{"id":213,"date":"2012-12-04T16:50:07","date_gmt":"2012-12-04T16:50:07","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/?p=213"},"modified":"2012-12-04T16:50:07","modified_gmt":"2012-12-04T16:50:07","slug":"21-08-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/2012\/12\/04\/21-08-12\/","title":{"rendered":"21-08-12"},"content":{"rendered":"<p>C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n Civil y Comercial Trenque Lauquen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p>Juzgado de origen: Juzgado Civil y Comercial 2<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Libro:<\/span> <strong>41<\/strong>&#8211; \/ <span style=\"text-decoration: underline\">Registro:<\/span> 35<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Autos:<\/span><strong> &#8220;DI NUNZIO, DANIEL FRANCISCO c\/ VILLEGAS, LUIS ALBERTO S\/ DA\u00d1OS Y PERJ. USO DE AUTOM.-SIN LESIONES-SIN RESP. ESTADO-&#8220;<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Expte.:<\/span><strong> -88126-<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia\u00a0 de\u00a0 Buenos Aires,\u00a0 a\u00a0 los veinti\u00fan\u00a0 d\u00edas del mes de agosto de dos mil doce, se re\u00fanen en\u00a0 Acuerdo\u00a0 ordinario\u00a0 los jueces\u00a0 de la C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n en lo Civil y Comercial,\u00a0 Silvia\u00a0 E. Scelzo, Toribio E. Sosa y Carlos A. Lettieri,\u00a0 para\u00a0 dictar\u00a0 sentencia\u00a0 en\u00a0 los autos <strong>&#8220;DI NUNZIO, DANIEL FRANCISCO c\/ VILLEGAS, LUIS ALBERTO S\/ DA\u00d1OS Y PERJ. USO DE AUTOM.-SIN LESIONES-SIN RESP. ESTADO-&#8220;<\/strong> (expte. nro. <strong>-88126-<\/strong>), de acuerdo al orden\u00a0 de\u00a0 voto\u00a0 que surge\u00a0 del\u00a0 sorteo\u00a0 de foja 278, plante\u00e1ndose las siguientes cuestiones:<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">PRIMERA<\/span><\/strong>:\u00a0\u00a0 \u00bfSon fundados los recursos de fojas 261 y 264?.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">SEGUNDA<\/span><\/strong>: \u00bfQu\u00e9 pronunciamiento corresponde adoptar?.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA PRIMERA CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>1. <\/strong>Se desprende del relato del actor, que el 27 de julio de 2003, como a las trece treinta horas, circulaba a bordo de su Toyota por la ruta provincial sesenta y cinco, mientras llov\u00eda torrencialmente, a unos setenta metros detr\u00e1s de otro automotor, el cual repentinamente se desplaza hacia la izquierda, adelant\u00e1ndose a una camioneta que se encontraba detenida sobre la ruta, aguardando poder girar a la izquierda para tomar por un camino vecinal. Estando ya muy pr\u00f3ximo y cuando \u00e9l trata de adelantarse, se encuentra con un cami\u00f3n que circulaba en sentido contrario, por lo cual debe frenar y efectuar una brusca maniobra, perdiendo el control y cayendo a la banquina derecha, mojada y barrosa, originando el derrape de la camioneta, que sube nuevamente al asfalto, donde embiste a la Ford que a\u00fan se encontraba detenida sobre la ruta. Todo esto ocurri\u00f3 en pocos segundos (fs. 9, 27\/vta., 49.II y vta., 143; arg. art. 384 del C\u00f3d. Proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El demandado y su aseguradora, aun cuando niegan que la camioneta Ford estuviera detenida sobre el camino, no hacen lo mismo con otros datos que tornan veros\u00edmil ese estado: en particular, que estaba pendiente un giro a la izquierda para tomar un camino lateral, lo que dif\u00edcilmente pueda concebirse sin que el rodado se detenga o -lo que es similar- circule muy lentamente (fs. 69 y 72; arg. arts. 163 inc. 5, segundo p\u00e1rrafo, del C\u00f3d. Proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entonces, filtrando los datos relevantes, tenemos: (a) que a unos setenta metros de distancia pudo ver que el automotor que lo preced\u00eda, se adelantaba a otro que estaba detenido; (b) que\u00a0 -seg\u00fan lo expone- pudo presentir que la detenci\u00f3n de aqu\u00e9l se deb\u00eda a que aguardaba para poder girar a la izquierda, seguramente el paso de otro rodado por la mano contraria; (c) que estando ya muy pr\u00f3ximo ensay\u00f3 adelantarse por la izquierda, pero no pudo por el cami\u00f3n que se acercaba en sentido opuesto; (c) que entonces fren\u00f3 y se desvi\u00f3 hacia su derecha, perdiendo el control y cayendo en la banquina mojada y barrosa, produci\u00e9ndose el derrape de la Toyota, que luego sube a la ruta e impacta contra la pick-up detenida.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Partiendo de esta rese\u00f1a, \u00bfes razonable el reproche que el accionante dirige al demandado, por haberse detenido sobre el camino, un d\u00eda lluvioso, para realizar un\u00a0 giro a la izquierda?. Veamos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por lo pronto, no se puede vacilar en admitir como cosa riesgosa al rodado que detiene o aminora acentuadamente su marcha sobre la ruta, para torcer el rumbo a la izquierda o por otro motivo voluntario y se erige en un obst\u00e1culo para los veh\u00edculos que lo suceden (art. 1113 2do. p\u00e1rrafo, 2da. parte del C\u00f3digo Civil). Pero no puede dejar de contemplarse que, en la cr\u00f3nica del actor, tal detenci\u00f3n no aparece como sorpresiva o repentina, sino m\u00e1s bien apreciable para \u00e9l desde unos setenta metros.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pese a ello, la situaci\u00f3n de Villegas sobre el camino fue irregular. En consonancia, no es impropio imputarle la actitud proscripta por los art\u00edculos 59 inc. 7 y 82 inc. 2 de la ley ya citada. Aunque no con la gravitaci\u00f3n que se le dispensa.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es que, emplazado en el contexto descripto, se avizora como inaceptable que, para el actor, la representaci\u00f3n de encontrarse con otro veh\u00edculo que circulara de frente y le impidiera adelantarse por la izquierda a la camioneta detenida, como seg\u00fan su cr\u00f3nica hab\u00eda visto hacerlo al autom\u00f3vil que circulaba setenta metros delante suyo, excediera el marco de la exigible previsi\u00f3n normal o que el acercamiento de aquel rodado por la mano contraria no le dejara otra opci\u00f3n que bajar a su banquina, barrosa y resbaladiza, facult\u00e1ndolo a imputar todo ello a la contingencia del rodado detenido sobre el lado izquierdo de la ruta, si, precisamente, obrar con previsi\u00f3n en ese escenario de lluvia fuerte, implicaba desde ya desarrollar una marcha precaucional y reducirla\u00a0 al rango que le facultara detener su rodado, al par que se aproximaba a la camioneta detenida, que hab\u00eda podido observar, cuando aquel veh\u00edculo que iba setenta metros delante de \u00e9l la rebasara por la izquierda, antes que atreverse a un manejo de mayor exposici\u00f3n, estando muy cerca de aqu\u00e9lla.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desde este abordaje, m\u00e1s asoma relevante en la factura del siniestro, la\u00a0 maniobra de adelantamiento que estuvo en las miras del actor ejecutar, a despecho de un riesgo previsible, frustrada por la figura del cami\u00f3n acerc\u00e1ndose por la contramano, lo cual desat\u00f3 la pr\u00e1ctica esforzada de frenar y bajar a la banquina barrosa con el resultado de perder el dominio de la Toyota e impactar contra la Ford en el lugar donde esta se hallaba, que la detenci\u00f3n de \u00e9sta sobre la franja izquierda de la ruta,\u00a0 cuando -repito- tal ubicaci\u00f3n, lejos de repentina\u00a0 hab\u00eda sido detectada y la copiosa lluvia propon\u00eda una conducci\u00f3n celosa, t\u00e1cticas prudentes y velocidad apropiada para mantener en ese marco el predominio del automotor, conjurando desplazamientos incontrolables.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con esto se aspira mostrar que si fonde\u00f3 en el desenlace que materializ\u00f3, fue porque -sin descontar enteramente la incidencia de la camioneta detenida sobre el asfalto- el conductor de la Toyota no denot\u00f3 gozar del pleno control del rodado, sea por circular a una velocidad inapropiada a una hip\u00f3tesis de lluvia torrencial, sea por ir a una distancia menor a la aconsejada respecto al veh\u00edculo que lo preced\u00eda, sea porque lo hac\u00eda displicente a las adversidades, desde que no atin\u00f3 a aminorar su marcha de modo tal que le permitiera frenar o ensayar alguna maniobra salvadora de la colisi\u00f3n que finalmente concret\u00f3.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed las cosas, al valorar el cuadro total del comportamiento de todos los protagonistas desde una perspectiva integral, llego a la convicci\u00f3n que en la formaci\u00f3n del resultado da\u00f1oso hubo concurrencia de causas. Por un lado el riesgo significado por la camioneta detenida sobre la ruta. Por el otro, la imprudencia y negligencia del actor, conduciendo como lo hizo. Pero con decisiva preponderancia de esta \u00faltima, por las razones que ya fueron explicadas. Concretamente, aprecio que el hecho del actor desplaz\u00f3 la causalidad derivada del riesgo en un setenta por ciento y, de consiguiente, aminor\u00f3 en la misma proporci\u00f3n la responsabilidad civil del demandado (arg. arts. 1111 y 1113 segunda parte, \u201cin fine\u201d del C\u00f3digo Civil).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por consecuencia, \u00e9ste debe afrontar los da\u00f1os ocasionados al actor en un treinta por ciento de su cotizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con este alcance, prospera -en este tramo-, el recurso del demandado y su aseguradora (fs. 279\/271 vta.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>2. <\/strong>En punto al da\u00f1o emergente, cuestiona el demandado y su aseguradora que se les haya impuesto la carga de probar que no eran de la entidad alegada por la actora, lo que constituye un hecho negativo. Cuando resulta claro que el actor no prob\u00f3 los reclamados.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cierto que fue negada la autenticidad de los presupuestos acompa\u00f1ados y que el actor gastara la suma de $ 7.943 (fs. 59\/vta., <em>in fine<\/em>, 70, primer p\u00e1rrafo, y 73 primer p\u00e1rrafo). No result\u00f3 desconocida, en cambio, la autenticidad de las fotograf\u00edas de fojas 28\/37.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Asimismo,\u00a0 del\u00a0 acta\u00a0 de\u00a0 constataci\u00f3n\u00a0 agregada\u00a0 a\u00a0 fojas 151\/152 -oportunamente ofrecida como prueba y tampoco impugnada- se obtiene que los elementos a cambiar o reparar, del automotor siniestrado, son: capot, \u00f3ptica izquierda, parrilla, paragolpe, guardabarros izquierdo, faro de giro izquierdo, radiador de agua, bater\u00eda, dep\u00f3sito refrigerante de radiador, manguero superior de radiador, encausador de electro ventilador, sirena de alarma, caja de fusilera, spolier de paragolpe, pasarueda izquierdo y faros antiniebla auxiliares. De la misma diligencia surge que se tomaron cinco fotograf\u00edas que se agregan, y que lucen a fojas 153\/155. Advierto que la factura por las fotos fue adverada por quien la otorgara, a fojas 167\/vta.; que el acta notarial fue reconocida por el escribano otorgante, junto con la factura correspondiente (fs. 172\/vta.); que la factura de fojas 159, por un importe de $ 3.428, fue reconocida por quien la expidi\u00f3, a fojas 180\/vta..<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De otro lado, el perito dictamin\u00f3 que los da\u00f1os que se observan en las fotograf\u00edas de fojas 28, 35 y 37, se corresponden con la factura de foja 14,\u00a0 y el precio de los repuestos -por un total de $ 3.977,28- es coherente con los valores de plaza para este tipo de veh\u00edculo (fs. 140\/vta., 221\/222, 233.2\u00ba y vta.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Incluso, el experto postula por este rubro una suma superior a la reclamada por el actor en la demanda: $ 8.308,28, contra $ 7.943.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En suma, no es atribuirle la prueba de un hecho negativo ni alterar la carga de la prueba, si probados los gastos por reparaci\u00f3n por el actor, como resulta de la apreciaci\u00f3n precedente, se pone en cabeza del demandado y su aseguradora ofrecer y producir prueba demostrativa de que los importes deben ser menores, o no responden a los perjuicios causados por el accidente (arg. art. 375 del C\u00f3d. Proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por ello, el recurso de fojas 270\/271 vta., en este aspecto es infundado.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>3. <\/strong>El actor, en su demanda, pidi\u00f3 la citaci\u00f3n en garant\u00eda de la aseguradora del demandado (fs. 50\/vta., VI).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cEl Progreso + Astro Compa\u00f1\u00eda de Seguros S.A.\u201d, contest\u00f3 la citaci\u00f3n, pidiendo el rechazo de la demanda, sin oponer defensas resultantes del contrato de seguro, que denotaran que no exist\u00eda la cobertura o la limitaci\u00f3n que esta ten\u00eda (fs. 69\/70vta.; arg. art. 56 de la ley 17.418).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En consonancia, al dictar sentencia en la causa, debi\u00f3 contemplarse la situaci\u00f3n de la citada en garant\u00eda, lo cual fue omitido, como puntualiza el recurrente de fojas 274.II.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Solicitado el respectivo pronunciamiento, en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 273 del C\u00f3d. Proc., es competencia de esta alzada decidir sobre el punto, estableciendo que la aseguradora citada en garant\u00eda deber\u00e1 responder en los t\u00e9rminos de los art\u00edculos 109, 110, 116 y concs. de la ley 17.418.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En esto procede el recurso del accionante.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>4. <\/strong>He dicho antes de ahora (ver, sent. del 02-05-12, \u201cSanturr\u00f3n, Oscar Alberto c\/ Cabrera, Eduardo Omar s\/ Da\u00f1os y Perjuicios\u201d, L. 41 R.16; \u00eddem, 20-06-11, \u201cSchiavi, Carlos Alberto c\/ Garc\u00eda, Ricardo Ruben y otros s\/ da\u00f1os y perjuicios\u201d,\u00a0 L.40 R.17; ; \u00eddem, 14-03-11, &#8220;Vidal, Laura c\/ Becerra, Mar\u00eda Isabel y otros s\/ Da\u00f1os y perjuicios&#8221;, L.40 R.05; adem\u00e1s, esta c\u00e1mara: 31-08-10, &#8220;Larroude, Adriana E. y otro c\/ Cereigido, Jos\u00e9 Luis y otra s\/ Da\u00f1os y perjuicios&#8221;, L.39 R.31; \u00eddem, 16-06-10, &#8220;Gait\u00e1n, Omar A. y otra c\/ Cl\u00ednica Privada Orellana y otros s\/ da\u00f1os y perjuicios&#8221;, L.39 R.24; entre varias otras), que &#8220;&#8230;<em>no obstante los esfuerzos argumentativos que pudieran efectuar los interesados, cabe recordar que es constitucionalmente obligatorio para los jueces inferiores de esta provincia, ajustarse a la doctrina legal proveniente de la Suprema Corte de Justicia, m\u00e1s all\u00e1 de su m\u00e9rito, oportunidad o conveniencia (art. 161 inc. 3, ap. a, de la Constituci\u00f3n de la Provincia de Buenos Aires)&#8221; y que &#8220;&#8230;(ello) es el resultado de la funci\u00f3n de la Corte como \u00f3rgano judicial de casaci\u00f3n, cuya t\u00e9lesis -por lo menos una de sus facetas- gobernada por los principios rectores de la seguridad jur\u00eddica y la igualdad ante la ley-, consiste en uniformar la jurisprudencia. Prop\u00f3sito que se ver\u00eda frustrado si cada \u00f3rgano jurisdiccional pudiera apartarse libremente de la interpretaci\u00f3n brindada por aquel tribunal cimero\u2026&#8221;, quien fij\u00f3 la tasa de inter\u00e9s aplicable en materia de casos como el presente es la determinada en la sentencia recurrida, es decir, la tasa de inter\u00e9s pasiva del Banco de la Provincia de Buenos Aires &#8230;&#8221; (S.C.B.A., C99805, sent. del 11-05-11, C99805, &#8220;P\u00e1ez, N\u00e9stor Argentino y otros c\/ Bernardello, Paola y otra s\/ Da\u00f1os y perjuicios&#8221;, cuyo texto completo puede leerse en el sistema inform\u00e1tico Juba en l\u00ednea).<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ende, en tanto la interpretaci\u00f3n obligatoria generada por la m\u00e1xima instancia provincial no cambie en esta cuesti\u00f3n, la tasa a aplicar en la especie ser\u00e1 la pasiva que pague el Banco de la Provincia de Buenos Aires en sus dep\u00f3sitos a treinta d\u00edas vigente durante los distintos per\u00edodos comprendidos (art. 622 del C\u00f3digo Civil).<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Recientemente, en una causa por da\u00f1os y perjuicios, la Suprema Corte, ratific\u00f3 esta doctrina tocante a que a partir del primero de abril de 1991, los intereses moratorios deben ser liquidados exclusivamente sobre el capital, con arreglo a la tasa que pague el Banco de la Provincia de Buenos Aires en sus dep\u00f3sitos a treinta d\u00edas, vigente al inicio de cada uno de los per\u00edodos comprendidos y, por aquellos d\u00edas que no alcancen a cubrir el lapso se\u00f1alado el c\u00e1lculo ser\u00e1 diario con igual tasa (C. 109.554, \u201cMorinigo, Cintia Elizabeth contra Vera, Armando Gerardo y otro. Da\u00f1os y perjuicios\u201d y su acumulada: \u201cBorda, Juan Carlos contra Vera, Armando Gerardo y otro. Da\u00f1os y Perjuicios\u201d, sent. del 9 de mayo de 2012). Sin dejar espacio para excepciones fundadas en el destino comercial del veh\u00edculo accidentado.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ello autoriza a declarar improcedente el agravio de la actora, tal como fue postulado a fojas 274\/vta..II).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>5. <\/strong>Por lo expuesto, si este voto es compartido, corresponder\u00e1: (a) hacer lugar parcialmente al recurso articulado a fojas 261, atribuyendo la causalidad del siniestro de la especie, en un setenta por ciento al actor y en un treinta por ciento al demandado, debiendo \u00e9ste afrontar la indemnizaci\u00f3n de los da\u00f1os reconocidos, en esa proporci\u00f3n, rechaz\u00e1ndolo en lo dem\u00e1s. Manteniendo las costas de primera instancia como fueron all\u00ed impuestas e imponiendo las de la alzada en un setenta por ciento a cargo del apelado y en un treinta por ciento a cargo del apelante, por medir en igual proporci\u00f3n, aproximadamente, la porci\u00f3n en que prospera y se desestima el recurso mencionado (arts. 68, segunda parte y 274 del C\u00f3d. Proc.); (b) hacer lugar al recurso de fojas 264, solamente en cuanto se suple, a solicitud del recurrente,\u00a0 la omisi\u00f3n en que incurriera la sentencia de primera instancia, estableciendo que la aseguradora citada en garant\u00eda deber\u00e1 responder en los t\u00e9rminos de los art\u00edculos 109, 110, 116 y concs. de la ley 17.418 y desestim\u00e1ndolo en lo restante. Con costas de esta instancia por su orden, por cuanto en el aspecto en que prospera no hubo resistencia de los apelados (arg. art. 68, segunda parte, del C\u00f3d. Proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><span style=\"text-decoration: underline\">ASI LO VOTO<\/span><\/strong>.<strong><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION \u00a0EL JUEZ SOSA DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que por compartir sus fundamentos, adhiere al voto que antecede.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION LA JUEZA SCELZO \u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en primer t\u00e9rmino.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA\u00a0 SEGUNDA\u00a0 CUESTION EL JUEZ LETTIERI \u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Corresponde:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (a) Hacer lugar parcialmente al recurso articulado a fojas 261, atribuyendo la causalidad del siniestro de la especie, en un setenta por ciento al actor y en un treinta por ciento al demandado, debiendo \u00e9ste afrontar la indemnizaci\u00f3n de los da\u00f1os reconocidos, en esa proporci\u00f3n, rechaz\u00e1ndolo en lo dem\u00e1s. Manteniendo las costas de primera instancia como fueron all\u00ed impuestas e imponiendo las de la alzada en un setenta por ciento a cargo del apelado y en un treinta por ciento a cargo del apelante, por medir en igual proporci\u00f3n, aproximadamente, la porci\u00f3n en que prospera y se desestima el recurso mencionado (arts. 68, segunda parte y 274 del C\u00f3d. Proc.);<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (b) Hacer lugar al recurso de fojas 264, solamente en cuanto se suple, a solicitud del recurrente,\u00a0 la omisi\u00f3n en que incurriera la sentencia de primera instancia, estableciendo que la aseguradora citada en garant\u00eda deber\u00e1 responder en los t\u00e9rminos de los art\u00edculos 109, 110, 116 y concs. de la ley 17.418 y desestim\u00e1ndolo en lo restante. Con costas de esta instancia por su orden, por cuanto en el aspecto en que prospera no hubo resistencia de los apelados (arg. art. 68, segunda parte, del C\u00f3d. Proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (c) Diferir\u00a0 aqu\u00ed\u00a0 la resoluci\u00f3n sobre honorarios (arts. 51 y 31 d-ley 8904\/77).<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">TAL MI VOTO<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que por compartir sus fundamentos, adhiere al voto que antecede.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION LA JUEZA SCELZO\u00a0 DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en primer t\u00e9rmino al ser votada esta cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>CON\u00a0 LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">S E N T E N C I A<\/span><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por\u00a0 lo que resulta del precedente Acuerdo, la C\u00e1mara <strong><span style=\"text-decoration: underline\">RESUELVE<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (a) Hacer lugar parcialmente al recurso articulado a fojas 261, atribuyendo la causalidad del siniestro de la especie, en un setenta por ciento al actor y en un treinta por ciento al demandado, debiendo \u00e9ste afrontar la indemnizaci\u00f3n de los da\u00f1os reconocidos, en esa proporci\u00f3n, rechaz\u00e1ndolo en lo dem\u00e1s. Manteniendo las costas de primera instancia como fueron all\u00ed impuestas e imponiendo las de la alzada en un setenta por ciento a cargo del apelado y en un treinta por ciento a cargo del apelante.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (b) Hacer lugar al recurso de fojas 264, solamente en cuanto se suple, a solicitud del recurrente,\u00a0 la omisi\u00f3n en que incurriera la sentencia de primera instancia, estableciendo que la aseguradora citada en garant\u00eda deber\u00e1 responder en los t\u00e9rminos de los art\u00edculos 109, 110, 116 y concs. de la ley 17.418 y desestim\u00e1ndolo en lo restante. Con costas de esta instancia por su orden.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (c) Diferir\u00a0 aqu\u00ed\u00a0 la resoluci\u00f3n sobre honorarios.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Reg\u00edstrese.\u00a0 Notif\u00edquese\u00a0\u00a0 seg\u00fan\u00a0\u00a0 corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 \u00falt. p\u00e1rr. CPCC). Hecho, devu\u00e9lvase.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Silvia Ethel Scelzo<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Jueza<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0Toribio E. Sosa<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Juez<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Carlos A. Lettieri<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Juez<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mar\u00eda Fernanda Ripa<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Secretar\u00eda<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n Civil y Comercial Trenque Lauquen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Juzgado de origen: Juzgado Civil y Comercial 2 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Libro: 41&#8211; \/ Registro: 35 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Autos: &#8220;DI NUNZIO, DANIEL FRANCISCO c\/ VILLEGAS, LUIS ALBERTO S\/ DA\u00d1OS Y PERJ. USO DE AUTOM.-SIN LESIONES-SIN RESP. ESTADO-&#8220; Expte.: -88126- \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-213","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/213","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=213"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/213\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=213"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=213"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=213"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}