADH. No puede decirse as\u00ed que la doctrina de ese precedente (ver art. 352 ley 3589)\u00a0 de alguna manera descarte la aplicaci\u00f3n al fuero civil del\u00a0 art. 8.2.h de la CADH seg\u00fan\u00a0 la interpretaci\u00f3n extensiva que del art. 8.2. de la CADH ha hecho la Corte IDH, si ni siquiera\u00a0 se los menciona.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tampoco parece pertinente al fuero civil y comercial el precedente\u00a0\u00a0 A. 68436, &#8220;G., D. P. contra Colegio de Abogados Buenos Aires&#8221; del 25\/8\/2010, en el que la cuesti\u00f3n\u00a0 a decidir se vinculaba con los recaudos\u00a0 para la revisi\u00f3n judicial de las decisiones adoptadas en el ejercicio de funciones administrativas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En\u00a0 la causa P. 86.954, &#8220;M., J.. Recurso de casaci\u00f3n&#8221;,\u00a0 del 25\/3\/2009, se trataba de los recaudos para la impugnaci\u00f3n de sanciones administrativas aplicadas por infracciones tributarias locales, lo cual no tiene que ver con el fuero civil y comercial, \u00e1mbito tambi\u00e9n ajeno al fuero civil y comercial\u00a0 (\u00eddem &#8220;:C.,S. s\/ Recurso de casaci\u00f3n&#8221;,\u00a0 Ac 87265 12-2-2003; \u201c: L.,L. s\/ Recurso de Casaci\u00f3n. Inf. art. 63 inc. 1\u00b0, C\u00f3digo Fiscal. Recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley \u201c, Ac 89297 4-2-2004).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En \u201cS.,J. s\/ Recurso de casaci\u00f3n. Recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley e inconstitucionalidad\u201c\u00a0 (Ac 98547,\u00a0 31-8-2007),\u00a0 \u201cD.,L. s\/ Recurso de queja. Recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley\u201d\u00a0 (Ac 102502 7-11-2007), :\u201cA.,V. s\/ Recurso de casaci\u00f3n. Recurso extraordinario de inaplicabilidad\u201d\u00a0 de ley (Ac 101655\u00a0 8-7-2008) y en \u201cR.,S. s\/ Recurso de casaci\u00f3n. Recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley\u201d (Ac 101898 8-10-2008), se trataba la impugnaci\u00f3n judicial de sanciones por faltas o contravenciones, lo que tampoco enmarca en el fuero civil y comercial.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por fin, en la causa L. 99.447, &#8220;Sala, Jorge H. contra Bonanno, M\u00f3nica B. Despido&#8221; (sent. del 14\/9\/2011) se coloc\u00f3 en tela de juicio la falta de segunda instancia ordinaria\u00a0 para la revisi\u00f3n de las sentencias de tribunales laborales, lo que excede del fuero civil y comercial que cuenta con una segunda instancia seg\u00fan la ley.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4.5.\u00a0 \u00bfPor qu\u00e9 la c\u00e1mara no tiene que juzgar ahora sobre las consecuencias del incumplimiento de la demandada como si fuera tribunal de instancia \u00fanica ordinaria?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se dir\u00e1 que es lo mismo que\u00a0 la c\u00e1mara resolviera ahora como tribunal de instancia \u00fanica ordinaria,\u00a0 que si luego lo hiciera por v\u00eda de recurso de apelaci\u00f3n, pero no es asi, porque la soluci\u00f3n del caso pudiera ser diferente antes del recurso de apelaci\u00f3n si las partes consintieran la decisi\u00f3n del juzgado, cuyos criterios podr\u00edan ser diferentes; adem\u00e1s, los agravios expresados por\u00a0 las partes podr\u00edan permitir ver aspectos que por s\u00ed solos ninguno de los camaristas acaso pudieran percibir.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De modo que, habiendo una doble instancia en el fuero, no se ve por qu\u00e9 necesariamente hay que privar a las partes de una decisi\u00f3n de primera instancia acerca de la existencia y magnitud de las consecuencias del incumplimiento de la demandada, la que pudiera ser total o parcialmente consentida\u00a0 quitando en esa medida\u00a0 competencia a la c\u00e1mara: \u00e9sta\u00a0 se abrir\u00eda eventualmente en la medida de los agravios si mediara apelaci\u00f3n y, si la c\u00e1mara decidiera ahora, se abrir\u00eda necesaria y plenamente\u00a0 prescindiendo de la voluntad de las partes que bien pudieran consentir en todo o en parte la sentencia del juzgado o bien podr\u00edan mostrar vertientes \u00fatiles para decidir que no adviertan por s\u00ed los jueces de c\u00e1mara.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lo que es peor, si la c\u00e1mara decidiera ahora sobre lo que queda del m\u00e9rito de la pretensi\u00f3n actora, se privar\u00eda a las partes de la chance de un recurso ordinario para una revisi\u00f3n amplia en materia de hechos y prueba (art. 8.2.h CADH), pues en instancias extraordinarias estos t\u00f3picos son asequibles s\u00f3lo mediando absurdo -SCBA- o arbitrariedad -CSN-. Es decir que si la c\u00e1mara errara en esos aspectos, pero sin llegar al absurdo o a la arbitrariedad, las partes carecer\u00edan de chance recursiva id\u00f3nea (dicho sea de paso, una cosa es tener \u201cderecho\u201d al recurso, y otra cosa es que alg\u00fan tribunal\u00a0\u00a0 heroicamente otorgue la \u201cgracia\u201d de revisar una sentencia nada m\u00e1s que err\u00f3nea),\u00a0 lo cual, adem\u00e1s, vulnerar\u00eda el principio de igualdad ante la ley (art. 16 Const.Nac.), ya que, en los casos donde decide primero el juzgado, s\u00ed existe la posibilidad\u00a0 a trav\u00e9s del recurso de apelaci\u00f3n de enmendar errores que no llegan al absurdo o a la arbitrariedad, mientras que no en los casos donde la c\u00e1mara act\u00fae como tribunal de instancia \u00fanica.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4.6.\u00a0 Los criterios jurisprudenciales cambian.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Una ocasi\u00f3n propicia es que cambien cuando se producen profundas modificaciones normativas, como, por ejemplo, la incorporaci\u00f3n de la CADH.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cierto es que algunas modificaciones normativas adem\u00e1s debieran ser acompa\u00f1adas de cambios en otros aspectos para los cuales hacen falta recursos y tiempo (ej. implementaci\u00f3n de un fuero nuevo, como ha ocurrido con el de familia en esta provincia; o la completa reestructuraci\u00f3n de un fuero preexistente, como ha sido el de menores o el contenciosoadministrativo,\u00a0 y debiera ser en el futuro\u00a0 el laboral para ponerlo a tono con el art. 8.2.h de la CADH y su doctrina, tambi\u00e9n en el \u00e1mbito bonaerense).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por fin, quiero recordar que, para satisfacer la doble instancia penal,\u00a0 la Corte Suprema de la Naci\u00f3n ten\u00eda como criterio pac\u00edfico que bastaba el recurso extraordinario federal (\u201cJ\u00e1uregui\u201d, Fallos 311:274, pub. en La Ley 1988-E-157), pero, luego de que la Comisi\u00f3n IDH sostuvo en el caso \u201cMaqueda\u201d en el a\u00f1o 1994\u00a0 que ese recurso no cumpl\u00eda con el requisito de la doble instancia,\u00a0 nuestra Corte Federal\u00a0 cambi\u00f3 su postura, para expresar en \u201cGiroldi\u201d (Fallos 318:514, pub. en La Ley 1995-D-462) que el recurso extraordinario federal no era apto para acatar lo dispuesto en el art. 8.2.h. de la CADH (ver Hitters, Juan C. \u201c\u00bfSon vinculantes los pronunciamientos de la Comisi\u00f3n y de la Corte Interamericana de Derechos Humanos?\u201d, en rev. La Ley del 17\/9\/2008, p\u00e1g. 5). Lo llamativo no es el\u00a0 cambio de criterio -ser coherente no es persistir a sabiendas en el error-, sino, a mi entender, lo es, \u00bfc\u00f3mo pudo creerse antes que un recurso extraordinario pod\u00eda ser apto para satisfacer plenamente el derecho del justiciable a conseguir que se\u00a0 enmienden\u00a0 todos los errores posibles contenidos en una sentencia definitiva, sin desvirtuarse el alcance excepcional para el que fue concebido ese recurso?.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Mutatis mutandis<\/em>, est\u00e9 en juego una pretensi\u00f3n penal o no, \u00bfpuede creerse ahora que, sin recurso alguno ordinario, queda satisfecho plenamente el derecho del justiciable a conseguir que se\u00a0 enmienden\u00a0 todos los errores posibles contenidos en una sentencia defintiiva?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los derechos que no son la libertad f\u00edsica merecen la misma protecci\u00f3n que \u00e9sta, como lo resolvi\u00f3 la Corte Suprema de la Naci\u00f3n en \u201cSiri\u201d (1957) para extender el habeas corpus (amparo) al espacio de esos otros derechos, y, entonces,\u00a0 no\u00a0 veo por qu\u00e9 lo penal amerite 2\u00aa instancia y lo no penal no.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><span style=\"text-decoration: underline\">AS\u00cd LO VOTO<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION \u00a0LA JUEZA SCELZO\u00a0 DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que por compartir sus fundamentos, adhiere al voto que antecede.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI \u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en primer t\u00e9rmino.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA\u00a0 SEGUNDA\u00a0 CUESTION\u00a0 EL JUEZ SOSA \u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Corresponde:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 a-\u00a0 estimar la apelaci\u00f3n electr\u00f3nica del 21\/8\/2018\u00a0 contra la sentencia de fs. 380\/381 y, consecuentemente, revocarla declarando que la demandada incumpli\u00f3 respecto del demandante el contrato de compraventa de semillas de marras;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 b- deferir al juzgado la inmediata decisi\u00f3n en torno a las dem\u00e1s cuestiones desplazadas seg\u00fan los l\u00edmites de la litis, relativas a la existencia y alcance de las consecuencias de ese incumplimiento.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 c- imponer las costas a la demandada vencida (arts. 68 y 274 c\u00f3d. proc.);<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 d- diferir la resoluci\u00f3n sobre honorarios (art. 31 ley 14967).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><span style=\"text-decoration: underline\">TAL MI VOTO<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION \u00a0LA JUEZA SCELZO\u00a0 DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que adhiere al voto que antecede.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI\u00a0 DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que adhiere al voto emitido en primer t\u00e9rmino al ser votada esta cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>CON\u00a0 LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">S E N T E N C I A<\/span><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por\u00a0 lo que resulta del precedente Acuerdo, la C\u00e1mara <strong><span style=\"text-decoration: underline\">RESUELVE<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 a- Estimar la apelaci\u00f3n electr\u00f3nica del 21\/8\/2018\u00a0 contra la sentencia de fs. 380\/381 y, consecuentemente, revocarla declarando que la demandada incumpli\u00f3 respecto del demandante el contrato de compraventa de semillas de marras;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 b- Deferir al juzgado la inmediata decisi\u00f3n en torno a las dem\u00e1s cuestiones desplazadas seg\u00fan los l\u00edmites de la litis, relativas a la existencia y alcance de las consecuencias de ese incumplimiento.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 c- Imponer las costas a la demandada vencida;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 d- Diferir la resoluci\u00f3n sobre honorarios.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Reg\u00edstrese.\u00a0 Notif\u00edquese\u00a0\u00a0 seg\u00fan\u00a0\u00a0 corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 \u00falt. p\u00e1rr. CPCC). Hecho, devu\u00e9lvase.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n Civil y Comercial Trenque Lauquen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Juzgado de origen: Juzgado Civil y Comercial 1 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Libro: 47&#8211; \/ Registro: 129 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Autos: &#8220;GARCIA EDUARDO EZEQUIEL\u00a0 C\/ AGROSEMILLAS DEL SUR S.A. S\/CUMPLIMIENTO DE CONTRATOS CIVILES\/COMERCIALES&#8221; Expte.: -90951- \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia\u00a0 de\u00a0 Buenos Aires,\u00a0 a\u00a0 los quince\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8806","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8806","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8806"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8806\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8806"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8806"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8806"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}