{"id":85,"date":"2012-11-30T15:54:14","date_gmt":"2012-11-30T15:54:14","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/?p=85"},"modified":"2012-11-30T15:54:14","modified_gmt":"2012-11-30T15:54:14","slug":"27-11-12-6","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/2012\/11\/30\/27-11-12-6\/","title":{"rendered":"27-11-12"},"content":{"rendered":"<p>C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n Civil y Comercial Trenque Lauquen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p>Juzgado de origen: Juzgado de Paz Letrado de Rivadavia<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Libro:<\/span> <strong>41<\/strong>&#8211; \/ <span style=\"text-decoration: underline\">Registro:<\/span> 64<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Autos:<\/span><strong> &#8220;I., M. D. C. C\/ G., C. D. S\/ ALIMENTOS Y TENENCIAS&#8221;<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Expte.:<\/span><strong> -88330-<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia\u00a0 de\u00a0 Buenos Aires,\u00a0 a\u00a0 los veintisiete\u00a0 d\u00edas del mes de noviembre de dos mil doce, se re\u00fanen en\u00a0 Acuerdo\u00a0 ordinario\u00a0 los jueces\u00a0 de la C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n en lo Civil y Comercial,\u00a0 Silvia\u00a0 E. Scelzo, Toribio E. Sosa y Carlos A. Lettieri,\u00a0 para\u00a0 dictar\u00a0 sentencia\u00a0 en\u00a0 los autos <strong>&#8220;I., M. D. C. C\/ G., C. D. S\/ ALIMENTOS Y TENENCIAS&#8221;<\/strong> (expte. nro. <strong>-88330-<\/strong>), de acuerdo al orden\u00a0 de\u00a0 voto\u00a0 que surge\u00a0 del\u00a0 sorteo\u00a0 de f. 161, plante\u00e1ndose las siguientes cuestiones:<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">PRIMERA<\/span><\/strong>:\u00a0\u00a0 \u00bfEs\u00a0 fundada\u00a0 la\u00a0\u00a0 apelaci\u00f3n\u00a0 de\u00a0 f. 140 contra la sentencia de fs. 135\/137?.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">SEGUNDA<\/span><\/strong>: \u00bfQu\u00e9 pronunciamiento corresponde emitir?.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA PRIMERA CUESTION LA JUEZA SCELZO \u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1- Se conden\u00f3 al accionado a abonar una cuota alimentaria de $ 800 por mes a favor de su hija de 13 a\u00f1os de edad, tal como hab\u00eda sido peticionado en demanda.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Apela el alimentante sosteniendo que para abonar la cuota fijada la actora debi\u00f3 acreditar que sus ingresos ascend\u00edan a la suma de $ 2000 mensuales. Sin embargo -dice que- ello no fue probado.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aduce adem\u00e1s que la cuota es de imposible cumplimiento por ser superior a su ingreso mensual por changas y que no trabaja m\u00e1s en PRUNDER S.A..<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Recuerda que la casa donde habita la actora con la menor es de ambos, contribuyendo de ese modo a dar a la menor una vivienda (ver tambi\u00e9n f. 52vta.4to. p\u00e1rrafo), y que la ni\u00f1a almuerza todos los d\u00edas a la salida del colegio con \u00e9l, circunstancia que -agrega- fue reconocida por la madre (ver fs. 155vta., 1er. p\u00e1rrafo).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2- En audiencia el accionado aleg\u00f3 realizar changas en la empresa PRUNDER S.A. por las que percib\u00eda entre $ 200 y $ 780 mensuales; en raz\u00f3n de ello ofreci\u00f3 abonar una cuota de $ 300 (ver f. 24\/vta.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero luego el apelante dice y prueba (ver fs. 89, 91\/93; arts. 375, 384 y 401, c\u00f3d. proc.)\u00a0 que dej\u00f3 de trabajar para PRUNDER SA y que ahora s\u00f3lo realiza changas por su cuenta, al parecer de electricista, alba\u00f1il, camionero seg\u00fan los dichos no desvirtuados de la testigo L. (ver respuesta 5ta. a f. 105; art. 456, c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No se sabe por qu\u00e9 dej\u00f3 su trabajo anterior, pero\u00a0 no puede afirmarse -porque no fue probado- que lo sea por haber renunciado para dedicarse a una labor de mayor rentabilidad (ver \u00e9sta c\u00e1mara &#8220;Bohmtrok, Mar\u00eda Gabriela c\/ Ibanoff, Juan Pablo s\/ Tenencia-Alimentos-Regimen De Visitas&#8221;,<strong> <\/strong>sent. del 22\/4\/2008,<strong> <\/strong>Libro: 39, Registro: 92).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En suma, se desconoce cu\u00e1l es el real ingreso del alimentante, aunque no puede decirse que se trate de persona de fortuna, por hab\u00e9rselo visto bien vestido en algunas fiestas o ver que se moviliza en moto grande y no caminando (\u00fanicos datos tra\u00eddos reveladores del modo de vivir del demandado, ver testimonio de L., respuesta 7ma. fs. 105\/vta.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 S\u00ed se corrobor\u00f3 que tiene otra hija de una nueva pareja (ver respuesta de L., a 4ta. preg. f. 105; art. 456, c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esos son b\u00e1sicamente los datos que tuvo el juzgador de la instancia de origen para fijar la cuota, por cierto nada esclarecedores del cabal ingreso del alimentante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3- Se ha dicho que: Reconocida la necesidad de la prestaci\u00f3n alimentaria, el tema de la carga de la prueba sobre los ingresos del alimentante presenta matices en cuanto a la aplicaci\u00f3n de lo dispuesto por el art. 375 del c\u00f3digo procesal, dada la necesidad de cooperaci\u00f3n del accionado, que se traduce en la carga espec\u00edfica de &#8220;explicar&#8221; su situaci\u00f3n patrimonial, sin circunscribirse a una cerrada negativa, o a la omisi\u00f3n de mayores precisiones o datos por encontrarse en inmejorables condiciones de aportar las circunstancias que se refieren al tema. Ello, da como corolario que la carga probatoria se encuentre, en principio &#8220;compartida&#8221; (conf. CC0001 AZ 40294 RSI-56-99 I 18-3-1999 &#8220;M. c\/ D. L. H. s\/ Alimentos&#8221;, fallo extra\u00eddo de Juba on line).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por otra parte, comparto lo manifestado por cierta jurisprudencia en el sentido que la posici\u00f3n negativa en que se coloca el demandado al no indicar expresamente a cu\u00e1nto ascienden sus ingresos, es rehusar al \u00f3rgano jurisdiccional la colaboraci\u00f3n debida para el logro de la soluci\u00f3n que mejor armonice los diversos intereses involucrados, siendo razonable que este ocultamiento no redunde en beneficio de quien lo practica. La conducta procesal es un elemento de convicci\u00f3n judicial, lo que halla su fundamento en la colaboraci\u00f3n que los justiciables deben prestar para el dictado de una sentencia justa (arts. 163, 375 y 384 del CPCC) (conf. CC0002 SI 55398 RSI-676-91 I 5-11-1991,\u00a0 L.S. c\/ S.W. s\/ Alimentos; fallo extra\u00eddo de base de datos cit. supra).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por lo dem\u00e1s, la sola escasez de recursos no puede tener virtualidad para relevar sin m\u00e1s al alimentante de su obligaci\u00f3n alimentaria, ni tampoco para aliviarla, pues en tal situaci\u00f3n a \u00e9l corresponde arbitrar los medios conducentes a la satisfacci\u00f3n de los deberes adquiridos con el nacimiento de su descendencia, o acreditar la imposibilidad de hacerlo (CATLauquen Civ. y Com., 10-05-88, `S. de C., M.H. c\/ C., J. B. s\/ Alimentos&#8217;, Libro 17, Reg. 45; eadem, 13-2-97, &#8220;D., M. C. c\/ F., N. s\/ Incidente Aumento Cuota Alimentaria&#8221;, L. 26, Reg. 9; eadem, 20-4-93, &#8220;D&#8217;O. de G., E. G. s\/ Incidente de alimentos en autos: G., V. T. c\/ D&#8217;O., E. G. s\/ Divorcio Vincular D- 2610&#8221;, L. 22, Reg. 42; etc.), lo que se encuentra en las ant\u00edpodas de perder un trabajo sin explicitar por qu\u00e9.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Bien, acreditado que el accionado realiza changas que le permiten vivir, aunque\u00a0 no con un elevado nivel de vida (no se ha acreditado que posea bienes de fortuna, vgr. otra casa de su propiedad adem\u00e1s de la que fuera asiento del hogar conyugal, ni veh\u00edculo, ni se acredit\u00f3 el valor de la moto en la que se dice verlo andar, ni que realiza gastos que fueran m\u00e1s all\u00e1 de lo indispensable para vivir), desconoci\u00e9ndose acabadamente cu\u00e1l fue el nivel de vida previo a la separaci\u00f3n, pero teniendo en cuenta que no pudo ser sumamente elevado desde el momento en que s\u00f3lo pudieron hacerse de una casa que al parecer fue constru\u00edda por ambos progenitores (ver f. 52vta., 4to. p\u00e1rrafo) siendo que el alimentante est\u00e1 cumpliendo con parte de la cuota en especie a trav\u00e9s del otorgamiento de la vivienda donde habita la menor con su madre, teniendo en cuenta las necesidades de la ni\u00f1a, a la par que la progenitora debe tambi\u00e9n procurarle\u00a0 alimentos (art. 265 del c\u00f3d. civil), aun cuando le brinde su cuidado personal, estimo equitativo en funci\u00f3n de los inacreditados ingresos del alimentante reducir la cuota, aunque no al nivel pretendido por el progenitor.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De tal suerte, teniendo en cuenta la edad de la menor, los gastos alegados en demanda no desconocidos por el padre,\u00a0 el tiempo transcurrido desde el reclamo y esta sentencia (m\u00e1s de un a\u00f1o y medio), el aumento del costo de vida, y la obligaci\u00f3n alimentaria paterna que no puede eludirse alegando un magro ingreso que ni siquiera se prueba, estimo equitativo, reducir la cuota alimentaria s\u00f3lo a la suma de $ 600 mensuales; merit\u00fao en favor de la postura del alimentante que brega por la disminuci\u00f3n de la cuota que aporta en especie su parte indivisa de la vivienda para cubrir esta necesidad de su hija y la existencia de nueva descendencia (art. 384, c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><span style=\"text-decoration: underline\">TAL MI VOTO<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION \u00a0EL JUEZ SOSA \u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>1- En marzo de 2011 (ver cargo a f. 14 vta. <em>in fine<\/em>), la alimentista, de 11 a\u00f1os de edad, reclam\u00f3 una cuota alimentaria mensual\u00a0 de $ 800,\u00a0 \u201c[\u2026] o lo que en m\u00e1s o en menos resulte de la prueba a producir [\u2026]\u201d (f. 12 vta. p\u00e1rrafo 2\u00b0).<\/p>\n<p>La sentencia hizo lugar\u00a0 a la pretensi\u00f3n actora\u00a0 y fij\u00f3 una cuota alimentaria mensual de $ 800, retroactiva a la fecha de la demanda.<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 se bas\u00f3 el fallo?<\/p>\n<p>Lo hizo:<\/p>\n<p>a- en un resumen selectivo y s\u00f3lo descriptivo de lo acontecido en la audiencia de fs. 24\/vta. y de las declaraciones testimoniales de L., y V., sin ninguna clase\u00a0 de apreciaci\u00f3n o valoraci\u00f3n probatoria (ver f. 136, considerando IV);<\/p>\n<p>b- en la mera alusi\u00f3n, sin m\u00e1s, al dictamen del asesor de incapaces <em>ad hoc<\/em> (f. 136, considerando V);<\/p>\n<p>c- en la indicaci\u00f3n de algunos argumentos (ver considerando VI, fs. 136\/vta.), pero sin ponderaci\u00f3n alguna acerca de su incidencia sobre el monto final de $ 800: (i) la formaci\u00f3n de una familia y el nacimiento de nuevos hijos deben ser tenidos en cuenta; (ii) el tiempo desde la demanda hasta la sentencia y la evoluci\u00f3n del costo de vida; (iii) la obligaci\u00f3n del padre de arbitrar los medios para satisfacer las obligaciones derivadas del matrimonio y del nacimiento de la prole.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>2-\u00a0 As\u00ed como nadie puede dar lo que no tiene (<em>nemo dare potest quod non habet; <\/em>arg. arts. 16 y 3270 c\u00f3d. civ.), el padre no est\u00e1 obligado a pasar alimentos a su hijo menor de 21 a\u00f1os s\u00f3lo en funci\u00f3n absoluta de las necesidades biol\u00f3gicas o psicol\u00f3gicas de \u00e9ste, sino adem\u00e1s en la medida relativa de\u00a0 la condici\u00f3n y fortuna de aqu\u00e9l (ver f. 11 ante\u00faltimo p\u00e1rrafo; arts. 267 y 265 c\u00f3d. civ.): si la medida de la condicion y fortuna del padre no permite colmar\u00a0 todas las necesidades\u00a0 del hijo, pues \u00e9ste podr\u00e1 reclamar el resto de otros obligados e incluso subsidiaramente del Estado en cuanto correspondiere (v.gr. arts. 271 y 367 c\u00f3d. civ.; v.gr. arts. 11.1 Pacto Internacional de Derechos Econ\u00f3micos, Sociales y Culturales, y arts. 24.2.c y\u00a0 27.4 de la Convenci\u00f3n de los Derechos del Ni\u00f1o; etc.).<\/p>\n<p>Digo lo anterior para morigerar de alg\u00fan modo la extrema idea consistente en\u00a0 que el padre, solo,\u00a0 tiene que hacer\u00a0 lo que sea, hasta lo imposible,\u00a0 para proveer todo lo necesario (ver f. 136 vta. p\u00e1rrafo 1\u00b0): el padre tambi\u00e9n tiene derechos, tambi\u00e9n puede tener otras obligaciones de similar categor\u00eda a las del reclamante y, adem\u00e1s,\u00a0 hay otros obligados frente al reclamante.<\/p>\n<p>Hay que buscar, entonces, un equilibrio razonable entre todos los intereses involucrados, en\u00a0 funci\u00f3n de las circunstancias de cada caso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>3- La alimentista bas\u00f3 f\u00e1cticamente su pretensi\u00f3n\u00a0 en que el alimentante trabajaba en la empresa \u201cP., C.\u201d y que all\u00ed ganaba $ 2000 mensuales promedio (f. 11 vta., ap. B).<\/p>\n<p>Y bien, si todav\u00eda en abril de 2011 -v.gr. en ocasi\u00f3n de la audiencia de fs. 24\/vta.- G., trabajaba en P. S.A., lo cierto es que dej\u00f3 de hacerlo all\u00ed durante el proceso, m\u00e1s concretamente el 30\/6\/2011 (ver informes de fs. 89 y 91; atestaci\u00f3n de V., resp. a preg. 2, f. 115; arts. 394, 401 y 456 c\u00f3d. proc.). No se ha probado que hubiera renunciado, como de todos modos tard\u00edamente se lo denuncia reci\u00e9n al contestar el traslado del memorial (ver f. 154 vta. p\u00e1rrafo 2\u00b0; arts. 36.4, 375, 266 y 272 c\u00f3d. proc.). Sea como fuere, no se ha probado que trabajando all\u00ed G., hubiera cobrado un promedio de $ 2000 por mes, antes bien, mucho menos (p.ej. $ 780 en febrero de 2011; ver recibos de sueldo de fs. 21\/23, no objetados por la parte actora en la audiencia de fs. 24\/vta.).<\/p>\n<p>No obstante,\u00a0 al contestar el\u00a0 traslado \u00a0que, de la contestaci\u00f3n de la demanda, el juzgado corri\u00f3 a la actora\u00a0 a f. 53, \u00e9sta -todav\u00eda en abril de 2011 mientras G., segu\u00eda trabajando para P. S.A.- agreg\u00f3 que el alimentante adem\u00e1s realizaba trabajos como carpintero, plomero y alba\u00f1il (ver. 52 ap. 2).\u00a0 Lejos de rehuir el debate sobre\u00a0 esta novedosa circunstancia -otros trabajos, adem\u00e1s de P. S.A.-\u00a0 reci\u00e9n introducida al proceso al contestarse el traslado de la contestaci\u00f3n de la demanda, y no sustanciada en ese momento con el alimentante, \u00e9ste, ahora,\u00a0 se apoya en ella -entonces, admiti\u00e9ndola-\u00a0 al expresar agravios en segunda instancia (ver f. 149 vta. p\u00e1rrafo 2\u00b0), para pretender la reducci\u00f3n del monto de la cuota determinada por el juzgado.<\/p>\n<p>As\u00ed, sin fisura del principio de congruencia y en virtud de un hecho sobreviniente admitido por el accionado, para mejor proveer puede hacerse m\u00e9rito de las \u201cchangas\u201d\u00a0 realizadas por G., al menos\u00a0 luego de dejar de trabajar para\u00a0 P. S.A. (arts. 34.4, 36.2,\u00a0 163.6 p\u00e1rrafo 2\u00b0 y 421 c\u00f3d. proc.).\u00a0 Por otro lado, esas changas se encuentran adem\u00e1s corroboradas por las declaraciones testificales (L., resp. a preg. 5, f. 105; V., resp. a preg. 2, f. 115; art. 456 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>4- Si bien no se sabe qu\u00e9 ingresos puedan reportarle a G., las changas referidas en 3-, la falta de prueba no es algo de lo que el nombrado pueda extraer ninguna ventaja (ver fs. 150 vta. ante\u00faltimo p\u00e1rrafo y 151 p\u00e1rrafo 3\u00b0), habida cuenta que nadie est\u00e1 en mejor situaci\u00f3n que \u00e9l para informar minuciosamente sobre eso.<\/p>\n<p>Antes bien, el comportamiento procesal parco, evasivo o reticente del accionado, que por el contrario deb\u00eda hablar sobre el punto y deb\u00eda hacerlo claramente,\u00a0 vale\u00a0 como indicio en su contra (arg. arts. 34.5.d, 163.5 p\u00e1rrafo 2\u00b0 y 384 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>Pero ese indicio no puede ser sumado a la insuficiente declaraci\u00f3n de\u00a0 L., para elaborar alguna clase de convicci\u00f3n,\u00a0 pues la testigo, que desconoce los ingresos de G.,\u00a0 juzga que \u201cmal no le debe ir\u201d, basando ese, su <em>juicio<\/em>, en generalizaciones (siempre, nunca) y apreciaciones sujetivas (grande, muy bien):\u00a0 que anda \u201csiempre\u201d en moto \u201cgrande\u201d, que \u201cnunca\u201d lo ha visto caminando, que \u201csiempre\u201d anda \u201cmuy bien\u201d vestido y que alguna vez lo ha visto en alguna fiesta, no son datos que permitan contribuir a inferir inequ\u00edvocamente\u00a0 la condici\u00f3n econ\u00f3mica del alimentante (resp. a preg. 7 de f. 14, a f. 105; arts. 163.5 p\u00e1rrafo 2\u00b0, 384 y 456 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>5- Otro dato en contra de G., es que no se ha probado que, con su nueva familia, habite en una casa alquilada\u00a0 como lo afirm\u00f3 a f. 40 vta. \u00faltimo p\u00e1rrafo y fuera negado a f. 52 vta. p\u00e1rrafo 3\u00b0.<\/p>\n<p>Es m\u00e1s,\u00a0 no parece del todo veros\u00edmil que tuviera que alquilar si es cierto que, como lo ha atestiguado \u201csu\u201d testigo V., (f. 41 vta. ap. c.2), habita en una edificaci\u00f3n erigida en el fondo de un inmueble perteneciente a su padre (resp. a preg. 4, a f. 115; arts. 384 y 456 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>Entonces no se puede tener por cierto que ni G., ni su pareja tengan que solventar un alquiler mensual de $ 500, ver f. 41 p\u00e1rrafo 1\u00b0), recursos que tienen que entenderse disponibles para otros menesteres del nuevo grupo familiar, sea provenientes de G., -que entonces los podr\u00eda aplicar al pago de alimentos a favor de la accionante- o sea provenientes de su pareja -que entonces aliviar\u00edan el aporte de\u00a0 G., respecto de su nuevo grupo familiar y le permitir\u00edan dispensar esos recursos para aplicarlos al pago de alimentos a favor de la accionante-.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>6-\u00a0 Si los aspectos analizados en 4- y en 5- confieren alg\u00fan sustento a la pretensi\u00f3n actora, hay otros que m\u00e1s enf\u00e1ticamente le restan peso.<\/p>\n<p>Veamos.<\/p>\n<p>a- Por de pronto, no se ha acreditado que G., tenga veh\u00edculos a su nombre (ver informe a fs. 107\/108); que, como lo ha atestiguado L.,\u00a0 \u201csiempre\u201d ande en una moto \u201cgrande\u201d (resp. a preg. 7, f. 105) puede ser solitario indicio de propiedad sobre alg\u00fan rodado, pero no alcanza para al menos construir presunci\u00f3n de propiedad sobre ning\u00fan rodado en particular (art. 163.5 p\u00e1rrafo 2\u00b0 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>b- La casa en la que vive la menor, por lo menos pertenece en copropiedad a G., tal como lo ha terminado reconociendo la madre de aqu\u00e9lla pese a una inicial versi\u00f3n diferente (ver fs. 11 vta. ap. C p\u00e1rrafo 2\u00b0, 41 p\u00e1rrafo 2\u00b0 y 52 vta. ap. 2 ante\u00faltimo parrafo; ver tambi\u00e9n atestaci\u00f3n de L., resp. a preg. 6, a f. 105).<\/p>\n<p>Si, como lo ha preconizado la accionante, \u201c[\u2026] el rubro vivienda es uno de los m\u00e1s significativos\u00a0 desde el punto de vista pecuniario, [\u2026]\u201d (sic, f. 11 vta. ante\u00faltimo p\u00e1rrafo), si resulta que el demandado es quien\u00a0 -al menos en la medida de su copropiedad- ya cubre ese rubro al permitir que la menor alimentista y su madre vivan all\u00ed,\u00a0 y si el reclamo de $ 800 se hizo sobre la base de considerar que esa vivienda no era proporcionada por G., sino por la actual pareja de la madre de la menor alimentista (ver f. 11 vta. antepen\u00faltimo p\u00e1rrafo), queda claro que queda desmerecido en buena medida ese reclamo de $ 800, pues, si el concepto de habitaci\u00f3n est\u00e1 incluido dentro del sentido amplio de \u201calimentos\u201d (art. 267 c\u00f3d. civ.),\u00a0\u00a0 una parte de esa cifra no puede no\u00a0 entenderse cubierta por la vivienda\u00a0 que s\u00ed aporta\u00a0 G., (art. 384 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>c- Ha quedado admitido, adem\u00e1s, que, al menos desde la notificaci\u00f3n de la demanda,\u00a0 la menor alimentista almuerza casi todos los d\u00edas h\u00e1biles con su padre (ver fs. 40 vta. p\u00e1rrafo 2\u00b0 y 52 vta. p\u00e1rrafo 2\u00b0), lo cual implica asumir una importante medida del rubro \u201calimentaci\u00f3n\u201d interpretado en estricto sentido.<\/p>\n<p>d- Si es cierto que la actual pareja de la madre de la menor alimentista \u201c[\u2026] es quien cumple actualmente con el sost\u00e9n de la familia, [\u2026]\u201d (sic, f. 52 vta. p\u00e1rrafo 4\u00b0), entonces resulta que, al vivir en la casa aportada en parte por G., est\u00e1 bien que, aunque sin obligaci\u00f3n legal pero por equidad,\u00a0 parte de ese sost\u00e9n se considere aportado por la pareja de la madre a favor de la menor alimentista, al menos en la medida en que la pareja de la madre no tiene que pagar habitaci\u00f3n por facilit\u00e1rsela indirectamente G., (ver f. 149 vta. p\u00e1rrafo 3\u00b0; art. 16 c\u00f3d. civ.; art. 171 Const.Pcia.Bs.As.).<\/p>\n<p>e- El alimentante no est\u00e1 solo,\u00a0 ha formado una nueva familia, que tambi\u00e9n en forma concurrente debe sostener lo cual debilita su potencia pecuniaria para enfrentar los alimentos a favor de la accionante, como lo ha considerado el juzgado a f.\u00a0 136.VI y lo ha refrescado el apelante en su memorial (ver v.gr. fs. 150 vta. p\u00e1rrafo 1\u00b0\u00a0 y 151 p\u00e1rrafo 3\u00b0), sin suscitar ning\u00fan puntual y eventual reproche o consideraci\u00f3n de la parte actora (ver fs. 154\/156; art. 384 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>7-\u00a0 Las menciones de f. 150 ante\u00faltimo p\u00e1rrafo (memorial) y de f. 155 vta. p\u00e1rrafo 3\u00b0 (contestaci\u00f3n del traslado del memorial), empujan a destramar si existe o no existe confesi\u00f3n ficta del accionado,\u00a0 haciendo hincapi\u00e9 en el pliego hoy glosado a f. 101 bis seg\u00fan lo ordenado a fs. 170.<\/p>\n<p>Creo que no existe tal confesi\u00f3n ficta, por varias razones:<\/p>\n<p>a- el pliego no est\u00e1 firmado, de modo que es jur\u00eddicamente inexistente (arg. art. 1012 c\u00f3d. civ.; arts. 118.3 y 56 c\u00f3d. proc.);<\/p>\n<p>b- la audiencia confesional, aunque postergada por pedido de los abogados patrocinantes de ambas partes (fs. 82, 99, 102 y 116.2), luego de haberse dispuesto su postergaci\u00f3n no fue notificada por c\u00e9dula al absolvente (ver fs. art. 135.2 c\u00f3d.proc.);<\/p>\n<p>c- la parte actora parece haber desistido impl\u00edcitamente de la absoluci\u00f3n de posiciones del demandado, o al menos evidenci\u00f3 un total desinter\u00e9s sobre su producci\u00f3n, cuando, al ser advertida antes de sentenciar acerca de su falta, no la inst\u00f3 (ver fs. 126. II, 127, 130, 131 y\u00a0 133 vta. III).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>8- La canasta b\u00e1sica total representa una suma de dinero que\u00a0 toma en cuenta los requerimientos alimentarios y de bienes y servicios no alimentarios elementales (ver <a href=\"http:\/\/www.indec.gov.ar\/\">www.indec.gov.ar<\/a>).<\/p>\n<p>Desde ese abordaje, cuando en abril de 2011 se reclam\u00f3 una cantidad de $ 800 por mes,\u00a0 la canasta b\u00e1sica total para una ni\u00f1a de 11 o 12 a\u00f1os equival\u00eda a $ 306,10; esta cantidad surge de multiplicar la canasta b\u00e1sica total para un adulto ($ 419,30) por un coeficiente igual a 0,73%\u00a0 resultante de una tabla de equivalencias de necesidades energ\u00e9ticas entre adultos y ni\u00f1as de diferentes edades (ver <a href=\"http:\/\/www.indec.gov.ar\/\">www.indec.gov.ar<\/a>).<\/p>\n<p>Esa cantidad, $ 306,10, a su vez equival\u00eda al 13,31% del salario m\u00ednimo, vital y m\u00f3vil vigente en abril de 2011, que ascend\u00eda a $ 2.300 (ver Res. N\u00b0 2\/11 y 3\/11 del CNEPYSMVYM, en BO 30\/8\/11 y 19\/9\/11, cits. en <a href=\"http:\/\/www.estudioeic.com.ar\/\">www.estudioeic.com.ar<\/a>).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>9- En fin, apreciando, valorando y ponderando todas las alternativas analizadas hasta aqu\u00ed, concluyo que la cuota alimentaria deber\u00eda ser fijada en una cantidad menor que la reclamada en demanda (ver considerando 6-), pero, en pos de un relativo equilibrio, lo examinado en los considerandos 4- y 5- debiera llevar a establecer una cifra mayor que la mera canasta b\u00e1sica total para una\u00a0 ni\u00f1a de 11 o 12 a\u00f1os, pareci\u00e9ndome prudente y equitativa una cantidad aproximadamente un 50% por ciento mayor que esa canasta, equivalente al 20% del salario, m\u00ednimo,\u00a0 vital y m\u00f3vil, lo cual, en definitiva, coloca concretamente el <em>quantum<\/em> de la cuota alimentaria en la suma de $ 460 (arts. 165,\u00a0 384 y 641 p\u00e1rrafo 2\u00b0 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>10- Aunque ha triunfado el apelante, considero que las costas de segunda instancia deben ser fijadas a su cargo, como es principio reiterado en esta materia, para no resentir el poder adquisitivo de la pensi\u00f3n alimentaria (arg. arts. 267 y 375 c\u00f3d. civ.).<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">VOTO QUE S\u00cd<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION \u00a0EL JUEZ LETTIERI DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en segundo t\u00e9rmino.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA\u00a0 SEGUNDA\u00a0 CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Corresponde,\u00a0 por unanimidad,\u00a0 estimar la apelaci\u00f3n de f. 140 contra la sentencia de fs. 135\/137 y, consecuentemente,\u00a0\u00a0 fijar, por mayor\u00eda, en $ 460\u00a0 el importe de la cuota alimentaria a favor de J. A. G., y a cargo de C. D. G.; con costas en c\u00e1mara como se ha indicado en el considerando 10- y con diferimiento aqu\u00ed de la resoluci\u00f3n sobre honorarios (art. 31 d-ley 8904\/77).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><span style=\"text-decoration: underline\">TAL MI VOTO<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION EL JUEZ SOSA\u00a0 DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que por compartir sus fundamentos, adhiere al voto que antecede.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI\u00a0 DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en primer t\u00e9rmino al ser votada esta cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>CON\u00a0 LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">S E N T E N C I A<\/span><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por\u00a0 lo que resulta del precedente Acuerdo, la C\u00e1mara <strong><span style=\"text-decoration: underline\">RESUELVE<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por unanimidad, estimar la apelaci\u00f3n de f. 140 contra la sentencia de fs. 135\/137 y, consecuentemente,\u00a0 fijar, por mayor\u00eda, en $ 460\u00a0 el importe de la cuota alimentaria a favor de J. A. G., y a cargo de C. D. G.; con costas en c\u00e1mara como se ha indicado en el considerando 10- y con diferimiento aqu\u00ed de la resoluci\u00f3n sobre honorarios.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Reg\u00edstrese.\u00a0 Notif\u00edquese\u00a0\u00a0 seg\u00fan\u00a0\u00a0 corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 \u00falt. p\u00e1rr. CPCC). Hecho, devu\u00e9lvase.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Silvia Ethel Scelzo<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Jueza<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 Toribio E. Sosa<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Juez<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0Carlos A. Lettieri<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Juez<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mar\u00eda Fernanda Ripa<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Secretar\u00eda<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n Civil y Comercial Trenque Lauquen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Juzgado de origen: Juzgado de Paz Letrado de Rivadavia \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Libro: 41&#8211; \/ Registro: 64 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Autos: &#8220;I., M. D. C. C\/ G., C. D. S\/ ALIMENTOS Y TENENCIAS&#8221; Expte.: -88330- \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia\u00a0 de\u00a0 Buenos Aires,\u00a0 a\u00a0 los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-85","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/85","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=85"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/85\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=85"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=85"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=85"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}