{"id":1221,"date":"2013-01-16T16:27:12","date_gmt":"2013-01-16T16:27:12","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/?p=1221"},"modified":"2013-01-16T16:27:12","modified_gmt":"2013-01-16T16:27:12","slug":"10-12-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/2013\/01\/16\/10-12-12\/","title":{"rendered":"10-12-12"},"content":{"rendered":"<p>C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n Civil y Comercial Trenque Lauquen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p>Juzgado de origen: Juzgado Civil y Comercial 2<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Libro:<\/span> <strong>40<\/strong>&#8211; \/ <span style=\"text-decoration: underline\">Registro:<\/span> 24<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Autos:<\/span><strong> &#8220;BORCHES, DIEGO OSCAR C\/ DIAZ, EDUARDO ABEL S\/ DA\u00d1OS Y PERJUICIOS&#8221;<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Expte.:<\/span><strong> -30733-<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia\u00a0 de\u00a0 Buenos Aires,\u00a0 a\u00a0 los diez\u00a0\u00a0 d\u00edas del mes de agosto de dos mil once, se re\u00fanen en\u00a0 Acuerdo\u00a0 ordinario\u00a0 los jueces\u00a0 de la C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n en lo Civil y Comercial, Carlos A. Lettieri y Toribio E. Sosa,\u00a0 para \u00a0dictar\u00a0 sentencia\u00a0 en\u00a0 los autos <strong>&#8220;BORCHES, DIEGO OSCAR C\/ DIAZ, EDUARDO ABEL S\/ DA\u00d1OS Y PERJUICIOS&#8221;<\/strong> (expte. nro. <strong>-30733-<\/strong>), de acuerdo al orden\u00a0 de\u00a0 voto\u00a0 que surge\u00a0 del\u00a0 sorteo\u00a0 de foja 325, plante\u00e1ndose las siguientes cuestiones:<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">PRIMERA<\/span><\/strong>:\u00a0\u00a0 \u00bfSon procedentes\u00a0\u00a0 las\u00a0\u00a0 apelaciones\u00a0 de\u00a0 fojas 282 y 297?.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">SEGUNDA<\/span><\/strong>: \u00bfQu\u00e9 pronunciamiento corresponde emitir?.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA PRIMERA CUESTION EL JUEZ LETTIERI\u00a0 DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>1. <\/strong>Ciertamente que el actor no demand\u00f3 ni la resoluci\u00f3n ni el cumplimiento del contrato de compraventa celebrado con el demandado (fs. 6, II). En verdad,\u00a0 importa determinar que como present\u00f3 su caso, la idea principal vigente en esta problem\u00e1tica no centr\u00f3 tanto en los da\u00f1os y perjuicios como derivados de la frustraci\u00f3n -temporal o definitiva, total o parcial- del cumplimiento de las prestaciones que hacen al objeto de las obligaciones contenido de la relaci\u00f3n contractual, sino en las p\u00e9rdidas e intereses causados por la promesa hecha de mala fe con relaci\u00f3n a un automotor que sufr\u00eda una prenda, que encuentra su singular regulaci\u00f3n en el art\u00edculo 1179 del C\u00f3digo Civil. Esa es\u00a0 la \u201cterrible informaci\u00f3n\u201d que recibe del certificado 02, tramitado ante el Registro de la Propiedad del Automotor, con posterioridad al negocio concertado y a la vez el eje de los hechos descriptos en su demanda (fs. 7, segundo p\u00e1rrafo y stes., 7\/vta.; arg. arts. 34 inc. 4, 163 inc. 6 y 330 incs. 3 y 4 del C\u00f3d. Proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entendido que si bien la prenda no coloca a la cosa prendada fuera del comercio, sino que responde a situaciones particulares en las que no se excluye la posibilidad de contratar, cuando el contrato no fue celebrado de buena fe por parte del propietario del bien -o sea declarando el car\u00e1cter de prendado-, incurre en estelionato, siempre que la contraparte hubiera aceptado la promesa tambi\u00e9n de buena fe (arts. 1174, 1179 y 2336 y 2337 del C\u00f3digo Civil).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entonces, la mala fe en el vendedor y la buena fe en el comprador, son\u00a0 las condiciones\u00a0 exigidas por la ley que el pretensor debi\u00f3 dejar acreditado, para responsabilizar al primero por los da\u00f1os reclamados.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La mala fe del vendedor se hizo n\u00edtida, desde que, reparando en los t\u00e9rminos del boleto cotejados con los informes registrales, el automotor enajenado como libre resulta que estaba prendado. Es que en la categor\u00eda de la buena fe-lealtad, se impone a las personas hablar claro, no enga\u00f1ar, no defraudar, etc. (fs. 2 y 8\/vta. del expediente 25.927\/95; Borda, G. \u201cTratado\u2026.Parte General\u201d, t. I n\u00famero 14-1 y 14-3, a, Diaz Solimine, O, L. \u201cDominio de los automotores\u201d, cap\u00edtulo II, \u201cLa buena fe en materia de automotores\u201d).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tocante a la buena fe del comprador, cabe observar que aunque no tenga la carga de probarla, ya que la buena fe siempre se presume (arg. art. 4008 del C\u00f3digo Civil), habr\u00e1 de hacerlo en hip\u00f3tesis en las que la presunci\u00f3n de la ley es contraria.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y justamente es lo que sucede en materia de automotores, donde impera la presunci\u00f3n de conocimiento. En tal sentido, el art\u00edculo 16 del decreto ley 6582\/58, con la redacci\u00f3n que la ley 22.977 ha dado a su primer p\u00e1rrafo, destaca<em>: \u201cA los efectos de la buena fe previstos en los art\u00edculos 2, 3 y 4 del presente, se presume que los que adquieren derechos sobre un automotor conocen las constancias de su inscripci\u00f3n y de las dem\u00e1s situaciones que respecto de aqu\u00e9l obran en el Registro de la Propiedad del Automotor, aun cuando no hayan exigido del titular o disponente del bien la exhibici\u00f3n del certificado de dominio que se establece en este art\u00edculo\u2026\u201d.<\/em><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se presume, pues -ense\u00f1a Moisset de Espan\u00e9s- que quien celebra un contrato de adquisici\u00f3n de un automotor conoce las constancias anteriores del Registro, porque ha tenido a la vista -o debi\u00f3 tenerlo- el certificado que acredite las condiciones de dominio. \u201cEs la diligencia m\u00ednima que se exige y no podr\u00e1 basar una presunta \u201cbuena fe\u201d en la c\u00e1ndida afirmaci\u00f3n de que ignoraba los asientos registrales. El legislador impone al sujeto obrar diligentemente; informarse sobre los datos que existen en el Registro; si no toma estas precauciones no podr\u00e1 afirmar que goza de \u201cbuena fe\u201d\u201d (aut. cit., \u201cAutomotores y motoveh\u00edculos. Dominio\u201d, p\u00e1gs. 490 y 491; v. tambi\u00e9n Diaz Solimine, O. L. , op. cit, p\u00e1gs. 39 a 49).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No en vano se ha dicho que\u00a0 a los fines de habilitar la indemnizaci\u00f3n prevista por el art. 1179 del C\u00f3digo Civil, ser\u00e1 dif\u00edcil que se presente la hip\u00f3tesis de buena fe del aceptante con relaci\u00f3n a los automotores en funci\u00f3n del r\u00e9gimen establecido por el decreto-ley 6582\/58 (L\u00f3pez de Zaval\u00eda, F., Teor\u00eda de los Contratos \u2013 Parte General, Buenos Aires, 1971, p. 149, n\u00ba 2).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En fin, conjugando el criterio expuesto con los elementos de prueba que ha adquirido el proceso, cobra relevancia que el actor no ha logrado quebrar aquella suposici\u00f3n legal de conocimiento. Por el contrario, los mismos indican que de hab\u00e9rselo propuesto tuvo posibilidad de conocer que el automotor que adquir\u00eda no s\u00f3lo estaba prendado, sino embargado y hasta secuestrado. Este \u00faltimo dato lo proporcionaba el expediente de ejecuci\u00f3n prendaria al que debi\u00f3 guiarlo el informe registral que hubo de haber pedido m\u00e1s tempranamente.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Como correlato, qued\u00f3 sin sustento su buena fe. Y con ello, fall\u00f3 el principal baluarte que sosten\u00eda su reclamo indemnizatorio, encolumnado tras la existencia de una prenda ocultada por el vendedor (arg. arts. 34 inc. 4 y 163 inc. 6 del C\u00f3d. Proc.); Mariani de Vidal, M. &#8220;Automotores: la buena fe como requisito para la adquisici\u00f3n de su dominio&#8221; en L.L. t. 1991-B p\u00e1g. 1141; misma autora: &#8220;La buena fe en la adquisici\u00f3n derivada de automotores por actos entre vivos&#8221;, RDPC, t. 2009-2 p\u00e1gs. 165\/184; cita de los autos &#8220;Ruiz, Ricardo Horacio c\/ La Primera S.R.L. s\/ ordinario&#8221;, fallado por la C\u00e1mara Nacional en lo Comercial,\u00a0 sala D, el 17-11-2010, en elDial.com AA6977).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por esa raz\u00f3n, la demanda no puede prosperar con tal fundamento.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>2. <\/strong>Tampoco por la falta del t\u00edtulo de propiedad del automotor y la deuda por impuestos, Pues si bien cualquiera de estos dos extremos pudo dificultar la inscripci\u00f3n registral de la transferencia del automotor, ninguno de los dos se acredita en la especie como obst\u00e1culo de tal entidad que comporte causa inmediata y necesaria de las indemnizaciones que se reclaman (arg. art. 519 del C\u00f3digo Civil).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El primero porque\u00a0 el propio comprador ten\u00eda legitimaci\u00f3n para tramitar un duplicado. A tal fin contaba Borches con un formulario &#8220;08&#8221; (fs. 5 del expediente 25927\/95, vinculado; arts. 1 y 2 de la secci\u00f3n 2da. del cap\u00edtulo VIII del t\u00edtulo II del Digesto de Normas t\u00e9cnico registrales del Registro de la Propiedad del Automotor.\u00a0 De modo que para derivar de ello un perjuicio resarcible, debi\u00f3 justificarse -al menos- en qu\u00e9 medida, grado o extensi\u00f3n, conseguir el nuevo ejemplar del t\u00edtulo impon\u00eda una demora relevante, adecuada para traducirse en una\u00a0 p\u00e9rdida patrimonial compatible con las pretendidas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El segundo porque de ninguna manera lleg\u00f3 a afirmarse la falta de dinero para absorber el costo, con chance a todo evento de reclamar a D\u00edaz el reembolso correspondiente. O que hacerlo, acaso ocasionaba alguna puntual consecuencia econ\u00f3mica, ajustada a las reclamadas al vendedor.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es oportuno recordar, para delatar su falta de correlaci\u00f3n con aquellos hechos, cu\u00e1les fueron los renglones indemnizatorios pretendidos y como fueron expresados en el escrito liminar. Veamos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El valor total del veh\u00edculo de acuerdo a las cotizaciones del mercado, categ\u00f3ricamente no es el valor de una p\u00e9rdida que haya podido sufrir el adquirente en raz\u00f3n inmediata y necesaria de ninguno de aquellos dos inconvenientes por los que se amonesta al vendedor (arg. art. 519 del C\u00f3digo Civil; fs. 7\/vta., a, 202, 204\/vta.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En punto al lucro cesante, se advierte un estructural defecto de postulaci\u00f3n que esta alzada no puede suplir y que bloqueaba en cualquier hip\u00f3tesis su tratamiento: derechamente no se explic\u00f3 c\u00f3mo pudo haberse generado la ganancia frustrada. Presupuesto forzoso para apreciar si ese perjuicio -que puede tener presentaciones diversas- guardaba adecuada relaci\u00f3n con su antecedente y su existencia resultaba probada. En cambio, el rubro tuvo s\u00f3lo\u00a0 una referencia tangencial, a trav\u00e9s de la cita de jurisprudencia, que tampoco se ensay\u00f3 conectar con aspectos f\u00e1cticos de la causa (fs. 8 y vta.; arg. art. 330 inc. 4 del C\u00f3d. Proc.). En este sentido, el texto de la demanda en el expediente 25.927\/95,\u00a0 que concluy\u00f3 en la Justicia Nacional en lo Civil por incompetencia, completaba m\u00e1s acabadamente ese rengl\u00f3n, pero no fue reproducido en el escrito liminar de la especie (fs. 26\/vta., E, de tal proceso; arg. arts. 519 y 520 del C\u00f3digo Civil; arts. 34 inc. 4, 163 inc. 6, 330 inc. 4, 358, 375 y concs. del C\u00f3d. Proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En lo que ata\u00f1e a la privaci\u00f3n de uso del rodado, debe recordarse que: \u201cLa privaci\u00f3n del uso del automotor no escapa a la regla de que todo da\u00f1o debe ser probado, ni constituye un supuesto de da\u00f1o &#8220;in re ipsa&#8221;, por lo que quien reclama por este rubro debe probar que efectivamente esa privaci\u00f3n le ocasion\u00f3 un perjuicio\u201d (S.C.B.A.,\u00a0 Ac. 54878, sent. del\u00a0 25-11-1997, en Juba sumario B 23040). Y la causa no brinda prueba computable para tener por acreditado ese perjuicio ni su relaci\u00f3n causal adecuada con las faltas en tratamiento (fs. 18\/vta., 157\/vta., 183\/vta., 201\/205; arg. arts. 519 del C\u00f3digo Civil; arts. 375 y 384 del C\u00f3d. Proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con relaci\u00f3n al agravio moral, para que sea indemnizable en materia contractual se requiere la clara demostraci\u00f3n de la existencia de una lesi\u00f3n de sentimientos, de afecciones o de tranquilidad an\u00edmica, que no pueden ni deben confundirse con las inquietudes propias y corrientes del mundo de los pleitos o de los negocios. Esto as\u00ed, para no atender reclamos que respondan a una susceptibilidad excesiva o que carezcan de significativa trascendencia jur\u00eddica. Y en la especie falta esa descripci\u00f3n clara y determinativa que permita observar c\u00f3mo el extrav\u00edo del t\u00edtulo del automotor o la falta de pago de impuestos pudo causar en el comprador una afecci\u00f3n espiritual de particular entidad, gravedad o jearaqu\u00eda (arg. art. 522 del C\u00f3digo Civil; S.C.B.A., Ac. 89068, sent. del 18-7-2007, en Juba sumario B12559).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por \u00faltimo, las cartas documentos fueron negadas en su autenticidad, remisi\u00f3n y recepci\u00f3n, por manera que eran precisas de prueba, la cual no se aprecia rendida en autos (fs. 18 y vta., y 20.3; arg. arts.358 y 375 del C\u00f3d. Proc.). Cuanto a la promoci\u00f3n de la denuncia penal, concluida por prescripci\u00f3n, no parece que pueda considerarse, sin argumento o m\u00e1s cuidada exposici\u00f3n y prueba, un costo existente y computable como consecuencia inmediata y necesaria de la falta del t\u00edtulo del automotor o de la deuda por impuestos. No se aprecian elementos en dicha causa que denoten un especial seguimiento por parte del denunciante y que permita presumir el inter\u00e9s que tuvo en dicho proceso.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Como quedara dicho, en este caso -en los t\u00e9rminos en que fue formulada la demanda- tampoco en el aspecto \u00faltimamente tratado, la demanda puede prosperar.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>3. <\/strong>Rechazada la acci\u00f3n por las razones que se desarrollan en los p\u00e1rrafos precedentes, carece de virtualidad o de un solo valor doctrinario abordar los restantes agravios que se proponen a fojas 314\/320 vta.. Sobre todo si hacerlo arriesga incurrir en pronunciamientos que se habr\u00edan tornado abstractos, en cuanto recaer\u00edan sobre cuestiones que carecen ahora de gravitaci\u00f3n en el resultado del pleito, habi\u00e9ndose prescripto que tales pronunciamientos son impropios de la funci\u00f3n jurisdiccional (S.C.B.A.\u00a0 Ac 34322, sent. del 24-9-1985 , en Juba sumario B6012; S.C.B.A., Ac. 93002, sent. del 6-6-2007, en Juba sumario B23659).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>4. <\/strong>En consonancia con lo expuesto, corresponde hacer lugar al recurso formulado a fojas 297 y desestimar el de fojas 282, con costas de ambas instancias al actor derrotado (arts. 68 y 274 del C\u00f3d. Proc.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong><span style=\"text-decoration: underline\">ASI LO VOTO<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1- En la carta documento de f. 3 del expediente\u00a0 vinculado n\u00ba 25927\/95 Borches afirma que la transferencia del autom\u00f3vil se ve trabada por tres circunstancias: a- la falta de pago de patentes; b- la no entrega del t\u00edtulo del automotor; c- la existencia de prenda y embargo sobre el rodado.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En demanda, reclama indemnizaci\u00f3n por los da\u00f1os y perjuicios que dice derivados de la imposibilidad de revender y usar el veh\u00edculo <em>(\u201c\u2026nunca pudo revenderlo ni usarlo\u2026\u201d, sic f. 7 vta.\u00a0\u00a0 ap. IV.a)<\/em>, al parecer por esos mismos motivos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2.1. Los da\u00f1os y perjuicios derivados de la supuesta imposibilidad de reventa y uso, por haber comprado\u00a0 el\u00a0 rodado como libre estando en realidad prendado y embargado, para ser resarcibles requieren la buena fe del comprador\/revendedor (art. 1179 c\u00f3d. civ.).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No hay buena fe del comprador si actuando con diligencia hubiera podido enterarse de la existencia de la prenda y del embargo antes de la compraventa, as\u00ed como pudo hacerlo luego de ella seg\u00fan lo relata a f. 7.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La buena fe implica creer, sin duda alguna y por error de hecho excusable,\u00a0 en la inexistencia de grav\u00e1menes: sin haber requerido informe al registro pertinente no puede Borches pretextar buena fe, pues sin ese informe no pod\u00eda no tener duda alguna, no resultando excusable el error de derecho acerca del r\u00e9gimen jur\u00eddico de los automotores (art. 20 c\u00f3d. civ.). En otras palabras la buena fe exig\u00eda la diligencia en la averiguaci\u00f3n puesto que es deber de todo contratante obrar con cuidado y previsi\u00f3n (conf. Bueres-Highton , \u201cC\u00f3digo Civil \u2026\u201d, Ed. Hammurabi, 2000, reimpresi\u00f3n, tomo 3B, p\u00e1g. 658).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al respecto se ha dicho que \u201cen materia de adquisici\u00f3n de automotores el adquirente debe adoptar todos los recaudos que exige la naturaleza de la cosa, y las circunstancias de persona, tiempo y lugar (arg. Art. 512 del C\u00f3digo Civil). Dichos recaudos son fundamentalmente dos: verificaci\u00f3n f\u00edsica y verificaci\u00f3n jur\u00eddica del automotor.\u201d<\/p>\n<p>Con respecto a la \u201cverificaci\u00f3n jur\u00eddica\u201d, adem\u00e1s de exigir la exhibici\u00f3n del t\u00edtulo automotor por parte del enajenante y la c\u00e9dula de identificaci\u00f3n, el adquirente debe exigir del enajenante que solicite al Registro de la Propiedad del Automotor el certificado al que se refiere el art. 16 del decreto-ley 6582\/58, resultando muy clara sobre el punto tal norma a pesar de que utiliza el vocablo \u201cpodr\u00e1\u201d, si se tiene en cuenta lo dispuesto en su primer p\u00e1rrafo que dice lo siguiente: \u201c\u2026A los efectos de la buena fe prevista en los arts. 2, 3 y 4 del presente, se presume que los que adquieren derechos sobre un automotor conocen las constancias de su inscripci\u00f3n y de las dem\u00e1s anotaciones que respecto de aqu\u00e9l obran en el Registro de la Propiedad Automotor, aun cuando no hayan exigido al titular o del disponente del bien la exhibici\u00f3n del certificado de dominio que establece este art\u00edculo\u2026\u201d. De tal suerte, si no se ha solicitado el certificado y luego surge alguna anotaci\u00f3n que dificulte la inscripci\u00f3n de la transferencia (vgr. prenda y embargo, como en el <em>sub lite<\/em>) el adquirente no podr\u00e1 invocar su buena fe, porque el error derivar\u00e1 de su propia negligencia que, obviamente, no podr\u00e1 invocar para justificarse (conf. Mariani de Vidal, M., Curso de Derechos Reales, Buenos Aires, 1993, t. 1, ps. 341\/343; Mariani de Vidal, M., Automotores: la buena fe como requisito para la adquisici\u00f3n de su dominio, LL 1991-B, p. 1141; Mariani de Vidal, M., La buena fe en la adquisici\u00f3n derivada de automotores por actos entre vivos, RDPC, t. 2009-2, ps. 165\/184).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cabe recordar, en tal sentido, que trat\u00e1ndose de bienes registrables, la buena fe que el art. 1179 requiere del aceptante es una \u201cbuena fe-diligencia\u201d en la averiguaci\u00f3n (conf. Bueres, A. y Higthon, E., C\u00f3digo Civil y normas complementarias \u2013 An\u00e1lisis doctrinal y jurisprudencial, Buenos Aires, 2005, t. 3-B, p. 658). (conf. Reg. 86559\/2000 &#8211; &#8220;Ruiz Ricardo Horacio c\/ Ley Primera S.R.L. s\/ ordinario&#8221; \u2013CNCOM\u2013 SALA D &#8211; 17\/11\/2010; fallo extra\u00eddo de <strong><em>\u00a0<\/em><\/strong>elDial.com-AA6977).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sea como fuere, el obst\u00e1culo no exist\u00eda\u00a0 al tiempo de la demanda (4\/7\/2001, f. 10), pues antes ya se hab\u00eda dispuesto judicialmente la cancelaci\u00f3n de la prenda y el levantamiento del embargo (fs. 82 de la ejecuci\u00f3n prendaria vinculada), y circunstancias que no pod\u00eda ignorar el actor atento haber ofrecido como prueba el tr\u00e1mite de ejecuci\u00f3n prendaria (v. f. 9, pto. V, c.).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2.2. La falta de entrega del t\u00edtulo y de pago de patentes atrasadas no pudieron impedir la reventa ni el uso, porque\u00a0 en todo caso era posible\u00a0 (v. fs. 5\/vta. del expte. nro. 25927\/95 vinculado) afrontar el costo de la emisi\u00f3n de un duplicado contaba Borches con un formulario &#8220;08&#8221; (arts. 1 y 2 de la secci\u00f3n 2\u00aa, del cap\u00edtulo VIIII del t\u00edtulo II del Digesto de Normas T\u00e9cnico-registrales del Registro Nacional de la Propiedad Automotor)\u00a0 y el de los impuestos adeudados (art. 727 c\u00f3d. civ.), a todo evento con chance de reclamar de D\u00edaz el reembolso correspondiente.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es decir, estos motivos no pudieron\u00a0 impedir la transferencia ni el uso, sino\u00a0 s\u00f3lo\u00a0 incrementar los costos de la compra del veh\u00edculo y llegado el caso reducir el margen de ganancia del revendedor Borches,\u00a0 porque para transferir o usar se tornaba necesario\u00a0 hacer desembolsos (ej. pagar patentes atrasadas y emisi\u00f3n de duplicado del t\u00edtulo), aumentadores del costo de la compra y a la vez entonces\u00a0 reductores inexorablemente de la ganancia esperada. Pero este rubro no fue motivo de reclamo clara y espec\u00edficamente recortado (art. 34.4 c\u00f3d. proc.).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3. En suma, la falta de buena fe de Borches y la inexistencia de la prenda y el embargo al tiempo de la demanda, le impiden reclamar resarcimiento por el estelionato endilgado a D\u00edaz;\u00a0 y que \u00e9ste no hubiera entregado el t\u00edtulo o liberado el coche de patentes atrasadas no pudo obstar a la transferencia ni el uso sino todo lo m\u00e1s aumentar el costo de la compraventa y correlativamente reducir el margen de ganancia de Borches, lo que no fue precisa y concretamente reclamado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4. As\u00ed las cosas, tal y como fue delimitada la pretensi\u00f3n actora, una respuesta jurisdiccional congruente debe ser desestimatoria (arts. 34.4 y 163.6 p\u00e1rrafo 1\u00ba c\u00f3d. proc).<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Adhiero as\u00ed al voto que abre el acuerdo.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA\u00a0 SEGUNDA\u00a0 CUESTION EL JUEZ LETTIERI \u00a0DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Corresponde:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1. Desestimar la apelaci\u00f3n de fojas 282.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2. Estimar el recurso de fojas 297 y, en consonancia, rechazar la demanda articulada a fojas 6\/10.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3. Imponer las costas de ambas instancias al actor vencido (arts. 68 y 274 del C\u00f3d. Proc.), condiferimiento aqu\u00ed de la resoluci\u00f3n sobre honorarios (arts. 51 y 31 d-ley 8904\/77).<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">TAL MI VOTO<\/span><\/strong>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline\">A LA MISMA CUESTION EL JUEZ SOSA DIJO<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que por compartir sus fundamentos, adhiere al voto que antecede.<\/p>\n<p>CON\u00a0 LO QUE TERMINO EL ACUERDO, DICTANDOSE LA SIGUIENTE:<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline\">S E N T E N C I A<\/span><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por\u00a0 lo que resulta del precedente Acuerdo, la C\u00e1mara <strong><span style=\"text-decoration: underline\">RESUELVE<\/span><\/strong>:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 1. Desestimar la apelaci\u00f3n de fojas 282.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2. Estimar el recurso de fojas 297 y, en consonancia, rechazar la demanda articulada a fojas 6\/10.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3. Imponer las costas de ambas instancias al actor vencido, con .diferimiento aqu\u00ed de la resoluci\u00f3n sobre honorarios.<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>Reg\u00edstrese.\u00a0 Notif\u00edquese\u00a0\u00a0 seg\u00fan\u00a0\u00a0 corresponda (arts. 133, 135 inc. 12 y 249 \u00falt. p\u00e1rr. CPCC). Hecho, devu\u00e9lvase. La jueza Silvia E. Scelzo\u00a0 no firma la presente por encontrarse en uso de licencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Carlos A. Lettieri<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Juez<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Toribio E. Sosa<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Juez<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mar\u00eda Fernanda Ripa<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Secretar\u00eda<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00e1mara de Apelaci\u00f3n Civil y Comercial Trenque Lauquen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Juzgado de origen: Juzgado Civil y Comercial 2 &nbsp; \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Libro: 40&#8211; \/ Registro: 24 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Autos: &#8220;BORCHES, DIEGO OSCAR C\/ DIAZ, EDUARDO ABEL S\/ DA\u00d1OS Y PERJUICIOS&#8221; Expte.: -30733- \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la ciudad de Trenque Lauquen, provincia\u00a0 de\u00a0 Buenos Aires,\u00a0 a\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1221","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1221","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1221"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1221\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1221"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1221"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.scba.gov.ar\/camaraciviltrenquelauquen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1221"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}