{"id":6140,"date":"2016-07-12T18:44:28","date_gmt":"2016-07-12T18:44:28","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/?p=6140"},"modified":"2016-07-12T18:44:28","modified_gmt":"2016-07-12T18:44:28","slug":"fecha-del-acuerdo-26-4-2016-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/2016\/07\/12\/fecha-del-acuerdo-26-4-2016-2\/","title":{"rendered":"Fecha del Acuerdo: 26-4-2016."},"content":{"rendered":"<p>C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n Civil y Comercial Trenque Lauquen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p>Juzgado de origen: Juzgado de Familia n\u00ba 1<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Libro:<\/span> <strong>45<\/strong>&#8211; \/ <span style=\"text-decoration: underline\">Registro:<\/span> 26<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Autos:<\/span><strong> &#8220;C., N. S.\u00a0 C\/ M., I. S\/ ALIMENTOS&#8221;<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Expte.:<\/span><strong> -89600-<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia\u00a0 de\u00a0 Buenos Aires,\u00a0 a\u00a0 los veintis\u00e9is\u00a0 d\u00edas del mes de abril de dos mil diecis\u00e9is, celebran Acuerdo\u00a0 ordinario\u00a0 los jueces\u00a0 de la C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n en lo Civil y Comercial, Toribio E. Sosa, Carlos A. Lettieri y Silvia E. Scelzo,\u00a0 para\u00a0 dictar\u00a0 sentencia\u00a0 en\u00a0 los autos <strong>&#8220;C., N. S.\u00a0 C\/ M., I. S\/ ALIMENTOS&#8221;<\/strong> (expte. nro. <strong>-89600-<\/strong>), de acuerdo al orden\u00a0 de\u00a0 voto\u00a0 que surge\u00a0 del\u00a0 sorteo\u00a0 de f. 170 plante\u00e1ndose las siguientes cuestiones:<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">PRIMERA<\/span><\/strong>:\u00a0 \u00bfEs procedente la apelaci\u00f3n de f. 132 contra la resoluci\u00f3n de fs. 128\/131?.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">SEGUNDA<\/span><\/strong>: \u00bfQu\u00e9 pronunciamiento corresponde emitir?.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA PRIMERA CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1. En febrero de 2015 N. C., reclam\u00f3 alimentos para su hija menor al progenitor de la ni\u00f1a y subsidiariamente a los abuelos paternos; solicit\u00f3 se fije una cuota alimentaria de $ 3000.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El juzgado, hizo lugar a la demanda y fij\u00f3 una cuota de $ 2800, con m\u00e1s $ 200 de cuota suplementaria.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para as\u00ed decidirlo -al no poder establecer el caudal de ingresos del progenitor- tom\u00f3 como referencia la remuneraci\u00f3n que calific\u00f3 de m\u00ednima de un empleado de comercio de $ 8500 denunciada por la actora al demandar (correspondiente al mes de febrero de 2015).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En esa l\u00ednea conden\u00f3 al padre y, subsidiariamente a los abuelos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2. Apelan los demandados conjuntamente, argumentando b\u00e1sicamente que:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 a- debi\u00f3 condenarse \u00fanicamente al progenitor I. M., al pago de la cuota, por contar con ingresos suficientes para hacer frente a una cuota de alimentos a favor de su hija (ver f. 148vta.);<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 b- la suma de $ 2800 resulta exorbitante, porque adem\u00e1s de procurar la vivienda, la menor pasa la mayor parte del tiempo con su progenitor (ver f. 148\/149). Ofrece una cuota de $ 1700, o el porcentaje equivalente al 20% de la suma de $ 8500\u00a0 tomada como base de c\u00e1lculo en la sentencia (salario m\u00ednimo de un empleado de comercio), m\u00e1s la suma de $ 200 como cuota suplementaria (ver f. 150 vta. tercer p\u00e1rrafo).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0c- en cuanto a la condena de los abuelos, alegan que la accionante no justific\u00f3 la insuficiencia de recursos del progenitor o la imposibilidad de suministrar los alimentos, adem\u00e1s que la mencionada cuota les trae aparejado un grave perjuicio econ\u00f3mico, ya que con sus ingresos <em>en ocasiones<\/em> no pueden afrontar dicha cuota.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3. Monto de la cuota.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El progenitor demandado considera la cuota exagerada, alegando que se encuentra cubierto el rubro vivienda y que adem\u00e1s, pasa mucho tiempo con la ni\u00f1a. Ofrece pagar $ 1700 o el 20% de 8500, sueldo m\u00ednimo de un empleado de comercio.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No hay en el expediente m\u00e1s datos relevantes que los mismos que surgen de la absoluci\u00f3n de posiciones del progenitor de la ni\u00f1a, en la que el demandado reconoce ser empleado de su padre en la pizzer\u00eda Tilcara, aunque no en blanco (ver f. 92 respuesta 6 a interrogatorio de f. 91; art. 421 <em>proemio<\/em>, c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Respecto del informe de titularidad de inmuebles en la provincia de Buenos Aires a nombre de los demandados,\u00a0 si bien se intent\u00f3 en esta alzada despejar la duda que se presentaba ante el mismo por el importante n\u00famero de inmuebles que arrojaron en cabeza de los accionados, no se logr\u00f3 un resultado positivo, al no aclararse por parte del ente oficiado lo requerido en el oficio de f. 174 (ver informes de fs. 106\/115 y resoluci\u00f3n de f. 171 y respuesta de fs. 174\/182).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desde la \u00f3ptica de las partes, es de destacar que pese a su contenido ni accionante ni accionados atinaron a realizar manifestaci\u00f3n alguna, en ninguna de las dos oportunidades en que fueron agregados a los autos, ni a favor de la propia tesis ni en contra de los mismos; con este panorama, soy de opini\u00f3n de descartarlos como elemento de convicci\u00f3n ante el silencio e indiferencia de la actora mayor interesada en su consideraci\u00f3n; y no resultar veros\u00edmil ni tenerse la certeza de que esos inmuebles diseminados por toda la provincia de Buenos Aires pudieran ser de titularidad de alguno de los accionados. Al menos en el importante n\u00famero que all\u00ed se indica (art. 384, c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De la p\u00e1gina web de faecys.org.ar puede extraerse que $ 8500 era el sueldo m\u00ednimo de un empleado de comercio en febrero de 2015, y que el accionado al d\u00eda de hoy -en tanto empleado de comercio- percibir\u00eda una remuneraci\u00f3n mensual que ronda o puede superar los $ 12954.34 (ver www.faecys.org.ar).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entonces, si el demandado ofreci\u00f3 pagar el 20% del sueldo del empleado de comercio, ese ofrecimiento hoy se traduce en una cuota de $ 2590 aproximadamente (20% de $ 12954.35 sueldo m\u00ednimo de un empleado de comercio en abril de 2016).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De tal modo, con este procedimiento,\u00a0 elaborado en base a datos m\u00ednimos, toda vez que el alimentante no proporcion\u00f3 informaci\u00f3n concreta acerca de su situaci\u00f3n patrimonial, la cuota alimentaria estar\u00eda en una cifra cercana a la determinada en el fallo que se apela.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Adiciono que la falta de colaboraci\u00f3n del demandado no es una circunstancia que deba pasar inadvertida. Por el contrario, su conducta debe ser especialmente apreciada, pues tocante a sus propios ingresos, nadie\u00a0 mejor que \u00e9l puede estar en condiciones de prestar en la causa una informaci\u00f3n adecuada y veraz, facilitando calcular la cuota alimentaria a favor de su hija de manera concreta y no en base a supuestos (art. 710 y concs. CCyC; arg. art. 34.5.d., c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por ello, propendiendo a conceder una tutela judicial efectiva y considerando que el alimentante dijo desempe\u00f1arse como empleado de comercio no registrado, la carga de la prueba de sus ingresos pesaba sobre \u00e9l, y la buena fe y lealtad procesal debieron conducirlo a traer al proceso todos los elementos y fuentes de comprobaci\u00f3n que pudieran avalar sus dichos, cuando fue momento de hacerlo, antes que refugiarse en su silencio o evasivas frente a este decisivo tema (arts. 3 Conv. Dchos. del Ni\u00f1o; 15 Const. Prov. Bs. As. y arg. arts. 706 y 710 del CCyC y 640 del c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por manera que el no haberlo hecho, es un d\u00e9ficit que no puede hacerse jugar en su beneficio.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dentro de ese marco, pues, parece de toda equidad mantener la cuota alimentaria en la suma mensual en que fue fijada en la instancia anterior, en cuanto fue motivo de agravios (arts. 260, 266 y concs. c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4. Abuelos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la especie, la acci\u00f3n fue dirigida contra el padre en forma principal y contra los abuelos subsidiariamente.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sabido es que son los padres quienes en primer grado deben enfrentar las necesidades de sus hijos, como es de l\u00f3gica natural, y reci\u00e9n ante el incumplimiento de \u00e9stos, la obligaci\u00f3n recae en los abuelos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los abuelos se agravian del perjuicio econ\u00f3mico que esto les causa,\u00a0 manifestando que son jubilados.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al igual que en el caso del progenitor, la \u00fanica prueba concreta es la absoluci\u00f3n de posiciones de ambos, de donde surge que el abuelo es propietario de la casa de comidas Tilcara (ver f. 90 resp. tercera a interrogatorio de f. 89) y que entre ambos perciben haberes jubilatorios cuanto menos por una suma aproximada de $ 13000 mensuales (ver fs. 88 y 90 resp. s\u00e9ptima; arts. 384 y 421 <em>proemio<\/em>, c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En cuanto a la casa de comidas, propiedad del abuelo paterno, \u00e9ste reconoce que obtiene ingresos de su explotaci\u00f3n comercial, aunque no se sabe el monto de ellos, y aqu\u00ed tambi\u00e9n quien en mejor situaci\u00f3n se encontraba de acreditar o dar cuenta de sus ingresos no hizo ning\u00fan aporte a tal fin (ver f. 90 resp. octava).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cabe entonces predicar respecto de los abuelos lo mismo que fue dicho con relaci\u00f3n al progenitor: el silencio, la postura evasiva o reticente o falta de colaboraci\u00f3n, no pueden jugar en favor de los demandados, dejando al ni\u00f1o a la deriva de la posici\u00f3n caprichosa y silente de los obligados al pago.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed, no habiendo aportado los obligados prueba que acredite sus totales ingresos y no contando con mayores elementos para decidir que los rese\u00f1ados, no advierto justificativo para reducir tampoco en este segmento la cuota fijada para los abuelos de modo subsidiario (arts. 710 y concs. CCyC).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 5. Por \u00faltimo, y a fin de aventar toda duda respecto del alcance y funcionamiento de la subsidiariedad de la obligaci\u00f3n alimentaria de los abuelos -en el sentido de que a falta de acreditaci\u00f3n del pago de la cuota por el padre, \u00e9stos deber\u00e1n abonar la fijada a su respecto- cabe decir que la obligaci\u00f3n alimentaria quedar\u00e1 a cargo de los abuelos ante el incumplimiento por el obligado principal\u00a0 sin necesidad de exigirse el agotamiento de las posibilidades de obtener coactivamente la prestaci\u00f3n del deudor principal.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es decir que ante el mero incumplimiento del padre, los alimentos deben ser aportados por los abuelos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No existe norma legal alguna que otorgue a los abuelos beneficio de exclusi\u00f3n, debiendo el menor agredir en primer t\u00e9rmino el patrimonio paterno; para una vez agotada esta v\u00eda, reci\u00e9n poder cobrar los alimentos de los abuelos; es que la \u00edndole de la prestaci\u00f3n alimentaria no admite dilaciones: la obligaci\u00f3n alimentaria de los abuelos se torna inmediatamente exigible, total o parcialmente, ante el incumplimiento total o parcial del alimentante principal.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entendiendo por inmediatamente exigible que si el obligado principal no acredita el cumplimiento de la cuota alimentaria dentro del plazo acordado a tal fin, o cuanto menos no alega y justifica dentro del mismo plazo el obst\u00e1culo que leg\u00edtimamente considere le asista para no cumplir; quedando habilitada para el alimentado la chance de requerir en el expediente a los abuelos el cumplimiento de la obligaci\u00f3n subsidiaria (arg. art. 163 inc. 6 1er. p\u00e1rrafo c\u00f3d. proc.; ver &#8220;R., M. F. c\/ C., D. A. s\/ Alimentos, Tenencia y R\u00e9gimen de visitas&#8221;, sent. del 29\/6\/04, Libro 33, Registrada bajo el\u00a0 Nro.156).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 6. En definitiva, se rechaza la apelaci\u00f3n de f. 132 con costas a los alimentantes vencidos (arg. art. 68 del C\u00f3d. Proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><span style=\"text-decoration: underline\">TAL MI VOTO<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION \u00a0EL JUEZ LETTIERI \u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>1. <\/strong>En lo que interesa destacar ahora, m\u00e1s all\u00e1 del r\u00e9gimen de actualizaci\u00f3n previsto, la sentencia apelada fij\u00f3 la cuota alimentaria a favor de Juana en la suma de $ 2.800, con m\u00e1s una suplementaria de $ 200 (fs. 130\/vta.II).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>2. <\/strong>Ninguno de los demandados ejerci\u00f3, a su tiempo, la facultad prevista en el art\u00edculo 640 del C\u00f3d. Proc. (fs. 96).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tocante al progenitor I. M., en su memorial concede para su hija una cuota alimentaria de $ 1.700 o el porcentaje equivalente al veinte por ciento de $ 8.500, m\u00ednimo de un empleado de comercio, m\u00e1s la de $ 200, como suplementaria y proporcionarle una vivienda digna (fs. 150\/vta.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es decir que en cuanto a la pensi\u00f3n, polemiza por una diferencia de $ 1.700. En la suplementaria hay coincidencia y en lo que ata\u00f1e a la actualizaci\u00f3n prevista no hay agravio concreto y puntual (arg. arts. 260 y 261 del C\u00f3d. Proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ahora bien, como se apunta en el voto inicial, ese veinte por ciento del salario m\u00ednimo de un empleado de comercio -ofertado- actualmente significan $ 2.590, pues aquella remuneraci\u00f3n b\u00e1sica ronda los $ 12.954,34. Por lo tanto, la distancia entre lo acordado en la sentencia y lo propuesto por el progenitor, se ha acortado tan s\u00f3lo a $ 210.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y ninguna constancia del proceso, alienta a pensar que I. no pueda absorber esa peque\u00f1a diferencia en beneficio de su hija. Trabaja con sus padres, pero no est\u00e1 registrado ni como empleado ni como monotributista. Tampoco se ha ocupado de acompa\u00f1ar prueba instrumental o solicitar informes para acreditar sus ingresos, si realmente hubieran sido un impedimento fatal para cubrir esa suma diferencial. Cuando bien pudo hacerlo (fs. 91\/92, posiciones, 4, 5, 9 y 10; arg. arts. 421 y 640 del C\u00f3d. Proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Adem\u00e1s, aunque la responsabilidad de proveer lo necesario para la crianza y el cuidado de los hijos debe reconocerse conjuntamente a ambos padres, es una noci\u00f3n generalmente asumida en doctrina y jurisprudencia que en los casos como el de autos, donde la tenencia de los hijos se encuentra atribuida unipersonalmente a uno de los progenitores, \u00e9ste realiza a partir de esa situaci\u00f3n una contribuci\u00f3n significativa en especie, que justifica hacer recaer en cabeza del progenitor no conviviente con mayor intensidad, los aportes econ\u00f3micos necesarios para atender a las necesidades de los hijos,\u00a0 siempre que no se haya demostrado que no se encuentre en condiciones de poder\u00a0 afrontarlos, lo cual no es el supuesto de la especie (S.C.B.A, C 117566, sent. del 23\/12\/2014, \u2018S.,A. I. c\/ P.,J. s\/ Alimentos\u2019, voto del juez De L\u00e1zzari en concordancia con el dictamen de la procuraci\u00f3n general, en Juba sumario B4200780; en el presente, el principio aparece consagrado en el art\u00edculo 660 del C\u00f3digo Civil y Comercial).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sin dejar de mencionar que, adem\u00e1s que la obligaci\u00f3n alimentaria no puede ser compensada, los aportes para la alimentaci\u00f3n de la ni\u00f1a que el padre afronta cuando recibe su visita han de considerarse como parte misma de ese r\u00e9gimen de comunicaci\u00f3n. Porque si bien en t\u00e9rminos pecuniarios representan un gasto, en el orden de la comunicaci\u00f3n del padre con su hija y de los afectos que se juegan en esa relaci\u00f3n filial, concretan la felicidad de compartir un almuerzo, una merienda o un fin de semana (doctr. art. 555 del C\u00f3digo Civil y Comercial).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En s\u00edntesis, los agravios en cuanto personales de I. M., no son fundados.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>3<\/strong>. De cara a los planteos que competen a los abuelos paternos demandados, los argumentos por los que pretenden resolver el tema de los alimentos en donde se encuentra involucrada una ni\u00f1a en un contexto de relaciones de familia, s\u00f3lo evidencian un apartamiento de lo que en definitiva debe primar: el inter\u00e9s superior de aqu\u00e9lla.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En efecto, el rol protag\u00f3nico que aquellos han adoptado en el \u00e1mbito familiar que se examina en este juicio, donde aparecen como empleadores de su hijo en una relaci\u00f3n no registrada, conlleva a no poder limitar el tratamiento de la obligaci\u00f3n alimentaria frente a su nieta a la condici\u00f3n simple de parientes y a la exigencia de acreditar por parte de la actora la insuficiencia de recursos del padre o su imposibilidad de prestar alimentos, desde que ello significar\u00eda consumar un cuadro que va en detrimento del derecho alimentario de\u00a0J. (arg. art. 367 del C\u00f3digo Civil; arts. 537 y 668\u00a0 del C\u00f3digo Civil y Comercial; fs. 149\/vta., primer p\u00e1rrafo).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esto as\u00ed, sin perjuicio de que la obligaci\u00f3n alimentaria dispuesta a los abuelos en beneficio de su nieta, solo ser\u00e1 activada, ni bien se comprueben veros\u00edmilmente las dificultades de la actora para percibir los alimentos fijados del progenitor (arg. arts. 7 y 668 del C\u00f3digo Civil y Comercial).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En definitiva, no fue probado que el pago eventual de una cuota como la determinada en la especie les pueda causar un grave perjuicio econ\u00f3mico (arg. art. 640 del C\u00f3d. Proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A. I. M., es propietario de la pizzer\u00eda-casa de comidas \u2018Tilcara\u2019, de la cual obtiene ingresos y percibe una jubilaci\u00f3n de $ 11.000. Es propietario de un autom\u00f3vil Peugeot 307 (fs. 89\/90, posiciones 3, 4, 6 y 8). Asimismo tiene inscripto a su nombre un inmueble (fs. 63 y 114). Y M. E. P., es propietaria junto con su marido del referido negocio de comidas, es jubilada, con un haber de $ 3.700 (fs. 87\/88).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En fin, en este tramo el recurso tampoco tiene \u00e9xito.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>4. <\/strong>Para finalizar, trat\u00e1ndose de un recurso concedido en relaci\u00f3n, es claro que no se permite la alegaci\u00f3n de hechos nuevos, como bien lo admiten los mismos apelantes que lo alegan (arg. 270 del C\u00f3d. Proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por ello, se rechaza el invocado a fojas 150\/vta.IV, junto con la prueba ofrecida para acreditarlo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>5. <\/strong>En suma, el recurso tratado es improcedente y corresponde desestimarlo con costas a los apelantes vencidos (arg. art. 69 del C\u00f3d. Proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><span style=\"text-decoration: underline\">AS<\/span><\/strong><strong><span style=\"text-decoration: underline\">\u00cd LO VOTO<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En lo concerniente al monto de las obligaciones alimentarias, adhiero a ambos votos que anteceden (art. 266 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con relaci\u00f3n a cu\u00e1ndo se activa la obligaci\u00f3n de los abuelos, adhiero al voto de la jueza Scelzo, pues la falta de cumplimiento voluntario y puntual del padre ya coloca a la actora en dificultades para percibir oportunamente los alimentos,\u00a0 desde que para el cobro deber\u00eda instar un\u00a0 usualmente\u00a0 nada f\u00e1cil ni instant\u00e1neo cumplimiento forzado\u00a0 (art. 668\u00a0 CCyC; arts. 163.5 p\u00e1rrafo 2\u00b0, 384 y\u00a0 645 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para finalizar, y con respecto al hecho nuevo alegado a f. 150 vta. IV, por sus fundamentos adhiero a la soluci\u00f3n propiciada en el considerando 4- del voto del juez Lettieri (art. 266 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><span style=\"text-decoration: underline\">TAL MI VOTO<\/span><\/strong>.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA\u00a0 SEGUNDA\u00a0 CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Corresponde, habi\u00e9ndose alcanzado las mayor\u00edas necesarias, desestimar el recurso de apelaci\u00f3n de f. 132,\u00a0 con costas a los alimentantes vencidos y diferimiento aqu\u00ed de la resoluci\u00f3n sobre honorarios (arts. 51 y 31 d-ley 8904\/77).<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">ASI LO VOTO<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI \u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que adhiere al voto que antecede.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION \u00a0EL JUEZ SOSA \u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que adhiere al voto emitido en primer t\u00e9rmino al ser votada esta cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>CON\u00a0 LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">S E N T E N C I A<\/span><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por\u00a0 lo que resulta del precedente Acuerdo y habi\u00e9ndose alcanzado las mayor\u00edas necesarias, la C\u00e1mara <strong><span style=\"text-decoration: underline\">RESUELVE<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desestimar el recurso de apelaci\u00f3n de f. 132,\u00a0 con costas a los alimentantes vencidos y diferimiento aqu\u00ed de la resoluci\u00f3n sobre honorarios.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Reg\u00edstrese.\u00a0 Notif\u00edquese\u00a0\u00a0 seg\u00fan\u00a0\u00a0 corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 \u00falt. p\u00e1rr. CPCC). Hecho, devu\u00e9lvase.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n Civil y Comercial Trenque Lauquen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Juzgado de origen: Juzgado de Familia n\u00ba 1 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Libro: 45&#8211; \/ Registro: 26 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Autos: &#8220;C., N. S.\u00a0 C\/ M., I. S\/ ALIMENTOS&#8221; Expte.: -89600- \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia\u00a0 de\u00a0 Buenos Aires,\u00a0 a\u00a0 los veintis\u00e9is\u00a0 d\u00edas del mes de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-6140","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6140","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6140"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6140\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6140"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6140"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6140"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}