{"id":2284,"date":"2013-06-11T16:50:24","date_gmt":"2013-06-11T16:50:24","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/?p=2284"},"modified":"2013-06-11T16:50:24","modified_gmt":"2013-06-11T16:50:24","slug":"fecha-del-acuerdo-29-05-13-filiacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/2013\/06\/11\/fecha-del-acuerdo-29-05-13-filiacion\/","title":{"rendered":"Fecha del Acuerdo: 29-05-13. Filiaci\u00f3n."},"content":{"rendered":"<p>C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n Civil y Comercial Trenque Lauquen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p>Juzgado de origen: Civil y Comercial 2<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Libro:<\/span> <strong>42<\/strong>&#8211; \/ <span style=\"text-decoration: underline\">Registro:<\/span> 47<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Autos:<\/span><strong> &#8220;M., M. D. L. A. C\/ N., M. H. S\/ FILIACION&#8221;<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Expte.:<\/span><strong> -88449-<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia\u00a0 de\u00a0 Buenos Aires,\u00a0 a\u00a0 los veintiocho\u00a0 d\u00edas del mes de mayo de dos mil trece, se re\u00fanen en\u00a0 Acuerdo\u00a0 ordinario\u00a0 los jueces\u00a0 de la C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n en lo Civil y Comercial,\u00a0 Toribio E. Sosa,\u00a0 Carlos A. Lettieri y Silvia \u00a0E. Scelzo,\u00a0 para\u00a0 dictar\u00a0 sentencia\u00a0 en\u00a0 los autos <strong>&#8220;M., M. D. L. A. C\/ N., M. H. S\/ FILIACION&#8221;<\/strong> (expte. nro. <strong>-88449-<\/strong>), de acuerdo al orden\u00a0 de\u00a0 voto\u00a0 que surge\u00a0 del\u00a0 sorteo\u00a0 de f. 136, plante\u00e1ndose las siguientes cuestiones:<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">PRIMERA<\/span><\/strong>:\u00a0\u00a0 \u00bfEs\u00a0\u00a0 procedente\u00a0\u00a0 la\u00a0\u00a0 apelaci\u00f3n\u00a0 de\u00a0 f. 104 contra la sentencia de fs. 95\/98 vta.?.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">SEGUNDA<\/span><\/strong>: \u00bfQu\u00e9 pronunciamiento corresponde emitir?.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA PRIMERA CUESTION EL JUEZ SOSA \u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1- Los agravios\u00a0 hacen blanco en dos aspectos de la sentencia: el monto del da\u00f1o moral y la desestimaci\u00f3n del da\u00f1o material (ver f. 131 ap. 5 incs. b y c).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si bien nominalmente consta en el encabezamiento del escrito que los agravios fueron vertidos por derecho propio por la madre -M. d. l. A. M., ver f. 128-, interpreto que de su lectura surge que tambi\u00e9n fueron expresados en representaci\u00f3n de L. M., (arg. art. 36.2 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2- Qued\u00f3 admitido que hubo relaciones \u00edntimas entre M. d. l. \u00c1. M., y M. H. N., hasta mediados de 2004\u00a0 (ver f. 21 III.a), cuando ten\u00edan\u00a0 alrededor de 13 a\u00f1os y 17 a\u00f1os respectivamente (ver fs. 5 y 89).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Acerca del momento en que N., se enter\u00f3 de la paternidad que se le atribu\u00eda, en demanda se indica que sucedi\u00f3 en junio de 2004 al conocerse el embarazo de M. d. l. \u00c1. M., (ver f. 7 vta. ap. 2.1. p\u00e1rrafo 2\u00b0), mientras que al ser contestada la demanda se sostiene que reci\u00e9n ocurri\u00f3 \u201c[\u2026] hace apenas unos d\u00edas [\u2026]\u201d (ver f. 21 vta. \u00faltimo p\u00e1rrafo).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y bien, de las declaraciones testimoniales recibidas se desprende que N., y su familia\u00a0 supieron del embarazo de M., ni bien se produjo, lo cual es m\u00e1s que veros\u00edmil trat\u00e1ndose de un romance adolescente en una poblaci\u00f3n peque\u00f1a como Juan Jos\u00e9 Paso (ver fs. 49\/52; arts. 163.5 p\u00e1rrafo 2\u00b0, 384 y 456 c\u00f3d. civ.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De modo que puede tenerse por cierto que N., se abstuvo de reconocer a su hija, L,\u00a0 desde el nacimiento, pese a encontrarse perfectamente legitimado para reconocerla jur\u00eddicamente sin necesidad de venia alguna de sus padres (arts. 127, 55 y 286 c\u00f3d. civ.), resultando plenamente responsable por ese comportamiento il\u00edcito (art. 1076 c\u00f3d. civ.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No se ha probado una excepcional mortificaci\u00f3n an\u00edmica de L. a ra\u00edz de la falta de reconocimiento de su padre biol\u00f3gico, maguer estar al tanto de la situaci\u00f3n, muy probablemente por haber construido un v\u00ednculo paterno-filial con la actual pareja de su madre (ver dictamen psicol\u00f3gico y su ampliaci\u00f3n, fs. 56 vta.\/58 y 69\/vta.). Destaco que la impugnaci\u00f3n de la pericia obrante a f. 73 -as\u00ed tambi\u00e9n como, dicho sea de paso,\u00a0 el pedido de aclaraci\u00f3n o explicaci\u00f3n de f. 67-\u00a0 no es admisible en raz\u00f3n de haber sido efectuada por la abuela de L. por derecho propio, cuando ni siquiera ya pod\u00eda efectuarla\u00a0 ejerciendo la representaci\u00f3n legal de M. d. l. \u00c1. M., a la saz\u00f3n mayor de edad (ver art. 128 c\u00f3d. civ., texto seg\u00fan ley 26579\u00a0 pub. en B.O.\u00a0 del 22\/12\/09); la ratificaci\u00f3n de f. 87 todo lo m\u00e1s habr\u00eda podido salvar la falta de representaci\u00f3n legal de la abuela, pero no la invocaci\u00f3n de un \u201cderecho propio\u201d que jam\u00e1s ejerci\u00f3 en autos (ver f. 7); de todas formas, esa impugnaci\u00f3n denota un punto de vista meramente discordante con el del perito, pero carente de todo basamento que le pudiera otorgar asidero (arts. 384 y 474 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En fin, dado que L. M., ten\u00eda 6 a\u00f1os al momento de la sentencia apelada y atento lo reglado en el art. 165 p\u00e1rrafo 3\u00b0 CPCC, conforme precedentes de esta c\u00e1mara en torno a situaciones semejantes (ver\u00a0 &#8220;C., M. B. c\/ C., H. A.\u201d, sent. del 7\/2\/2006, L.35 R.2)\u00a0 analizados a la luz de las actuales circunstancias econ\u00f3micas del pa\u00eds (art. 1083 c\u00f3d. civ.), reputo equitativa una indemnizaci\u00f3n de $ 12.000 para resarcir su\u00a0 da\u00f1o moral (art. 1078 c\u00f3d. civ.).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3- La demanda es contradictoria cuando reclama resarcimiento por da\u00f1o material (ver punto 3.2., fs. 9\/vta.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por un lado, se imputa a N.,\u00a0 la p\u00e9rdida de chances de su hija a causa de la falta de oportuno reconocimiento de su paternidad. Para este enfoque, el da\u00f1o resulta de haber Nant\u00f3n privado a su hija L. de una familia completa y de una adecuada formaci\u00f3n y capacitaci\u00f3n para la vida, coloc\u00e1ndola en una situaci\u00f3n de inferioridad respecto a cualquier otro menor nacido en una familia plenamente constituida. As\u00ed, desde el p\u00e1rrafo 1\u00b0 del apartado 3.2. a f. 9, hasta los dos primeros p\u00e1rrafos inclusive de f. 9 vta., cabiendo agregar en esa misma l\u00ednea la 2\u00aa\u00a0 parte del p\u00e1rrafo 3\u00b0 de f. 9 vta..<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero,\u00a0 por otro lado, al atinar a darle un contenido pecuniario al reclamo, se reclama el reembolso de los gastos efectivamente realizados \u201cpor la suscripta\u201d (\u00bfser\u00e1 por la madre, ser\u00e1 por la abuela?) desde el nacimiento de la menor y hasta el momento en que el demandado cumpla con la obligaci\u00f3n alimentaria a su cargo (f. 9 vta. p\u00e1rrafo 3\u00b0 parte 1\u00aa ).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfEn qu\u00e9 consiste la contradicci\u00f3n?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Una cosa es reclamar indemnizaci\u00f3n por el da\u00f1o causado como consecuencia de lo que se priv\u00f3 a la ni\u00f1a y otra totalmente diferente es reclamar el reembolso de lo que se le dio a la ni\u00f1a: de lo que se le dio no se le priv\u00f3, y, a la inversa, de lo que se le priv\u00f3 no se le dio.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aun superando la contradicci\u00f3n, no hay m\u00e9rito para hacer lugar al reclamo:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (i) No se ha probado cabalmente la alegada p\u00e9rdida de chances, ya que no se ha colectado ninguna evidencia de ninguna carencia sufrida por la ni\u00f1a que hubiera podido ser zanjada por su padre\u00a0 para marcar -as\u00ed- una diferencia sustancial y clara en las\u00a0 posibilidades de su desarrollo futuro, m\u00e1xime que nada se ha aportado aqu\u00ed acerca de la condici\u00f3n econ\u00f3mica del padre, de quien s\u00f3lo se conoce que era \u201cun poco menos\u201d adolescente que la madre\u00a0 (arts. 375 y 384 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (ii) Por fin, los alimentos no son repetibles en funci\u00f3n de lo reglado en el art. 371\u00a0 del C\u00f3digo Civil, norma que no ha sido objetada en modo alguno por la parte actora (art. 171 Const.Pcia.Bs.As.; art. 34.4 c\u00f3d. proc.); en todo caso, debi\u00f3 iniciarse antes un reclamo alimentario y no reci\u00e9n en 2010 (ver f. 130).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><span style=\"text-decoration: underline\">ASI LO VOTO<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION \u00a0LA JUEZA SCELZO \u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>1.<\/strong> Adhiero al voto que abre el acuerdo, aunque dejando a salvo mi opini\u00f3n respecto de lo expuesto en el punto (ii) en cuanto a la posibilidad de repetici\u00f3n de alimentos en funci\u00f3n del art\u00edculo 371 del c\u00f3digo civil, alternativa que s\u00ed considero viable como ya lo manifestara al fallar como jueza de primera instancia; aunque en autos, la falta de expresi\u00f3n de agravios de P. E. C., sell\u00f3 la suerte de su recurso introducido a f. 104 (art. 261, c\u00f3d. proc.); y en cuanto a M. d. l. A. M., de 14 a\u00f1os a la fecha del parto no se desprende de la demanda que, pese a su corta edad, hubiera sido ella quien se hubiera atribuido haber solventado los alimentos de su hija como para ser legitimada activa del reclamo que se indica <em>infra<\/em>. En todo caso, la pretensi\u00f3n en este aspecto no abasteci\u00f3 acabadamente lo normado en el art\u00edculo 330 incs. 1 y 3 del ritual.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Veamos: se reclam\u00f3 da\u00f1o material por p\u00e9rdida de chance de la menor, el que como se indicara en el voto que abri\u00f3 el acuerdo y al que adher\u00ed se rechaza; y por otra parte, el da\u00f1o material no ya de la menor sino de quien sufrag\u00f3 los alimentos de la ni\u00f1a -al parecer la abuela materna-\u00a0 consistente en los gastos de alimentaci\u00f3n efectivamente realizados a favor de L. M., desde el nacimiento y hasta el momento en que el demandado cumpla con la obligaci\u00f3n alimentaria a su cargo, comprensiva de cuanto result\u00f3 menester\u00a0 para educaci\u00f3n, vestimenta, vivienda, etc. (ver f. 9 vta., p\u00e1rrafo 3ro.). Digo que la reclamante -al parecer- es la abuela materna, por la edad de M. d. l. \u00c1., al momento del nacimiento de su hija (14 a\u00f1os), no haberse alegado en demanda que la menor hubiera solventado los gastos de alimentaci\u00f3n de su hija, como tampoco se denunci\u00f3 como hecho nuevo ni siquiera en esta alzada que a partir de cierto momento lo hiciera &lt;arts. 363 y 255.5. a) del c\u00f3d. proc.&gt;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>2.1.<\/strong> No he de soslayar que se ha resuelto en otras ocasiones que el progenitor que hubiere satisfecho alimentos tiene vedada la posibilidad de repetici\u00f3n del progenitor incumpliente en funci\u00f3n del art\u00edculo 371 del c\u00f3digo civil que -seg\u00fan dicha postura- consagra el principio de irrepetibilidad de los alimentos pagados entre parientes.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ahora bien, ya antes de ahora como jueza de primera instancia hice un an\u00e1lisis de la cuesti\u00f3n a la luz de similar planteo otrora introducido.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 All\u00ed expuse que hay que tener en cuenta que el mentado art\u00edculo 371 del c\u00f3digo civil estatuye que el <strong>pariente <\/strong>que prestase alimentos o hubiese prestado alimentos voluntariamente o por decisi\u00f3n judicial, no tendr\u00e1 derecho a pedir a los <strong>otros parientes <\/strong>cuota alguna de lo que hubiere dado.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Indiqu\u00e9 que dicha norma se encuentra inclu\u00edda dentro del Libro I, Secc. II, T\u00edtulo VI, Cap\u00edtulo IV &#8220;Derechos y obligaciones de los <strong><em>parientes<\/em><\/strong>&#8220;; y sostuve que al aplicarla a situaciones como la de autos, se la traspola para ser aplicada a una obligaci\u00f3n alimentaria m\u00e1s espec\u00edfica, como es\u00a0 la que emana de la patria potestad; y para limitar esta obligaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>2.2. <\/strong>Me pregunto: \u00bfresulta adecuado utilizar un desde antiguo cuestionado art\u00edculo del c\u00f3digo civil estatu\u00eddo para la obligaci\u00f3n alimentaria entre parientes para ser aplicado a la obligaci\u00f3n alimentaria emanada de la patria potestad? (ver al respecto H. Lafaille &#8220;Derecho de Familia&#8221;, Biblioteca Jur\u00eddica Argentina, Bs. As., 1930, par\u00e1g. 565, p\u00e1g. 407).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A mi juicio la respuesta ha de ser negativa.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 T\u00e9ngase en cuenta que los alimentos entre padres e hijos menores tienen su fuente en el deber de mantenimiento o crianza emanado de la patria potestad (conf. voto del Dr. PETTIGIANI J., L. M. del R. c\/ F., R. O. s\/ Alimentos DJBA 154, 355, SCBA, Ac 56647 S 17-2-98; en igual sentido: CC0202 LP, A 42858 RSD-293-93 S 19-10-93, Juez FERRER (SD), B., M. c\/ P., J. s\/ Alimentos; \u00eddem CC0101 MP 102453 RSI-1433-2 I 26-9-2, O., M. c\/ V.d. Z., C. s\/ Alimentos y Litis Expensas, MAG. VOTANTES: Font-Cazeaux; fallo cit. en archivo LDTEXTOS del programa Lex Doctor); fundamento que es ajeno a la obligaci\u00f3n alimentaria entre parientes, la cual tiene su raz\u00f3n de ser en la solidaridad humana y, m\u00e1s precisamente en la familiar y por ende en la necesidad de que todos quienes est\u00e1n ligados por lazos de sangre concurran a hacer posible el bien personal de los integrantes de la comunidad familiar.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Solamente lo dicho llevar\u00eda a un replanteo de la aplicaci\u00f3n de la norma en cuesti\u00f3n a la obligaci\u00f3n alimentaria emanada de la patria potestad; y su no aplicaci\u00f3n a tales supuestos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>2.3. <\/strong>De todos modos veamos lo siguiente:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>a. <\/strong>Los padres no son parientes entre s\u00ed (tampoco el padre y la abuela materna, como sucedi\u00f3 en autos), pues obviamente no descienden de un tronco com\u00fan (art\u00edculo 345 del c\u00f3d. civil).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De tal suerte, si por el art\u00edculo 371 del c\u00f3digo fondal la posibilidad de repetici\u00f3n se encuentra vedada para los parientes entre s\u00ed, al no ser los padres\u00a0 parientes (ni el padre con la abuela materna), no existe limitaci\u00f3n legal alguna que impida tal repetici\u00f3n. Y es principio constitucional que todo lo que no est\u00e1 prohibido est\u00e1 permitido (art. 19 Const. Nacional y 25 de la Const. Prov. Bs. As.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 M\u00e1xime que lo contrario implicar\u00eda un enriquecimiento sin causa del obligado incumpliente.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Leyendo a Lafaille para quien la ley ha cometido en cierta medida una injusticia, entiende que el fundamento del legislador ha sido evitar desgraciadas cuestiones de familia\u00a0 e indica que s\u00f3lo le queda al pariente cumpliente el recurso de promover demanda de contribuci\u00f3n para el futuro (ver obra cit. <em>supra<\/em>). Y justamente esa raz\u00f3n de ser de la norma no es aplicable a situaciones donde la madre o la abuela materna tienen que enfrentar los gastos de manutenci\u00f3n de la hija o nieta, por deliberada o no omisi\u00f3n del padre. En suma, frente a tales situaciones nada queda por evitar, pues lo m\u00e1s disvalioso, lo m\u00e1s desgraciado ya sucedi\u00f3: la ausencia de aporte de uno de los obligados principales; cuando como en el caso el conciente y voluntario abandono del padre hacia el hijo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>b. <\/strong>la obligaci\u00f3n alimentaria de los padres hacia los hijos tiene su fundamento en el conjunto de obligaciones que emana de la patria potestad; mientras que la obligaci\u00f3n alimentaria entre parientes tiene fundamento en la solidaridad que debe reinar entre los miembros del grupo familiar (conf. jurisprudencia cit. <em>supra<\/em>).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>c. <\/strong>tan dis\u00edmiles son consideradas esas obligaciones (las de los parientes y la de los padres) que el c\u00f3digo civil consagra para los hijos una prestaci\u00f3n alimentaria m\u00e1s amplia que la otorgada a los parientes. As\u00ed, el art\u00edculo 267 del c\u00f3digo civil incluye para los hijos los gastos de educaci\u00f3n y esparcimiento, no previstos en el art\u00edculo 372 para los parientes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>2.4.<\/strong> En suma, son obligaciones (las de los padres y la de los parientes) distintas en cuanto a su fundamento, con alcance diferente en cuanto a su contenido y extensi\u00f3n, previstas en lugares distintos del c\u00f3digo fondal con regulaciones espec\u00edficas para cada una de ellas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De tal suerte que si en este aspecto se estatuyeron obligaciones con distinto alcance, y previstas en lugares distintos del c\u00f3digo fondal; y s\u00f3lo una disposici\u00f3n como la del 371 se encuentra inclu\u00edda dentro de la obligaci\u00f3n alimentaria entre parientes, \u00bfporqu\u00e9 aplicarla a otra obligaci\u00f3n regulada en otra parte del c\u00f3digo civil que tiene una regulaci\u00f3n especial y por cierto con mayores cargas debido a su espacial naturaleza?.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No advierto norma legal que as\u00ed lo justifique.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es m\u00e1s, no encuentro norma ni l\u00f3gica o raz\u00f3n, para limitar ese derecho: el de repetici\u00f3n de la madre, o como en el caso de la abuela materna;\u00a0 o bien para restringir, limitar o liberar de una obligaci\u00f3n: la del padre deudor para con la madre o abuela materna o tercero que se hubiere hecho cargo de esa obligaci\u00f3n cuando en su regulaci\u00f3n espec\u00edfica al tratar acerca de la patria potestad no se encuentra limitada, gener\u00e1ndose adem\u00e1s con tal interpretaci\u00f3n un disvalioso resultado: premiar al progenitor incumplidor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>3. <\/strong>La soluci\u00f3n que propugno adem\u00e1s es la que mejor condice con la obligaci\u00f3n alimentaria entre padres e hijos emanada de la patria potestad.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pues al vedarse al progenitor cumpliente o al tercero que cumpli\u00f3 con esa obligaci\u00f3n la posibilidad de repetici\u00f3n se estar\u00eda -reitero- premiando al incumplidor, quien a sabiendas de su obligaci\u00f3n se sustrae de la misma, quedando &#8220;c\u00f3modamente&#8221; a la espera de un eventual reclamo por parte del hijo que, cuanto m\u00e1s dilatado en el tiempo &#8220;mejor&#8221;, pues su devenir lo &#8220;liberar\u00eda&#8221; sin m\u00e1s, de una obligaci\u00f3n que no debe olvidarse es irrenunciable (art. 374 del c\u00f3d. civil).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y de tal suerte por v\u00eda indirecta se socava la mentada irrenunciabilidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>4. <\/strong>Por \u00faltimo, no he de soslayar que la interpretaci\u00f3n que se viene haciendo por parte de la jurisprudencia, conlleva a favorecer y sostener una conducta disvaliosa de un progenitor; adem\u00e1s de no generar un cambio de conciencia respecto del cumplimiento de una obligaci\u00f3n tan delicada y fundamental como la alimentaria; pues el no cumplir no acarrea demasiadas o pesadas consecuencias, ya que podr\u00eda pensarse que &#8220;conviene&#8221; no hacerlo porque a la larga podr\u00eda resultar incluso m\u00e1s barato (vgr. porque los alimentos reclamados por el hijo lo son s\u00f3lo desde la interposici\u00f3n de la demanda -art. 641 <em>in fine<\/em>, c\u00f3d. proc.-; o\u00a0 las tasas de interes que se apliquen por la mora no alcanzaren a cubrir el aumento del costo de vida).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En suma, no corresponde la aplicaci\u00f3n de este art\u00edculo previsto para reglar la imposibilidad de repetici\u00f3n de un pariente obligado a otro pariente tambi\u00e9n obligado que no los hubiere prestado; y por ende no se encuentra prohibida\u00a0 la posibilidad de repetici\u00f3n de alimentos de un padre a otro que no los hubiere satisfecho.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ello as\u00ed, pues un progenitor no es pariente del otro progenitor y la norma s\u00f3lo veda la posibilidad de repetici\u00f3n entre parientes, pero no entre padres o terceros no parientes.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><em>Y a\u00fan cuando se interpretase que el concepto pariente del art\u00edculo 371 de la norma fondal hay que relacionarlo con el alimentado y no entre los alimentantes entre s\u00ed, ello no obsta a la soluci\u00f3n que propugno, pues a\u00fan para los sostenedores de tal tesis, queda sin explicaci\u00f3n el porqu\u00e9 aplican este art\u00edculo a una obligaci\u00f3n distinta de aquella para la cual fue previsto.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 5. \u00bfQu\u00e9 puede reclamar el progenitor cumpliente o el tercero que se hizo cargo de la obligaci\u00f3n?<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/strong>La parte de la obligaci\u00f3n alimentaria que le hubiere correspondido satisfacer al incumpliente y \u00e9l pag\u00f3; y s\u00f3lo en la medida de ese pago. Ello as\u00ed, pues en la medida que el progenitor incumpliente hubiere podido pagar y no lo hizo y no pudo el cumpliente cubrir por imposibilidad de recursos, cabr\u00e1 al hijo la indemnizaci\u00f3n correspondiente a t\u00edtulo de da\u00f1os y perjuicios (da\u00f1o material,\u00a0 da\u00f1o moral o p\u00e9rdida de chance); pero no derecho de repetici\u00f3n en cabeza de quien se hizo cargo de la obligaci\u00f3n de otro.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En este punto, no debemos olvidar que la obligaci\u00f3n alimentaria de los padres hacia los hijos es de ambos (art. 265, c\u00f3d. civil).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entonces si uno de los progenitores o un tercero aport\u00f3 el total de la prestaci\u00f3n alimentaria (al menos el total de lo que con sacrificio y la m\u00e1s de las veces priv\u00e1ndose\u00a0 \u00e9l de satisfacer sus propias necesidades), tendr\u00e1 derecho a reclamar lo pagado por \u00e9l y que le correspond\u00eda pagar al incumplidor.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se trata lisa y llanamente del supuesto de pago por tercero (art. 727 del c\u00f3digo civil). All\u00ed se estatuye: &#8220;<em>El pago puede hacerse tambi\u00e9n por un tercero con asentimiento del deudor y aun ignor\u00e1ndolo \u00e9ste, y queda la obligaci\u00f3n extinguida con todos sus accesorios y garant\u00edas. En ambos casos, el que hubiese hecho el pago puede pedir al deudor el valor de lo que hubiese dado en pago. Si hubiese hecho el pago antes del vencimiento de la deuda, s\u00f3lo tendr\u00e1 derecho a ser reembolsado desde el d\u00eda del vencimiento.&#8221;.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Entonces no se advierte imposibilidad legal para que la progenitora o la abuela materna u otro tercero reclamen lo que ellos hubieran pagado extinguiendo la obligaci\u00f3n respecto del hijo, pero haciendo nacer en cabeza de ellos una acci\u00f3n de repetici\u00f3n contra el progenitor deudor para reclamar el valor de lo dado en pago y que a \u00e9l correspond\u00eda abonar.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero -reitero la suerte del recurso qued\u00f3 sellada en este aspecto, sirviendo s\u00f3lo lo dicho para dejar a salvo mi opini\u00f3n sobre el tema- al no haber C., presentado su expresi\u00f3n de agravios y no haberse denunciado en autos que fuera M. quien en parte hubiera solventado los alimentos de la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><span style=\"text-decoration: underline\">TAL MI VOTO<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI \u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en primer t\u00e9rmino por el juez Sosa.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA\u00a0 SEGUNDA\u00a0 CUESTION EL JUEZ\u00a0 SOSA \u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Corresponde estimar parcialmente la apelaci\u00f3n de f. 104 contra la sentencia de fs.\u00a0 95\/98 vta., s\u00f3lo para aumentar el monto resarcitorio del da\u00f1o moral reconocido a favor de L. M., que se fija en $ 12.000. Con costas en c\u00e1mara a la parte apelada en cuanto la apelaci\u00f3n ha sido estimada, pero a cargo de la parte apelante en tanto la apelaci\u00f3n ha sido desestimada (art. 68 c\u00f3d. proc.) y diferimiento aqu\u00ed de la resoluci\u00f3n sobre honorarios (arts. 51 y 31 d-ley 8904\/77).<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">TAL MI VOTO<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION LA JUEZA SCELZO \u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que adhiere al voto que antecede.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION \u00a0EL JUEZ LETTIERI\u00a0 DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que adhiere al voto emitido en primer t\u00e9rmino al ser votada esta cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>CON\u00a0 LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">S E N T E N C I A<\/span><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por\u00a0 lo que resulta del precedente Acuerdo, la C\u00e1mara <strong><span style=\"text-decoration: underline\">RESUELVE<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Estimar parcialmente la apelaci\u00f3n de f. 104 contra la sentencia de fs.\u00a0 95\/98 vta., s\u00f3lo para aumentar el monto resarcitorio del da\u00f1o moral reconocido a favor de L. M., que se fija en $ 12.000. Con costas en c\u00e1mara a la parte apelada en cuanto la apelaci\u00f3n ha sido estimada, pero a cargo de la parte apelante en tanto la apelaci\u00f3n ha sido desestimada y\u00a0 diferimiento aqu\u00ed de la resoluci\u00f3n sobre honorarios.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Reg\u00edstrese.\u00a0 Notif\u00edquese\u00a0\u00a0 seg\u00fan\u00a0\u00a0 corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 \u00falt. p\u00e1rr. CPCC). Hecho, devu\u00e9lvase.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Toribio E. Sosa<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Juez<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Carlos A. Lettieri<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Juez<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Silvia E. Scelzo<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Jueza<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 Juan Manuel Garcia<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Secretario<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n Civil y Comercial Trenque Lauquen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Juzgado de origen: Civil y Comercial 2 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Libro: 42&#8211; \/ Registro: 47 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Autos: &#8220;M., M. D. L. A. C\/ N., M. H. S\/ FILIACION&#8221; Expte.: -88449- \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia\u00a0 de\u00a0 Buenos Aires,\u00a0 a\u00a0 los veintiocho\u00a0 d\u00edas del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2284","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2284","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2284"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2284\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2284"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2284"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2284"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}