{"id":5021,"date":"2015-07-17T19:48:41","date_gmt":"2015-07-17T19:48:41","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/?p=5021"},"modified":"2015-07-17T19:48:41","modified_gmt":"2015-07-17T19:48:41","slug":"fecha-del-acuerdo-17-07-2015-6","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/2015\/07\/17\/fecha-del-acuerdo-17-07-2015-6\/","title":{"rendered":"Fecha del Acuerdo: 17-07-2015. Da\u00f1os y perjuicios."},"content":{"rendered":"<p>C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n Civil y Comercial Trenque Lauquen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p>Juzgado de origen: Juzgado Civil y Comercial n\u00ba 1<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Libro:<\/span> <strong>44<\/strong>&#8211; \/ <span style=\"text-decoration: underline\">Registro:<\/span> 52<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Autos:<\/span><strong> &#8220;MORENO, HAIDE ISABEL C\/ EMPRESA PULLMAN GENERAL BELGRANO S.R.L. Y OTRA S\/ DA\u00d1OS Y PERJUICIOS&#8221;<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Expte.:<\/span><strong> -87576-<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p>En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia\u00a0 de\u00a0 Buenos Aires,\u00a0 a\u00a0 los diecisiete\u00a0 d\u00edas del mes de julio de dos mil quince, celebran Acuerdo extraordinario\u00a0 los jueces\u00a0 de la C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n en lo Civil y Comercial, Silvia E. Scelzo, Toribio E. Sosa y Carlos A. Lettieri,\u00a0 para\u00a0 dictar\u00a0 sentencia\u00a0 en\u00a0 los autos <strong>&#8220;MORENO, HAIDE ISABEL C\/ EMPRESA PULLMAN GENERAL BELGRANO S.R.L. Y OTRA S\/ DA\u00d1OS Y PERJUICIOS&#8221;<\/strong> (expte. nro. <strong>-87576-<\/strong>), de acuerdo al orden\u00a0 de\u00a0 voto\u00a0 que surge\u00a0 del\u00a0 sorteo\u00a0 de f. 535, plante\u00e1ndose las siguientes cuestiones:<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">PRIMERA<\/span><\/strong>:\u00a0 \u00bfes fundada la apelaci\u00f3n de f. 520 contra la sentencia de fs. 509\/511?<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">SEGUNDA<\/span><\/strong>: \u00bfqu\u00e9 pronunciamiento corresponde emitir?.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA PRIMERA CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>1- Encuadrable la acci\u00f3n en el \u00e1mbito del art. 184 del C\u00f3digo de Comercio (SCBA, C 88599, 03\/03\/2010, \u201cCh\u00e1vez, Olga Noem\u00ed y otro c\/Transporte Ideal San Justo S.A. s\/Da\u00f1os y perjuicios\u201d, cit en JUBA online), para eximirse de la\u00a0 responsabilidad\u00a0 objetiva que deriva de dicha norma, la transportista debi\u00f3 alegar y probar\u00a0 fuerza mayor\u00a0 o culpa de la v\u00edctima o de un tercero por el que no deba responder, correspondiendo un an\u00e1lisis restrictivo de esas causales (SCBA, C 106978, 29\/05\/2013, \u201cRam\u00edrez, Juan Vicente y otro c\/Figueredo, Ojeda An\u00edbal y otro s\/Da\u00f1os y perjuicios\u201d; SCBA,\u00a0 C 114013, 24\/04\/2013, \u201cBlanco, Ra\u00fal Humberto c\/ Mutual Rivadavia de Seguros del Transporte P\u00fablico de Pasajeros y otros s\/Da\u00f1os y perjuicios\u201d;\u00a0 SCBA, C 95720,15\/09\/2010,\u00a0 \u201cFerreyra, Crist\u00f3bal del Rosario c\/General Tomas Guido S.A. s\/Da\u00f1os y perjuicios\u201d; etc., cits. en JUBA online).<\/p>\n<p>En mi opini\u00f3n, no lo ha logrado, seg\u00fan lo explicar\u00e9 seguidamente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>2- Todas las partes han ofrecido como prueba la causa penal (ver fs. 34, 51 y 73).<\/p>\n<p>De all\u00ed surge que, efectivamente, el choque se habr\u00eda producido sobre la mano de avance del \u00f3mnibus, lo que permite suponer que en alguna medida el cami\u00f3n la invadi\u00f3 indebidamente (ver plano a f. 193).<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 el cami\u00f3n dej\u00f3 moment\u00e1neamente su senda de marcha? No es relevante aqu\u00ed, pero hay dos versiones: o el conductor del cami\u00f3n se durmi\u00f3 (tesis del chofer del colectivo, causa penal a f. 72)\u00a0 o el micro lo encandil\u00f3 (relato del conductor del cami\u00f3n, causa civil a f. 290 vta.).<\/p>\n<p>Digo que eso no es relevante aqu\u00ed porque, m\u00e1s all\u00e1 de la responsabilidad que hubiera podido adjudicarse al conductor del cami\u00f3n por esa invasi\u00f3n, lo que debe establecerse aqu\u00ed es si media o no media margen para el reproche de la conducta del chofer del colectivo.<\/p>\n<p>El perito penal y -sigui\u00e9ndolo a pie juntillas- el juez civil entendieron que el chofer del \u00f3mnibus se vio \u201csorprendido\u201d por la invasi\u00f3n\u00a0 del cami\u00f3n (causa penal a f. 188 vta. MEC\u00c1NICA DEL HECHO; causa civil: f. 509 vta. \u00faltimo p\u00e1rrafo). Seg\u00fan los accionados,\u00a0 esa invasi\u00f3n fue \u201crepentina\u201d (ver fs. 49 p\u00e1rrafo 4\u00b0 y 71 p\u00e1rrafo 3\u00b0).<\/p>\n<p>Lo de sorpresivo y repentino de la invasi\u00f3n del cami\u00f3n son creaciones de esos int\u00e9rpretes, al menos si se toman en cuenta los relatos del chofer del colectivo -Vanadia- y de su acompa\u00f1ante -Cortez-, obrantes a fs. 72\/73 de la causa penal.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Vanadia, acompa\u00f1ado taxativamente por Cortez en el relato:<\/p>\n<p>a- a la medianoche iba circulando por la ruta cuando advierte \u201ca la distancia\u201d las luces de un veh\u00edculo pesado sobre su carril;<\/p>\n<p>b- cuando se ven\u00eda aproximando, ese veh\u00edculo \u201ccomenz\u00f3 a invadir\u201d el carril opuesto, lo que lo motiv\u00f3 \u201ca hacerle se\u00f1as de luces\u201d;<\/p>\n<p>c- al no recibir respuesta y viendo que dicho veh\u00edculo \u201ccontinuaba a\u00fan m\u00e1s invadiendo\u201d la mano, lo obliga a realizar una maniobra para evitar la colisi\u00f3n frontal, guiando el micro hacia su\u00a0 banquina (la derecha);<\/p>\n<p>d- no obstante ello, cuando el micro estaba casi totalmente en la banquina,\u00a0 recibe el impacto en el lateral izquierdo;<\/p>\n<p>e- el micro sigui\u00f3 su rumbo por la banquina derecha, no pudo evitar colisionar contra la contenci\u00f3n (\u201cgual rai\u201d, <em>sic<\/em>) y finalmente se detiene al impactar contra una alcantarilla a unos 80 o 100 metros del lugar del impacto, siendo despedido hacia afuera su acompa\u00f1ante Cortez.<\/p>\n<p>En primer lugar, la invasi\u00f3n no fue tan repentina y sorpresiva, porque Vanadia lo vio venir paulatinamente a la distancia y,\u00a0 si\u00a0 hubiera sido tan repentina o sorpresiva, no habr\u00eda habido ninguna posibilidad de hacer juegos de luces y habr\u00eda forzado lisa y llanamente un volantazo salvador v.gr. en direcci\u00f3n a la banquina.<\/p>\n<p>En segundo lugar, hay algo que Vanadia no dijo hacer -y ciertamente\u00a0 no hizo- cuando comenz\u00f3 a advertir el avance del otro veh\u00edculo en contramano: reducir la velocidad. Seg\u00fan el tac\u00f3metro, el colectivo iba a 85 u 80 km\/h y desde esa velocidad es que se produjo una violenta desaceleraci\u00f3n hasta llegar a 0, violenta desaceleraci\u00f3n seguramente como consecuencia de la abrupta bajada a la banquina y dem\u00e1s vicisitudes posteriores relatadas por Vanadia (causa penal: f. 185 vta.).<\/p>\n<p>Si Vanadia -quien en esta causa\u00a0 civil declar\u00f3 que no recordaba a qu\u00e9 velocidad iba, ver f. 312 vta.-\u00a0 hubiera comenzado a reducir la velocidad cuando nada m\u00e1s se limit\u00f3 a hacer juego de luces, habr\u00eda mediado m\u00e1s tiempo para que el conductor del otro veh\u00edculo acaso recompusiera su l\u00ednea o, si igualmente se le hubiera venido encima, para que en todo caso Vanadia hubiera podido intentar esquivarlo\u00a0 ingresando\u00a0 a la banquina a menos velocidad y con m\u00e1s espacio y tiempo;\u00a0 en cambio, el micro ingres\u00f3 a la banquina a la velocidad que llevaba sobre el pavimento, y all\u00ed inici\u00f3 un raid durante 100 metros,\u00a0 que s\u00f3lo finaliz\u00f3 al chocar contra una alcantarilla\u00a0 y -como muestra de la reciedumbre de este impacto- lanzando a Cortez hacia afuera. Dicho sea de paso, no es impensado que las lesiones de la actora y de los dem\u00e1s pasajeros se hubieran producido por este \u00faltimo descontrolado raid -incluyendo el brusco impacto contra la alcantarilla-, considerando que se aprecian mayores los deterioros del micro en los lugares donde no recibi\u00f3 el impacto del cami\u00f3n, si se los compara con las roturas de su lado izquierdo donde se produce el contacto con el lateral izquierdo del cami\u00f3n\u00a0 -el cual, dicho sea de paso, no exhibe sino leves secuelas f\u00edsicas propias de un roce y no de un encontronazo frontal- (causa penal, fotograf\u00edas a fs. 64\/68).<\/p>\n<p>Y no se diga que 80 u 85 km\/h era velocidad reglamentaria: pod\u00eda serlo en circunstancias normales, pero no habiendo visto con tiempo suficiente para reducirla\u00a0 que un veh\u00edculo se ven\u00eda encima en contramano (art. 384 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>En fin, juzgo que puede atribuirse la causaci\u00f3n del accidente al menos parcialmente al comportamiento culpable del chofer del micro; quien,\u00a0 como profesional, pudo intentar m\u00e1s cosas que las que hizo para evitar el choque; y que, evidentemente, siendo empleado de la empresa porteadora,\u00a0 no\u00a0 es un tercero por el cual \u00e9sta no\u00a0 deba responder (arts. 512, 902, 906, 1113 p\u00e1rrafo 1\u00b0, 1122 y 1123 c\u00f3d. civ.; arts. 163.5 p\u00e1rrafo 2\u00b0, 374, 456 y 384 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>Atento el car\u00e1cter concurrente de la responsabilidad objetiva de la empresa transportadora no desvirtuado \u00edntegramente por ning\u00fan <em>casus<\/em>, no tiene sentido distribuir porcentajes de culpa entre el chofer del micro y el camionero, ya que, aunque as\u00ed se procediera, igualmente aqu\u00e9lla responder\u00eda frente a la actora por el total reclamado, tal el alcance de las obligaciones concurrentes, <em>in solidum<\/em> o solidarias impropias (SCBA, C 93918, 04\/11\/2009, \u201cG. ,J. C. y o. c\/H. M. S. J. d. C. y o. s\/Da\u00f1os y perjuicios\u201d);\u00a0 adem\u00e1s, esa distribuci\u00f3n ser\u00eda del todo in\u00fatil no habiendo sido parte nadie \u201cpor el lado\u201d del cami\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>3- Que la actora sufri\u00f3 lesiones f\u00edsicas como consecuencia del accidente es hecho que emerge de la causa penal que la tuvo como v\u00edctima\u00a0 y de diversas constancias de esta causa civil (historias cl\u00ednicas a fs. 170\/171 y 379\/380; atestaciones a fs. 240\/244 vta.; informe a f. 264; arts. 384, 394, 401 y 456 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, eso ha sido admitido por las accionadas cuanto menos en funci\u00f3n del tenor de la posici\u00f3n 7 del pliego de fs. 331\/vta.: no se pudo recuperar del accidente la actora si no hubiera resultado afectada por \u00e9l (arts. 409 p\u00e1rrafo 2\u00b0 y 384 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>Vale decir, hay claros vestigios de da\u00f1o jur\u00eddicamente relevante (arts. 1068, 1078, 1083 y concs. c\u00f3d. civ.), que debe de alguna manera justipreciarse (art. 165\u00a0 \u00faltimo p\u00e1rrafo c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>4- Atento el desarrollo precedente, es claro que corresponde revocar la sentencia apelada en tanto absolv\u00eda de la demanda en la inteligencia de que la culpa del camionero hab\u00eda eximido de toda responsabilidad a la empresa transportadora.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es claro que,\u00a0 existiendo da\u00f1o jur\u00eddicamente relevante (ver considerando 3-),\u00a0 debe mediar finalmente alguna clase de condena resarcitoria contra la empresa porteadora \u201cPullman General Belgrano SRL\u201d\u00a0 y tambi\u00e9n contra su aseguradora \u201cProtecci\u00f3n Mutual de Seguros del Transporte P\u00fablico de Pasajeros\u201d para que la mantenga indemne (arts. 109, 118 y concs. ley 17418).<\/p>\n<p>Pero, \u00bfcorresponde aqu\u00ed continuar y afinar\u00a0 el an\u00e1lisis incursionando en el <em>quantum debeatur<\/em>?; \u00bfdebe ingresar ahora la c\u00e1mara a analizar otros aspectos de la causa, que no fueron objeto de ninguna decisi\u00f3n en primera instancia, en raz\u00f3n de haber quedado desplazados como consecuencia de haberse\u00a0 desestimado absoluta y tempranamente la pretensi\u00f3n actora ya en el \u00e1mbito del <em>an debeatur<\/em>?; \u00bfdebe analizarse aqu\u00ed y ahora lo concerniente al <em>quantum debeatur<\/em> de la pretensi\u00f3n\u00a0 contra las accionadas?<\/p>\n<p>Respondo:<\/p>\n<p>4.1. En primer lugar, si as\u00ed procediera la c\u00e1mara ahora incurrir\u00eda en <em>incongruencia<\/em>, porque no ha sido requerido de ese modo por la actora apelante, sin que las accionadas se hubieran manifestado al respecto: en efecto, a f. 532 la apelante solicit\u00f3 la remisi\u00f3n de la causa al juzgado a fin de que se pronuncie en orden a la procedencia y al monto resarcitorio, para dejar a salvo el recaudo del doble conforme de jerarqu\u00eda constitucional (arts. 34.4 y 266 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>4.2. Adem\u00e1s, y por otro lado, creo que le asiste cierta raz\u00f3n a la actora (creo que doble conforme es m\u00e1s que doble instancia, y yo, ahora,\u00a0 abogar\u00e9 apenas por \u00e9sta), ya que, siendo el <em>an debeatur<\/em>\u00a0 un espacio de conocimiento separable del <em>quantum debeatur;\u00a0 <\/em>si la c\u00e1mara se expidiera puntualmente sobre la existencia y el monto de los da\u00f1os, privar\u00eda sobre esos \u00edtems a los interesados de la\u00a0 doble instancia ordinaria garantizada -no s\u00f3lo, como se ver\u00e1- por la ley procesal (arg. arts. 242.1 y 494 p\u00e1rrafo 2\u00ba c\u00f3d. proc.).\u00a0 No es prurito formal, porque si esta c\u00e1mara actuara como \u00f3rgano de instancia ordinaria \u00fanica sobre la existencia y monto de los da\u00f1os, los recursos extraordinarios posteriores no garantizar\u00edan a las partes\u00a0 chance de revisi\u00f3n amplia en cuestiones de hecho y prueba, fuera de las restringidas hip\u00f3tesis pretorianas de absurdo o arbitrariedad en la Corte local y federal respectivamente.<\/p>\n<p>Si esta c\u00e1mara fallase ahora sobre la existencia y monto de los da\u00f1os, \u201ccondenar\u00eda\u201d adicionalmente a cualquiera de las partes que resultare perjudicada por la sentencia a forzar\u00a0 <em>contra natura<\/em> los embates extraordinarios, obligando en todo caso primeramente a la Suprema Corte provincial a estirar el alcance de su poder revisor a cuestiones de hecho y prueba sin configuraci\u00f3n de\u00a0 absurdo, para poder cumplir adecuadamente as\u00ed el Poder Judicial provincial con el est\u00e1ndar de la doble instancia garantizado en el art. 8.2.h del Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica (art. 75 inc. 22 Const.Nac.). Forzar <em>contra natura<\/em> el alcance de los recursos extraordinarios no es la forma id\u00f3nea de desarrollar las posibilidades de recurso judicial seg\u00fan lo edicta el art. 25.2.b de ese Pacto.<\/p>\n<p>No es ocioso hacer notar que ese Pacto regional, seg\u00fan las condiciones de su\u00a0 vigencia (p\u00e1rrafo 2\u00ba del inc. 2 del art. 75 de la Const. Nac.),\u00a0 indica que la Corte Interamericana de Derechos Humanos con sede en Costa Rica es int\u00e9rprete final de dicha carta internacional (arts. 62.3 y 64).<\/p>\n<p>Y bien, la Corte Interamericana en varios casos (\u201cBaena\u201d\u00a0 del 2\/2\/2001;\u00a0 \u201cBroenstein\u201d del 6\/2\/2001; etc.), ha establecido que las garant\u00edas m\u00ednimas del art. 8.2 del Pacto -entre ellas la doble instancia del inciso h- no s\u00f3lo se aplican al fuero penal, sino tambi\u00e9n para la determinaci\u00f3n de los derechos y obligaciones de orden civil, laboral, fiscal o de cualquier otro car\u00e1cter (cits. por\u00a0 C\u00e1m. Apel. Civ. y Com. Mar del Plata, sala II, en autos \u201cP.S.G.R\u201d, sent. del 12-4-2007, pub. en LLBA 2007 agosto p\u00e1g. 808, JA 2008-I-745). Por m\u00e1s que esa Corte Internacional se hubiera manifestado as\u00ed <em>obiter dicta<\/em>, no parece sensata la idea de que, cuando le llegara planteada como dirimente la cuesti\u00f3n, pudiera expresarse de otra manera. Antes bien, las manifestaciones <em>obiter dicta<\/em> tienden de alg\u00fan modo a adelantar opini\u00f3n de lo que ser\u00eda un eventual futuro <em>holding<\/em>. Tampoco es razonable creer que lo que es deseable en el \u00e1mbito del proceso penal fuera repudiable en el marco del proceso civil, en una suerte de esquizofrenia procesal (Carbone, Carlos exposici\u00f3n en III Encuentro anual de la FAEP, San Nicol\u00e1s 7\/11\/2014, <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=FZ-J-JJCCpA\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=FZ-J-JJCCpA<\/a>).<\/p>\n<p>Por ello, aprecio que sobre la existencia y monto de los da\u00f1os deber\u00eda expedirse primeramente el juzgado.<\/p>\n<p>Ello no constituir\u00eda reenv\u00edo para que se vuelva a decidir v\u00e1lidamente sobre aquello que fuera decidido inv\u00e1lidamente por el juzgado: aqu\u00ed lisa y llanamente no existe decisi\u00f3n alguna, v\u00e1lida o no,\u00a0 sobre la existencia y monto de los da\u00f1os.<\/p>\n<p>Tampoco se tratar\u00eda de que la c\u00e1mara pudiera y debiera suplir las omisiones de la sentencia de primera instancia (art. 273 c\u00f3d. proc.), porque no hay tales omisiones sino\u00a0 cuestiones l\u00f3gicamente desplazadas, a las que intencionalmente no lleg\u00f3 a referirse el juzgado por no haber tenido necesidad de hacerlo seg\u00fan su criterio en torno al <em>an debeatur<\/em>.<\/p>\n<p>Tampoco es el caso de la llamada apelaci\u00f3n adhesiva, porque no se trata de cuestiones abordadas y desestimadas en la sentencia apelada que las demandadas\u00a0 no pudieron apelar por resultar vencedoras en primera instancia, de modo que la c\u00e1mara debiera expedirse sobre esas cuestiones al\u00a0 revocar esa sentencia\u00a0 en virtud de la apelaci\u00f3n de Moreno\u00a0 (cfme. Palacio, Lino E. \u201cDerecho Procesal Civil\u201d, Ed. Abeledo-Perrot, Bs.As., 1975, t.V, p\u00e1g. 465).<\/p>\n<p>Se trata, repito,\u00a0 de un cap\u00edtulo\u00a0 subordinado pero separable del <em>an debeatur<\/em>, como el <em>quantum debeatur<\/em>.<\/p>\n<p>La \u201cdoctrina\u201d de la apelaci\u00f3n impl\u00edcita, seg\u00fan la cual las cuestiones o defensas introducidas oportunamente por una parte, no consideradas por el fallo de primera instancia en decisi\u00f3n favorable a sus intereses, quedan impl\u00edcitamente sometidas al tribunal de alzada y debe abordarlas cuando ante la apelaci\u00f3n de la contraria revoca aquella decisi\u00f3n, ha sido aplicada aqu\u00ed\u00a0 al realizarse un an\u00e1lisis amplio y abarcador de todo lo concerniente a las cuestiones o defensas introducidas en derredor del <em>an debeatur<\/em>\u00a0 entre la actora y las demandadas,\u00a0 pero llevar esa \u201cdoctrina\u201d m\u00e1s all\u00e1 del\u00a0 l\u00edmite del <em>an debeatur <\/em>\u00a0entre la actora y los demandados, para abarcar lo concerniente a la existencia y monto de los da\u00f1os, importar\u00eda conculcar la garant\u00eda de la doble instancia prevista por la ley procesal y\u00a0 entronizada en\u00a0 rango constitucional por\u00a0 el art. 8.2.h de la Convenci\u00f3n Americana\u00a0 sobre Derechos Humanos, todo seg\u00fan la interpretaci\u00f3n de la Corte Interamericana (art. 31 Const.Nac.; 171 Const.Pcia.Bs.As.).<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">AS\u00cd LO VOTO<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">MISMA CUESTION \u00a0EL JUEZ LETTIERI DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>Como he sostenido en pasadas oportunidades, es mi convicci\u00f3n que la alzada no act\u00faa por reenv\u00edo. Y el doble conforme no es recaudo que se aplique en esta materia (causa 15335, sent. del 9-11-2004, \u2018Finfia S. A. c\/ Vergagni, V\u00edctor Rub\u00e9n y otro s\/ ejecuci\u00f3n prendaria\u2019, L. 33, Reg. 236; causa 17.684, sent. del 15-12-2010, \u2018Banco de la Provincia de Buenos Aires c\/ Real, Armando Julio s\/ cobro ejecutivo\u2019, L. 41, Reg. 442; causa 88965, sent. del\u00a0 12-11-2014, \u2018Gatica. Mat\u00edas c\/ Pago Viejo S.A. y otros s\/ da\u00f1os y perjuicios\u2019, L.\u00a0 43, Reg. 72). Postura que reitero y sostengo.<\/p>\n<p>No obstante, si en esta causa en particular, la petici\u00f3n de la actora es que esta c\u00e1mara remita los autos a la instancia anterior para que se pronuncie acerca de la procedencia y monto de cada uno de los perjuicios por los cuales demanda, no media oposici\u00f3n de la contraparte que dej\u00f3 sin responder el traslado de la expresi\u00f3n de agravios, como es claro que la peticionante est\u00e1 dispuesta a absorber el mayor tiempo que este proceder podr\u00e1 eventualmente imprimir a la causa, no encuentro motivo para negarle -en este contexto- esa remisi\u00f3n que expresamente requiere (fs. 532, segundo p\u00e1rrafo; arg. arts. 34 inc. 4 y 163 inc. 6 del C\u00f3d. Proc.). En tanto aparece justificada -en medida suficiente- la existencia de da\u00f1o, como presupuesto de la responsabilidad civil que se juzga (arg. art. 1067 del C\u00f3digo Civil; punto 3 del voto inicial).<\/p>\n<p>Por ello, adhiero a los puntos 1 a 3 y 4.1 del voto en primer t\u00e9rmino.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">TAL MI VOTO<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION LA JUEZA SCELZO \u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en primer t\u00e9rmino.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA\u00a0 SEGUNDA\u00a0 CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>Corresponde, habi\u00e9ndose alcanzado las mayor\u00edas necesarias, estimar la apelaci\u00f3n de f. 520 contra la sentencia de fs. 509\/511 y, revoc\u00e1ndola, remitir la causa al juzgado para que se expida sobre el <em>quantum debeatur<\/em> resarcitorio a cargo de \u201cPullman General Belgrano SRL\u201d\u00a0 y de su aseguradora \u201cProtecci\u00f3n Mutual de Seguros del Transporte P\u00fablico de Pasajeros\u201d.<\/p>\n<p>Con costas por el <em>an debeatur<\/em>, en ambas instancias,\u00a0 a cargo de \u201cPullman General Belgrano SRL\u201d\u00a0 y de su aseguradora \u201cProtecci\u00f3n Mutual de Seguros del Transporte P\u00fablico de Pasajeros\u201d, vencidas (art. 68 c\u00f3d. proc.) con diferimiento de la resoluci\u00f3n sobre honorarios aqu\u00ed (arts. 31 y 51 d.ley 8904\/77.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">TAL MI\u00a0 VOTO<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>Que adhiere al voto que antecede.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>Que adhiere al voto emitido en primer t\u00e9rmino al ser votada esta cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>CON\u00a0 LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">S E N T E N C I A<\/span><\/strong><\/p>\n<p>Por\u00a0 lo que resulta del precedente Acuerdo, habi\u00e9ndose alcanzado las mayor\u00edas necesarias, la C\u00e1mara <strong><span style=\"text-decoration: underline\">RESUELVE<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>Estimar la apelaci\u00f3n de f. 520 contra la sentencia de fs. 509\/511 y, revoc\u00e1ndola, remitir la causa al juzgado para que se expida sobre el <em>quantum debeatur<\/em> resarcitorio a cargo de \u201cPullman General Belgrano SRL\u201d\u00a0 y de su aseguradora \u201cProtecci\u00f3n Mutual de Seguros del Transporte P\u00fablico de Pasajeros\u201d.<\/p>\n<p>Imponer las costas por el <em>an debeatur<\/em>, en ambas instancias,\u00a0 a cargo de \u201cPullman General Belgrano SRL\u201d\u00a0 y de su aseguradora \u201cProtecci\u00f3n Mutual de Seguros del Transporte P\u00fablico de Pasajeros\u201d, vencidas.<\/p>\n<p>Diferir aqu\u00ed\u00a0 la resoluci\u00f3n sobre honorarios.<\/p>\n<p>Reg\u00edstrese.\u00a0 Notif\u00edquese\u00a0\u00a0 seg\u00fan\u00a0\u00a0 corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 \u00falt. p\u00e1rr. CPCC). Hecho, devu\u00e9lvase.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n Civil y Comercial Trenque Lauquen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Juzgado de origen: Juzgado Civil y Comercial n\u00ba 1 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Libro: 44&#8211; \/ Registro: 52 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Autos: &#8220;MORENO, HAIDE ISABEL C\/ EMPRESA PULLMAN GENERAL BELGRANO S.R.L. Y OTRA S\/ DA\u00d1OS Y PERJUICIOS&#8221; Expte.: -87576- \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia\u00a0 de\u00a0 Buenos Aires,\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-5021","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5021","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5021"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5021\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5021"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5021"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5021"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}