{"id":3261,"date":"2014-06-05T19:24:11","date_gmt":"2014-06-05T19:24:11","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/?p=3261"},"modified":"2014-06-05T19:24:11","modified_gmt":"2014-06-05T19:24:11","slug":"fecha-del-acuerdo-03-06-2014-danos-y-perjuicios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/2014\/06\/05\/fecha-del-acuerdo-03-06-2014-danos-y-perjuicios\/","title":{"rendered":"Fecha del acuerdo: 03-06-2014. Da\u00f1os y perjuicios."},"content":{"rendered":"<p>C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n Civil y Comercial Trenque Lauquen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p>Juzgado de origen: Juzgado Civil y Comercial 2<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Libro:<\/span> <strong>43<\/strong>&#8211; \/ <span style=\"text-decoration: underline\">Registro:<\/span> 23<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Autos:<\/span><strong> &#8220;BANCO DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES c\/ BORDACHAR, JORGE LUIS S\/ DA\u00d1OS Y PERJUICIOS&#8221;<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Expte.:<\/span><strong> -88080-<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p>En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia\u00a0 de\u00a0 Buenos Aires,\u00a0 a\u00a0 los tres\u00a0 d\u00edas del mes de junio de dos mil catorce, se re\u00fanen en\u00a0 Acuerdo\u00a0 ordinario\u00a0 los jueces\u00a0 de la C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n en lo Civil y Comercial,\u00a0\u00a0 Carlos A. Lettieri, Silvia\u00a0 E. Scelzo\u00a0 y Toribio E. Sosa,\u00a0 para\u00a0 dictar\u00a0 sentencia\u00a0 en\u00a0 los autos <strong>&#8220;BANCO DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES c\/ BORDACHAR, JORGE LUIS S\/ DA\u00d1OS Y PERJUICIOS&#8221;<\/strong> (expte. nro. <strong>-88080-<\/strong>), de acuerdo al orden\u00a0 de\u00a0 voto\u00a0 que surge\u00a0 del\u00a0 sorteo\u00a0 de f. 294, plante\u00e1ndose las siguientes cuestiones:<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">PRIMERA<\/span><\/strong>:\u00a0 \u00bfEs fundada la apelaci\u00f3n de f.\u00a0 271 contra la sentencia de fs. 267\/ 269\u00a0 vta.?<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">SEGUNDA<\/span><\/strong>: \u00bfQu\u00e9 pronunciamiento corresponde emitir?.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA PRIMERA CUESTION EL JUEZ SOSA \u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>El sumario administrativo n\u00b0 10915 -en adelante, el SA- es una realidad jur\u00eddica que existe.<\/p>\n<p>Si existe, existe para todos, incluso para Bordachar, tanto como para todos existe el mundo aunque no hubi\u00e9semos participado en su creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De todas formas, Bordachar tuvo ocasi\u00f3n de participar en el SA, pero se abstuvo (absol. a posic. 3 y 4, fs. 62\/63); dijo al contestar la demanda que nunca fue citado a controlar las pruebas (ver f. 16 vta.), pero conociendo su existencia, tampoco solicit\u00f3 intervenir en el SA para ese control, as\u00ed que se queja de que no se le dio lo mismo que podr\u00eda haber conseguido pidi\u00e9ndolo oportunamente; adem\u00e1s, al ser ofrecido como prueba en la demanda, entonces s\u00ed se le dio\u00a0 al demandado chance suficiente para hacerse cargo de su contenido y para en su caso procurar desvirtuarlo.<\/p>\n<p>Eso s\u00ed, habr\u00eda sido inv\u00e1lida -m\u00e1s que inoponible- para Bordachar cualquier sanci\u00f3n que all\u00ed se le hubiera aplicado sin dejar totalmente a salvo su derecho de defensa, pero\u00a0 no fue el caso.<\/p>\n<p>Lo cierto es que ninguno de los documentos contenidos en el frondoso SA, fue negado especial, concreta y puntualmente al ser respondida la demanda, resultando muy insuficiente la negativa gen\u00e9rica y global de la autenticidad de \u201ctoda\u201d la documentaci\u00f3n acompa\u00f1ada por el banco\u00a0 (ver f. 15 vta. p\u00e1rrafo 2\u00b0). Por esa raz\u00f3n, debo tenerlos por aut\u00e9nticos (arts. 354.1, 388, 384 y concs.\u00a0 c\u00f3d. proc.), sin que tampoco se registre a su respecto ninguna argusi\u00f3n de falsedad (arts. 1026, 1028, 993\/995 c\u00f3d. civ.; art. 393 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>Pese a haberse rehusado a colaborar, tanto existe el SA -y lo supo y lo sabe\u00a0 el demandado-\u00a0 que hasta lo analiz\u00f3 al contestar la demanda\u00a0 (ver fs. 16 vta.\/18).<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 surge del SA para todos, incluso para Bordachar?<\/p>\n<p>Que el jefe del sector Caja de Ahorros, Ra\u00fal Daniel P\u00e9rez:<\/p>\n<p>a- falsificaba libranzas sobre cuentas de clientes y, como jefe, las autorizaba;<\/p>\n<p>b- que cobraba esas libranzas, pretextando que los clientes por alg\u00fan motivo no pod\u00edan cobrarlas personalmente;<\/p>\n<p>c- abus\u00f3 as\u00ed de su cargo y de la confianza personal de los cajeros -uno de ellos, su hermano: V\u00edctor Hugo P\u00e9rez-;<\/p>\n<p>d- emit\u00eda res\u00famenes de cuenta falsos a los clientes, para evitar que \u00e9stos se dieran cuenta del faltante de dinero en sus cuentas;<\/p>\n<p>e-\u00a0 como luctuosa admisi\u00f3n de su proceder il\u00edcito, se suicid\u00f3 el mismo d\u00eda en que se puso en funcionamiento un sistema inform\u00e1tico que permit\u00eda a los clientes conocer el estado real de sus cuentas sin la intermediaci\u00f3n de ning\u00fan empleado del banco, lo cual iba a desbaratar los informes falsos que les entregaba.<\/p>\n<p>Varios clientes denunciaron que sus cuentas ten\u00edan menos dinero que el que deb\u00edan tener (SA, ver notas de fs. 3, 147\/154, 158, 160) y se comprob\u00f3 (SA: auditor\u00eda interna, fs. 54\/61, 62, 63; detalles de movimientos, fs. 105\/116; autorizaci\u00f3n de pago a clientes defraudados, fs. 174\/175): a- que los faltantes se correspond\u00edan con libranzas falsificadas pero autorizadas por Ra\u00fal Daniel P\u00e9rez; b- en las cajas a cargo de qu\u00e9 cajeros esas libranzas hab\u00edan sido cobradas; c-\u00a0 los importes indebidamente pagados y las faltantes de dinero en las cuentas.<\/p>\n<p>Admitieron todo eso los empleados bancarios imputados y condenados en el SA, tanto as\u00ed que su estrategia defensiva consisti\u00f3 fundamentalmente en que el ardid de P\u00e9rez tuvo tanta entidad que excluy\u00f3 toda imprudencia de ellos (SA: <span style=\"text-decoration: underline\">declaraciones indagatorias<\/span> de Omar E. Simone, Omar S. Simone,\u00a0 Vi\u00f1as, Peralta, V\u00edctor Hugo P\u00e9rez, Rodr\u00edguez,\u00a0 Basualdo y Borges, a fs. 117\/130, 139\/144 y 331\/339; conclusiones sumariales, fs. 386\/389;\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">descargos de los imputados<\/span> a fs. 360\/380; resoluci\u00f3n sancionatoria, fs. 413\/420; <span style=\"text-decoration: underline\">recursos de reconsideraci\u00f3n <\/span>indicados a f. 499, obrantes a fs. 448\/498). Hasta fue admitido por algunas autoridades pol\u00edticas del distrito que procuraron interceder a favor de los cajeros so capa del fraude de Ra\u00fal Daniel P\u00e9rez (SA, fs. 406\/vta.).<\/p>\n<p>La pregunta es, \u00bfpor qu\u00e9 Bordachar no habr\u00eda sido \u201cv\u00edctima\u201d tambi\u00e9n del obrar defraudatorio de Ra\u00fal Daniel P\u00e9rez?<\/p>\n<p>Bordachar -quien se hab\u00eda jubilado luego de los hechos investigados y as\u00ed qued\u00f3 fuera del alcance del poder disciplinario del banco, ver SA f. 389 ante\u00faltimo p\u00e1rrafo-, se rehus\u00f3 a declarar <em>como testigo <\/em>\u00a0en el SA\u00a0 (<em>ib\u00eddem <\/em>\u00a0fs. 131\/132; absol. a posic. 3 y 4, fs. 62\/63).<\/p>\n<p>Negarse a declarar como testigo constituy\u00f3 un comportamiento cuanto menos no cooperativo respecto de su ex empleador, que permite creer que algo \u201cinconveniente\u201d sab\u00eda y que lo quer\u00eda ocultar en cuanto de \u00e9l dependiera: si nada sab\u00eda o si todo lo que sab\u00eda no era \u201cinconveniente\u201d, no habr\u00eda tenido motivo para\u00a0 rehusarse a declarar (arts. 163.5 p\u00e1rrafo 2\u00b0 y 384 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 era lo \u201cinconveniente\u201d que sab\u00eda y por lo cual se neg\u00f3 a declarar?<\/p>\n<p><em>Excusatio<\/em><em>\u00a0<\/em><em>non petita, accusatio manifesta: p<\/em>or implicancia infiero que lo que sab\u00eda era que\u00a0 los cajeros imputados en el SA\u00a0 hab\u00edan sido v\u00edctimas de la maniobra defraudatoria de Ra\u00fal Daniel P\u00e9rez y que Bordachar mismo, tambi\u00e9n cajero, estaba en esa misma situaci\u00f3n. Tal como surge del SA (especialmente fs. 54\/61, 105\/119 y 114\/115) y como lo ha apreciado tambi\u00e9n -con alguna rectificaci\u00f3n cuantitativa-\u00a0 el perito contador (ver punto 3 y anexo A, fs. 120 vta.\/121 y 124; ver fs. del SA mencionadas en ese anexo A).<\/p>\n<p>Hago notar que,\u00a0 en la contestaci\u00f3n de demanda, Bordachar:<\/p>\n<p>a- admiti\u00f3 la falsedad de las libranzas -cuyo pago imprudente se le ha atribuido y cuyo monto se le reclama-\u00a0 al negar su autenticidad (f. 15 vta. p\u00e1rrafo 2\u00b0 parte 2\u00aa);\u00a0 negar que algo sea aut\u00e9ntico equivale a afirmar que es falso\u00a0 (arts. 354 incs. 1 y 2 y 384 c\u00f3d. proc.);<\/p>\n<p>b- admiti\u00f3 haberlas pagado, aunque -dijo- a los titulares de las cuentas y no a P\u00e9rez: eso as\u00ed al negar haberlas pagado a Ra\u00fal Daniel P\u00e9rez y no a los titulares de las cuentas (f.15.II p\u00e1rrafo 4\u00b0; arts. 421, 422.1 y 422.2 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00bfHay evidencia de que Bordachar hubiera pagado esas libranzas falsas a los titulares de las cuentas?<\/p>\n<p>Es inveros\u00edmil que los propios titulares de las cuentas hubieran cobrado personalmente libranzas falsificadas: para cobrar personalmente lo m\u00e1s natural es que las libranzas fueran aut\u00e9nticas (art. 422.2 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>A menos que,\u00a0 todos los titulares de cuentas involucrados\u00a0\u00a0 formaran parte de un ardid mayor: consentir la falsificaci\u00f3n de firmas, permitir que P\u00e9rez autorizase las libranzas falsas y las cobrase,\u00a0 repartir con P\u00e9rez el dinero mal habido y luego reclamar al banco el importe de las libranzas falsificadas y cobradas por P\u00e9rez para -seguramente- repartir con \u00e9ste otra vez el dinero\u2026 No hay ni remotamente vestigio de una maniobra as\u00ed, ser\u00eda muy inveros\u00edmil que pudiera haber existido debido a la gran complejidad para articular tantas voluntades con tanta perversidad y el mismo Bordachar no podr\u00eda creer en algo as\u00ed pues dijo conocer a la mayor\u00eda de los ahorristas y que son gente de bien (f. 17 vta. ap. 2 p\u00e1rrafo 2\u00b0; arts. 421, 384 y 422.2 c\u00f3d. proc.). Esa misma gente, si de bien seg\u00fan Bordachar,\u00a0 no habr\u00eda podido pedir de buena fe la devoluci\u00f3n de un dinero que antes hubiera cobrado (SA, ver notas de fs. 3, 147\/154, 158, 160; arts. 163.5 p\u00e1rrafo 2\u00b0 y 384 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>En cambio,\u00a0 si los cajeros sancionados en el SA\u00a0 admitieron haber pagado libranzas de clientes a Ra\u00fal Daniel P\u00e9rez, creyendo en diversas excusas que \u00e9ste expon\u00eda, es mucho m\u00e1s veros\u00edmil que Bordachar hubiera incurrido exactamente en la misma \u201cfalta\u201d. No hay ninguna explicaci\u00f3n en autos por la cual creer\u00a0 que Bordachar, s\u00f3lo \u00e9l,\u00a0 hubiera podido sustraerse siempre de la misma influencia de P\u00e9rez bajo la cual sucumbieron reiteradamente\u00a0 todos los dem\u00e1s cajeros, incluso un hermano de P\u00e9rez.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 \u201cfalta\u201d?<\/p>\n<p>Porque los cajeros no ten\u00edan que haber entregado dinero sino personalmente a los clientes y Bordachar lo sab\u00eda (ver Circular 2, grupo 2, parte 1,\u00a0 ap. 1.1. a f. 138; absol. de Bordachar, posic. 6, fs. 62\/63; resp. de Basualdo -preg. 3, f. 92\/vta.-, de Rolandi -preg. 3, fs. 93- y de Fuentes -resp. a preg. 3, fs\u00a0 94\/vta.; arts. 384,\u00a0 393, 421 y 456 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed llega la cuesti\u00f3n dirimente: como se sostiene en la resoluci\u00f3n desestimatoria de los recursos de reconsideraci\u00f3n en el SA, la maniobra dolosa de Ra\u00fal Daniel P\u00e9rez no habr\u00eda podido tener \u00e9xito si los cajeros, actuando con prudencia -y no nada m\u00e1s con confianza, que, dicho sea de paso,\u00a0 si fuera de quicio es caldo de cultivo para la imprudencia- hubieran cumplido con la reglamentaci\u00f3n bancaria y, entonces,\u00a0 no hubieran pagado a P\u00e9rez libranzas que s\u00f3lo pod\u00edan pagar a los titulares de las cuentas (SA, f. 461; art. 512 c\u00f3d. civ.).<\/p>\n<p>En la contestaci\u00f3n de demanda se indica que la maniobra de P\u00e9rez fue culpa del banco porque:<\/p>\n<p>a- debi\u00f3 controlar las actividades de todos sus agentes: el banco por si solo es un ente ideal, es una entelequia, que no tiene ojos, ni o\u00eddos, etc. para controlar nada; el banco, en realidad,\u00a0 no es otra cosa que\u00a0 la gente que trabaja para \u00e9l y si, en el caso, los cajeros hubieran cumplido siempre con su deber de pagar personalmente a los clientes, el banco -a trav\u00e9s de sus cajeros cumplidores de su deber- habr\u00eda\u00a0 podido m\u00e1s que controlar a P\u00e9rez, le habr\u00eda impedido el fraude;<\/p>\n<p>b- debi\u00f3 informatizarse antes (f. 16 ante\u00faltimo p\u00e1rrafo), lo cual es absurdo, porque antes de la era inform\u00e1tica tambi\u00e9n funcionaban bancos y a nadie se le habr\u00eda ocurrido culpar a las entidades de los fraudes sufridos por no contar con sistemas inform\u00e1ticos que ni siquiera se conoc\u00edan: hay que juzgar los comportamientos implicados sobre la base de las herramientas (circunstancias)\u00a0 que hab\u00eda no sobre las que deb\u00eda haber seg\u00fan el demandado (art. 512 c\u00f3d. civ.).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en el responde la demanda se sugiere que Ra\u00fal Daniel P\u00e9rez habr\u00eda podido volver a depositar\u00a0 el dinero que hab\u00eda extra\u00eddo antes con libranzas falsas, incluso mediante una \u201cbicicleta bancaria\u201d (fs. 16 vta.\/17 vta.). Bueno, no hay rastro confiable alguno de que algo de eso hubiera podido suceder (art. 375 c\u00f3d. proc.);\u00a0 antes bien, la falta de dinero en algunas cuentas, constatada en el SA, es suficientemente indicativa de que el dinero salido nunca volvi\u00f3 <em>al banco<\/em>, aunque hubiera habido pases de cuenta a cuenta para disimular provisoriamente los faltantes o, mejor dicho, para no dar un blanco fijo (unas pocas cuentas) en donde detectar esos faltantes (SA, f. 174 ante\u00faltimo p\u00e1rrafo).<\/p>\n<p>Por fin, que el banco devolvi\u00f3 a los ahorristas el dinero -incluso el reclamado en autos a Bordachar-\u00a0 que falt\u00f3 de sus cuentas,\u00a0 surge de los correspondientes recibos agregados en el SA (fs. 188\/214, 236\/242), que no fueron negados especial, puntual y concretamente en su autenticidad -otra vez digo que fue insuficiente la negativa de f. 15 vta. p\u00e1rrafo 2\u00b0- ni probados en contra ni arguidos de falsos (arts. 1026, 1028, 993 y concs. c\u00f3d. civ.;\u00a0 arts. 354.1, 388, 375, 393 y concs. c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, el demandado debe devolver al banco el dinero que, con\u00a0\u00a0 imprudencia,\u00a0 no entreg\u00f3 a los ahorristas indicados en demanda y\u00a0 por el cual el banco tuvo que responder ante \u00e9stos, con la rectificaci\u00f3n propuesta en la pericia contable ($ 24.100 y no $ 25.026,06), con m\u00e1s sus intereses a tasa pasiva del Bapro desde la fecha de la devoluci\u00f3n del dinero a cada ahorrista y hasta el efectivo pago (arts. 512, 519 y sgtes., 1067, 1068, 622 y concs. c\u00f3d. civ.).<\/p>\n<p>Aclaro que esa tasa de inter\u00e9s\u00a0 -hasta donde se sabe-\u00a0 todav\u00eda es mantenida por la \u201cdoctrina legal\u201d para asuntos de semejante naturaleza a la del <em>sub lite<\/em> (SCBA, C 109554 S 9-5-2012, Juez GENOUD (SD) CARATULA: Morinigo, Cintia Elizabeth c\/ Vera, Armando Gerardo y otro s\/ Da\u00f1os y perjuicios y su acumulada: &#8220;Borda, Juan Carlos contra Vera, Armando Gerardo y otro. Da\u00f1os y perjuicios&#8221;; SCBA, C 109572 S 8-8-2012, Juez KOGAN (SD) CARATULA: Scazzetta, V\u00edctor Jos\u00e9 y otra c\/ D\u00edaz, Angel Orlando y otro s\/ Da\u00f1os y perjuicios; SCBA, C 115000 S 26-6-2013, Juez KOGAN (SD) CARATULA: Complejo Edilicio UTA III MDP Sociedad Civil c\/ Asociaci\u00f3n Sindical Uni\u00f3n Tranviarios Automotor s\/ Da\u00f1os y perjuicios\u201d; etc.; art. 279 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>Por fin, acoto que\u00a0 en esta sentencia no se abre juicio en absoluto acerca de la chance del demandado para reclamar a los herederos de Ra\u00fal Daniel P\u00e9rez cualquier reembolso (arts. 1109, 717, 689, 3417 y concs. c\u00f3d. civ.; arts. 34.4, 94 y concs. c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">VOTO QUE S\u00cd<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION \u00a0EL JUEZ LETTIERI \u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>Tiene dicho la Suprema Corte <em>que \u2018\u2026los documentos obrantes en un<strong>\u00a0 <\/strong>expediente administrativo tienen fuerza probatoria por s\u00ed mientras no se acredite lo contrario (conf. B. 49.827, sent. del 10XII1991; B. 53.529, sent. del 27IV1993), carga que le cabe obviamente a quien los impugne\u2026\u2019<\/em>. Se dijo tambi\u00e9n que, <em>\u2018\u2026en principio, cabe conceder autenticidad a las piezas<strong>\u00a0 <\/strong>administrativas\u00a0 que, aunque no revistan la forma de instrumento p\u00fablico, sirven como prueba de sus firmas, fecha y\u00a0 otorgamiento (conf. B. 48.941, sent. del 21XII1982)\u2019 <\/em>(S.C.B.A., Ac 91273, sent. del 30-11-2005, \u2018Provincia de Buenos Aires c\/ Colegio Rosario Vera Pe\u00f1aloza s\/ Cobro de pesos\u2019, en Juba sumario B28145).<\/p>\n<p>Tanto m\u00e1s ha de ser as\u00ed, si Bordachar, aunque no haya participado en el sumario administrativo, se ocup\u00f3 de examinarlo, estudiarlo y observar lo que le resultaba conveniente a su amparo, al contestar la demanda, ejerciendo de tal modo su derecho a la defensa (fs. 16\/vta. y 17; arg. art. 18 de la Constituci\u00f3n Nacional).<\/p>\n<p>Es aplicable al caso, lo que sostuviera esta alzada en pret\u00e9rita intregraci\u00f3n, en torno a una cuesti\u00f3n equivalente, frente a la cual dijo: <em>\u2018Es contrario a la sana cr\u00edtica y comporta el sometimiento a un rigorismo formal inadmisible que encierra una negativa conciente a la verdad jur\u00eddica objetiva, el cerrar los ojos a la evidencia que aparece en una causa penal, cuando \u00e9sta -tra\u00edda por quien la trajese-, fue adquirida en la causa civil, no en favor ni en contra de una de las partes en particular, sino para el proceso. M\u00e1ximo trat\u00e1ndose de constancias que obran en instrumentos p\u00fablicos o de actos cumplidos ante funcionarios competentes y considerando que a la parte extra\u00f1a siempre le cupo la posibilidad de producir prueba en contrario en el juicio civil o redarguci\u00f3n de falsedad aquellos instrumentos, lo que no hizo la recurrente en la especie&#8217; <\/em>(causa 8881, sent. del 12-5-1988, \u2018Adrover, Carlos Gabriel y otra c\/ Delgado, H\u00e9ctor Rolando y otro s\/ Da\u00f1os y perjuicios\u2019, en Juba sumario B2201611; arg. art. 384 del C\u00f3d. Proc.).<\/p>\n<p>Adhiero al voto del juez Sosa.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION LA JUEZA SCELZO \u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>Que por compartir sus fundamentos adhiere a los\u00a0 votos emitidos.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA\u00a0 SEGUNDA\u00a0 CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>Corresponde:<\/p>\n<p>a-\u00a0 estimar la apelaci\u00f3n de f. 271 contra la sentencia de fs. 267\/ 269\u00a0 vta., de modo que se condena a Jorge Luis Bordachar a pagar\u00a0 $ 24.100, dentro del plazo de 10 d\u00edas,\u00a0 al Banco de la Provincia de Buenos Aires, con m\u00e1s los intereses indicados en los considerandos;<\/p>\n<p>b- imponer las costas de ambas instancias al demandado vencido (arts. 68 y 274 c\u00f3d. proc.);<\/p>\n<p>c- diferir aqu\u00ed la resoluci\u00f3n sobre honorarios (art. 31 d-ley 8904\/77).<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">TAL MI VOTO<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>Que adhiere al voto que antecede.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>Que adhiere al voto emitido en primer t\u00e9rmino al ser votada esta cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>CON\u00a0 LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">S E N T E N C I A<\/span><\/strong><\/p>\n<p>Por\u00a0 lo que resulta del precedente Acuerdo, la C\u00e1mara <strong><span style=\"text-decoration: underline\">RESUELVE<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>a-\u00a0 Estimar la apelaci\u00f3n de f. 271 contra la sentencia de fs. 267\/ 269\u00a0 vta., de modo que se condena a Jorge Luis Bordachar a pagar\u00a0 $ 24.100, dentro del plazo de 10 d\u00edas,\u00a0 al Banco de la Provincia de Buenos Aires, con m\u00e1s los intereses indicados en los considerandos;<\/p>\n<p>b- Imponer las costas de ambas instancias al demandado vencido;<\/p>\n<p>c- Diferir aqu\u00ed la resoluci\u00f3n sobre honorarios.<\/p>\n<p>Reg\u00edstrese.\u00a0 Notif\u00edquese\u00a0\u00a0 seg\u00fan\u00a0\u00a0 corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 \u00falt. p\u00e1rr. CPCC). Hecho, devu\u00e9lvase.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n Civil y Comercial Trenque Lauquen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Juzgado de origen: Juzgado Civil y Comercial 2 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Libro: 43&#8211; \/ Registro: 23 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Autos: &#8220;BANCO DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES c\/ BORDACHAR, JORGE LUIS S\/ DA\u00d1OS Y PERJUICIOS&#8221; Expte.: -88080- \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia\u00a0 de\u00a0 Buenos Aires,\u00a0 a\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3261","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3261","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3261"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3261\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3261"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3261"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3261"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}