{"id":7808,"date":"2017-11-15T19:39:39","date_gmt":"2017-11-15T19:39:39","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/?p=7808"},"modified":"2017-11-15T19:39:39","modified_gmt":"2017-11-15T19:39:39","slug":"fecha-de-acuerdo-15-11-2017-6","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/2017\/11\/15\/fecha-de-acuerdo-15-11-2017-6\/","title":{"rendered":"Fecha de Acuerdo: 14-11-2017"},"content":{"rendered":"<p>C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n Civil y Comercial Trenque Lauquen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p>Juzgado de origen: Juzgado Civil y Comercial n\u00b0 2<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Libro:<\/span> <strong>46<\/strong>&#8211; \/ <span style=\"text-decoration: underline\">Registro:<\/span> 93<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Autos:<\/span><strong> &#8220;CARRE\u00d1O, MARTA LAURA C\/ RAMIS, ALBERTO LUIS Y OTRO\/A S\/ DA\u00d1OS Y PERJ. AUTOM. C\/ LES. O MUERTE ( EXC.ESTADO) (99)&#8221;<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Expte.:<\/span><strong> -90470-<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia\u00a0 de\u00a0 Buenos Aires,\u00a0 a\u00a0 los catorce\u00a0 d\u00edas del mes de noviembre de dos mil diecisiete, celebran Acuerdo\u00a0 ordinario\u00a0 los jueces\u00a0 de la C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n en lo Civil y Comercial, Carlos A. Lettieri, Silvia E. Scelzo y Toribio E. Sosa,\u00a0 para\u00a0 dictar\u00a0 sentencia\u00a0 en\u00a0 los autos <strong>&#8220;CARRE\u00d1O, MARTA LAURA C\/ RAMIS, ALBERTO LUIS Y OTRO\/A S\/ DA\u00d1OS Y PERJ. AUTOM. C\/ LES. O MUERTE ( EXC.ESTADO) (99)&#8221;<\/strong> (expte. nro. <strong>-90470-<\/strong>), de acuerdo al orden\u00a0 de\u00a0 voto\u00a0 que surge\u00a0 del\u00a0 sorteo\u00a0 de foja 512 plante\u00e1ndose las siguientes cuestiones:<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">PRIMERA<\/span><\/strong>: \u00bfEs fundada la apelaci\u00f3n de fojas 484\/vta.?<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">SEGUNDA<\/span><\/strong>: \u00bfQu\u00e9 pronunciamiento corresponde emitir?.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA PRIMERA CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1. <\/strong>Si el accidente de la especie ocurri\u00f3 el 20 de octubre de 2007, el marco jur\u00eddico est\u00e1 dado por las normas pertinentes del C\u00f3digo Civil de V\u00e9lez, en vigencia a la fecha en que se consum\u00f3 el hecho (arg. art. 7 del C\u00f3digo Civil y Comercial).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Gobiernan el caso, entonces, los principios de la responsabilidad civil objetiva que derivan del art\u00edculo 1113, segunda parte, <em>\u2018in fine\u2019<\/em>\u00a0 del mencionado cuerpo legal, aplicable a los accidentes de tr\u00e1nsito, en especial cuando se trata de una colisi\u00f3n entre una bicicleta montada por un ni\u00f1o de siete a\u00f1os y un automotor Ford Ranger, conducido por un joven de dieciocho a\u00f1os (fs. 5 y 6).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ahora bien, frente a la sentencia de primera instancia que atribuy\u00f3 la exclusiva responsabilidad por el siniestro a quien conduc\u00eda la camioneta, la aseguradora busca disminuirla atribuyendo participaci\u00f3n causal al hecho de la v\u00edctima.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En este sentido trata de reforzar su versi\u00f3n acerca de que el peque\u00f1o ciclista sali\u00f3 imprevistamente de la bajada del Club Trelau hacia la calle por donde circulaba la Ranger, resultando imposible evitar el choque (fs. 497\/vta., segundo p\u00e1rrafo y 498\/vta., ante\u00faltimo p\u00e1rrafo).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No obstante, su propio relato torna insostenible que el infortunio fuera insuperable para el automovilista, a\u00fan en tales circunstancias.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En efecto, seg\u00fan los datos de la aseguradora, una camioneta como la conducida por Ramis, circulando a cuarenta kil\u00f3metros por hora necesita diecinueve metros para frenar en pavimento seco.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tambi\u00e9n sostiene la compa\u00f1\u00eda que quien manejaba la Ranger pudo ver al ni\u00f1o a una distancia de veintinueve metros. Cabe aclarar que la extensi\u00f3n de las huellas de frenado de ese veh\u00edculo, medida por el perito de la instrucci\u00f3n penal, fueron de 29,50 metros (fs. 44\/vta., p\u00e1rrafo final, de la causa respectiva), y que el perito mec\u00e1nico D\u00edaz inform\u00f3 en esta causa, estimando tiempos de percepci\u00f3n m\u00e1s reacci\u00f3n del conductor, que este habr\u00eda advertido la presente del veh\u00edculo menor distante entre cincuenta y cinco y sesenta y siete metros (fs. 374 <em>quater<\/em>\/vta., 374 <em>quinqui<\/em>. d.R; arts. 384 y 474 del C\u00f3d. Proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De otro lado, se sabe que la calle Blandengues por donde ven\u00eda la Ranger, es asfaltada (fs. 43\/44 de la I.P.P.). Y las condiciones viales y clim\u00e1ticas eran buenas (fs. 374 <em>quater<\/em>,\u00a0 p\u00e1rrafo final, 381\/vta., 388; arts. 384, 474 y cncs. del C\u00f3d. Proc.). En esa calle hay muy buena iluminaci\u00f3n (fs. 196\/vta., respuesta d\u00e9cima; arg.arts. 384 y 456 del C\u00f3d. Proc.). Ende, yendo a aquella velocidad ese automotor debi\u00f3 frenar en diecinueve metros.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Quiere decir que, si Ramis hubiera conducido su rodado a la velocidad de cuarenta kil\u00f3metros, que era la velocidad reglamentaria para la zona, nunca debi\u00f3 tocar el ni\u00f1o, sea como fuera que \u00e9ste hubiera aparecido en el lugar (fs. 215.2; arg. art. 401 del C\u00f3d. Proc.). Es simple, si lo vio cuando estaba a veintinueve metros y yendo a cuarenta kil\u00f3metros frenaba la camioneta, se hubiera detenido diez metros antes del menudo ciclista.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sin embargo lo atropell\u00f3 y luego lo arrastr\u00f3, como dice el testigo cuya declaraci\u00f3n, justamente transcribe en parte la autora del recurso: <em>\u2018\u2026observa que una camioneta Ford Ranger de color gris oscuro hab\u00eda colisionado a una bicicleta de color gris y estaba arrastrando al biciclo conjuntamente al menor\u2026\u2019 <\/em>(fs. 497\/vta., p\u00e1rrafo final).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En suma, la velocidad s\u00ed tuvo que ver. Y fue tan elevada, que la conducci\u00f3n de Ramis bien puede tildarse de temeraria. Ni\u00f1o, adulto, animal u objeto, nada que estuviera a su paso dif\u00edcilmente se hubiera salvado de ser embestido.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El ni\u00f1o pudo colocar una condici\u00f3n; estar en el peor lugar en el peor momento. Pero no una causa. La causa la puso exclusiva y excluyentemente Alberto Luis Ramis, quien de acuerdo a la pericia mec\u00e1nica de autos -cuyo prestigio demostrativo no pudo menguarse por la solvencia con que se expidi\u00f3 el experto-, desarroll\u00f3 al momento del hecho una velocidad calculada entre los setenta y ochenta kil\u00f3metros por hora, sobre una reglamentaria de cuarenta (fs. 215.2,\u00a0 374 <em>quater<\/em>\/vta., 374 <em>quinqui<\/em>.d.R, 381\/vta, y 388).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En este sentido es menester saltar por sobre el plano de la causalidad natural o simple, para aislar e individualizar de entre los diversos factores, a aqu\u00e9l que, en el plano estrictamente jur\u00eddico, posee la idoneidad y relevancia suficiente para erigirse en la causa adecuada del da\u00f1o: En esta hip\u00f3tesis, la exorbitante velocidad que Ramis impuso a su rodado (S.C.B.A., C 100638, sent. del 18\/02\/2009, \u2018Pifferi, Julio C\u00e9sar c\/ Motta, Alberto s\/ Da\u00f1os y perjuicios\u2019, en Juba sumario 30537).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Como ense\u00f1an Trigo Represas\u00a0 y\u00a0 Compagnucci de Caso: <em>`&#8230;en general o en abstracto,\u00a0 que\u00a0 es\u00a0 como debe\u00a0 plantearse\u00a0 el problema, no son equivalentes todas las condiciones: `causa&#8217;\u00a0 ser\u00e1 \u00fanicamente aquella condici\u00f3n que `seg\u00fan el curso natural y ordinario de las cosas&#8217; (art. 901, del C\u00f3d. Civil) era id\u00f3nea por s\u00ed para producir ese resultado, deb\u00eda normal o regularmente producirlo, mientras son meras `condiciones&#8217; los\u00a0 dem\u00e1s antecedentes o factores en s\u00ed irrelevantes de esa consecuencia\u2026.&#8217; <\/em>(autores citados, `Responsabilidad\u00a0 civil\u00a0 por accidentes de automotores&#8217; t. 2a. p\u00e1g. 42).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con ese marco no cabe la eximente basada en el hecho de la v\u00edctima, cuya presencia pudo ser divisada por el conductor de la pick-up desde unos sesenta metros (fs. 374, <em>sexies<\/em>.6.R; arg. arts. 384 y 474 del C\u00f3d. Proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tampoco hay culpa <em>in vigilando<\/em> que pueda computarse para atenuar la responsabilidad del chofer de la Ranger. Es superada por su arriesgada conducci\u00f3n, frente a la cual, aun la mirada atenta de los padres hubiera sido vana. Son, en todo caso, circunstancias que al valorar el cuadro total de las conductas desde una perspectiva integral, no califican de manera alguna como determinantes para que el hecho da\u00f1oso se produjera y quedan marginadas en la\u00a0 \u00f3rbita\u00a0 de\u00a0 circunstancias marginales (Alterini, A., \u2018Responsabilidad civil\u2019 p\u00e1g. 139).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En definitiva, el juez de la instancia anterior descart\u00f3 que ese factor fuera computable, debido a que -a su criterio- la responsabilidad establecida en el art\u00edculo 1114 del C\u00f3digo Civil alcanzaba a los padres por los da\u00f1os cometidos por sus hijos, m\u00e1s no por los da\u00f1os sufridos por \u00e9stos. Considerando equivocado aplicar la culpa <em>in vigilando<\/em> en la hip\u00f3tesis de un menor que hab\u00eda padecido da\u00f1os al ser atropellado por un autom\u00f3vil (fs. 474). Y frente a tal argumentaci\u00f3n -errada o certera- la apelante s\u00f3lo se limit\u00f3 a citar fallos, sin acompa\u00f1ar la referencia con un desarrollo argumental que demostrara c\u00f3mo eran aplicables a la especie y desalojaban el fundamento utilizado por el juzgador, tornando a su agravio insuficiente (arg. art. 260 y 261 del C\u00f3d. Proc.; fs. 498\/vta.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En este trayecto, pues, el recurso es infundado.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>2. <\/strong>En camino a los rubros indemnizatorios, el titulado <em>\u2018incapacidad sobreviniente\u2019<\/em>, fue computado en la sentencia apreciando la pericia m\u00e9dica portante de las graves secuelas padecidas por la v\u00edctima. Se enuncian las secuelas de las lesiones y que se dictamin\u00f3 una incapacidad del 58 %, como parcial y permanente.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nada de esto fue atacado de modo concreto y categ\u00f3rico por la apelante. Se limit\u00f3 a decir que el perjuicio deb\u00eda ser rechazado por carecer de elementos serios y objetivos que permitan tasarlo y que encuentra su base f\u00e1ctica acreditada con la prueba respectiva. Pero no son m\u00e1s que generalidades, insuficientes para abastecer la t\u00e9cnica recursiva que exige el art\u00edculo 260 del C\u00f3d. Proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cierto que el juez no proporcion\u00f3 una f\u00f3rmula o c\u00e1lculo utilizada para componer el monto otorgado. Tambi\u00e9n lo es que en la demanda se solicit\u00f3 la indemnizaci\u00f3n de ese rubro en $ 150.000, teniendo presente entonces el promedio de vida \u00fatil. Que por el prematuro fallecimiento del ni\u00f1o, se vio reducido a nueve a\u00f1os (fs. 59\/vta. B).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En suma, la suma fijada amerita una revisi\u00f3n para incorporar ese factor que aconteci\u00f3 durante el tr\u00e1mite de este proceso (fs. 393\/396, 400\/403).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las variables a ponderar para arreglar una indemnizaci\u00f3n discretamente representativa, es que la v\u00edctima padeci\u00f3 una discapacidad del 58 %, por el t\u00e9rmino de nueve a\u00f1os (desde el accidente cuando ten\u00eda siete a\u00f1os hasta su fallecimiento a los diecis\u00e9is). Asimismo que la afectaci\u00f3n a resarcir se corresponde con el desmedro producido durante ese lapso de vida, en sus aptitudes vinculadas con su capacidad vital y potencialidad gen\u00e9rica propia de un ni\u00f1o entre los siete y los diecis\u00e9is a\u00f1os de edad. Comprendido lo social, lo deportivo, lo recreativo, y lo que ata\u00f1e a la vida de relaci\u00f3n en general.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El dato econ\u00f3mico, indispensable para completar la f\u00f3rmula, ha de estar dado por el salario m\u00ednimo, vital m\u00f3vil vigente a la fecha. Sin tomarlo como ingreso probable, pues por la edad queda al margen el aspecto laboral, no habi\u00e9ndose expresado en la demanda que acaso produjera con alguna actividad ingresos propios. Sino solamente como pauta que hubiera sido apreciable -a falta de otra mejor-\u00a0 en la hip\u00f3tesis de tener que fijarse en favor del ni\u00f1o una cuota alimentaria.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Son c\u00e1lculos relativos, sin duda. Pero la apelante, de su lado, no facilito las cosas, aportando o sugiriendo otro modo de componer la indemnizaci\u00f3n, limit\u00e1ndose a postular la disminuci\u00f3n del monto otorgado, en raz\u00f3n del fallecimiento cuanto contaba con diecis\u00e9is a\u00f1os (fs. 499, p\u00e1rrafo final y vta.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se utilizaron las siguientes f\u00f3rmulas para controlar el resultado, que presenta una leve diferencia entre una y otra.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Vuotto: C = a * (1 &#8211; Vn) * 1 \/ i * % incapacidad. Donde:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2022\u00a0 C: es el capital a percibir;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2022 a: es la sumatoria de las remuneraciones percibidas durante el a\u00f1o anterior al accidente o da\u00f1o sufrido por el trabajador (se consideran trece (13) sueldos, incluyendo el S.A.C.;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2022\u00a0 Vn = Es el coeficiente financiero del valor actual 1 \/ (1+i)n<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2022\u00a0 i: la tasa de inter\u00e9s anual, que para este caso es de 0,06 (6%);<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2022\u00a0 n: es la cantidad de a\u00f1os restantes hasta el l\u00edmite de vida \u00fatil de 65 a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La indemnizaci\u00f3n resultante es: C = 115180 x (1 &#8211; 0.591898) x 1\/0.06 x 0.58. C = <span style=\"text-decoration: underline\">$ 454<\/span><span style=\"text-decoration: underline\">.<\/span><span style=\"text-decoration: underline\">474.36.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">M\u00e9ndez<\/span>: C = a * (1 &#8211; Vn) * 1 \/ i * % incapacidad. Donde:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2022\u00a0 C: es el capital a percibir;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2022\u00a0 a: es la sumatoria de las remuneraciones percibidas durante el a\u00f1o anterior al accidente o da\u00f1o sufrido por el trabajador, incluyendo el sueldo anual complementario, multiplicado por el coeficiente de ajuste (60\/edad);<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2022\u00a0 Vn = Es el coeficiente financiero del valor actual 1 \/ (1+i)n<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2022\u00a0 i: la tasa de inter\u00e9s anual, que para este caso es de 0,04 (4%);<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2022\u00a0 n: es la cantidad de a\u00f1os restantes hasta el l\u00edmite de vida \u00fatil de 75 a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La indemnizaci\u00f3n resultante es: C = 115180 x 0.91 x (1 &#8211; 0.702587) x 1\/0.04 x 0.58. C = <span style=\"text-decoration: underline\">$ 451<\/span><span style=\"text-decoration: underline\">.<\/span><span style=\"text-decoration: underline\">556.75<\/span><span style=\"text-decoration: underline\">.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En este caso, se opta por esta \u00faltima, al considerarla m\u00e1s ajustada a las particularidades de la situaci\u00f3n de la v\u00edctima. Por ello, para este rubro incapacidad sobreviniente la indemnizaci\u00f3n se fija en la suma de <strong>$ 451.556.75, <\/strong>seg\u00fan valores al tiempo del fallo apelado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3. <\/strong>\u00a0Para atender a los gastos por medicamentos, transportes y bicicleta, al juez destino la suma de $ 1.000, o sea 10,10 jus, al valor del tiempo de la demanda ($ 99; fs. 480). Equivalentes a 5.569,10 de la \u00e9poca del fallo apelado (fs. 480, tercer p\u00e1rrafo: 10,10 x 591).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No es una cantidad excesiva, si se tienen en cuenta los tratamientos, intervenciones, curaciones que debieron generar egresos, m\u00e1s all\u00e1 de los que estuvieran cubiertos por los hospitales p\u00fablicos, adem\u00e1s de los originados en el arreglo de la bicicleta, da\u00f1ada en el accidente (fs. 97.2, 123.2, 155.2, 284\/vta., 352, 421\/452, 453, 454\/457, 461, 463, 464\/466, 468; fs. 5, 19, 20,\u00a0 33\/39, 52\/73, 112\/134 de la I.P.P.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Este tribunal ha sostenido, inveteradamente, que <em>\u2018los gastos por asistencia m\u00e9dica y\u00a0 farmac\u00e9utica no necesitan de una prueba fehaciente para que sean reconocidos, cuando la naturaleza de las lesiones\u00a0 producidas a la v\u00edctima los hacen\u00a0 presuponer\u2019 (causa 12696, sent. del 7-5-1998, \u2018Desia, Silvia Lujan c\/ Paas de Solari, Mar\u00eda de los \u00c1ngeles s\/ da\u00f1os y perjuicios\u2019, L.. 27.Reg. 80). Por manera que deben ser reparados mediante un uso discreto de la facultad que otorga el art\u00edculo 165 del C\u00f3d. Proc\u2026\u2019 <\/em>(causa 88916, sent. del 13\/05\/2014, \u2018Garriga, Maximiliano c\/ Oriani, Arturo y otros s\/ da\u00f1os y perjuicios\u2019, L. 43, Reg. 21).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por otra parte, que la bicicleta se da\u00f1\u00f3 con el golpe, es algo que puede verse (fs. 19 y 20 de la I.P.P.). Lo que significa que reparada o no, el valor del arreglo ser\u00eda el equivalente a la p\u00e9rdida patrimonial experimentada. La cual debe ser compensada para restablecer el estado anterior al hecho (arg. art. 1083 del C\u00f3digo Civil).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En todo caso, la apelante no lleg\u00f3 a se\u00f1alar elementos del expediente de las cuales resulten que la indemnizaci\u00f3n no corresponde o es tan elevada como dijo (arg. arts. 260 y 261 del C\u00f3d. Proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por consiguiente,\u00a0 no hay m\u00e9rito para variar la asignaci\u00f3n concedida en la instancia anterior.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4. <\/strong>Llegado el turno del da\u00f1o moral, con s\u00f3lo decir que se considera exagerada la suma otorgada para enjugar este perjuicio, sin brindar siquiera un par\u00e1metro para medir y concretar el exceso que se pregona, no es t\u00e9cnicamente un agravio, sino una opini\u00f3n (arg. art. 260 y 261 del C\u00f3d. Proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aceptables o no, el juez ensay\u00f3 un fundamento para la indemnizaci\u00f3n otorgada (fs. 478\/vta., tercer p\u00e1rrafo). En cambio la recurrente ni siquiera propuso la que considerar\u00eda justa (fs. 499\/vta. y 500).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En este segmento, pues, la apelaci\u00f3n es infundada.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 5. <\/strong>Readecuar los montos indicados en la demanda, para compensar la depreciaci\u00f3n monetaria desde esa fecha hasta la sentencia, no altera ni afecta el principio de congruencia. Toda vez que en los juicios de da\u00f1os y perjuicios los jueces se hallan facultados para fijar el <em>quantum<\/em> indemnizatorio al momento de dictar sentencia (S.C.B.A., C 118443, sent. del 12\/07\/2017, \u2018La Chara S.A. contra Fisco de la Provincia de Buenos Aires.\u00a0Da\u00f1os\u00a0y perjuicios\u2019, en Juba sumario \u00a0B4202584).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tampoco el c\u00e1lculo de una indemnizaci\u00f3n a valores actuales a la fecha del fallo importa sin m\u00e1s una transgresi\u00f3n al principio nominalista establecido por la ley 23.928, ratificado por la ley 25.561, a modo de solapado sistema de actualizaci\u00f3n de deudas o repotenciaci\u00f3n de sumas de dinero, sino que constituye la expresi\u00f3n de la facultad conferida al juzgador por la \u00faltima parte del art. 165 del C\u00f3digo Procesal Civil y Comercial en punto a la determinaci\u00f3n del <em>quantum<\/em> de la indemnizaci\u00f3n por los perjuicios causados (S.C.B.A., C 120192, sent. del 07\/09\/2016, \u2018Scandizzo de Prieto, Julia contra Fisco de la Provincia de Buenos Aires s\/\u00a0da\u00f1os\u00a0y perjuicios\u2019, en Juba sumario \u00a0B4202168).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Adem\u00e1s, lo que la Suprema Corte ved\u00f3 en \u2018C\u00f3rdoba, Leonardo Nicol\u00e1s contra\u00a0Micheo, H\u00e9ctor Esteban y otro. s\/ Da\u00f1os y perjuicios\u2019, fue que el monto establecido en la sentencia se subordinara a una posterior liquidaci\u00f3n que involucrara tales f\u00f3rmulas, proscriptas en la legislaci\u00f3n vigente (arts. 7 y 10 de la ley 23.928). De ninguna manera fijar valores actuales al momento del fallo, como autorizan los otros precedentes citados del cimero Tribunal (S.C.B.A., C 119449, sent. del 15\/07\/2015, en Juba sumario \u00a0B3903508).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En fin, si la queja era el m\u00e9todo que se utiliz\u00f3 para adecuar los valores de la demanda, hubiera sido consecuente ofrecer otro que se considerara m\u00e1s exacto o ajustado a las circunstancias del caso, antes que postular que el actor acreditara el valor actual de todos y cada uno de los rubros, sin siquiera indicar c\u00f3mo (arg. art. 260 y 261 del C\u00f3d. Proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La oposici\u00f3n, en este aspecto, es como la anterior, infundada.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 6. <\/strong>Detener el curso del proceso en esta instancia, hasta que exista declaratoria de herederos en la sucesi\u00f3n de la v\u00edctima, cuando se han presentado como tales sus padres -denunciando ser los \u00fanicos sucesores universales-, sin que en su momento se planteara al respecto objeci\u00f3n alguna, es \u2013al menos\u2013 una actitud que conspira contra la econom\u00eda del tr\u00e1mite, sin una justificaci\u00f3n valedera: no se ha sugerido siquiera la posibilidad que existieran otros herederos de grado preferente (fs.396\/vta., 397, 398, 403\/404, 499, quinto p\u00e1rrafo).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El art\u00edculo 3410 del C\u00f3digo Civil (art. 2337 del C\u00f3digo Civil y Comercial), edicta que <em>\u2018Cuando la sucesi\u00f3n tiene lugar entre ascendientes, descendientes y c\u00f3nyuge, el heredero entra en posesi\u00f3n de la herencia desde el d\u00eda de la muerte del autor de la sucesi\u00f3n sin ninguna formalidad o intervenci\u00f3n de los jueces, aunque ignorase la apertura de la sucesi\u00f3n y su llamamiento a la herencia\u2019<\/em>. En tal supuesto, tales herederos pueden ejercer las acciones que dependen de la sucesi\u00f3n y demandar a los deudores de la sucesi\u00f3n (arg. arts. 3414, 3417 y concs. del C\u00f3digo Civil).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En seguimiento de estas disposiciones, en la pr\u00e1ctica judicial se entendi\u00f3 que la declaratoria de herederos no era un requisito indispensable para que los sucesores promovieran las acciones que les correspond\u00edan como tales o continuaran en tal car\u00e1cter las iniciadas por el causante, bastando con que acreditaran su v\u00ednculo (Ferrer-Medina, \u2018C\u00f3digo Civil Comentado\u2019, \u2018Sucesiones\u2019, t. I p\u00e1g. 386.2; Bueres-Highton, \u2018C\u00f3digo\u2026\u2019, t. 6.A, p\u00e1g. 343; CC0202, de La Plata, causa 119944 80, sent. del 19\/04\/2016, \u2018Pedrol Pablo Mart\u00edn c\/ Vinci, Sandra Elizabet s\/ acci\u00f3n de reducci\u00f3n\u2019, en Juba sumario\u00a0 B301869).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por estos fundamentos, la suspensi\u00f3n solicitada, en los t\u00e9rminos en que lo fue en esta instancia, es inadmisible (fs. 299, quinto p\u00e1rrafo).<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7. <\/strong>En consonancia con los desarrollos precedentes, agotados los agravios propuestos, corresponde desestimar la apelaci\u00f3n en tratamiento, salvo en cuanto a la indemnizaci\u00f3n por incapacidad sobreviniente que, de un monto adecuado al tiempo de la sentencia de primera instancia de $895.454,53 (150.00, dividido\u00a0 $ 99 =1515,15 jus x $ 591= 895.454,53; fs. 480), se reduce a la suma de <strong>$ 451.556.75<\/strong>, de la fecha del pronunciamiento apelado.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las costas de primera instancia como fueron all\u00ed establecidas y las de la alzada a la apelante, fundamentalmente vencida (arg. art. 68 y 274 del C\u00f3d. Proc.).<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">AS\u00cd LO VOTO<\/span>.<\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION \u00a0EL JUEZ SOSA\u00a0 DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que por compartir sus fundamentos, adhiere al voto que antecede.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION LA JUEZA SCELZO \u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en primer t\u00e9rmino.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA\u00a0 SEGUNDA\u00a0 CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Corresponde desestimar la apelaci\u00f3n de fojas 484\/vta, salvo en cuanto a la indemnizaci\u00f3n por incapacidad sobreviniente que se reduce a la suma de <strong>$451.556.75<\/strong>, a la fecha del pronunciamiento apelado.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con costas\u00a0 de alzada a la apelante fundamentalmente vencida y\u00a0 diferimiento de la resoluci\u00f3n sobre honorarios aqu\u00ed (arts. 31 y 51 ley 14967).<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">TAL MI VOTO<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION \u00a0EL JUEZ SOSA DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que adhiere al voto que antecede.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION \u00a0LA JUEZA SCELZO\u00a0 DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que adhiere al voto emitido en primer t\u00e9rmino al ser votada esta cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>CON\u00a0 LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">S E N T E N C I A<\/span><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por\u00a0 lo que resulta del precedente Acuerdo, la C\u00e1mara <strong><span style=\"text-decoration: underline\">RESUELVE<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desestimar la apelaci\u00f3n de fojas 484\/vta, salvo en cuanto a la indemnizaci\u00f3n por incapacidad sobreviniente que se reduce a la suma de <strong>$451.556.75<\/strong>, a la fecha del pronunciamiento apelado.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con costas\u00a0 de alzada a la apelante fundamentalmente vencida y\u00a0 diferimiento de la resoluci\u00f3n sobre honorarios aqu\u00ed.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Reg\u00edstrese.\u00a0 Notif\u00edquese\u00a0\u00a0 seg\u00fan\u00a0\u00a0 corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 \u00falt. p\u00e1rr. CPCC). Hecho, devu\u00e9lvase.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n Civil y Comercial Trenque Lauquen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Juzgado de origen: Juzgado Civil y Comercial n\u00b0 2 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Libro: 46&#8211; \/ Registro: 93 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Autos: &#8220;CARRE\u00d1O, MARTA LAURA C\/ RAMIS, ALBERTO LUIS Y OTRO\/A S\/ DA\u00d1OS Y PERJ. AUTOM. C\/ LES. O MUERTE ( EXC.ESTADO) (99)&#8221; Expte.: -90470- \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la ciudad [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7808","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7808","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7808"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7808\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7808"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7808"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7808"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}