{"id":188,"date":"2012-12-04T15:36:13","date_gmt":"2012-12-04T15:36:13","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/?p=188"},"modified":"2012-12-04T15:36:13","modified_gmt":"2012-12-04T15:36:13","slug":"19-09-12-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/2012\/12\/04\/19-09-12-2\/","title":{"rendered":"19-09-12"},"content":{"rendered":"<p>C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n Civil y Comercial Trenque Lauquen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p>Juzgado de origen: Juzgado Civil y Comercial 1<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Libro:<\/span> <strong>41<\/strong>&#8211; \/ <span style=\"text-decoration: underline\">Registro:<\/span> 45<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Autos:<\/span><strong> &#8220;PINCEN, PABLO RENEE Y OTRA C\/ CERDA, HECTOR ALFREDO Y OTRO &#8211; EXP.REP.(1) S\/ \u00b7\u00b7DA\u00d1OS Y PERJUICIOS&#8221;<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Expte.:<\/span><strong> -87968-<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia\u00a0 de\u00a0 Buenos Aires,\u00a0 a\u00a0 los dieciocho\u00a0 d\u00edas del mes de setiembre de dos mil doce, se re\u00fanen en\u00a0 Acuerdo\u00a0 ordinario\u00a0 los jueces\u00a0 de la C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n en lo Civil y Comercial,\u00a0 Silvia\u00a0 E. Scelzo yToribio E. Sosa,\u00a0 para\u00a0 dictar\u00a0 sentencia\u00a0 en\u00a0 los autos <strong>&#8220;PINCEN, PABLO RENEE Y OTRA C\/ CERDA, HECTOR ALFREDO Y OTRO &#8211; EXP.REP.(1) S\/ \u00b7\u00b7DA\u00d1OS Y PERJUICIOS&#8221;<\/strong> (expte. nro. <strong>-87968-<\/strong>), de acuerdo al orden\u00a0 de\u00a0 voto\u00a0 que surge\u00a0 del\u00a0 sorteo\u00a0 de foja 412, plante\u00e1ndose las siguientes cuestiones:<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">PRIMERA<\/span><\/strong>:\u00a0\u00a0 \u00bfEs\u00a0\u00a0 procedente\u00a0\u00a0 la\u00a0 apelaci\u00f3n\u00a0 de\u00a0 foja 332?.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">SEGUNDA<\/span><\/strong>: \u00bfQu\u00e9 pronunciamiento corresponde emitir?.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA PRIMERA CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1.1. La sentencia de primera instancia recept\u00f3 favorablemente el reclamo impetrado contra todos los accionados, excepto respecto de la concesionaria vial Nuevas Rutas SA.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 All\u00ed -si bien coloca en cabeza de la co-demandada mencionada un deber de seguridad para con quien circula por el corredor vial- se entendi\u00f3 que en el caso quedaba relevada de responsabilidad porque el cruce del animal que provoc\u00f3 el accidente que se analizaba, se debi\u00f3 a un caso fortuito o de fuerza mayor, o en todo caso a la responsabilidad de un tercero por el que la concesionaria no debe responder (ver f. 320vta., p\u00e1rrafo 3ro.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Agrega el sentenciante que trat\u00e1ndose de un animal que cruza intempestivamente la ruta luego de escaparse del lugar donde se encontraba alojado, no advierte qu\u00e9 medidas podr\u00eda haber tomado la concesionaria vial para evitar el evento da\u00f1oso, desplaz\u00e1ndose su responsabilidad por la que le cabe a los guardadores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1.2. Se agravia la parte actora aduciendo que la presencia del animal no era un acontecimiento imprevisible como para no tomar medidas al respecto. Transcribe las propias palabras de la accionada cuando indic\u00f3 que era m\u00e1s que obvio que en ese lugar no s\u00f3lo pod\u00edan cruzarse veh\u00edculos y bicicletas, sino tambi\u00e9n <em>animales.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Agregando el apelante que si era m\u00e1s que obvio que en el lugar del accidente pod\u00eda haber animales sueltos que cruzaran la ruta, debi\u00f3 la co-demandada Nuevas Rutas SA extremar los recaudos que evitaran la causaci\u00f3n de un accidente, a trav\u00e9s de medidas din\u00e1micas adecuadas al riesgo concreto que la concesionaria sab\u00eda que pod\u00eda ocurrir en la zona (vgr. patrullajes).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1.3. Sustanciada la expresi\u00f3n de agravios con la parte apelada, \u00e9sta guard\u00f3 silencio (ver resoluci\u00f3n de fs. 406\/vta., pto. 2- y c\u00e9dula de fs. 407\/vta.).<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>2. Refiri\u00e9ndose a la presencia de animales en las rutas concesionadas, ha tenido oportunidad de expedirse la Suprema Corte Provincial manifestando que el v\u00ednculo que se establece entre el concesionario de las rutas y los usuarios de las mismas constituye una t\u00edpica relaci\u00f3n de consumo (arts. 33 y 42 de la Constituci\u00f3n nacional, ley 24.240) (Fallos 329:4944, &#8220;Pereyra de Bianchi, Isabel c\/ Provincia de Buenos Aires y otra&#8221;) y que &#8220;no s\u00f3lo asiste al ente la obligaci\u00f3n de mantener la ruta en todos sus aspectos- sino que tambi\u00e9n le corresponden deberes colaterales con fundamento en la buena fe (art. 1198, c\u00f3d. civil). Entre \u00e9stos existe un deber de seguridad, de origen legal e integrado en la relaci\u00f3n contractual, que obliga al prestador a la adopci\u00f3n de medidas de prevenci\u00f3n adecuadas a los concretos riesgos existentes en la ruta concesionada, en tanto resulten previsibles&#8221; (conf. Ac. C. 99018 del 3\/11\/2010; art. 42, primer p\u00e1rrafo Const. Nac.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el caso, sostuvo el <em>a quo <\/em>que trat\u00e1ndose de una yegua que intempestivamente cruza la ruta no se advierten qu\u00e9 medidas se hubieran podido tomar para evitar el evento da\u00f1oso. Sin embargo al menos patrullajes de la zona, o el establecimiento de personal permanente en esos lugares en que seg\u00fan la demandada es com\u00fan la presencia de animales, son algunas alternativas posibles; y en todo caso siendo la concesionaria -y no el juez- una profesional en la materia, debi\u00f3 extremar los recaudos para generar esas medidas que evitaran accidentes en un lugar que como ella misma lo admiti\u00f3 era m\u00e1s que previsible -tild\u00f3 de obvia- la presencia de animales en la zona (art. 902, c\u00f3d. civil).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El argumento del sentenciante de primera instancia aparece desarticulado en relaci\u00f3n a las obligaciones de la empresa, entre las que figura claramente el deber de seguridad (conf. arts. 42, Const. Nacional y 1137 y 1198, C\u00f3d. Civil).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ha sido reconocido por la accionada Nuevas Rutas SA que la zona del siniestro era uno de los accesos a la ciudad de Pehuaj\u00f3, por donde circulan autos, bicicletas e incluso animales y que el accidente se produjo -como se ver\u00e1 infra- cuando el veh\u00edculo de los actores fue embestido a todo galope por una yegua que cruz\u00f3 la ruta.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La demandada claramente infringi\u00f3 su deber de seguridad dado &#8220;que existiendo una relaci\u00f3n contractual, cabe sostener que el concesionario no asume una obligaci\u00f3n de dar el uso y goce de una cosa, sino de prestar un servicio. Esta calificaci\u00f3n importa que hay una obligaci\u00f3n nuclear del contrato, constituida por la prestaci\u00f3n encaminada al mantenimiento de la ruta en todos sus aspectos y tambi\u00e9n deberes colaterales con fundamento en la buena fe (art. 1.198 C\u00f3digo Civil). Entre estos \u00faltimos existe un deber de seguridad, de origen legal e integrado en la relaci\u00f3n contractual, que obliga al prestador a la adopci\u00f3n de medidas de prevenci\u00f3n adecuadas a los concretos riesgos existentes en la ruta concesionada, en tanto resulten previsibles&#8221; (conf.C.S.J.N. in re &#8216;Pereyra de Bianchi, Isabel del Carmen c\/ Provincia de Buenos Aires y otros s\/ Da\u00f1os y Perjuicios&#8217;, sent. del 07-XI-2006, fallo citado en Ac. C99018, SCBA, 3-11-2010).<\/p>\n<p>Agrego que a los hechos aqu\u00ed ventilados les es de aplicaci\u00f3n lo resuelto por la Suprema Corte Provincial en\u00a0 Ac. C99018, SCBA, 3-11-2010. All\u00ed indic\u00f3 que la circunstancia de que aparezcan animales en una autopista<em> <\/em>(en nuestro caso una ruta) no es un hecho que no se pod\u00eda preveer por la concesionaria, m\u00e1xime que la ruta se encuentra a la vera de campos y en plena zona rural de la Provincia de Buenos Aires, que el caballo es cuanto menos un elemento de trabajo usado en la regi\u00f3n y que estos animales existen en la zona para trabajo o deporte (vgr. arreo de animales, recorrido de campos, o bien son criados para deportes como el polo o salto). Y en su caso si realmente no se pudo anticipar, debi\u00f3 la Empresa generar las condiciones para subsanar esa circunstancia antes de que acaeciera alg\u00fan accidente. Es decir, se requer\u00eda extremar las medidas para hacer que ese riesgo resultara inexistente (por ejemplo patrullaje permanente de la ruta con refuerzos en zonas de mayor riesgo como puede serlo las circundantes a zonas semi-urbanas).<\/p>\n<p>Dichos conceptos son los que se sostuvieron por la Suprema Corte en la causa Ac. 79.549, donde se indic\u00f3 que &#8220;&#8230; el supuesto particular de accidentes ocurridos con ocasi\u00f3n del paso de animales por las rutas concesionadas, es previsible para el prestador de servicios concesionados. La existencia de animales en la zona y la ocurrencia de accidentes anteriores del mismo tipo, constituyen datos que un prestador racional y razonable no puede ignorar. La carga de autoinformaci\u00f3n -sobre tales eventos- y el deber de transmitirla al usuario de modo oportuno y eficaz, pesa sobre el prestador del servicio; deber que no se cumple con un cartel fijo, cuyos avisos son independientes de la ocurrencia del hecho, sino que requiere una notificaci\u00f3n ante casos concretos, as\u00ed como la implementaci\u00f3n de eficientes medidas preventivas para la detecci\u00f3n de tales riesgos en la autov\u00eda (C.S.J.N. in re &#8216;Pereyra de Bianchi, Isabel del Carmen c\/ Provincia de Buenos Aires y otros s\/ Da\u00f1os y Perjuicios&#8217;, sent. del 07-XI-2006, Consid. 5\u00b0) &#8230;&#8221;.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sin lugar a dudas ello se traduce en la obligaci\u00f3n de garantizar la seguridad en la circulaci\u00f3n a los usuarios en condiciones normales, suprimiendo cualquier causa que origine molestias o inconvenientes al tr\u00e1nsito o que represente peligrosidad a aqu\u00e9llos (v. causa cit. C. 79.549).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por lo dem\u00e1s la responsabilidad de los due\u00f1os y guardianes de un animal no es exclusiva ni excluyente de la responsabilidad -de distinta \u00edndole y causa- que puede caberle a la empresa vial por el incumplimiento de deberes propios como son los que nacen del deber de custodia y previsi\u00f3n para evitar da\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cabe acotar que resultan de plena aplicaci\u00f3n en la especie -dado que el usuario de una autopista o ruta pag\u00f3 el peaje- los principios <em>in dubio <\/em>pro consumidor, el deber de informaci\u00f3n y la plena operatividad de las directivas dadas por el art. 42 de la Constituci\u00f3n nacional y de la ley 24.240.<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ram\u00f3n Pizarro al abordar el tema de la &#8220;Responsabilidad de las empresas concesionarias de peaje en un reciente fallo de la Corte Suprema&#8221; (v. &#8220;La Ley&#8221;, 2006-B-449; C.S. &#8220;Ferreyra, V\u00edctor D. y otro c. V.I.C.O. S.A.&#8221;) al extractar el voto del doctor Lorenzetti expuso su pensamiento, el cual resulta ilustrador en el sentido que:&#8221;&#8230;\u00a0 el prestador del servicio debe cumplir con sus obligaciones de buena fe, lo cual impone \u2018un comportamiento que proteja las expectativas razonables que se crean en la otra parte&#8217;. Un contratante racional y razonable juzgar\u00eda adecuado invertir dinero, prestar un servicio, obtener ganancias, as\u00ed como adoptar los cuidados para que los usuarios puedan gozar del mismo en paz y seguridad. La persecuci\u00f3n racional de utilidad no es incompatible con la protecci\u00f3n de la persona, sino por el contrario, es lo que permite calificar a un comportamiento como lo suficientemente razonable para integrar una sociedad basada en el respeto de sus integrantes&#8221;; una costumbre que llevar\u00eda a entender que el concesionario de la ruta s\u00f3lo se ocupa del mantenimiento de su uso y goce, sin brindar servicios complementarios relativos a la seguridad, es contraria a esas expectativas leg\u00edtimas, as\u00ed como violatoria del claro mandato de seguridad mencionado (art. 42 de la Carta Fundamental);\u00a0 El v\u00ednculo que une al usuario con el concesionario es una relaci\u00f3n de consumo. Quien paga el peaje -dice categ\u00f3ricamente- como quien usa de la ruta para los fines del tr\u00e1nsito como acompa\u00f1ante, son consumidores en la medida en que re\u00fanan los requisitos de los arts. 1 y 2 de la ley 24.240. Por lo dem\u00e1s, los concesionarios viales conforman servicios p\u00fablicos, si\u00e9ndoles por tanto aplicables las normas de los arts. 1 y 2 de la ley 24.240&#8243; (SCBA, fallo cit. 99018).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3. Volviendo a las consideraciones del <em>sub lite, t<\/em>an previsible era para la accionada Nuevas Rutas SA la presencia de animales que hasta lo consider\u00f3 obvio al contestar demanda; y no acredit\u00f3 haber tomado ning\u00fan recaudo id\u00f3neo para evitar el da\u00f1o (art. 375, c\u00f3d. proc.). Dejando librada la suerte de quienes pudieren toparse con alg\u00fan animal suelto en la ruta a la buena voluntad de los conductores o transe\u00fantes de la zona que decidieran hacer la advertencia a la autoridad competente para que tomaran los correspondientes recaudos y se neutralizaran los posibles o eventuales da\u00f1os.<\/p>\n<p>Siendo entonces que la accionada -prestataria de un servicio p\u00fablico- incumpli\u00f3 su deber de seguridad, por ello debe responder (arts. 33 y 42 de la Constituci\u00f3n nacional, 902, 1109, 1113 y concs. c\u00f3d. civil y 1 y 2, ley 24240).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>3.1. Por apelaci\u00f3n adhesiva cabe analizar -en m\u00e9rito de sus defensas- la medida de la responsabilidad de Nuevas Rutas SA, aun cuando no media apelaci\u00f3n de su parte; y esto \u00faltimo es as\u00ed, pues no pod\u00eda apelar al haberle sido favorable el resultado de la sentencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>3.2. Se reconoci\u00f3 al contestar demanda el relato de los hechos efectuado por los actores (ver fs. 62.5.) aunque se aduce que el embistente fue el Duna y a exceso de velocidad y no la yegua.<\/p>\n<p>Tal afirmaci\u00f3n fue desvirtuada por la declaraci\u00f3n de Carlos Ignacio Ledesma prestada en la causa nro. 28.774 caratulada &#8220;Cerd\u00e1, Alfredo. Lesiones culposas. Pehuaj\u00f3&#8221; que tramitara por ante el Juzgado en lo Criminal nro. 1 departamental. All\u00ed Ledesma relat\u00f3 que at\u00f3 la yegua en un port\u00f3n y que al llegar un cami\u00f3n \u00e9sta se asust\u00f3 y cort\u00f3 el cabresto, d\u00e1ndose a la fuga a todo galope, cruzando la ruta y chocando contra un autom\u00f3vil Duna que ven\u00eda desde Buenos Aires (ver f. 13 de la citada causa). Tal declaraci\u00f3n, se condice con los da\u00f1os sufridos por el Duna, los que se evidencian en las fotocopias de las fotograf\u00edas glosadas a fs. 20\/24, b\u00e1sicamente en su lateral delantero izquierdo, con aplastamiento del techo tambi\u00e9n proveniente del mismo lado, posiblemente por el peso del cuerpo del animal al golpear contra el automotor (arts. 163.5. p\u00e1rrafo 2do., 423, \u00faltimo p\u00e1rrafo, c\u00f3d. proc.). El id\u00f3neo en mec\u00e1nica Angel Omar Rotta tambi\u00e9n dictamina que se trat\u00f3 de un choque semi frontal, lado izquierdo (ver fs. 15 vta. causa penal), y el veterinario Guido declara que el animal presenta b\u00e1sicamente\u00a0 traumatismos y escoriaciones m\u00faltiples en la regi\u00f3n pectoral (pecho), adem\u00e1s de otras lesiones (ver fs. 17\/vta.). Estos datos, unidos a la declaraci\u00f3n de Cerd\u00e1 tambi\u00e9n en la causa penal en el sentido que el animal se asusta y sale corriendo sin control y a todo galope (v. f. 18) dan cuenta de un contexto en el cual fue sin duda la yegua, asustada y a todo galope la que embisti\u00f3 al Duna sin darle al conductor de \u00e9ste ninguna posibilidad de maniobra elusiva (art. 384 y concs. c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>As\u00ed, no dudo que el animal fue quien atropey\u00f3 al veh\u00edculo.<\/p>\n<p>De todos modos, habiendo reconocido Nuevas Rutas SA la colisi\u00f3n y aleg\u00e1ndose que fue el Duna el embistente y a exceso de velocidad (ver fs. 62vta.\/63, pto. 5.3.), dicha postura constituye una confesi\u00f3n compleja y por lo tanto divisible, pesando sobre quien pretende hacer valer a su favor una circunstancia modificativa o extintiva de su responsabilidad -en el caso que el embistente fue el Duna y no la yegua- la carga de su acreditaci\u00f3n, mas en el caso no s\u00f3lo\u00a0 no la abasteci\u00f3, sino que como se indic\u00f3<em> supra <\/em>se acredit\u00f3 lo contrario (art. 422.1., c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>Entonces, probado que la yegua embisti\u00f3 al Duna, es indiferente si \u00e9ste ven\u00eda o no a exceso de velocidad a los fines de distribuir responsabilidades en el acaecimiento del accidente, ya que \u00e9ste no se produce por la velocidad del veh\u00edculo sino exclusivamente por la embestida del animal.<\/p>\n<p>Con este contexto no cabe endilgar responsabilidad alguna al conductor del Duna en el acaecimiento del hecho da\u00f1oso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>3.3. En cuanto a los rubros indemnizatorios, no advierto que la suerte de Nuevas Rutas SA deba ser distinta a la de los restantes co-demandados.<\/p>\n<p>Veamos los reclamados que prosperaron:<\/p>\n<p>3.3.1. Gastos de reparaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Fue negada la reparaci\u00f3n del veh\u00edculo por Nuevas Rutas, pero para que el rubro prospere no es necesario que el veh\u00edculo hubiera sido reparado sino que el da\u00f1o se hubiera producido (art. 1067, 1068 y concs., c\u00f3d. civil). Y los da\u00f1os fueron probados (ver fotocopias de fotograf\u00edas referenciadas, informe citado de id\u00f3neo en causa penal; arts. 374, 384, 476 y cons. c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>De su parte la accionada si bien se disconform\u00f3 con lo pedido en demanda, nada dijo con lo decidido en sentencia; y tuvo chance de decirlo, <em>ad eventum<\/em>, en la contestaci\u00f3n de expresi\u00f3n de agravios que bien pudo efectuar, pero omiti\u00f3 utilizar.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s no ofreci\u00f3 prueba alguna vinculada con el quantum del gasto de reparaci\u00f3n del veh\u00edculo (v. fs. 74\/vta., punto 12. PRUEBA; art. 375, c\u00f3d. proc.); ni el proceso incorpor\u00f3 otros elementos que permitan sostener otro valor distinto que el otorgado por el juez (art. 384, c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>De todos modos recuerdo que la accionada se disconform\u00f3 con el valor pedido en demanda, pero el juez concedi\u00f3 uno menor, sumado ello a su incontestaci\u00f3n a la expresi\u00f3n de agravios, podr\u00eda incluso presumirse que no ten\u00eda disconformidad con el <em>quantum <\/em>fijado (arg. art. 1146 c\u00f3d. civ.).<\/p>\n<p>Para concluir agrego que no hay elementos como para catalogar de excesivo el monto otorgado en sentencia de $ 2.500, incluso -reitero- inferior al reclamado en demanda (v. f. 34, art. 375 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>3.3.2. Incapacidad sobreviniente de Pablo Ren\u00e9 Pinc\u00e9n.<\/p>\n<p>Se neg\u00f3 que existiera y eventualmente de acreditarse que tuviera la trascendencia que se pretendi\u00f3 en demanda.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero en la demanda en lo referente al <em>quantum<\/em> indemnizatorio, se supedit\u00f3 el rubro a lo que surgiera de la prueba y la apreciaci\u00f3n judicial. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La sentencia se basa en la pericia oftalmol\u00f3gica ofrecida por el actor y agregada a f. 258, y la respuesta dada al pedido de explicaciones de f. 264 (v. f. 268).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al igual que lo sucedido en 3.3.1 pudo ser al menos &#8211;<em>ad<\/em> <em>eventum<\/em>&#8211; objetada la conclusi\u00f3n del <em>aquo<\/em> al ser dado el traslado de la expresi\u00f3n de agravios y sin embargo no se us\u00f3 esa posibilidad. Trat\u00e1ndose de una facultad procesal no escrita, quien no lo usa pierde la chance de colocarse en una mejor posici\u00f3n al momento en que el senteciante tenga que decidir la cuesti\u00f3n, m\u00e1xime que se\u00a0 carecen de otros elementos de prueba que la desvirtuen y que no fueron ofrecidas y producidas otras probanzas por la co-demandada Nuevas Rutas SA (arg. art. 1146 c\u00f3d. civ.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De tal suerte, no evidenci\u00e1ndose como desmedida ni desproporcionada la suma otorgada, no encuentro motivo como para no inclinarme por su ratificaci\u00f3n respecto de Nuevas Rutas SA. (arts. 165, 375, 384 y concs. del c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3.3.3. Da\u00f1o moral de Pablo Ren\u00e9 Pinc\u00e9n y Fabiana Mina.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se les concedieron $ 7.000 y $ 2000, respectivamente.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al contestar demanda Nuevas Rutas neg\u00f3 la procedencia del da\u00f1o, eventualmente de la magnitud pretendida en demanda, entendiendo que otorgarlo configurar\u00eda un enriquecimiento sin causa (ver f. 74, pto. 11.5).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Igual apreciaci\u00f3n que la indicada en los considerandos 3.3.1 y 3.3.2. cabe efectuar aqu\u00ed: nada dijo la accionada ni al contestar demanda ni al sustanciarse con ella la expresion de agravios: as\u00ed, no desconoci\u00f3 que se tratara de un da\u00f1o <em>in re ipsa, <\/em>no ofreci\u00f3 prueba en lo atinente a su <em>quantum<\/em> ni el proceso incorpor\u00f3 otra prueba que sostenga un valor distinto al otorgado por el juez de la instancia inicial (arts. 262, arg. arts. 261, 375 y concs., c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De tal suerte, entiendo que tambi\u00e9n en este aspecto debe Nuevas Rutas SA ser condenada a pagar a los actores las mismas sumas que indic\u00f3 el<em> aquo<\/em> respecto de los restantes co-demandados (arg. art. 16 Const. Nac.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><span style=\"text-decoration: underline\">TAL MI VOTO<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION \u00a0EL JUEZ SOSA \u00a0\u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que por compartir sus fundamentos, adhiere al voto que antecede.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA\u00a0 SEGUNDA\u00a0 CUESTION LA JUEZA SCELZO DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Corresponde estimar la apelaci\u00f3n de foja 332 y en consecuencia hacer lugar a la demanda contra &#8220;Nuevas Rutas S.A. Concesionaria Vial&#8221; a quien se condena a pagar dentro del plazo de diez d\u00edas a Pablo Ren\u00e9 Pinc\u00e9n y a Fabiana Edith Mina las mismas sumas que indic\u00f3 el <em>aquo <\/em>respecto de los restantes co-demandados; con costas en ambas instancias a la apelada vencida (arts. 68 y 274 C\u00f3d. Proc.) y diferimiento aqu\u00ed de la resoluci\u00f3n sobre honorarios (arts. 51 y 31 d-ley 8904\/77).<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">TAL MI VOTO<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que por compartir sus fundamentos, adhiere al voto que antecede.<\/p>\n<p>CON\u00a0 LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">S E N T E N C I A<\/span><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por\u00a0 lo que resulta del precedente Acuerdo, la C\u00e1mara <strong><span style=\"text-decoration: underline\">RESUELVE<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Estimar la apelaci\u00f3n de foja 332 y en consecuencia hacer lugar a la demanda contra &#8220;Nuevas Rutas S.A. Concesionaria Vial&#8221; a quien se condena a pagar a los actores dentro del plazo de diez d\u00edas\u00a0 las siguientes sumas:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 a.1. Pablo Ren\u00e9 Pinc\u00e9n: $ 2.500 por gastos de reparaci\u00f3n del veh\u00edculo; $ 10.000 por incapacidad sobreviniente y $ 7.000 por da\u00f1o moral.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 a.2. Fabiana Edith Mina:\u00a0\u00a0 $ 2.000 por da\u00f1o moral.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 b. Costas en ambas instancias a la apelada vencida y diferimiento aqu\u00ed de la resoluci\u00f3n sobre honorarios.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Reg\u00edstrese.\u00a0 Notif\u00edquese\u00a0\u00a0 seg\u00fan\u00a0\u00a0 corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 \u00falt. p\u00e1rr. CPCC). Hecho, devu\u00e9lvase.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Silvia Ethel Scelzo<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Jueza<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Toribio E. Sosa<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Juez<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0Juan Manuel Garc\u00eda<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Secretario\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n Civil y Comercial Trenque Lauquen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Juzgado de origen: Juzgado Civil y Comercial 1 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Libro: 41&#8211; \/ Registro: 45 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Autos: &#8220;PINCEN, PABLO RENEE Y OTRA C\/ CERDA, HECTOR ALFREDO Y OTRO &#8211; EXP.REP.(1) S\/ \u00b7\u00b7DA\u00d1OS Y PERJUICIOS&#8221; Expte.: -87968- \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia\u00a0 de\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-188","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/188","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=188"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/188\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=188"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=188"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=188"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}