{"id":2120,"date":"2013-05-14T16:07:32","date_gmt":"2013-05-14T16:07:32","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/?p=2120"},"modified":"2013-05-14T16:07:32","modified_gmt":"2013-05-14T16:07:32","slug":"fecha-del-acuerdo-07-05-13-danos-y-perjuicios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/2013\/05\/14\/fecha-del-acuerdo-07-05-13-danos-y-perjuicios\/","title":{"rendered":"Fecha del Acuerdo: 07-05-13. Da\u00f1os y perjuicios."},"content":{"rendered":"<p>C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n Civil y Comercial Trenque Lauquen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p>Juzgado de origen: Civil y Comercial 2<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Libro:<\/span> <strong>42<\/strong>&#8211; \/ <span style=\"text-decoration: underline\">Registro:<\/span> 36<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Autos:<\/span><strong> &#8220;DRUILLE, JUAN CARLOS c\/ RODRIGUEZ, ADOLFO OSCAR P. y otros S\/ DA\u00d1OS Y PERJ.-RESP.EST.-POR USO DE AUTOMOTOR(SIN LESIONES)&#8221;<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Expte.:<\/span><strong> -88470-<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia\u00a0 de\u00a0 Buenos Aires,\u00a0 a\u00a0 los siete \u00a0\u00a0d\u00edas del mes de mayo de dos mil trece, se re\u00fanen en\u00a0 Acuerdo\u00a0 ordinario\u00a0 los jueces\u00a0 de la C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n en lo Civil y Comercial,\u00a0 Toribio E. Sosa,\u00a0 Carlos A. Lettieri y Silvia\u00a0 E. Scelzo,\u00a0 para\u00a0 dictar\u00a0 sentencia\u00a0 en\u00a0 los autos <strong>&#8220;DRUILLE, JUAN CARLOS c\/ RODRIGUEZ, ADOLFO OSCAR P. y otros S\/ DA\u00d1OS Y PERJ.-RESP.EST.-POR USO DE AUTOMOTOR(SIN LESIONES)&#8221;<\/strong> (expte. nro. <strong>-88470-<\/strong>), de acuerdo al orden\u00a0 de\u00a0 voto\u00a0 que surge\u00a0 del\u00a0 sorteo\u00a0 de f. 570, plante\u00e1ndose las siguientes cuestiones:<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">PRIMERA<\/span><\/strong>:\u00a0\u00a0 \u00bfes\u00a0\u00a0 procedente\u00a0\u00a0 la\u00a0\u00a0 apelaci\u00f3n\u00a0 de\u00a0 f. 546 contra la sentencia de fs. 540\/543? .<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">SEGUNDA<\/span><\/strong>: \u00bfqu\u00e9 pronunciamiento corresponde emitir?.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA PRIMERA CUESTION EL JUEZ SOSA \u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1- No est\u00e1 en discusi\u00f3n que el d\u00eda 14\/11\/2005, entre las 8 y las 9 hs., Druille conduc\u00eda una camioneta Toyota en direcci\u00f3n 30 de Agosto -&gt; La Carreta, mientras que en direcci\u00f3n contraria avanzaba una dotaci\u00f3n de 3 camiones con sendos acoplados (absol. de Druille a posic. 1, fs. 354\/355; pericia mec\u00e1nica: punto 1 parte actora, a f. 457 vta.; arts. 421 y 474 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Est\u00e1 probado que el camino por el que transitaban era de tierra y angosto, y que, por la sequ\u00eda, los veh\u00edculos levantaban mucho polvo dej\u00e1ndolo en suspensi\u00f3n, fen\u00f3meno agravado en el lugar del hecho por el efecto caj\u00f3n debido a la arboleda situada en ambos laterales (absol. de Druille a posic. 2, 4 y 5, fs. 354\/355;\u00a0 atestaciones de Mateos -resp. a preg. 4, fs. 427\/vta.- y de Harry -resp. a preg. 3, f. 428-; dictamen pericial: punto 3 parte demandada, \u00faltimo p\u00e1rrafo, f. 459; arts. 421, 456 y 474 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hasta all\u00ed llegan las coincidencias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2- Seg\u00fan Druille -y aqu\u00ed comienza la divergencia entre las dos versiones que se disputan la \u201cverdad\u201d- se cruz\u00f3 normalmente con los dos primeros de los 3 camiones y el choque se produjo al invadir su mano el tercer cami\u00f3n al intentar sobrepasar al segundo\u00a0 (causa penal: f. 61;\u00a0 causa civil: demanda -ap. III p\u00e1rrafo 5\u00b0, f. 140-;\u00a0 absol. de Druille a posic. 4, fs. 354\/355;\u00a0 impugnaci\u00f3n de dictamen pericial -ap. I.I. p\u00e1rrafo 3\u00b0 a f. 473; f. 473 vta. <em>in fine<\/em>).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No obstante, esa tesis se contrapone con la de los choferes de los otros dos\u00a0 camiones de la caravana, para quienes Druille choc\u00f3 con el\u00a0 segundo cami\u00f3n de la hilera -manejado por Rodr\u00edguez-\u00a0 y no con el tercero: Harry dice que iba \u00faltimo y que se dio cuenta del choque al\u00a0 llegar al lugar en que se hab\u00eda producido, mientras que Mateos -que est\u00e1 fuera de cuesti\u00f3n que iba en primer lugar- dice que se enter\u00f3 del choque porque Harry le avis\u00f3 por tel\u00e9fono, as\u00ed que tuvo que retroceder (causa penal: fs. 32\/33 vta.; causa civil: atestaciones de Mateos -resp. a preg. 2, f. 427- y de Harry -resp. a preg. 2, f. 428-).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed, si seg\u00fan Druille el segundo cami\u00f3n circulaba a una distancia prudente del primero y lo cruz\u00f3 normalmente (absol. a posic. 4, f. 355), entonces no pudo chocar contra ese segundo cami\u00f3n como lo afirman los testigos: o Druille est\u00e1 equivocado en su relato -acaso por el trauma del accidente-\u00a0 o han mentido\u00a0 los testigos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De cualquier manera, esa aparente inconsistencia en el relato de Druille no advierto que sea un dato del todo relevante para destramar c\u00f3mo sucedieron los hechos, pues lo que interesa es reconstruir qu\u00e9 fue lo que pas\u00f3 entre la camioneta y el cami\u00f3n siniestrados, y no si ese cami\u00f3n era el segundo o el tercero del t\u00e1ndem: al fin y al cabo, bien pudo existir la maniobra que Druille atribuye al cami\u00f3n con el que colision\u00f3, haya sido el tercero -como \u00e9l lo cree-\u00a0 o el segundo -como lo afirman los testigos-.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3- Sostuvo el perito penal que el choque se produjo\u00a0 por haber invadido la camioneta el carril de circulaci\u00f3n del cami\u00f3n (causa de ese fuero, f. 77 vta. conclusion).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aqu\u00ed, en sede civil, el perito dio magnitud concreta a esa invasi\u00f3n: 40 cm (ver f. 459). Pero, \u00bfc\u00f3mo calcul\u00f3 esa distancia el perito civil?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se bas\u00f3 en el croquis obrante a f. 3 y en el plano de f. 73 de la causa penal: por un lado,\u00a0 seg\u00fan\u00a0 el plano el camino de tierra tiene un ancho de 7 metros y por otro lado, seg\u00fan el croquis, la\u00a0 marca\u00a0 del lugar donde se habr\u00eda producido la colisi\u00f3n est\u00e1 a\u00a0 3,90 m del borde correspondiente a la mano de la camioneta, ergo si 3,50 m es la mitad del camino y si la marca est\u00e1 a 3,90 m contados desde el borde del carril de la camioneta, se infiere que la marca del lugar del impacto est\u00e1 40 cm dentro del carril del cami\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero, \u00bfme pregunto? \u00bfC\u00f3mo est\u00e1n medidos esos 7 metros con tanta precisi\u00f3n? Observando las fotos agregadas a la causa penal (ib\u00eddem, fs. 18\/21 y 42\/46) se advierte en el centro del camino un gran predominio de tierra, pero, hacia los laterales, se percibe la presencia de pasto que torna bastante difusa la delimitaci\u00f3n exacta de\u00a0 l\u00edneas o bordes laterales desde y hasta los cuales medir.\u00a0 \u00bfY las cunetas que aparecen dibujadas en el plano de f. 73 a los costados del camino? En una \u00e9poca de sequ\u00eda \u00bferan tan profundas como para no permitir su utilizaci\u00f3n, por un cami\u00f3n o por una camioneta,\u00a0 al menos para prevenir un choque o para evitarlo in extremis? De las fotos disponibles no parece que las cunetas sean tan inabordables.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Creo que si el impacto se produjo donde consta la cruz individualizada con un\u00a0 (3) en el croquis de f. 3,\u00a0 o con un garabato se\u00f1alizado con la voz marca en el plano de f. 73 (ambas constancias de la causa penal),\u00a0 entonces <em>el choque virtualmente se produjo en el centro de la calzada<\/em>, acaso no un centro milim\u00e9tricamente preciso, pero un centro f\u00edsico aproximado tan precisable como es posible conforme la naturaleza del camino.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Centro f\u00edsico no milim\u00e9trico y s\u00ed aproximado\u00a0 en el que ninguno de los dos rodados debi\u00f3 incursionar: si sus conductores se hubieran ce\u00f1ido a sus respectivas derechas, los rodados no habr\u00edan podido encontrarse all\u00ed.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfY por qu\u00e9 se encontraron all\u00ed, en vez de conservar cada uno su derecha?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Estimo -y es hecho notorio para quienes solemos manejar en caminos polvorientos como los de esta zona en tiempos de seca-\u00a0 que el polvo en suspensi\u00f3n que dej\u00f3 al pasar al menos uno de los camiones del convoy (absol. de Druille a posic. 2, 4 y 5, fs. 354\/355), tuvo que recortar la visibilidad de los conductores del cami\u00f3n y de la camioneta, pudi\u00e9ndoles hacer perder transitoriamente los puntos de referencia, m\u00e1xime, insisto, en un camino de tierra\u00a0 con difusas referencias (art. 384 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Insisto, ninguno de los dos veh\u00edculos debi\u00f3 estar all\u00ed donde ocurri\u00f3 el choque, debiendo (y pudiendo) estar ambos m\u00e1s a su derecha.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por fin,\u00a0 no est\u00e1 probado que el cami\u00f3n hubiera estado donde se produjo el choque por querer sobrepasar al cami\u00f3n que lo preced\u00eda (art. 375 c\u00f3d. proc.) y, antes bien, si algo se ha evidenciado es que la distancia entre los 3 camiones en fila era de m\u00e1s de\u00a0 1000 metros (causa penal, atestaciones de Harry y Mateos, fs. 32\/33 vta.; arts. 374 y 456 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4- Si el cami\u00f3n y la camioneta hubieran conservado bien su derecha, no\u00a0 se habr\u00edan topado sobre el centro aproximado del camino de tierra.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ese es la conclusi\u00f3n dirimente, a mi modo de ver, y no tanto as\u00ed la forma c\u00f3mo se produjo el impacto.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De hecho, el impacto pudo producirse por iniciativa de la camioneta o por iniciativa del cami\u00f3n, pero eso no quita que ninguno de los dos debi\u00f3 estar en el centro del camino de tierra: pudo ser que la camioneta oblicuamente fuera a dar contra el acoplado, como pudo ser que el camionero Rodr\u00edguez\u00a0 hubiera hecho una maniobra volanteando hacia su derecha no haciendo as\u00ed m\u00e1s que provocar que el acoplado -antes de alinearse con el cami\u00f3n-\u00a0 chocara a la camioneta, o las dos maniobras a la vez.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Machaco: circulando prolijamente cada uno extremando su derecha, de ninguna forma el accidente se habr\u00eda producido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 5- As\u00ed las cosas, aprecio que medi\u00f3 culpa concurrente en la causaci\u00f3n del hecho, la que no veo c\u00f3mo pudiera ser distribuida de otra forma que no sea un 50% en cabeza de cada conductor (arts. 512, 1109 y 1111 c\u00f3d. civ.).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 6-\u00a0 Desde luego que corresponde revocar parcialmente la sentencia apelada, en funci\u00f3n de la culpa concurrente del conductor del cami\u00f3n -Adolfo Oscar Primitivo Rodr\u00edguez-, lo que justifica un pronunciamiento condenatorio a su respecto en reemplazo del absolutorio de primera instancia (art. 1109 c\u00f3d. civ.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La condena tambi\u00e9n debe alcanzar:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 a-\u00a0 a los responsables objetivos en tanto\u00a0 due\u00f1os o guardianes del acoplado (Carlos Alberto Abbiate, Juan Jos\u00e9 Abbiate y \u201cAbbiate Carlos Alberto-Abbiate Juan Jos\u00e9 S.H.\u201d: causa civil ver\u00a0 III.1 a f. 160 vta. y VII.b a f. 163, y\u00a0\u00a0 causa penal ver f. 53), respecto de los cuales no se ha ni aducido ni probado que Rodr\u00edguez sea un tercero por el cual\u00a0 no deban responder (art 1113 p\u00e1rrafo 2\u00b0 parte 2\u00aa c\u00f3d. civ.);<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 b- a la aseguradora citada en garant\u00eda, en la medida del seguro, para mantener indemne(s) a su(s) asegurado(s)\u00a0 (ver fs. 211\/vta. y 231; arts. 109, 118 y concs. ley 17418).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero, \u00bfdebe ingresar ahora la c\u00e1mara a analizar otros aspectos de la causa, que no fueron objeto de ninguna decisi\u00f3n en primera instancia, en raz\u00f3n de haber quedado desplazados como consecuencia de haberse\u00a0 desestimado absoluta y tempranamente la pretensi\u00f3n actora ya en el \u00e1mbito del <em>an debeatur<\/em>?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Concretamente, \u00bfdebe analizarse aqu\u00ed y ahora lo concerniente al <em>quantum debeatur<\/em> de la pretensi\u00f3n de Druille contra los reci\u00e9n nombrados?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si as\u00ed lo hiciera la c\u00e1mara, para expedirse sobre la existencia y monto de los da\u00f1os, privar\u00eda sobre esos \u00edtems a los interesados de la\u00a0 doble instancia ordinaria garantizada por la ley procesal (arg. arts. 242.1 y 494 p\u00e1rrafo 2\u00ba c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No es prurito formal, porque si esta c\u00e1mara actuara como \u00f3rgano de instancia ordinaria \u00fanica sobre la existencia y monto de los da\u00f1os, los recursos extraordinarios posteriores no garantizar\u00edan a las partes\u00a0 chance de revisi\u00f3n amplia en cuestiones de hecho y prueba, fuera de las restringidas hip\u00f3tesis pretorianas de absurdo o arbitrariedad en la Corte local y federal respectivamente.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si esta c\u00e1mara fallase ahora sobre la existencia y monto de los da\u00f1os, \u201ccondenar\u00eda\u201d adicionalmente a cualquiera de las partes que resultare perjudicada por la sentencia a forzar contra natura los embates extraordinarios, obligando en todo caso primeramente a la Suprema Corte provincial a estirar el alcance de su poder revisor a cuestiones de hecho y prueba sin configuraci\u00f3n de\u00a0 absurdo, para poder cumplir adecuadamente as\u00ed el Poder Judicial provincial con el est\u00e1ndar de la doble instancia garantizado en el art. 8.2.h del Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica (art. 75 inc. 22 Const. Nac.). Forzar contra natura el alcance de los recursos extraordinarios no es la forma id\u00f3nea de desarrollar las posibilidades de recurso judicial seg\u00fan lo edicta el art. 25.2.b del Pacto.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No es ocioso hacer notar que ese Pacto regional, seg\u00fan las condiciones de su\u00a0 vigencia (p\u00e1rrafo 2\u00ba del inc. 2 del art. 75 de la Const. Nac.),\u00a0 indica que la Corte Interamericana de Derechos Humanos con sede en Costa Rica es int\u00e9rprete final de dicha carta internacional (arts. 62.3 y 64).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y bien, la Corte Interamericana en los casos \u201cBaena\u201d (sent. del 2\/2\/2001) y \u201cBroenstein\u201d (6\/2\/2001), ha establecido que las garant\u00edas m\u00ednimas del art. 8.2 del Pacto -entre ellas la doble instancia del inciso h- no s\u00f3lo se aplican al fuero penal, sino tambi\u00e9n para la determinaci\u00f3n de los derechos y obligaciones de orden civil, laboral, fiscal o de cualquier otro car\u00e1cter (cits. por\u00a0 C\u00e1m. Apel. Civ. y Com. Mar del Plata, sala II, en autos \u201cP.S.G.R\u201d, sent. del 12-4-2007, pub. en LLBA 2007 agosto p\u00e1g. 808, JA 2008-I-745).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por ello, aprecio que sobre la existencia y monto de los da\u00f1os deber\u00eda expedirse primeramente el juzgado.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ello no constituir\u00eda reenv\u00edo para que se vuelva a decidir v\u00e1lidamente sobre aquello que fuera decidido inv\u00e1lidamente por el juzgado: aqu\u00ed lisa y llanamente no existe decisi\u00f3n alguna, v\u00e1lida o no,\u00a0 sobre la existencia y monto de los da\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tampoco se tratar\u00eda de que la c\u00e1mara pudiera y debiera suplir las omisiones de la sentencia de primera instancia (art. 273 c\u00f3d. proc.), porque no hay tales sino cuestiones l\u00f3gicamente desplazadas, a las que intencionalmente no lleg\u00f3 a referirse el juzgado por no haber tenido necesidad de hacerlo seg\u00fan su criterio en torno al <em>an debeatur<\/em>.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tampoco es el caso de la llamada apelaci\u00f3n adhesiva, porque no se trata de cuestiones abordadas y desestimadas en la sentencia apelada que los demandados\u00a0 no pudieron apelar por resultar vencedores en primera instancia, de modo que la c\u00e1mara debiera expedirse sobre esas cuestiones al\u00a0 revocar esa sentencia\u00a0 en virtud de la apelaci\u00f3n de Druille\u00a0 (cfme. Palacio, Lino E. \u201cDerecho Procesal Civil\u201d, Ed. Abeledo-Perrot, Bs.As., 1975, t.V, p\u00e1g. 465).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se trata de un cap\u00edtulo\u00a0 subordinado pero separable del <em>an<\/em> <em>debeatur<\/em>, como el <em>quantum debeatur<\/em>.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La \u201cdoctrina\u201d de la apelaci\u00f3n impl\u00edcita, seg\u00fan la cual las cuestiones o defensas introducidas oportunamente por una parte, no consideradas por el fallo de primera instancia en decisi\u00f3n favorable a sus intereses, quedan impl\u00edcitamente sometidas al tribunal de alzada y debe abordarlas cuando ante la apelaci\u00f3n de la contraria revoca aquella decisi\u00f3n, ha sido aplicada aqu\u00ed\u00a0 al realizarse un an\u00e1lisis amplio y abarcador de todo lo concerniente a las cuestiones o defensas introducidas en derredor del <em>an debeatur <\/em>\u00a0entre la actora y los demandados,\u00a0 pero llevar esa \u201cdoctrina\u201d m\u00e1s all\u00e1 del\u00a0 l\u00edmite del <em>an debeatur<\/em>\u00a0 entre la actora y los demandados, para abarcar lo concerniente a la existencia y monto de los da\u00f1os, importar\u00eda conculcar la garant\u00eda de la doble instancia prevista por la ley procesal y\u00a0 entronizada en\u00a0 rango constitucional por\u00a0 el art. 8.2.h de la Convenci\u00f3n Americana\u00a0 sobre Derechos Humanos, todo seg\u00fan la interpretaci\u00f3n de la Corte Interamericana (art. 31 Const.Nac.; 171 Const.Pcia.Bs.As.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No obstante, siendo \u201cdoctrina legal\u201d, anterior y posterior a la constitucionalizaci\u00f3n del Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica, que las cuestiones o defensas introducidas oportunamente por una parte, no consideradas por el fallo de primera instancia en decisi\u00f3n favorable a sus intereses, quedan impl\u00edcitamente sometidas al tribunal de alzada y debe abordarlas cuando ante la apelaci\u00f3n de la contraria revoca aquella decisi\u00f3n (entre otros: SCBA, Ac 44813 S 10-12-1991 \u201cS\u00e1nchez, Jos\u00e9 D. F. y Graciela Mar\u00eda Balletro c\/ Scacheri, Osvaldo y Soto, Violinda s\/ Da\u00f1os y perjuicios\u201d; SCBA, C 102847 S 3-11-2010,\u00a0 \u201cEscobar, Abelardo c\/ Consorcio de copropietarios de Edificio de calle 2 n\u00famero 877 y otro s\/ Da\u00f1os y perjuicios\u201d; ver JUBA en l\u00ednea buscando con las voces apelaci\u00f3n * impl\u00edcita), dejando a salvo la opini\u00f3n vertida pasar\u00e9 a desarrollar los aspectos no considerados por el fallo de primera instancia (arts. 34.5.e\u00a0 y 279 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7- Da\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Como consecuencia del accidente Druille present\u00f3 politraumatismo, con fractura hundimiento de hemot\u00f3rax izquierdo, hemoneumot\u00f3rax y fractura expuesta de h\u00famero con fractura cerrada de radio izquierdo, hemoperitoneo con traumatismo espl\u00e9nico y desgarro de ligamento hep\u00e1tico.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ingres\u00f3 al hospital municipal de Trenque Lauquen el d\u00eda 14\/11\/05, donde fue intervenido quir\u00fargicamente y permaneci\u00f3 hasta el 16\/12\/05.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El 14\/2\/06 fue reinternado en hospital municipal de Trenque Lauquen por cuadro de trombosis venosa profunda de ambos miembros inferiores, siendo derivado al sanatorio Otamendi y Miroli S.A. de la ciudad de Buenos Aires, donde estuvo hasta el 28\/2\/06.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En Trenque Lauquen realiza tratamiento de rehabilitaci\u00f3n de su lesi\u00f3n neuronal, hasta que se programa cirug\u00eda de transferencia tendinosa, que es realizada en sanatorio Medicus el 25\/7\/06, siendo dado de alta el 26\/7\/06.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Debi\u00f3 continuar con rehabilitaci\u00f3n posterior.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esa s\u00edntesis surge del dictamen pericial m\u00e9dico (fs. 475\/476) y de las histor\u00edas cl\u00ednicas obrantes a fs. 250\/312, 367\/381 y 382\/417 (arts. 384, 385 y sgtes. y 474 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.1. Gastos de atenci\u00f3n m\u00e9dica (hasta la demanda).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por este rubro han\u00a0 sido reclamados $ 200.000 -con la f\u00f3rmula \u201co lo que en m\u00e1s o en menos resulte de la prueba a producirse\u201d-,\u00a0 en los siguientes t\u00e9rminos (ver V.IV, a f. 143):<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 a- referencia general a \u201cdiversas pr\u00e1cticas m\u00e9dicas\u201d (tales como consultas, estudios, radiograf\u00edas, kinesiolog\u00eda y rehabilitaci\u00f3n), <em>cuyos recibos no se conservan;<\/em><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 b- sumario de un fallo que aboga por la concesi\u00f3n de indemnizaci\u00f3n aun cuando no se conservaran los comprobantes, seg\u00fan prudente arbitrio judicial;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 c- se\u00f1alamiento del car\u00e1cter marcadamente oneroso de esas erogaciones, m\u00e1xime en el caso de estudios que demandan aparatolog\u00eda de alta complejidad.<\/p>\n<p>Es decir, el demandante no reclam\u00f3 indemnizaci\u00f3n -y entonces, por congruencia, no puede serle concedida, art. 34.4 c\u00f3d. proc.-\u00a0 por las \u201cdiversas pr\u00e1cticas m\u00e9dicas\u201d (tales como consultas, estudios, radiograf\u00edas, kinesiolog\u00eda y rehabilitaci\u00f3n), <em>cuyos recibos s\u00ed obtuvo, conserv\u00f3 y agreg\u00f3 a la causa<\/em>, sino por aquellas respecto de las cuales sus \u201crecibos no se conservan\u201d.<\/p>\n<p>Eso no debiera sorprender, dado que consigui\u00f3 parte de la\u00a0 atenci\u00f3n m\u00e9dica en un hospital p\u00fablico -el municipal de Trenque Lauquen- y porque surge de autos que cont\u00f3 con la cobertura de una empresa de medicina prepaga (Medicus; ver fs. 251 y 367).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es cierto que no se ha probado puntualmente ni la existencia ni el monto de ninguna pr\u00e1ctica m\u00e9dica cuyo recibo no se hubiera conservado y que no hubiera sido cubierta por la prepaga, pero no lo es menos\u00a0 que la experiencia indica que las\u00a0 obras sociales o empresas de medicina prepaga suelen\u00a0 no cubrir todas ni \u00edntegramente las erogaciones ocasionadas a la v\u00edctima para su cura y recuperaci\u00f3n, siendo principio recibido que los gastos m\u00e9dicos y de farmacia no exigen necesariamente la prueba acabada de su existencia si de las pruebas adjuntadas, especialmente del informe pericial, surgen las lesiones experimentadas y el tratamiento a que fuera sometido el damnificado -como en el caso- (cfme. CATLauquen Civ. y Com., `Garc\u00eda vs. Massola&#8217;, sent. del 23\/11\/93, Lib. 22, reg. 169; \u00eddem, `Pernas vs. Hernandez&#8217;, sent. del 27\/10\/94, Lib. 23, reg. 175; etc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Acudiendo entonces al arbitrio del art. 165 p\u00e1rrafo 3\u00b0 CPCC, considero equitativa la cantidad de <strong>$ 7.500<\/strong> para resarcir este menoscabo (arts. 1068, 1086 y concs. c\u00f3d. civ.;\u00a0 aunque acomodada a las circunstancias econ\u00f3micas actuales, ver mi decisi\u00f3n como juez de primera instancia, en \u201cVi\u00f1uela c\/ Garc\u00eda\u201d, expte. 22018, sent. del 29\/12\/97).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.2. Gastos de atenci\u00f3n m\u00e9dica (posteriores a la demanda).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No obstante haberse hecho reserva de reclamarlos en este mismo proceso (ver ap. II a f. 139 vta.), no lo han sido, ni siquiera en c\u00e1mara en virtud de lo reglado en el art. 272 parte 2\u00aa CPCC.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Igualmente tampoco se ha evidenciado la realizaci\u00f3n de nuevos viajes a Buenos Aires a los fines de alguna clase de tratamiento (ver f. 143 vta. p\u00e1rrafo 2\u00b0).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.3. Incapacidad f\u00edsica permanente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.3.1.\u00a0 En la demanda el reclamo por incapacidad sobreviniente se bas\u00f3 no s\u00f3lo en las secuelas f\u00edsicas, sino tambi\u00e9n en las psicol\u00f3gicas (ver f. 142 p\u00e1rrafo 3\u00b0 <em>in fine<\/em>).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Eso no estar\u00eda mal, si no fuera que la incapacidad sobreviniente por las secuelas ps\u00edquicas tambi\u00e9n fue motivo de petici\u00f3n aut\u00f3noma (ver f. 143\u00a0 p\u00e1rrafo 3\u00b0).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed que propongo analizar bajo este ac\u00e1pite s\u00f3lo la incapacidad sobreviniente derivada de las lesiones f\u00edsicas, dejando para el da\u00f1o psicol\u00f3gico el abordaje de la minusval\u00eda provocada por las lesiones ps\u00edquicas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.3.2.\u00a0 Seg\u00fan el perito Mar\u00edn -sin que ning\u00fan elemento objetivo de mayor predicamento lo contradiga, v.gr. ver resp. a preg. 5 de testigos a fs. 348\/352; arts. 384, 456 y 474 c\u00f3d. proc.-, Druille (ver puntos 4, 5 y 6, a fs. 476 vta.\/477):<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 a- present\u00f3 una lesi\u00f3n en el nervio radial, con la siguiente sintomatolog\u00eda: la mano ca\u00edda, p\u00e9rdida de movimiento de supinaci\u00f3n y de los movimientos de extensi\u00f3n de los dedos en las articulaciones metacarpo fal\u00e1ngicas y del pulgar, como as\u00ed tambi\u00e9n una disminuci\u00f3n en la sensibilidad del dorso de la mano en el lado radial;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 b- dicha sintomatolog\u00eda ha mejorado en forma parcial luego de la cirug\u00eda de transferencia de tendones y, actualmente, presenta una mano en posicion de extensi\u00f3n de mu\u00f1eca y dedos, con imposibilidad de palmoflexi\u00f3n; luego de la cirug\u00eda se encontraron parcialmente restauradas las funciones de la vida diaria, con la recuperaci\u00f3n de funciones manuales de precisi\u00f3n y de fuerza, aunque todav\u00eda con impotencia funcional en el antebrazo y mano izquierda;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 c- en su estado actual (ver f. 487 vta. <em>in fine<\/em>), presenta una incapacidad total\u00a0 del nervio radial del 22,8%.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No obstante, esa incapacidad f\u00edsica sobreviniente no parece interferir de modo decisivo\u00a0 su actividad agropecuaria, pues, tal como lo dictamin\u00f3 el perito m\u00e9dico, Druille debi\u00f3 poder retomar sus labores de modo gradual y progresivo (ver f. 476 \u00faltimo p\u00e1rrafo), como efectivamente lo hizo tal como lo demuestran sus declaraciones juradas de ingresos brutos: en 2006 el rendimiento pecuniario de su actividad decay\u00f3 marcadamente\u00a0 compar\u00e1ndolo con 2005, pero ya en 2007 repunt\u00f3 y nominalmente estuvo cerca del de 2005 (ver fs. 319, 322 y 326).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.3.3.\u00a0\u00a0\u00a0 Para cuantificar el da\u00f1o,\u00a0 a falta de prueba contundente, con apoyo en art. 165 p\u00e1rrafo 3\u00b0 CPCC juzgo que la indemnizaci\u00f3n no puede equitativamente\u00a0 superar\u00a0 los <strong>$ 36.000<\/strong> (arts. 1068 y 1083 c\u00f3d. civ.), guardando esa cifra\u00a0 cierta armon\u00eda con el monto que surgir\u00eda de la aplicaci\u00f3n del art.\u00a0 14.2.a de la ley 24557 (arg. art. 16 c\u00f3d. civ.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En efecto, a\u00a0 tal fin:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 a- voy a considerar el precio mensual que percib\u00eda la demandante por su trabajo para la firma Inchauspe S.A.: $ 2.783\u00a0 (ver fs.3 60\/366);<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 b- tomo en cuenta que Druille\u00a0 ten\u00eda 62 a\u00f1os al momento del hecho il\u00edcito (ver causa penal,\u00a0 f. 1) y -como se ha dicho- un porcentaje de incapacidad que no supera el 23%.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Entonces:\u00a0\u00a0 indemnizaci\u00f3n =\u00a0\u00a0 retribuci\u00f3n * 53 * 65\/edad * % incapacidad = $\u00a0 2.783 x 53 x 65\/62 x 0.228 = <strong>\u00a0<\/strong>$\u00a035.257,019<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.4.\u00a0 Da\u00f1o psicol\u00f3gico.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.4.1. Una cosa son las aflicciones,\u00a0 mortificaciones, preocupaciones, sinsabores, fastidios,\u00a0 molestias, zozobras, incertidumbres, etc. causados por un hecho il\u00edcito y sus consecuencias (internaciones, operaciones, tratamientos, etc.) y otra cosa es el \u201csurco neural\u201d\u00a0 que el hecho il\u00edcito pueda dejar en la persona de modo tal que se altere patol\u00f3gicamente\u00a0 su modo de relacionarse consigo misma, con los dem\u00e1s, con el mundo y con el futuro: lo primero es da\u00f1o moral; lo segundo es un da\u00f1o ps\u00edquico,\u00a0 una suerte de da\u00f1o f\u00edsico sofisticado, un da\u00f1o\u00a0 neural (la psiquis no es el cerebro, pero ah\u00ed \u201cse aloja\u201d).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A su vez, dentro del da\u00f1o psicol\u00f3gico ha de distinguirse entre: a- el que es susceptible de ser remitido a trav\u00e9s del respectivo tratamiento; b- el que, pese al tratamiento, va a permanecer\u00a0 indeleble.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El referido primer tramo es resarcible a trav\u00e9s del reconocimiento del importe del tratamiento; el segundo, en tanto se traduzca en trastorno mental irreversible que restrinja el espacio de posibilidades de acci\u00f3n del sujeto,\u00a0 es una variante de\u00a0 incapacidad sobreviniente permanente.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.4.2. En el caso,\u00a0 el demandante Druille\u00a0 reclam\u00f3 resarcimiento por\u00a0 incapacidad sobreviniente\u00a0\u00a0 conect\u00e1ndola con las secuelas f\u00edsicas y ps\u00edquicas del hecho il\u00edcito; pero, m\u00e1s arriba,\u00a0\u00a0 en este voto, ese rubro fue desvinculado de las secuelas ps\u00edquicas, correspondiendo el tratamiento exclusivo de \u00e9stas aqu\u00ed, para no\u00a0 indemnizar\u00a0\u00a0 m\u00e1s de una vez\u00a0 el mismo da\u00f1o.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.4.3. En el caso, se ha probado que, desde el punto de vista ps\u00edquico,\u00a0 la vida de Druille qued\u00f3 dividida en un antes y un despu\u00e9s del accidente (ver dictamen psicol\u00f3gico y psiqui\u00e1trico, a f. 533 vta.; atestaciones de Louge -resp. a preg. 5, f. 349-, Tom\u00e1s -resp. a preg. 8 y 9, f. 350-, Labaronnie -resp. a preg. 8 y 9, f. 351- y\u00a0 Fossati -resp. preg. 8 y 9, f. 352-), habi\u00e9ndole provocado una incapacidad grave y cr\u00f3nica estimada por dos peritos en el orden del 80%. (arts. 384, 456 y 474 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En definitiva, los peritos\u00a0 han considerado necesario que\u00a0 Druille realice tratamientos psicol\u00f3gico y psiqui\u00e1trico por tiempo \u201cprolongado\u201d (ver f. 521 ap. 2).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed las cosas, propondr\u00e9 distinguir entre los\u00a0 tratamientos\u00a0\u00a0 y la incapacidad sobreviniente por secuelas psicol\u00f3gicas pese a los tratamientos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En cuanto a los <em>tratamientos<\/em>,\u00a0 he de decir que constituyen un da\u00f1o cierto porque, recomendados por los peritos,\u00a0 podemos creer en su real\u00a0 necesidad (art. 1068 c\u00f3d. civ.). Para cuantificar su costo, sobre la plataforma de lo dictaminado a f. 521, he de considerar estimativamente:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 a- tratamiento psiqui\u00e1trico, 2 sesiones mensuales; psicol\u00f3gico, 1 sesi\u00f3n por semana;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 b- ambos, durante 24\u00a0 meses -tal un tiempo que, a falta de prueba,\u00a0 parece equitativo para encarnar la noci\u00f3n de \u201cprolongada duraci\u00f3n\u201d- (arg. art. 165 p\u00e1rrafo 3\u00b0 c\u00f3d. proc.);<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 c- costo, $ 150 y $ 100, por cada sesi\u00f3n y consulta, para el tratamiento psicol\u00f3gico y psiqui\u00e1trico respectivamente.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entonces:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 a- psicol\u00f3gico: $ 150 x 4 x 24= $ 14.400;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 b- psiqui\u00e1trico: $ 100 x 2 x 24= $ 4.800.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cabe agregar el costo de los psicof\u00e1rmacos (ver f. 521 punto 2), que apreciar\u00e9 en $ 100 por mes, tambi\u00e9n durante 2 a\u00f1os (art. 165 p\u00e1rrafo 3\u00b0 c\u00f3d. proc.), aunque con una cobertura de la prepaga de un 50%\u00a0 (Medicus; ver fs. 251 y 367; art. 165 cit.): $ 1.200.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En definitiva, cuantifico los tratamientos psiqui\u00e1trico y psicol\u00f3gico <strong>en $ 20.400 <\/strong>(arts. 165 p\u00e1rrafo 3\u00b0 y 474 c\u00f3d. proc.; art. 1086 c\u00f3d. civ.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No se ha alegado ni probado que el tratamiento pudiera tener\u00a0 la virtualidad de borrar las consecuencias del trauma (arts. 354.2 y 375 c\u00f3d. proc.) y, antes bien, los expertos han merituado que la posibilidad de recuperaci\u00f3n del estado ps\u00edquico del actor previo al infortunio resulta incierta (ver f. 520 vta.). As\u00ed, lo m\u00e1s que podr\u00eda pensarse es en la posibilidad de que los tratamientos contribuyan a una superaci\u00f3n parcial,\u00a0 pues precisamente para eso seguramente debieron ser\u00a0 aconsejados. A falta de cualquier precisi\u00f3n mayor disponible, mensuro en un 50% esa posible remisi\u00f3n parcial (art. 16 c\u00f3d. civ.: arg<em>. a simili<\/em> arts. 674, 689.3, 691, 1315, 1750, 2024, 2084, 2688, 2708, 3565, 3568, 3569, 3585, 3721 y concs. c\u00f3d. civ.), con lo cual llegamos a una <em>incapacidad psicol\u00f3gica sobreviniente<\/em> del 40% (art. 384 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfC\u00f3mo asignar un <em>quantum <\/em>indemnizatorio para esa incapacidad?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 M\u00e1s all\u00e1 de los diferentes porcentajes, nada se ha probado puntualmente acerca de una concreta diferente repercusi\u00f3n de la incapacidad f\u00edsica y de la incapacidad ps\u00edcol\u00f3gica sufridas por el demandante, y, as\u00ed, repasando las consecuencias traum\u00e1ticas indicadas,\u00a0 no me doy cuenta de ninguna raz\u00f3n que impida considerar que tanto la una como la otra\u00a0 han podido incidir potencialmente al menos con igual peso. Si eso es as\u00ed, no veo por qu\u00e9 motivo habr\u00eda que asignar aqu\u00ed, en este cuadrante,\u00a0 una indemnizaci\u00f3n de monto diferente a los <span style=\"text-decoration: underline\">$ 36.000<\/span> conferidos para la incapacidad\u00a0 f\u00edsica sobreviniente (arts. 163 p\u00e1rrafo 3\u00b0 y 384 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En resumen, el da\u00f1o ps\u00edquico, tanto por tratamientos como\u00a0 por la incapacidad permanente pese a ellos, queda apreciado globalmente en <strong>$ 56.400.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>7.5. Da\u00f1o moral.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las lesiones y los tratamientos <em>supra<\/em> apuntados, el riesgo cierto para la vida (causa penal, f. 37)\u00a0 y en general los padecimientos provocados por el accidente y sus secuelas\u00a0 justifican la indemnizaci\u00f3n del \u00edtem.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tiene resuelto la casaci\u00f3n bonaerense que &#8220;La indemnizaci\u00f3n\u00a0 por da\u00f1o moral comprende las molestias en la seguridad personal de la\u00a0 v\u00edctima o en el goce de sus bienes que, en el supuesto de lesiones, se\u00a0 configura por el conjunto de padecimientos f\u00edsicos y espirituales\u00a0 derivados del hecho, y que tiene por objeto reparar el quebranto que\u00a0 supone la privaci\u00f3n o disminuci\u00f3n de aquellos bienes que tienen un\u00a0 valor precipuo en la vida del hombre y que son la paz, la tranquilidad\u00a0 de esp\u00edritu, la libertad individual, la integridad f\u00edsica, el honor y\u00a0 los m\u00e1s sagrados afectos.&#8221; (SCBA, Ac 40082 S 9-5-89, Juez CAVAGNA\u00a0 MARTINEZ (SD) &#8220;Orellano de Miranda, N\u00e9lida c\/ Empresa de Transportes\u00a0 L\u00ednea 216 s\/ Da\u00f1os y perjuicios&#8221; DJBA t. 1989-136 p. 279 -AyS 1989- II-13 MAG. VOTANTES: Cavagna Mart\u00ednez &#8211; Laborde &#8211; Mercader &#8211; San\u00a0 Mart\u00edn &#8211; Negri; SCBA, Ac 52258 S 2-8-94, Juez VIVANCO (SD) &#8220;G\u00f3mez,\u00a0 Aurelio y otros c\/ Agri, Antonio s\/ Da\u00f1os y perjuicios&#8221; OBS. DEL\u00a0 FALLO: Se dict\u00f3 sentencia \u00fanica juntamente con su acumulada: &#8220;Agri,\u00a0 Antonio P. y otro contra G\u00f3mez, Aurelio. Da\u00f1os y perjuicios&#8221; DJBA t.\u00a0 147 p. 177 MAG. VOTANTES: Vivanco &#8211; Mercader &#8211; San Mart\u00edn &#8211; Pisano &#8211;\u00a0 Negri; SCBA, Ac 54767 S 11-7-95, Juez SAN MARTIN (SD) &#8220;Alonso de\u00a0 Sella, Patricia Graciana y otro c\/ Dellepiane Angel Hern\u00e1n s\/ Da\u00f1os y\u00a0 perjuicios&#8221; DJBA t. 149 p. 161 MAG.VOTANTES: San Mart\u00edn-Pisano-Negri- Rodr\u00edguez Villar-Salas; fallos cits. en archivo LDTEXTOS del programa\u00a0 Lex Doctor).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y bien, es muy dif\u00edcil traducir a dinero la dolencia\u00a0 espiritual, porque no hay plata que pueda ser suficiente para reponer las cosas al estado en que se\u00a0 encontraban antes del hecho il\u00edcito, para hacer\u00a0 desaparecer el dolor (dictamen pericial, punto 6, f. 477), las aflicciones,\u00a0 mortificaciones, preocupaciones, sinsabores, fastidios,\u00a0 molestias, zozobras, incertidumbres, etc. causados por \u00e9ste. As\u00ed como nadie en su sano juicio eligir\u00eda sufrir el hecho il\u00edcito lacerante a cambio de una suma de dinero,\u00a0 nadie puede esperar que con dinero todo pueda volver\u00a0 a ser como era antes. A lo sumo el dinero puede servir para conseguir alguna clase de gratificaci\u00f3n que pueda equilibrar las cosas en alguna relativa medida y forma,\u00a0 es decir, para poner algo de bienestar frente al malestar generado por el hecho il\u00edcito.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por otro lado,\u00a0 mientras no exista alguna clase de baremo legal, las partes y los jueces han de tropezar siempre con el enorme escollo consistente en pasar de palabras a n\u00fameros, de palabras representativas o configurativas del da\u00f1o moral a cantidades de dinero.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para dotar de una\u00a0 muy relativa razonabilidad a la cuantificaci\u00f3n del rubro da\u00f1o moral, no queda m\u00e1s que merituar las circunstancias especiales del <em>sub examine<\/em> y acudir a la comparaci\u00f3n con lo resuelto en otros casos por este mismo tribunal (art. 165 p\u00e1rrafo 3\u00b0 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entonces veamos:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 a- en \u201cArt\u00edguez c\/ Mateos\u201d (sent. del 2\/10\/12, L. 41 R.49), la c\u00e1mara fij\u00f3 una indemnizaci\u00f3n de $ 7.000, trat\u00e1ndose de la mortificaci\u00f3n causada por aplicaci\u00f3n de una torta en la cara;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 b- en \u201cFontana c\/ Rey\u201d (sent. del 16\/8\/11, L. 40 R. 29),\u00a0 el monto establecido fue de $ 30.000, por el ultraje al pudor causado al ser expulsada con manoseos\u00a0 la v\u00edctima a la v\u00eda p\u00fablica sin ropas, en medio de una ri\u00f1a;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 c- en \u201cTolosa c\/ S\u00e1nchez\u201d (sent. del 19\/4\/11, L. 40, R.78), el resarcimiento fue de $ 60.000, por graves e irreversibles consecuencias f\u00edsicas (v.gr. cicatrices y\u00a0 drenaje abdominales,\u00a0 renguera y movilizaci\u00f3n con bast\u00f3n y bota ortop\u00e9dica, miembros inferiores asim\u00e9tricos, trofismo disminuido en miembro inferior izquierdo,\u00a0 deformidad de rodilla por fractura de r\u00f3tula, deformidad de pierna izquierda por\u00a0 fractura de tibia y peron\u00e9, desviaci\u00f3n del pie, etc.), aunque derivadas de un accidente de tr\u00e1nsito (hecho il\u00edcito culposo).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y bien, <em>servatis servandis<\/em> y <em>mutatis mutandis<\/em> comparando esas circunstancias con las del <em>sub lite<\/em>,\u00a0 y teniendo en cuenta la fluctuaci\u00f3n de las variables econ\u00f3micas,\u00a0 estimo aqu\u00ed proporcionada una indemnizaci\u00f3n de <strong><span style=\"text-decoration: underline\">$ 70.000,<\/span><\/strong> que constituye una cantidad similar a la adjudicada para la incapacidad sobreviniente de f\u00edsica y ps\u00edquica\u00a0 (art. 1078 c\u00f3d. civ.;\u00a0 arts. 165 y 384 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.6. Lucro cesante.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Seg\u00fan el perito m\u00e9dico, Druille:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 a-\u00a0 estuvo totalmente\u00a0 imposibilitado para trabajar casi 6 meses:\u00a0 desde el 14\/11\/05 hasta 30 d\u00edas despu\u00e9s de recibir el alta en el sanatorio Otamendi y Miroli S.A. el 31\/3\/06; y\u00a0 desde el 25\/7\/06 hasta el 26\/8\/06 (ver puntos 2 y 3, fs. 475 vta.\/476);<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 b- luego pudo recuperar gradual y progresivamente su actividad agropecuaria (f. 476 \u00faltimo p\u00e1rrafo).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El dictamen se compagina:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 a-\u00a0 con las declaraciones testimoniales, porque si bien los testigos coinciden en que Druille perdi\u00f3 el trabajo con la firma Inchauspe S.A., dos de ellos saben que actualmente realiza asesoramientos particulares (Pizzichini, Louge,\u00a0 Tom\u00e1s,\u00a0 Labaronnie y Fossati -resp. a preg.\u00a0 6 y 7-, fs. 348\/352);<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 b- con sus declaraciones juradas de ingresos brutos: en 2006 el rendimiento pecuniario de su actividad decay\u00f3 considerablemente compar\u00e1ndolo con 2005, pero ya en 2007 repunt\u00f3 y nominalmente estuvo cerca del de 2005 (ver fs. 319, 322 y 326).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entonces, puede creerse que, durante cierto lapso posterior al accidente y debido a los tratamientos m\u00e9dicos y a\u00a0 la necesaria recuperaci\u00f3n gradual posterior, Druille perdi\u00f3 en alguna medida los ingresos que ten\u00eda (art. 1069 c\u00f3d. civ.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para darle magnitud econ\u00f3mica al detrimento, tomar\u00e9 como referencia el\u00a0 monto mensual facturado a Inchauspe S.A. hasta noviembre de 2005: $ 2.783 (ver fs. 360\/366; casi los $ 3.000 denunciados en demanda, ver f. 142 ap. V.II p\u00e1rrafo 1\u00b0) y considerar\u00e9 una p\u00e9rdida total de ese ingreso durante 6 meses, m\u00e1s una parcial (un 50%; arg<em>. a simili<\/em> arts. 674, 689.3, 691, 1315, 1750, 2024, 2084, 2688, 2708, 3565, 3568, 3569, 3585, 3721 y concs. c\u00f3d. civ.),) en otros 6 meses, que m\u00e1s o menos cubren la p\u00e9rdida sufrida por el actor durante todo el a\u00f1o 2006, recordando que a partir de 2007 pr\u00e1cticamente la situaci\u00f3n laboral de Druille comenz\u00f3 a normalizarse (art. 165 p\u00e1rrafo 3\u00b0 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 O sea $ 2.783 x 6 + ($ 2.783 x 6 \/2) = <strong>$ 25.057.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>7.7.\u00a0 Traslados a Buenos Aires.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El perito m\u00e9dico ha dictaminado que los certificados y facturas que obran en autos guardan relaci\u00f3n causa-erecto con el accidente (ver f. 477 vta. antepen\u00faltimo p\u00e1rrafo; art. 474 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ergo, puede creerse en la realizaci\u00f3n de varios viajes del actor a la ciudad de Buenos Aires con fines terap\u00e9uticos\u00a0 (ver fs. 6, 15, 18, 19, 21, 22, 24, 26, 27, 33\/37,\u00a0 38\/39, etc.; tambi\u00e9n historias cl\u00ednicas de fs. 367\/381 y 382\/417).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es\u00a0 veros\u00edmili entonces que los pasajes adjuntados se correspondan con algunos de los 20\u00a0 viajes que el actor afirm\u00f3 haber efectuado a esos fines y es justo el reembolso de los gastos pertinentes -no los de un acompa\u00f1ante, que no fueron reclamados, ver fs. 120\/135 y punto V.V. a fs. 143\/vta.; art. 34.4 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed, en cuanto al transporte, a raz\u00f3n de $ 50 (promedio aproximado) por cada pasaje, y como\u00a0 20 viajes de ida y vuelta son 40 pasajes, la cuenta da <strong>$ 2.000 (<\/strong>art. 1083 c\u00f3d. civ.; art. 165 p\u00e1rrafo 3\u00b0 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sobre vi\u00e1ticos no hay ning\u00fan vestigio probatorio, as\u00ed que no cuadra la compensaci\u00f3n de un \u00edtem sobre el que nada de nada se ha aportado para su acreditaci\u00f3n (art. 375 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.8.\u00a0 Desde luego,\u00a0 los montos resarcitorios otorgados en lo que va de\u00a0 este considerando 7- habr\u00e1n de ser reducidos a la mitad, en consonancia con la distribuci\u00f3n de responsabilidades destramada en los considerandos 1- a 6-.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.9. Depreciaci\u00f3n monetaria.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sigue sin corresponder por derecho una repotenciacion por desvalorizaci\u00f3n monetaria (art. 10 ley 23928, texto seg\u00fan art. 4 ley 25561).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 7.10. Intereses.<\/p>\n<p>Desde la fecha del hecho il\u00edcito y hasta la del efectivo abono de la indemnizaci\u00f3n, correr\u00e1n intereses\u00a0 seg\u00fan la tasa\u00a0 que pague el Banco de la Provincia de Buenos Aires en sus dep\u00f3sitos a treinta d\u00edas (arts. 1083 y 622 c\u00f3d. civ.), conforme doctrina legal archireiterada y que, hasta donde s\u00e9, no ha sido modificada (SCBA, L 48431 S 25-2-1992, Juez SALAS (SD) CARATULA: Lasa, Roberto I. c\/ Schenck, Norberto y ot. s\/ Accidente de trabajo PUBLICACIONES: ED 150, 128 &#8211; DJBA 143, 113 &#8211; AyS 1992-I, 157 MAG. VOTANTES: Salas &#8211; Rodr\u00edguez Villar &#8211; Vivanco &#8211; Negri &#8211; Mercader;\u00a0 SCBA, L 48676 S 7-4-1992, Juez SALAS (SD) CARATULA: Cuello, Abel Norberto c\/ Tierra Gaucha S.R.L. y otro s\/ Enfermedad accidente de trabajo PUBLICACIONES: AyS 1992-I, 670 MAG. VOTANTES: Salas &#8211; Rodr\u00edguez Villar &#8211; Vivanco &#8211; Negri &#8211; Mercader; SCBA, L 57567 S 14-11-1995, Juez SALAS (SD) CARATULA: Campos, Oscar Armando c\/ Municipalidad de La Matanza s\/ Enfermedad, ley 24.028 PUBLICACIONES: DJBA 150, 32 &#8211; AyS 1995 IV, 299 MAG. VOTANTES: Salas-Negri-Pisano-Rodr\u00edguez Villar-San Mart\u00edn; etc., etc., etc.).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>8- Las costas del proceso, en ambas instancias, ser\u00e1n soportadas por los accionados, sustancialmente vencidos (arts. 68 y 274 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><span style=\"text-decoration: underline\">ASI LO VOTO<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION \u00a0EL JUEZ LETTIERI \u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con excepci\u00f3n de los considerandos formulados en torno a la aplicaci\u00f3n del doble conforme en causas civiles -acerca de lo cual ya me he expedido en los expedientes &#8220;Tamborenea, Andr\u00e9s c\/ Banco de La Pampa s\/ Da\u00f1os y perjuicios. Incumplimiento contractual&#8221; (05-09-12, L.41 R.40) y &#8220;Cesari, Mario Hugo c\/ nMazzoconi, Ricardo Alberto s\/ Da\u00f1os y perjuicios&#8221; (27-09-11, L.40 R.37), en lo dem\u00e1s adhiero al voto que antecede.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><span style=\"text-decoration: underline\">ASI LO VOTO<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION LA JUEZA SCELZO \u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que por compartir sus fundamentos adhiere al voto emitido en primer t\u00e9rmino.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA\u00a0 SEGUNDA\u00a0 CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Corresponde estimar la apelaci\u00f3n de f. 546 contra la sentencia de fs. 540\/543, revocando en consecuencia la absoluci\u00f3n de los demandados Adolfo Oscar Primitivo Rodr\u00edguez, Carlos Alberto Abbiate, Juan Jos\u00e9 Abbiate y\u00a0 \u201cAbbiate Carlos Alberto-Abbiate Juan Jos\u00e9 S.H.\u201d, para, en vez:<\/p>\n<p>a- condenarlos a pagar concurrentemente a Juan Carlos Druille dentro de d\u00e9cimo d\u00eda la cantidad de $ 98.478,50, con m\u00e1s\u00a0 los intereses indicados en el considerando 7.10.<\/p>\n<p>b- condenar a la citada en garant\u00eda El Progreso + Astro Seguros, a mantener indemne(s) a su(s) asegurado(s), en la medida del seguro;<\/p>\n<p>c- imponer las costas en ambas instancias a cargo de los accionados, difiriendo\u00a0 aqu\u00ed\u00a0 la resoluci\u00f3n sobre honorarios (art. 31 d-ley 8904\/77).<\/p>\n<p>\u00a0 <strong><span style=\"text-decoration: underline\">TAL MI VOTO<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION EL JUEZ LETTIERI DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que adhiere al voto que antecede.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION \u00a0LA JUEZA SCELZO\u00a0 DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que adhiere al voto emitido en primer t\u00e9rmino al ser votada esta cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>CON\u00a0 LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">S E N T E N C I A<\/span><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por\u00a0 lo que resulta del precedente Acuerdo, la C\u00e1mara <strong><span style=\"text-decoration: underline\">RESUELVE<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Estimar la apelaci\u00f3n de f. 546 contra la sentencia de fs. 540\/543, revocando en consecuencia la absoluci\u00f3n de los demandados Adolfo Oscar Primitivo Rodr\u00edguez, Carlos Alberto Abbiate, Juan Jos\u00e9 Abbiate y\u00a0 \u201cAbbiate Carlos Alberto-Abbiate Juan Jos\u00e9 S.H.\u201d, para, en vez:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 a- condenarlos a pagar concurrentemente a Juan Carlos Druille dentro de d\u00e9cimo d\u00eda la cantidad de $ 98.478,50, con m\u00e1s\u00a0 los intereses indicados en el considerando 7.10 al tratar la primera cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 b- condenar a la citada en garant\u00eda El Progreso + Astro Seguros, a mantener indemne(s) a su(s) asegurado(s), en la medida del seguro;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 c- imponer las costas en ambas instancias a cargo de los accionados, difiriendo\u00a0 aqu\u00ed\u00a0 la resoluci\u00f3n sobre honorarios.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Reg\u00edstrese.\u00a0 Notif\u00edquese\u00a0\u00a0 seg\u00fan\u00a0\u00a0 corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 \u00falt. p\u00e1rr. CPCC). Hecho, devu\u00e9lvase.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Toribio E. Sosa<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Juez<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Carlos A. Lettieri<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Juez<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Silvia E. Scelzo<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Jueza<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mar\u00eda Fernanda Ripa<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Secretar\u00eda<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n Civil y Comercial Trenque Lauquen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Juzgado de origen: Civil y Comercial 2 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Libro: 42&#8211; \/ Registro: 36 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Autos: &#8220;DRUILLE, JUAN CARLOS c\/ RODRIGUEZ, ADOLFO OSCAR P. y otros S\/ DA\u00d1OS Y PERJ.-RESP.EST.-POR USO DE AUTOMOTOR(SIN LESIONES)&#8221; Expte.: -88470- \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia\u00a0 de\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2120","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2120","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2120"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2120\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2120"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2120"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2120"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}