{"id":8084,"date":"2018-03-09T17:43:11","date_gmt":"2018-03-09T17:43:11","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/?p=8084"},"modified":"2018-03-09T17:43:11","modified_gmt":"2018-03-09T17:43:11","slug":"fecha-de-acuerdo-07-03-2018-6","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/2018\/03\/09\/fecha-de-acuerdo-07-03-2018-6\/","title":{"rendered":"Fecha de acuerdo: 07-03-2018"},"content":{"rendered":"<p>C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n Civil y Comercial Trenque Lauquen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p>Juzgado de origen: Juzgado de Paz Letrado de Guamin\u00ed<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Libro:<\/span> <strong>47<\/strong>&#8211; \/ <span style=\"text-decoration: underline\">Registro:<\/span> 10<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Autos:<\/span><strong> &#8220;ANNES, ADIRANA MABEL Y MARTINEZ, FABIANA C\/LASERNA, SILVANA &#8211; SANCHEZ, BRUNO Y OTROS&#8221;<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Expte.:<\/span><strong> -89470-<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia\u00a0 de\u00a0 Buenos Aires,\u00a0 a\u00a0 los siete\u00a0 d\u00edas del mes de marzo de dos mil dieciocho, celebran Acuerdo\u00a0 ordinario\u00a0 los jueces\u00a0 de la C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n en lo Civil y Comercial, Carlos A. Lettieri, Silvia E. Scelzo y Toribio E. Sosa,\u00a0 para\u00a0 dictar\u00a0 sentencia\u00a0 en\u00a0 los autos <strong>&#8220;ANNES, ADIRANA MABEL Y MARTINEZ, FABIANA C\/LASERNA, SILVANA &#8211; SANCHEZ, BRUNO Y OTROS&#8221;<\/strong> (expte. nro. <strong>-89470-<\/strong>), de acuerdo al orden\u00a0 de\u00a0 voto\u00a0 que surge\u00a0 del\u00a0 sorteo\u00a0 de f. 290, plante\u00e1ndose las siguientes cuestiones:<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">PRIMERA<\/span><\/strong>:\u00a0 \u00bfes fundada la apelaci\u00f3n de f. 266 contra la sentencia de fs. 245\/249 vta.?.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">SEGUNDA<\/span><\/strong>: \u00bfqu\u00e9 pronunciamiento corresponde emitir?.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA PRIMERA CUESTION LA JUEZA SCELZO \u00a0\u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1. La sentencia atribuy\u00f3 legitimaci\u00f3n activa a las actoras por ser herederas de los titulares registrales de los inmuebles cuyo desalojo se pretende; y ello no fue objeto de cr\u00edtica concreta y razonada; no siendo suficiente para enervar la conclusi\u00f3n arribada en el fallo, decir que las accionantes no cuentan con la titularidad registral de los bienes.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En efecto, el hecho de que la cr\u00edtica sea \u2018concreta\u2019 se debe a que la misma tiene que referirse espec\u00edficamente al error de la resoluci\u00f3n por el cual se reclama ante la alzada -obviamente que haga al eje de la decisi\u00f3n-, debiendo contener una indicaci\u00f3n de las supuestas equivocaciones u omisiones que se atribuyen al pronunciamiento. Y que sea \u2018razonada\u2019 significa que debe presentar fundamentos y explicaci\u00f3n l\u00f3gica de por qu\u00e9 el juez ha errado en su decisi\u00f3n (S.C.B.A., C 116953, sent. del 14\/08\/2013, \u2018Perazo Construcciones S.A. c\/ Banco Municipal de La Plata s\/ Da\u00f1os y perjuicios\u2019, en Juba sumario B3904055).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la especie, el escrito de expresi\u00f3n de agravios no contiene una explicaci\u00f3n l\u00f3gica de por qu\u00e9 se ha errado en basar la legitimaci\u00f3n activa de las actoras como se lo hizo. Rep\u00e1rese en que los agravios deben ser hechos de modo claro y expl\u00edcito, aspecto que constituye una carga procesal (arg. arts. 260 y 261 del c\u00f3d. proc.); de tal suerte el recurso queda desierto en este tramo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2. Respecto de la cuesti\u00f3n de fondo, podr\u00eda decirse que la accionada ingres\u00f3 al inmueble junto con su concubino, al serle prestado el inmueble por la abuela de \u00e9ste; y que mientras \u00e9l vivi\u00f3, la madre y la t\u00eda mantuvieron ese comodato.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed, la demandada vivi\u00f3 en la casa con sus hijos y concubino desde el a\u00f1o 1993 sin dar una explicaci\u00f3n distinta de la brindada por las actoras basada en el comodato o pr\u00e9stamo acordado con la abuela de su concubino primero, y aceptado luego por su madre y t\u00eda; ratificaci\u00f3n de ello son las manifestaciones de Claudio Daniel Mart\u00ednez -concubino de la accionada e hijo y sobrino de las actoras- cuando en el a\u00f1o 2000 afirma ser comodatario del inmueble (ver informe fs. 161\/162; art. 401, c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hasta all\u00ed puede decirse que la demandada ingres\u00f3 al inmueble donde luego nacieron sus hijos por ser beneficiaria junto a su concubino del pr\u00e9stamo de uso que les fuera otorgado; y si en ese punto hubieran quedado las cosas, exist\u00eda en cabeza de Laserna la obligaci\u00f3n de restituir el bien en virtud del comodato. Y en ese caso, esta hubiera sido la v\u00eda id\u00f3nea para recuperarlo frente a su negativa.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero los hechos se siguieron sucediendo: fallecido Mart\u00ednez, Laserna que seg\u00fan las actoras estaba separada de Mart\u00ednez volvi\u00f3 a ocupar el inmueble o bien permaneci\u00f3 en \u00e9l. En cualquiera de las hip\u00f3tesis, reclamada la devoluci\u00f3n por las actoras, la demandada se opuso.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y a mi juicio, cuando Laserna fue intimada judicialmente a restituir el bien a las actoras, \u00e9sta intervirti\u00f3 el t\u00edtulo de su ocupaci\u00f3n al remitir la carta documento acompa\u00f1ada por las accionantes y glosada a f. 18 donde alega con palmaria claridad su calidad de poseedora.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y esa actitud desconociendo extrajudicialmente su car\u00e1cter de comodataria, al menos al 16-10-2014 (dos a\u00f1os antes del inicio de la demanda; ver cargo de f. 31 y carta doc. de f. 18; arts. 124, c\u00f3d. proc. y 290, 292 , 293 y 296, CCyC) la exteriorizan ejerciendo un poder de hecho sobre la cosa, titular de un derecho real aunque no lo fuera (arg. arts. 2351 CC y 1909 y 1928 del CCy C); y constituy\u00f3 interversi\u00f3n de su t\u00edtulo al privar con esa actitud a quienes se dec\u00edan poseedoras de disponer del bien; proceder que produjo ese efecto y se mantiene al d\u00eda de hoy al permanecer en la ocupaci\u00f3n (art. 1915 CCyC).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y en este punto, al invocar ser poseedora, no es menester que acredite todos los extremos que conducen a la adquisici\u00f3n del dominio por prescripci\u00f3n adquisitiva larga, bastando para obstar su procedencia la efectividad de la posesi\u00f3n que invoca, justificando de tal modo la seriedad de su pretensi\u00f3n. Pues toda investigaci\u00f3n que la trascienda desnaturalizar\u00eda la acci\u00f3n en la que est\u00e1 excluido lo referente al derecho de propiedad, al &#8220;<em>ius possidendis<\/em>&#8221; o el &#8220;<em>ius possesionis<\/em>&#8221; (SCBA, Ac. 75700, sent. del 30-4-2003, Sotelo de Palavecino, Pilar J. c\/M\u00e9ndez, Eduardo Alberto y\/o cualquier otro ocupante s\/desalojo&#8221; Juba sum. B23066, entre otros).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sumado a ello las propias actoras a f. 287vta. han sostenido que Laserna se hab\u00eda retirado del inmueble para volver inmediatamente a \u00e9l luego del accidente que concluy\u00f3 en el fallecimiento de Mart\u00ednez.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De tal suerte ese egreso de Laserna y vuelta al inmueble -ya fallecido el comodatario- es otro dato que puede vislumbrar -prima facie- una ocupaci\u00f3n independiente de la tenencia que detentaba junto a su concubino incluso antes del intercambio epistolar al que se hizo referencia, intercambio donde cabalmente se exterioriza la nueva calidad de la ocupaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En fin, es sabido que la acci\u00f3n de desalojo de inmuebles urbanos o rurales procede cuando el tenedor ha contra\u00eddo una obligaci\u00f3n de restituir la cosa (art. 676, c\u00f3d. proc.); pero tiene dicho la SCBA que el desalojo no es la v\u00eda apta para discernir lo concerniente al derecho de propiedad o al derecho a poseer o al mejor derecho a ello y que el art\u00edculo 676 del ritual da cause a una acci\u00f3n personal cuyo objeto es el de lograr la restitucion de la tenencia de un inmueble de quien la detenta y tiene una obligaci\u00f3n exigible de restiuirla o entregarla. Situaci\u00f3n que no se da en autos, donde la accionada alega su calidad de poseedora y ha acreditado <em>prima facie <\/em>esa calidad (SCBA. Ac. 52426, sent. del 8-11-94, Juba sum. B8694).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por ende, el desalojo no es la v\u00eda id\u00f3nea para canalizar los derechos aqu\u00ed ventilados, correspondiendo receptar el recurso impetrado por la accionada con costas en ambas instancias a las actoras vencidas (arts. 68, c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><span style=\"text-decoration: underline\">TAL MI VOTO<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION \u00a0EL JUEZ SOSA \u00a0\u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1- En cuanto importa, en demanda se sostuvo que:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 a- Ceferina S\u00e1nchez Sim\u00f3n prest\u00f3 a su nieto Claudio Daniel Mart\u00ednez los inmuebles objeto de la pretensi\u00f3n de desalojo, para que viviera con su pareja e hijos -con los demandados- (f. 29 vta. ap. 3 p\u00e1rrafo 1\u00b0);<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 b- las actoras son herederas de Ceferina S\u00e1nchez Sim\u00f3n (f. 29\/vta. ap. 2).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2- La demandada Laserna neg\u00f3 un hecho no afirmado: que Ceferina S\u00e1nchez Sim\u00f3n le haya prestado a ella \u2013digo, a Laserna- esos inmuebles (ver f. 71.II), pero: a-\u00a0 no controvirti\u00f3 que Ceferina S\u00e1nchez Sim\u00f3n se los prest\u00f3 a su concubino Claudio Daniel Mart\u00ednez, ni que \u00e9ste fuera nieto de aqu\u00e9lla; b- al dar a conocer\u00a0 su versi\u00f3n, no aleg\u00f3 otra causa para explicar c\u00f3mo es que inici\u00f3, junto a su concubino, la ocupaci\u00f3n de los inmuebles (f. 72.VI).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La tesis del comodato de Ceferina S\u00e1nchez Sim\u00f3n a su nieto y concubino de Laserna, Claudio Daniel Mart\u00ednez,\u00a0 no s\u00f3lo encuentra asidero en la falta de negativa puntual del hecho aducido en demanda (art. 354.1 c\u00f3d. proc.) y en la falta de alegaci\u00f3n de otra circunstancia para explicar el <em>origen<\/em> de la ocupaci\u00f3n (arts. 354.2 y 384 c\u00f3d. proc.), sino tambi\u00e9n en los siguientes elementos de juicio: a- declaraci\u00f3n jurada de Claudio Daniel Mart\u00ednez para requerir la conexi\u00f3n de luz (fs. 19, 161\/162 y 210\/212); b- atestaciones de Vera \u2013resp. a amp. 2 del abog. Pur\u00f3n, f. 185 vta.-, Butr\u00f3n \u2013resp. a preg. C, f. 187-; arts. 384, 456 y concs. c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3- Considerando lo expuesto en 2- y como el hecho abalizado en 1.b. fue admitido expresamente por la demandada Laserna (f. 71 vta. V), entonces las herederas continuaron a\u00a0 Ceferina S\u00e1nchez Sim\u00f3n en el rol de parte comodante (arts. 1195, 3417 y concs. CC), lo cual les confiere suficiente legitimaci\u00f3n sustancial\u00a0 activa (arts. 2271, 2465 y concs. CC), allende a qui\u00e9n corresponda el derecho real de dominio sobre los inmuebles.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4- El comodato de los inmuebles fue hecho a favor de Claudio Daniel Mart\u00ednez por su abuela Ceferina S\u00e1nchez Sim\u00f3n, para que aqu\u00e9l viviera all\u00ed con su concubina e hijos (ver considerando 2-).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Claudio Daniel Mart\u00ednez entonces comenz\u00f3 la ocupaci\u00f3n como tenedor, conservando la posesi\u00f3n Ceferina S\u00e1nchez Sim\u00f3n \u2013y luego sus herederas-\u00a0 (arts. 2462.1, 2265 y 3417 CC) y no pudiendo su concubina e hijos ostentar mejores derechos que aqu\u00e9l (art. 3270 CC).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esa situaci\u00f3n no pudo cambiar por el solo paso del tiempo ni por\u00a0 una mera manifestaci\u00f3n de voluntad (art. 2353 CC), aunque s\u00ed, en cambio, por actos exteriores de suficiente entidad (art. 2458 CC).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cuandoquiera que hubiera comenzado esa situaci\u00f3n, en el a\u00f1o 2000 se manten\u00eda, a juzgar por el contenido de la\u00a0 declaraci\u00f3n jurada de Claudio Daniel Mart\u00ednez para requerir la conexi\u00f3n de luz (fs. 19, 161\/162 y 210\/212; arts. 384 y 393 c\u00f3d.proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y bien, hasta el a\u00f1o 2000 (fecha de la referida declaraci\u00f3n jurada), ni siquiera se registra una nuda declaraci\u00f3n de voluntad de Claudio Daniel Mart\u00ednez pretendiendo asumir un rol diferente al de tenedor. En cuanto a actos materiales, la explotaci\u00f3n de los inmuebles es compatible con una situaci\u00f3n de tenencia (v.gr. un arrendatario rural es tenedor y explota el predio arrendado) y las mejoras referidas por los testigos,\u00a0 anteriores al a\u00f1o 2000 (Vera, resp. a preg. C, f. 185; De San Benito, resp. a amp. 1, fs. 186\/vta.; Butr\u00f3n, resp. a amp. 3, f. 187; Arga\u00f1\u00edn, resp. a preg. C, f. 188), a juzgar por la <em>supra <\/em>referida declaraci\u00f3n jurada parece que no alimentaron en Claudio Daniel Mart\u00ednez la creencia de que, por tales mejoras, dejaba de ser \u00e9l un mero tenedor y su abuela \u2013luego sus continuadoras-\u00a0 la poseedora (arts. 384 y 456 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las fotos aludidas en los agravios\u00a0 pueden dar cuenta de la existencia de las instalaciones pero no hablan de qui\u00e9n las hizo, ni cu\u00e1ndo, ni con qu\u00e9 intenci\u00f3n; a todo evento se\u00f1alo que\u00a0 no fueron sustanciadas con la parte actora (ver fs. 76 vta. <em>in fine, <\/em>\u00a0\u00a0144 y 201; art. 356 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desde el a\u00f1o 2000 y hasta el fallecimiento de Claudio Daniel Mart\u00ednez no hay vestigio de cambio en la situaci\u00f3n, a no ser en perjuicio de Laserna, pues hay evidencia que, al momento de ese fallecimiento, ella ya no viv\u00eda m\u00e1s en los inmuebles porque la pareja se hab\u00eda separado (testimonios de Blanco \u2013resp. a preg. 2, f. 182-, Rom\u00e1n \u2013resp. a preg. 2, f. 183-, De San Benito \u2013resp. a amp. 5, f. 186 vta.-, Butr\u00f3n \u2013resp. a amp. 3 a 7, f. 187 vta.-; art. 456 c\u00f3d. proc.). Y se hab\u00eda separado tal parece que\u00a0 por alg\u00fan motivo bastante grave,\u00a0 tanto as\u00ed que, en sus \u00faltimos d\u00edas de vida \u2013se suicid\u00f3- , los hijos de la pareja no le permitieron a Laserna asistir a Mart\u00ednez (Butr\u00f3n, amiga de Laserna, resp. a preg. A y B, y a amp. 8 a 10, fs. 187 y 187 vta.; declaraci\u00f3n de Fabiana Edith Mart\u00ednez, resp. a amp. 3, f. 179; arts. 384 y 456 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y luego del fallecimiento de Claudio Daniel Mart\u00ednez, al regresar Laserna a los inmuebles,\u00a0 todo aparenta haber seguido igual,\u00a0 a no ser por\u00a0 la carta documento de f. 18 resistiendo el pedido de restituci\u00f3n extrajudicial de f. 17. Pero ese solo env\u00edo, como respuesta a una exigencia de devoluci\u00f3n,\u00a0\u00a0 es insuficiente para producir el efecto de intervertir la mera tenencia \u2013\u201cderivada\u201d incluso de la tenencia de Claudio Daniel Mart\u00ednez- (arts. 2353 y 2458 CC): de otro modo, ser\u00eda muy f\u00e1cil intervertir en la antesala del desalojo, castigando al comodante con la esterilizaci\u00f3n de esa v\u00eda procesal cuando quiere evitarla requiriendo la entrega extrajudicial. Aunque, en todo caso, en los agravios no ha sido introducida la cuesti\u00f3n consistente en que, con esa misiva, se\u00a0 hubiera provocado alguna clase de\u00a0 interversi\u00f3n (arts. 34.4 y 266 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No est\u00e1 de m\u00e1s puntualizar que, dado el contexto familiar del caso,\u00a0 con cita de doctrina legal el juzgado sostuvo que la interversi\u00f3n deb\u00eda ser apreciada con criterio estricto (f. 248 p\u00e1rrafo 4\u00b0): esa gu\u00eda de razonamiento \u2013que no mereci\u00f3 ninguna cr\u00edtica concreta y razonada- permite reforzar la creencia \u2013sobre la que he venido discurriendo-\u00a0 en torno a la falta de demostraci\u00f3n \u2013ni siquiera <em>prima facie- <\/em>de posesi\u00f3n en cabeza de Laserna (arts. 375 y 384 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><span style=\"text-decoration: underline\">VOTO QUE NO<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI \u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tanto el art\u00edculo 2353 del derogado C\u00f3digo Civil, cuanto el art\u00edculo 1915 del C\u00f3digo Civil y Comercial, excluyen la interversi\u00f3n del t\u00edtulo, causa o especie de relaci\u00f3n de poder con la cosa, por la sola voluntad de quien la ocupa o por el s\u00f3lo transcurso del tiempo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Claro que puede cambiarse por acuerdo de partes, en el supuesto de una interversi\u00f3n bilateral (<em>traditio brevi manu o constituto posesorio<\/em>). Y tambi\u00e9n cuando el que tiene la cosa a nombre del poseedor manifiesta por actos exteriores la intenci\u00f3n de privar al poseedor de disponer de ella y sus actos producen ese efecto (arg. arts. 2458 del C\u00f3digo de V\u00e9lez y 1915 del C\u00f3digo Civil y Comercial).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero descartada en la especie la primera posibilidad, s\u00f3lo quedar\u00eda la segunda.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sin embargo no es suficiente para concretarla, simples declaraciones unilaterales, como atribuirse Laserna car\u00e1cter de poseedora al responder una intimaci\u00f3n cursada para requerir la desocupaci\u00f3n de la finca. Sin coronar tal manifestaci\u00f3n con la acreditaci\u00f3n de actos exteriores, concluyentes, inequ\u00edvocos \u2013materiales o jur\u00eddicos- que denoten una oposici\u00f3n al poseedor inconfundible y activa. Aunque no acredite todos los extremos para adquirir el dominio por prescripci\u00f3n adquisitiva larga.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pues privada de aquellos, conceder efecto de interversi\u00f3n a aquella expresi\u00f3n, ser\u00eda tanto como decir que alguien puede por s\u00ed mismo, cambiar la causa de su ocupaci\u00f3n, lo que es negado por los art\u00edculos 2353 del C\u00f3digo Civil y 1915 del C\u00f3digo Civil y Comercial (Borda, G., \u2018Tratado\u2026Derechos reales\u2019, t. I p\u00e1g. 118, n\u00famero 136.g). En suma, la interversi\u00f3n precisa de actos de oposici\u00f3n y no de meras expresiones verbales (Belluscio-Zannoni, \u2018C\u00f3digos\u2026\u2019, t. 10 p\u00e1g. 209, tercer p\u00e1rrafo).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Como se demuestra en el voto en segundo t\u00e9rmino, el t\u00edtulo o causa inicial de la ocupaci\u00f3n los inmuebles involucrados, no fue sino el comodato (considerandos dos y cuatro del mismo). Hasta el 2000, Claudio Daniel Mart\u00ednez, mantiene esa condici\u00f3n, que no se manifiesta alterada por los arreglos anteriores a esa \u00e9poca (considerando cuatro, quinto p\u00e1rrafo, del voto indicado).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si Laserna se retir\u00f3 del inmueble de modo que no viv\u00eda all\u00ed al tiempo del fallecimiento de Mart\u00ednez, su regreso posterior no denota un acto inequ\u00edvoco de interversi\u00f3n a la tenencia que pudo detentar en vida de aqu\u00e9l, como su conviviente. Sin la menci\u00f3n de otros comportamientos categ\u00f3ricos en cuanto a excluir a los poseedores, ese retorno tambi\u00e9n pudo significar la continuaci\u00f3n de aquella tenencia derivada, interrumpida, sin otro efecto (S.C.B.A., C 118643, sent. del 15\/07\/2015, \u2018Oberti, Italo Oscar contra Potelia S.A. Comercial, Industrial, Financiera e Inmobiliaria (SACIFI) S\/ Prescripci\u00f3n adquisitiva\u2019, su doctrina, en Juba sumario B30734). En otras palabras, falta una exteriorizaci\u00f3n del significado de ese retorno, por actos exteriores concretos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Como repite la Suprema Corte: <em>La interversi\u00f3n de t\u00edtulo s\u00f3lo ocurre cuando se manifiesta por actos exteriores la intenci\u00f3n de privar al restante poseedor de disponer de la cosa y cuando esos actos producen ese efecto (arts. 3453, 2354,2458 del C\u00f3digo Civil)\u2019<\/em>(S.C.B.A., Ac 39746, sent. del 08\/11\/1988, \u2018Mart\u00ednez, Elbio y otro c\/L\u00f3pez y L\u00f3pez, Jes\u00fas Mar\u00eda s\/Usucapi\u00f3n\u2019, en Juba sumario B12376).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por lo expuesto es que adhiero al voto del juez Sosa.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><span style=\"text-decoration: underline\">ASI LO VOTO<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA\u00a0 SEGUNDA\u00a0 CUESTION\u00a0 LA JUEZA SCELZO DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Corresponde, habi\u00e9ndose alcanzado las mayor\u00edas necesarias, desestimar la apelaci\u00f3n de f. 266 contra la sentencia de fs. 245\/249 vta., con costas de 2\u00aa instancia a la parte demandada apelante vencida (art. 68 c\u00f3d. proc.) y difiriendo aqu\u00ed la resoluci\u00f3n sobre honorarios (art. 31 ley 14967).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><span style=\"text-decoration: underline\">TAL MI VOTO<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION EL JUEZ SOSA\u00a0 DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que adhiere al voto que antecede.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION \u00a0EL JUEZ LETTIERI\u00a0 DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que adhiere al voto emitido en primer t\u00e9rmino al ser votada esta cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>CON\u00a0 LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">S E N T E N C I A<\/span><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por\u00a0 lo que resulta del precedente Acuerdo, habi\u00e9ndose alcanzado las mayor\u00edas necesarias, la C\u00e1mara <strong><span style=\"text-decoration: underline\">RESUELVE<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desestimar la apelaci\u00f3n de f. 266 contra la sentencia de fs. 245\/249 vta., con costas de 2\u00aa instancia a la parte demandada apelante vencida\u00a0 y difiriendo aqu\u00ed la resoluci\u00f3n sobre honorarios.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Reg\u00edstrese.\u00a0 Notif\u00edquese\u00a0\u00a0 seg\u00fan\u00a0\u00a0 corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 \u00falt. p\u00e1rr. CPCC). Hecho, devu\u00e9lvase.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n Civil y Comercial Trenque Lauquen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Juzgado de origen: Juzgado de Paz Letrado de Guamin\u00ed \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Libro: 47&#8211; \/ Registro: 10 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Autos: &#8220;ANNES, ADIRANA MABEL Y MARTINEZ, FABIANA C\/LASERNA, SILVANA &#8211; SANCHEZ, BRUNO Y OTROS&#8221; Expte.: -89470- \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia\u00a0 de\u00a0 Buenos Aires,\u00a0 a\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8084","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8084","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8084"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8084\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8084"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8084"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8084"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}